31/05/13

LA HABANA (Nigase, siglo XX)

La imagen que vamos a tratar es una obra de la pintora Nigase, perteneciente a su colección Colores de Cuba, en la que recrea mayoritariamente lugares del oriente de la isla caribeña donde, como podemos observar, predominan la luz y los colores azules y verdes. El cuadro en cuestión nos muestra una vista del Malecón de La Habana y sus elementos más destacados a lo largo de su extensión.

La Habana es la capital y la ciudad más grande de la República de Cuba. Fue fundada el 16 de noviembre de 1519, gracias al conquistador español Diego Velázquez de Cuéllar. Es también conocida por el nombre fundacional de Villa de San Cristóbal de La Habana, así como por los sobrenombres de Llave del Nuevo Mundo y de Ciudad de las Columnas (por el escritor cubano Alejo Carpentier). Su casco histórico está considerado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde 1982. Esta zona es la más antigua de toda la isla de Cuba, son aproximadamente unos 5 km cuadrados de superficie donde se mezcla arquitectura, tradición y diferentes culturas. La morfología de sus calles es de tipo ortogonal, ya que éstas mantienen formas perpendiculares, creando manzanas cuadradas o rectangulares al estilo de las ciudades coloniales de la Edad Moderna. La Habana posee tanto calles estrechas como amplias avenidas, además debido a sufrir diversas remodelaciones, encontramos una gran mezcla de edificios modernos, edificios reconstruidos y antiguos edificios y reliquias que hoy despiertan un gran interés cultural, debido a diversas invasiones por parte de españoles, británicos, franceses e incluso estadounidenses, durante la historia.

La ciudad se encuentra en una de las bahías más grandes y seguras de América con una envidiable situación estratégica, geográfica y económica. Por eso la bahía cuenta con fortificaciones destinadas a la protección de la ciudad. La importancia estratégica de La Habana y sus riquezas, convierten a la ciudad en pasado objetivo de piratas y barcos de las potencias enemigas de la Corona Española. La bahía es sede del puerto de La Habana, calificado históricamente como uno de los más seguros de América. Es una bahía en forma de bolsa con un canal de entrada estrecho y profundo. Su interior está cargado de historia, en él se produjo la explosión del acorazado estadounidense Maine, el 15 de febrero de 1898, hecho que significó el ingreso de los Estados Unidos en la Guerra del 95, también conocida como Guerra Hispano-Cubano-Estadounidense.

Un elemento de gran importancia en esta imagen es el Malecón habanero. Comprende una amplia avenida de seis carriles y un larguísimo muro que se extiende sobre toda la costa norte de la capital cubana a lo largo de ocho kilómetros. Su construcción se realiza a comienzos del siglo XX, en 1901 durante el gobierno provisional norteamericano en La Habana. Se realiza por etapas sucesivas y dura cerca de cincuenta años. El primer trayecto (1901-1902) abarca desde el Paseo del Prado hasta la calle Crespo. El segundo tramo (1902-1921) se extiende hasta el Monumento al Maine. El tercer tramo se construye en los años 30 y termina en la Avenida de los Presidentes, y el cuarto tramo y final (1948–1952) culmina el malecón en la desembocadura del río Almendares.

El Malecón es el lugar más visitado de la ciudad. Desde cualquiera de sus puntos se puede apreciar la vida y actividad diaria de sus habitantes. Posee importantes monumentos que se alzan a lo largo de su extensión: el del Generalísimo Máximo Gómez (que luchó con las tropas anexionistas en la Guerra de Restauración Dominicana); el del mayor general Antonio Maceo (segundo Jefe Militar del Ejército Libertador de Cuba, conocido como «El Titán de Bronce» y uno de los líderes independentistas más destacados de la segunda mitad del siglo XIX en América Latina); y el del General Calixto García (general español, de origen cubano, experto en el arte de la guerra por la utilidad que podría tener esto en las luchas independentistas cubanas contra la metrópoli española).

Por otro lado, es necesario citar importantes avenidas que terminan desembocando en el Malecón como la calle 23, la avenida de los Presidentes y la avenida Paseo. Además de otros edificios y monumentos representativos de la ciudad que se sitúan a lo largo del Malecón, como por ejemplo, el Castillo de la Real Fuerza de La Habana, el Castillo de San Salvador de la Punta, el Torreón de San Lázaro, la entrada al Túnel de La Habana, el Hotel Nacional de Cuba, la embajada Suiza sede de la Oficina de Intereses Estadounidense en La Habana, y el Torreón de la Chorrera.

El Hotel Nacional de Cuba, como podemos apreciar, es otra pieza importante en este cuadro. Se alza desde el 30 de diciembre de 1930, como el más importante del Gran Caribe. Se encuentra en el saliente costero de Punta Brava, en la loma de Taganana, casi al extremo de la caleta de San Lázaro, sitio habitual de desembarcos de piratas. Es uno de los hoteles más clásicos y emblemáticos de La Habana. Es Monumento Nacional y está declarado Memoria del Mundo por la UNESCO. El protagonismo del Hotel Nacional perdura en el tiempo para ser testigo de importantes eventos internacionales, ya sean de hombres de negocio o de gente importante de la nobleza.

Por último, vamos a describir otro elemento destacable de esta obra, el Hospital Hermanos Ameijeiras. Es el hospital líder de Cuba, ubicado en Centro Habana, posee una torre bien visible desde el Malecón, entre el centro histórico y el barrio de Vedado. Se inaugura en 1982, en el edificio en el cual, antes de la Revolución cubana, se afincaba el Banco Nacional de Cuba. Con su nombre el hospital recuerda a los hermanos Ameijeiras, a quienes el estado cubano les considera ser héroes de la Revolución.

La Habana destaca hoy por sus aspectos económicos y culturales, y es la sede oficial de los órganos superiores del Estado, de todos los organismos centrales y de casi la totalidad de empresas y asociaciones de ámbito nacional. Además, en ella se encuentran gran cantidad de sucursales y sedes generales de las entidades extranjeras de Cuba.

Miguel Ángel Gil Ciudad
 

27/05/13

VENECIA (Canaletto, Siglo XVIII)

Este cuadro pertenece a la Wallace Collection de Londres y se centra en la representación de la Iglesia de Santa María della Salute en Venecia, hacia el año 1725. Su autor es el italiano Giovanni Antonio Canale (1697-1768), más conocido como Canaletto, un gran pintor veneciano del siglo XVIII, especializado en retratar paisajes y monumentos. Canaletto, en sus primeros trabajos, enfocó sus cuadros hacia las miserables casas o las canteras, alejándose de la tópica visión de la ciudad. Sin embargo, este tipo de trabajos no gustaba a sus clientes, así pues, no dudó en cambiar y ofrecer al espectador la Venecia más turística. Esta obra es una veduta, una representación de una ciudad, en perspectiva, en la que se reproducen imágenes panorámicas de la ciudad, describiendo con minuciosidad los canales, monumentos y lugares más típicos de Venecia. Así pues, se trata de un cuadro con perspectivas muy urbanas, muy característico de la pintura barroca italiana, donde se aprecia la vida social de esta época.

Cabe destacar que Venecia, capital de la región de Véneto, es conocida como «la ciudad de los canales» y se considera la joya del mar Adriático, está construida sobre un archipiélago pantanoso situado en una laguna e integrada por 118 pequeñas islas, unidas entre sí por 455 puentes. Su estructura es irregular y se encuentra situada en el nordeste de Italia. Esta ciudad recibe más de quince millones de visitantes cada año y, debido a su inmenso poder cultural, el casco histórico de la ciudad y la laguna, fue reconocido por la UNESCO con la distinción de Patrimonio de la Humanidad en el año 1987. Cabe destacar que, en la actualidad, la ciudad se encuentra en peligro debido a las inundaciones y a la lluvia ácida. Del mismo modo, el turismo, uno de los motores más importantes de la economía de la ciudad, actualmente se encuentra pasando uno de los momentos más difíciles debido a la situación económica por las que está atravesando el país.

El Carnaval de esta ciudad es el evento más conocido a nivel mundial. Esta fiesta, fue durante siglos, la vía de escape para evadirse del gran control del gobierno veneciano. El Carnaval ha pasado por varias etapas y, en el siglo XIII, se declaró como festividad suprema, alcanzando su máximo esplendor en el siglo XVIII. Pero esto no siempre ha sido así, ya que, tras la invasión del ejército de Napoleón en Venecia, esta fiesta quedó prohibida por miedo a que se generaran conspiraciones. También, con la decadencia de Venecia como poder mercante y militar, la fiesta decayó casi hasta desaparecer, pero, gracias al potencial turístico que posee esta ciudad, Venecia se recuperó hacia finales del siglo XX.

En este cuadro se muestra un extraordinario realismo de la ciudad, contando con una gran concepción barroca del paisaje, con complejas composiciones y profundidad de los elementos y con la gran diversidad de focos de luz que podemos apreciar. También nos permite observar la actividad humana de esa época, ya que, Venecia fue un importante centro comercial y minero gracias a su emplazamiento y a su situación geográfica. Así pues, la imagen de Canaletto, nos muestra la conexión entre el mar y la salida de la Plaza de San Marcos. Esta última era el centro neurálgico de las actividades comerciales y sociales en el siglo XVIII.

A la derecha de la obra podemos encontrarnos el Palacio Ducal, uno de los símbolos de la gloria y el poder de Venecia, sin olvidarnos de que también fue residencia de los magistrados supremos y de los máximos dirigentes de las repúblicas marítimas de Venecia y Génova. Se trata de un edificio de estilo gótico, la fachada que nosotros podemos observar se encuentra mirando hacia el Gran Canal, cabe destacar que es muy curioso cómo cambia de color la fachada del Palacio según la luz del día que éste reciba. En el siglo IX comenzó siendo un castillo fortificado, pero tras un incendio tuvo que ser reconstruido y fue utilizado como fortaleza y prisión.

A la entrada o salida de la Plaza de San Marcos, según lo veamos, se encuentra la estatua que corona la Columna de los Santos Marco y Teodoro y, a la izquierda, nos encontramos con el Gran Canal, el más grande e importante de todos los canales que recorren Venecia. Tiene casi 4 km. de longitud, ya que va desde la punta noroeste de Venecia hasta la dársena de San Marcos. De esta forma, recorre la ciudad dividiéndola en dos. Desde que Venecia se convirtió en potencia política, este canal ha sido la vía principal para el trasporte de la ciudad y, como podemos comprobar, estaba lleno de barcos que iban hasta el Mercado de Rialto, uno de los principales centros comerciales de Venecia en el que se realizaban muchos intercambios comerciales.

Para Canaletto, el tema principal de esta obra es la Iglesia de Santa María della Salute, representada al fondo del cuadro. Se trata de una enorme iglesia barroca y una de las más impresionantes obras arquitectónicas de Venecia. Balsassare Longhena comenzó a construir la Iglesia en el año 1630. La iglesia se edificó como acción de agradecimiento tras la batalla que libró a la ciudad contra la peste del año anteriormente citada. Así pues, el nombre de la iglesia: Salute (que significa salud y salvación) hace referencia a este hecho. Aún hoy en día, cada 21 de noviembre los fieles acuden en barcos, a través de un puente, en memoria de gratitud.

Carmen Maestre

21/05/13

SITGES (Ernest Descals, siglo XX)

La imagen pertenece a la ciudad de Sitges, comarca  del Garraf, provincia de Barcelona. Concretamente se trata de una pintura de la Iglesia de San Bartolomé y Santa Tecla por el autor Ernest Descals. Las obras de este autor han sido desarrolladas entre el último cuarto del siglo XX y el siglo XXI, es decir, son relativamente recientes.

Se trata de un óleo sobre un lienzo en el que se combinan colores ocres de la arena, donde aparecen personas paseando por la playa, con otros tonos azules del cielo de Sitges. Si se sigue la línea vertical de los mástiles de los barcos, podemos ascender gradualmente desde la arena al cielo, quedando en el centro la figura principal, la iglesia de Sitges. Las bonitas palmeras y edificios forman también parte del paisaje que acompaña al templo que aparece en un nivel superior, destacando sobre el resto de casas por su situación y altura.

La iglesia queda asentada sobre una colina, junto a la playa. La iglesia es un templo barroco del siglo XVII. Su construcción se inició en el año 1665, pero ha sufrido modificaciones posteriores así como la inclusión de campanas y el reloj de la villa. Se han desarrollado obras de importancia hasta el siglo XIX. Su silueta asimétrica, sobre una colina que preside la playa, es una de las imágenes más características de la villa de Sitges. Es un templo barroco de 3 naves con bóveda de medio punto reforzada por nervaduras. Se sitúa en el mismo lugar que ya había acogido dos iglesias anteriores, una románica y otra gótica (del año 1322), poco documentadas por la pérdida de la documentación anterior al siglo XVII. Desde todo el paseo marítimo se puede observar la silueta de esta iglesia, mirando su fachada hacia la Playa de La Fragata. En 1962 fue declarada Monumento Histórico-Artístico. También se la conoce como La Punta.

Respecto a la estructura urbana hay que mencionar la importancia de los tres puertos deportivos que existen en la ciudad. Además el desarrollo urbanístico se ha producido de manera correlativa al turismo y teniendo en cuenta la situación costera de Sitges, ha tenido un desarrollo a lo largo de la línea de costa. Existen numerosas casas unifamiliares y/o de plantas bajas. En cuanto a la Iglesia, que es el punto central de la imagen hay que mencionar que se asienta en el mismo lugar donde ya lo hicieron anteriores iglesias románicas y góticas. Es decir, la zona ya fue habitada desde tiempos remotos. En el Sitges Medieval, la vida de los sitgetanos de estos siglos se organiza alrededor el promontorio del baluarte, donde estaba la iglesia parroquial, el cementerio, el hospital, el castillo y un reducido núcleo de casas, todo cerrado por un primer recinto y conectaba con el resto de la villa por un puente encima de la calle Mayor.

Respecto a las actividades económicas de Sitges hay que destacar que en la actualidad esta ciudad cumple fundamentalmente una función turística, teniendo una infraestructura bien desarrollada, destacando por ser la villa con más puertos deportivos de España (Puerto de Ginesta, Garraf y Aiguadolç). En la actualidad, es conocido destino para numerosos turistas del colectivo homosexual. Hay que mencionar que en el pasado también cumplió una función de defensa militar, y hoy en día se pueden ver restos de la guerra civil, como es el caso del nido de ametralladora que aparece junto al rompeolas del puerto de Aiguadolç, en lo alto de la playa del Balmins.

Además del turismo, en el pasado la población centraba en la pesca y el la fabricación de calzado, pero hoy en día quedan pequeños restos de lo que fueron estas actividades. Si tenemos en cuenta otras épocas más remotas, Sitges basaba su economía en actividades agrícolas (viñedos, cereales, palmito y algarrobo), por su situación portuaria fue punto de salida de productos del Penedés. La pesca, junto con la agricultura y el comercio, son actividades que significaron los primeros pasos de Sitges como ciudad, sus primeras actividades económicas, alcanzando una gran importancia por el siglo XVIII cuando se incrementó el comercio con América, debido a la Ley de Libre Comercio de 1778.

Sitges contaba con una flota de barcos propia por todo el Mar Mediterráneo y el puerto sitgetano sirvió de intercambio entre los productos del Penedés y de otros lugares del Mediterráneo. También estableció un importante comercio con colonias americanas desde finales del siglo XVIII. Finalmente, cabe mencionar como dato curioso, que ciudadanos de Sitges establecieron importantes empresas dedicadas a la fabricación de ron en Cuba y República Dominicana.

Jorge Rubio Esteban
 

21/05/13

MARRAKECH (Winston Churchill, 1943)

Se trata de una curiosa obra puesto que su autor es Winston Churchill, personaje mundialmente conocido por haber sido primer ministro británico entre los años 1940 a 1945 y 1951 a 1955, además de su faceta como escritor, que fue merecedora del premio nobel de literatura en 1953. Sir  Winston Leonard Spencer-Churchill era un gran aficionado a la pintura y realizó este cuadro en 1943, siendo el único que pintó durante la II Guerra Mundial.

En Enero de 1943 tuvo lugar la Conferencia de Casablanca, que debería haberse celebrado entre los tres grandes líderes aliados (Roosevelt, Stalin y el propio Churchill). Stalin finalmente no acudió por negarse a abandonar su país durante la crucial batalla de Stalingrado y esta conferencia contó únicamente con la asistencia de los representantes de Estados Unidos y Gran Bretaña.  En ella se empezó a decidir el destino de Europa una vez que acabara la guerra y, en contra de la opinión de Churchill, se acordó exigir a Alemania la rendición total. Tras la conferencia, Churchill se concedió unos días de vacaciones en Marrakech durante los cuales pintó este cuadro. Antes de abandonar el renio alauita lo envió al presidente Roosevelt como regalo, según refiere Pelaz López (2012). El cuadro fue subastado en 2007 por la casa de subastas Sotheby’s. Es un oleo que muestra la ciudad de Marrakech, sobre la que destaca el minarete de la Mezquita Katubiya y la Cordillera del Atlas al fondo.

Marrakech es una de las denominadas cuatro ciudades imperiales. Fue fundada en 1062 mediante la conversión de un campamento nómada en una fortaleza amurallada, que se convirtió posteriormente en un importante enclave comercial. La vida de la ciudad gira todavía hoy en torno a la famosa plaza Jemaa el Fnaa (traducida como «Plaza de la Muerte» por ser allí donde antiguamente se ejecutaban a los infieles). Por sus extraordinarios valores inmateriales (aromas, voces, músicas, sonidos, etc.) fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y  hoy sigue siendo el centro social de la ciudad, desde donde podemos acceder a la medina, que alberga el principal zoco comercial.

Todo el conjunto de la medina se encuentra amurallado. Su perímetro es de 17 km y la altura de la muralla oscila entre 8 y 10 metros, siendo toda ella del color rojizo característico de la arquitectura de esta región. El recinto cuenta con 14 puertas dispuestas a lo largo del perímetro, por las cuales se podía acceder a la ciudad. A diferencia del urbanismo romano, en las ciudades árabes como ésta el trazado es muy irregular, con calles estrechas y laberínticas, que a menudo no tienen salida.

Sobre el perfil de toda la ciudad destaca el minarete de la Mezquita Kutubiya, cuyo nombre se debe a los libreros que permanecían apostados alrededor de ella. Se trata del edificio más alto de la ciudad puesto que está prohibido construir por encima de ella y sirvió de modelo para la construcción de la Giralda de Sevilla. La religión prohíbe la representación de formas humanas o animales en el arte, por lo que la decoración de las calles y casas consiste principalmente en trazados con formas geométricas.

Gonzalo Serrano Valderas

19/05/13

LYON (Georg Braun – Franz Hogenberg, 1572)

Esta imagen extraída de la Web raremaps.com pertenece a la colección de Georg Braun & Franz Hogenberg en su obra “Civitates Orbis Terrarum” cuya fecha de realización fue entre 1572 y 1617. La obra fue editada y comentada por el teólogo George Braun quién añadía  datos acerca de la historia y la importancia del centro urbano a cada lámina; Franz Hogenberg, cartógrafo, fue el encargado del grabado en su mayor parte. La obra Civitates pretendía complementar otro atlas de 1570 añadiendo a las imágenes de las ciudades otros elementos como trajes típicos, embarcaciones, escenas de la vida cotidiana, etc. La lámina que nos ocupa representa el plano urbano de la ciudad de Lyon y alrededores en 1572.

La ciudad de Lyon se halla enclavada en la confluencia de los ríos Saône y Rhône, que forman una pequeña península, y entre las colinas de Fourvière (al Oeste) y la Croix-Rousse (al Norte). La colina de Fourvière fue el lugar elegido para el asentamiento romano ya que la altura de la colina, la cercanía del río navegable y su situación respecto al resto de la Galia la convertían en un lugar idóneo a nivel estratégico y de comunicaciones.  Tanto es así que su emplazamiento en la mitad sur de Francia y la navegabilidad de sus ríos la convirtieron en el punto de partida de numerosas rutas comerciales en la época romana y Lyon llego a ocupar el puesto de capital de la Galia entre los siglos I a.C y III d.C.

Los límites físicos de la ciudad (colinas y ríos) determinaron el crecimiento de la misma. En primer lugar la ciudad se expandió en el margen derecho del Saône a los pies de la colina Fourvière conformando el Vieux Lyon (viejo Lyon) y a los pies de la colina Croix-Rousse donde los romanos construyeron una serie de edificaciones dedicadas al culto y erigieron murallas tras ambas colinas para fortificar la ciudad.Más adelante, como ya se puede apreciar en la imagen, se desarrolló el interior de la península. Se llevó a cabo un plan de expansión urbanística (iniciado en el siglo XVII) alrededor de la actual plaza Bellecour (entonces plaza Real) para acabar con el hacinamiento y las epidemias causadas por el aumento de la población debido al creciente comercio de la ciudad.

Así pues, en el grabado y la actual ciudad de Lyon se distingue el trazado irregular de la ciudad en la colina Fourvière y la Croix-Rousse, que data de la época romana; y un trazado más ortogonal (sin serlo del todo) en la parte de la península que rodea la plaza Bellecour (fruto de las expansiones del siglo XVII).

Lyon ha sido siempre una ciudad dedicada al comercio dada su situación geográfica privilegiada, lo que la ha hecho gozar de gran poder económico y político en diversos periodos de la historia (recordemos que fue capital de la Galia). Este gran valor también la hizo diana de grandes pillajes y asaltos en las épocas bélicas que requirieron numerosas reconstrucciones y recuperaciones. Las orillas de sus ríos siempre dieron cobijo a artesanos de todo tipo (que se ubicaba en el Viux-Lyon) y a partir de 1536 fue autorizada a fabricar seda, mercado que permanece hasta la actualidad con gran renombre (ubicado desde el siglo XIX a los pies de la Croix-Rousse). También Lyon es reflejo de los diferentes cultos que en ella se dieron con restos de monumentos de culto romano y numerosas iglesias cristianas de estilos arquitectónicos diversos.

Desde la mitad del pasado siglo, se ha producido un aumento en el turismo de la ciudad que viene para hacerse con sus famosas sedas, disfrutar de su gastronomía y comprobar cómo Vieux Lyon mantiene intacto su origen renacentista desde que en 1964 se convirtiera en la primera área protegida de Francia. Como edificación más destacada de la zona se yergue en el grabado la catedral Saint-Jean, que desde su construcción entre 1180 y 1480 ha sido testigo de concilios, nombramientos papales, bodas reales, incluso de la admisión como cardenal del duque de Richelieu. La importancia histórica de la vieja Lyon y su magnífica conservación le valdría en 1998 su inclusión por la UNESCO en el Patrimonio de la Humanidad.

Ángel Fernández San Miguel

14/05/13

JAÉN (Anton van den Wyngaerde, 1567)

La imagen corresponde a un grabado realizado de la ciudad de Jaén, por el pintor flamenco Anton Van Den Wyngaerde en 1567, encargo de Felipe II para demostración y control de las grandezas de la monarquía de los Austrias. Esta obra forma parte de la colección Vistas de España compuesta por 62 vistas de pueblos y ciudades, ubicada actualmente en la Biblioteca Nacional de Viena (Austria). 

En la amplia perspectiva urbanística y paisajística del Jaén del siglo XVI, destacan su enclave natural de gran riqueza forestal, los terrenos dedicados a la agricultura y su emplazamiento urbano estratégico en la ladera del cerro de Santa Catalina. Un gran cinturón amurallado encierra toda la extensión de la ciudad, en cuyo centro urbano se sitúa la plaza donde se levanta la catedral y se desarrollaba la vida comunitaria. En intramuros surgían las collaciones que daban nombre a los arrabales y en extramuros se desarrollaba la actividad agrícola y ganadera. Ciudad amurallada cuya morfología urbana muestra la influencia de la cultura islámica y cristiana. Presenta un plano irregular de origen árabe, con calles empinadas, debido a la topografía del entorno, estrechas y muchas de ellas sin salida. Sobre esta trama el crecimiento desordenado de la época cristiana desarrolla diversas reformas, algunas de ellas conducentes a regularizar dicha trama y abrir espacios como pequeñas plazas.

El grabado nos ofrece una leyenda poco legible que remarca elementos urbanos importantes, como por ejemplo la catedral, erigida sobre la antigua Mezquita Mayor, que es dibujada por el autor en proceso de construcción. Se muestra así la época de reforma urbanística que experimentaba Jaén por impulso del Condestable Iranzo, centrada en la reparación de torres y muros de la muralla y en una reestructuración urbana. Sus reformas consistieron en el allanamiento o aperturas de calles, plazas, que se convertirían en centro urbano y de ocio, para celebración de capeas, mercados y otros espectáculos públicos; en el derrumbamiento de murallas, para mejorar las comunicaciones; en el traslado de las insalubres carnicerías a extramuros de la Puerta Barrera y en el levantamiento de una treintena de molinos harineros, que fueron sustituidos por aceiteras que subsistieron hasta el siglo XX. Destaca el recinto amurallado con sus numerosas puertas, torres y postigos. Estos últimos abiertos de forma ilegal por los vecinos, para eludir impuestos o acceder fácilmente a sus propiedades.

Un elemento urbanístico singular representado es la aportación propia del pintor de dibujar numerosas torrecillas en la ladera occidental. Crea un contorno completo de muralla que rodeaba toda la ciudad, lo cual no coincide con la realidad. Muralla que culminaba en la construcción defensiva de lo alto del cerro, compuesta por tres fortalezas, de las cuales sólo se conserva el Alcázar Nuevo, actual Castillo de Santa Catalina; y sobre las otras dos, se encuentra el actual Parador Nacional de Jaén.

Sofía García Espinar

 

14/05/13

SAN SEBASTIÁN (Fernando Hierro, siglo XX)

Esta imagen es un cuadro de la ciudad de San Sebastián del artista Fernando Hierro y que en la actualidad se puede visitar en el museo San Telmo  que está en San Sebastián, concretamente en la Plaza Zuloaga 1.

San Sebastián (en euskera Donostia, que comparte cooficialidad con San Sebastián) es una ciudad situada en el norte de España, en la costa del golfo de Vizcaya y a veinte kilómetros de la frontera con Francia. La ciudad es la capital de la provincia de Guipúzcoa en la comunidad autónoma del País Vasco. La población del municipio es actualmente de 186.122 habitantes (2011).

En el siglo XIX los habitantes se dedicaban a la pesca y a la actividad mercantil. El territorio circundante aparecía salpicado de caseríos dedicados a las faenas agrícolas. Situada en un área de contacto entre dos regiones diferentes, el mar y las tierras interiores, la ciudad contaba con rutas terrestres y el río Urumea para acceder al litoral y potenciar su actividad mercantil. Por este hecho la ciudad contaba con un puerto marítimo y otro fluvial (Santa Catalina), además del puerto de Pasajes, que durante siglos estuvo bajo jurisdicción donostiarra.

Este cuadro representa al siglo XIX, concretamente al 31 de agosto de 1813, final de largos años de guerra y miseria. En 1808 Napoleón, representante del ejército francés, firma con Carlos IV de España un acuerdo de colaboración para que fuera su aliado en la conquista de Portugal. Así, las tropas francesas entraron en España sin ninguna resistencia. Carlos IV abdica y su hijo Fernando VII es nombrado rey de España. Murat, cuñado de Napoleón, convence al rey y a su padre para que vayan a Bayona, donde Carlos IV abdicará a favor de Napoleón. El dos de mayo de 1808 comienza la guerra de la independencia. Los ingleses y los portugueses se alían con los españoles. Esta guerra no acabará hasta 1814.

Como consecuencia, la ciudad queda totalmente destrozada. Era entonces un núcleo urbano dotado de un plano regular de tipo geométrico, que tenía una extensión de 6,4 hectáreas y una orientación de 60º E. Además disponía de una importante jurisdicción sobre el territorio rural y otros núcleos menores circundantes.

A partir del primitivo castillo medieval de Urgull se construyeron diversos cinturones de murallas que limitaron físicamente su desarrollo hasta el siglo XIX. En los siglos XIII y XIV, la villa sufre una serie de incendios, generalizándose las construcciones de piedra a partir del destacado incendio de 1489.Ya en el siglo XVI se acometen las obras de construcción y ampliación de las nuevas murallas. Estas obras seguirán realizándose a lo largo del siglo XVII y en menor medida en el XVIII. Esta etapa finalizó con la destrucción casi total de la ciudad en 1813.

Existe una elevada densidad de las edificaciones en la parte central de la ciudad, con una gran competencia por el uso del suelo. Por ello, Los edificios se sitúan unos junto a otros, dando lugar a una edificación compacta, cuyo ejemplo típico es la manzana en torno a un patio central.

En la provincia, se fueron formando dos bandos políticos, carlistas y liberales. Ambos defendían los fueros, pero de diferente manera San Sebastián optará por el liberalismo frente a la mayor parte de la Guipúzcoa rural. Por ello, en el siglo XIX se procederá a derribar las murallas, que limitaban el desarrollo de la ciudad.

San Sebastián cambia de orientación. Terminada su etapa como fortaleza pasará a cumplir la función de capital de la provincia, comenzando su expansión reflejada en el Plan de Antonio Cortázar para la nueva ciudad.

Beatriz Sánchez-Tembleque

14/05/13

CÁDIZ (siglos XVII-XVIII)

En la imagen observamos un grabado de la ciudad de Cádiz, que data de finales del siglo XVII o principios  del siglo XVIII.  La ciudad de Cádiz se encuentra situada al sur de la Península Ibérica.  Está bordeada al suroeste por el Océano Atlántico y al sureste por el Mar Mediterráneo, lo que ofrece a dicha ciudad una posición estratégica significativa tanto para el comercio naval como para la defensa militar. Asimismo, se encuentra unida a la isla de León por un istmo, una porción de tierra que comunica una ciudad con otra. Por otra parte, Cádiz limita al norte con las provincias de Huelva y Sevilla, al este con Málaga y al sur con el estrecho de Gibraltar.

El aspecto de la ciudad es heredera de las estructuras romana, medieval e islámica. Formaba históricamente un cuadrilátero y se encontraba entre dos barrancos, rodeada por una muralla almenada que los protegía de asaltos desde el mar.  Por otro lado, se podía entrar a la ciudad a través de tres puertas: la Puerta del Mar, la Puerta de Tierra y la Puerta de la Rosa.

En el norte estaba situada la Puerta del Marque es la principal por la que se accedía a la zona portuaria, y estaba flanqueada por dos cubos. A principios del siglo XVII se construyó ante ella la capilla de Nuestra Señora del Pópulo, dándole el efecto de pasadizo en la actualidad. En el flanco oriental de la ciudad se hallaba la Puerta de Tierra, que fue el único acceso a Cádiz por tierra. Separaba el casco histórico de la zona más moderna de la ciudad construida posteriormente. La última puerta es la  Puerta de la Rosa, situada en la parte oeste de la ciudad, emplazada al lado de la explanada que en el futuro se convertiría en la Catedral de la ciudad. Asimismo, también debemos comentar que la parte sur no se amuralló debido a que se consideró imposible el acceso a la ciudad debido a los arrecifes.

Los factores que han influido en la morfología urbana del casco histórico y que han dejado huella en el plano son las condiciones derivadas de la insularidad, las variaciones de nivel del mar provocadas por las mareas y la disposición de las defensas construidas para asegurar la supervivencia de los gaditanos. En el interior del casco hay muchas calles de trazado rectilíneo y uniforme que delimitan manzanas de gran tamaño con forma de polígono irregular. A finales del siglo XVII, la población gaditana había alcanzado los cuarenta mil habitantes y demandaba nuevos espacios donde construir alojamientos.

La actividad económica de este siglo se basó en el comercio marítimo, algo que incidió en el urbanismo de la ciudad. En la imagen vemos cómo los barcos son una parte importante de este tipo de relaciones comerciales, ya que aparecen en abundancia. Por esta razón, Cádiz estuvo vinculada desde antiguo a Italia, al Norte de África y, más tarde, con Canarias y América desde la edad Moderna.

Su auge se produjo con la incorporación de nuevas regiones a la corona hispánica, que favoreció que el comercio se trasladase a la ciudad de Cádiz. De esta forma la población aumentó considerablemente y, con ello, sus riquezas. De hecho, la importancia de Cádiz en el comercio americano fue tal que consiguió arrebatar el monopolio que disfrutaba Sevilla, con el traslado de la Casa de Contratación en el año 1717.

En  Cádiz, por todo lo comentando, se logrará combinar tanto lo militar como lo comercial de manera magnífica, sin apenas problemas, complementándose entre sí. Está relación fue decisiva en la Guerra de Independencia del siglo XIX, cuando la ciudad gaditana se convirtió en la cuna del liberalismo nacional y centro político donde se promulgó la constitución española

Para finalizar, comparando esta imagen con una actual, podemos observar que Cádiz ha tenido un gran crecimiento demográfico importante. Los cambios producidos en las últimas décadas han favorecido que la ciudad sea en la actualidad uno de los principales focos de atracción turística de la región. 

Tania Gómez
 

13/05/13

BILBAO (Francisco Motto Portillo, 2010)

La pintura elegida es una obra del pintor hiperrealista madrileño Francisco Motto Portillo realizada en 2010 y representa la ría de Bilbao y sus dos márgenes, posiblemente desde el Puente del Arenal. La imagen ha sido obtenida de la web Artelista.

 La escuela hiperrealista se desarrolla principalmente en Estados Unidos desde la década de 1960 y es inicialmente bautizada como “fotorrealismo”. Algunos de los hiperrealistas más destacados son Richard Estes o Chuck Close. El Hiperrealismo español tiene sus máximos exponentes en pintores como Antonio López, Eduardo Naranjo o Gregorio Palomo.

La ciudad de Bilbao se encuentra situada en el País Vasco, a unos 14 km del Golfo de Vizcaya, en la confluencia de los ríos Nervión e Ibaizabal que se unen formando un estuario que constituye la Ría de Bilbao. En cuanto a su orografía, se sitúa en una zona de descenso de altitud entre los Pirineos y la Cordillera Cantábrica. La zona presenta asentamientos humanos desde el siglo III a.C. Fue fundada como villa mediante una “Carta Puebla” fechada en Valladolid en 1300, época de la que data su muralla, construida durante el reinado de Alfonso XI  tras entrar éste con sus tropas en la Villa en 1334. Pronto su puerto se convierte en un importante núcleo desde el que se comercia con Flandes, Gran Bretaña, Francia, Portugal e Italia. Esta progresiva relevancia económica se plasma administrativamente en 1602 cuando se establece en Bilbao la capitalidad de Vizcaya. La ciudad va creciendo, y la demanda de suelo habitable provoca que se arrasen diversos tramos de muralla en la primera mitad del siglo XVI. Aunque como hemos dicho desde siglos atrás era un polo de atracción comercial, la ciudad florece económicamente en el siglo XIX, afianzándose como centro económico del País Vasco, floreciendo las empresas siderúrgicas y las fábricas. Desde mediados de la década de 1990 sufre un agudo proceso de desindustrialización a raíz de la crisis del sector metalúrgico que se inicia en la década de los 80.  A partir de los 2000 la ciudad se va transformando en una urbe de servicios, apoyándose en las inversiones en infraestructuras y reconversión urbana, proyectos del que serían ejemplos la construcción del Museo Guggenheim, el metro y el tranvía o la regeneración de la ría.

En cuanto a  la estructuraurbana, podemos diferenciar varias partes. Por un lado encontraríamos el casco viejo, Zazpi Kaleak o Siete Calles (Somera, Artecalle, Tendería, Belosticalle, Carnicería Vieja, Barrencalle y Barrencalle Barrena), núcleo original de la ciudad, mayoritariamente de origen medieval y rodeado de murallas que fueron derribadas para acometer la construcción del ensanche. El plano de la zona presenta una tipología irregular, de trama densa y con numerosos elementos de patrimonio artístico y monumental en diverso estado de conservación. En la imagen elegida, esta parte de la ciudad quedaría en el lado izquierdo, tras el paseo y los primeros edificios retratados que aparecen en la pintura. Aunque el pintor tampoco lo ha reflejado, en este mismo margen y pocos metros más allá se encontraría el famoso teatro Arriaga, edificio neobarroco del finales del XIX e inaugurado en 1902.

Por otra parte estaría el ensanche, que fue edificado en el margen izquierdo de la ría, y que presenta una estructura de damero alrededor de una plaza elíptica (plaza Federico Moyúa), que a su vez queda atravesada por la Gran Vía Don Diego López de Haro. Si regresamos de nuevo a la imagen de Francisco Motto reflejada en la diapositiva, el ensanche quedaría en la parte derecha, en cuyo extremo se sitúa la Estación de tren de Santander, edificio modernista retratado en la pintura.

La amplia periferia urbana de Bilbao se construye sobre todo a partir de 1960, cuando la intensificación de la industrialización y las migraciones interiores  hacen que la ciudad se convierta en un destacado polo de absorción de población. Estas ampliaciones periféricas carecen en su mayoría de planificación urbana, construyéndose barriadas con edificaciones de escasa calidad y graves carencias de servicios. Finalmente, como ya hemos señalado anteriormente, en  los primeros años del siglo XXI se inician importantes planes urbanísticos de regeneración tales como los acometidos sobre el barrio de Abandoibarra, zona donde se situaban astilleros y otras empresas relacionadas con el sector industrial cuya actividad fue decreciendo hasta casi desaparecer completamente y que tras su regeneración (de la que son ejemplo las actuaciones sobre el parque de Doña Casilda, la apertura de avenidas, el tranvía de Bilbao) se ha convertido en una nueva zona turística.

Otra zona de intervención y regeneración urbana en inicios del siglo se efectúa directamente sobre la  Ría, protagonista de la pintura elegida, y que es y ha sido un elemento geográfico de suma importancia en la historia, configuración y vida cotidiana de Bilbao. De hecho, configura en sus márgenes dos asentamientos sociales completamente diferenciados: desde la infravivienda obrera en la margen izquierda, la productiva, hasta unos emplazamientos burgueses de altísima calidad, tanto urbanística como arquitectónicamente, en la derecha.

 Como hemos visto más arriba, la reconversión industrial, unida al incremento de la sensibilidad ambiental y la necesidad de establecer políticas de desarrollo urbano que compatibilicen la conservación de los recursos naturales con el bienestar de la ciudadanía, han favorecido que la ría deje de ser considerada como un sistema receptor de vertidos y sea tenida en cuenta como un elemento vertebrador del desarrollo sostenible de la ciudad de Bilbao. Se trataría de establecer una Gestión Integral del espacio de la Ría, perspectiva que nos parece de particular importancia puesto que en principio trata de hacer convivir los intereses ambientales con los socioeconómicos.  De este modo, en el caso de Bilbao, se procura recuperar y rehabilitar la ría como espacio natural que pretende servir como elemento de transición entre la población y la naturaleza, permitiendo su conservación histórica pero también su aprovechamiento paisajístico, recreativo y, por ende, también turístico, procurando que todo ello se efectúe desde un punto de vista sostenible.

Paloma Monleón Alonso

13/05/13

JERUSALÉN (Cornelis de Bruyn, 1698)

En esta imagen podemos ver una espectacular vista de Jerusalén desde el Monte de los Olivos, realizada por Cornelis de Bruyn en 1698. La ilustración pertenece a la colección Kyram y es propiedad dela Biblioteca Nacionalde Israel y la Universidad Hebrea de Jerusalén. A diferencia de muchos cartógrafos que realizaban mapas de Jerusalén sin haber viajado nunca allí, basándose únicamente en interpretaciones religiosas, testimonios de viajeros y una dosis de imaginación, Cornelis de Bruyn fue un pintor holandés que viajó a través de Tierra Santa, disimulando su actividad ya que se vivía en un periodo de represión durante el dominio otomano y los extranjeros no estaban bien vistos. Para poder pintar simuló un picnic con dos monjes franciscanos que montaban guardia mientras él hacia sus dibujos. Sus obras son históricamente muy valiosas por su precisión.

La ciudad de Jerusalén está situada geográficamente en los montes de Judea, asentada sobre tres colinas que van de norte a sur. La parte oriental se sitúa sobre el monte Moriá (al noreste) y el monte Ophel (al sureste) y la parte occidental, más elevada, se sitúa sobre el monte Sión, estando separadas entre sí por el valle del Tiropeón (lo que en la actualidad es apenas perceptible). Los factores físicos que limitan el crecimiento de la ciudad vienen determinados por una serie de  cauces o torrenteras que la rodean. Por el este, entre la muralla y el monte de los Olivos, está el cauce del Cedrón que discurre por el valle de Josafat y, por el sur y oeste, se halla el torrente dela Gehena o de Ginón, por lo que la única posibilidad de expandirse que tenía la ciudad era hacia el norte.

Durante esta época, Jerusalén estaba gobernada por los turcos otomanos, que la conquistaron en el año 1517 y cuyo dominio se extendió durante 400 años. Como podemos observar, la ciudad está rodeada completamente por una muralla, con una longitud aproximada de 4,5 kilómetros y su altura oscila entre los 5 y 15 metros. Las murallas de Jerusalén fueron destruidas y reconstruidas muchas veces, pero las que aparecen en la imagen son las actuales y fueron levantadas en 1538 por el sultán otomano Solimán el Magnífico para proteger y honrar todos los lugares de veneración sagrados. Las murallas tienen 34 torres de vigilancia y una fortaleza, la torre de David.

La muralla tiene ocho puertas de acceso, de las cuales siete están abiertas y una, la puerta Dorada, permanece cerrada. Esta puerta mira hacia el este, situada frente al monte del Templo y, según la tradición cristiana, es por la que Jesús hizo su entrada triunfal el domingo de Ramos. Según los judíos, el Mesías llegará por esta puerta, por eso los musulmanes la mantienen cerrada y han colocado un cementerio delante. Las cuatro puertas principales, Puerta de Yafo, Puerta de Damasco, Puerta de los Leones (o Puerta de San Esteban) y Puerta de Sion, fueron construidas de acuerdo a los cuatro puntos cardinales y se dirigen hacia las principales ciudades del país, (el puerto de Yafo, Nablus y Damasco, Jericó y Hebrón respectivamente). Además está la Puerta de Herodes, también llamada Puerta de la oveja, por el mercado semanal de ovejas que había en la plaza. La actual Puerta de los Desperdicios, llamada en esta época la Puerta de Dung, es la más baja de todas y fue utilizada desde el siglo II d.C. para arrojar la basura de la ciudad.

Por lo que respecta al trazado de sus calles, la vía principal de la ciudad es el cardo romano, que atraviesa la ciudad de norte a sur, se inicia en la Puerta de Damasco hasta las cercanías de la Puerta de Sión. Fue construida en el siglo VI y estaba flanqueado por dos filas de columnas y, entre ellas, se colocaban puestos de venta y tiendas. En el siglo XII, los cruzados cubrieron la parte septentrional de esta calle convirtiéndola en un mercado cubierto que aún funciona en la actualidad. Pero los romanos no transformaron la morfología de la ciudad en cuadricula,  Jerusalén mantuvo su forma irregular con un entramado de estrechas y laberínticas calles.

Asimismo, al ser invadida por diversas culturas, dio lugar a que esta ciudad se convirtiese en una ciudad sagrada para las tres religiones monoteístas (cristianismo, judaísmo e islam), por lo que la función religiosa deja su huella en el paisaje urbano a través de catedrales, iglesias, mezquitas y sinagogas. De esta forma, en el interior de la muralla nos encontramos con 25 mezquitas, 65 iglesias y 20 sinagogas.

Entre las construcciones religiosas destacan por su significado, el Santo Sepulcro, el muro de las Lamentaciones, la Cúpula de la Roca y la mezquita de Al- Aqsa. La población se ha ido estableciendo en torno a estos lugares de culto, quedando Jerusalén dividida en cuatro barrios: el barrio cristiano, el barrio musulmán, el barrio judío y el barrio armenio.

El barrio cristiano, situado al noroeste, se fundó en el siglo XI alrededor del Santo Sepulcro, éste es uno de los lugares más sagrados del cristianismo, pues allí se produjo la crucifixión, enterramiento y resurrección de Cristo. La Basílica original fue construida por el emperador Constantino, destruida por los musulmanes y reconstruida en el siglo XII por los cruzados. Seis denominaciones cristianas están situadas dentro de la iglesia (ortodoxa griega, católicos, armenios, coptos, etíopes y sirios) y comparten el control del edificio. Existen en el barrio otras iglesias, entre las que destaca el monasterio de San Salvador, construido como una fortaleza independiente y que actualmente alberga la Biblioteca de la Custodia de Tierra Santa.

El Monte del Templo o Explanada de las Mezquitas, está sobre el monte Moriá y tiene una extensión aproximada de 15 hectáreas. Es un lugar religioso y sagrado tanto para musulmanes como judíos. En esta explanada se encuentran dos de los templos más importantes del Islam, la mezquita de Al- Aqsa y la Cúpuladela Roca (es el tercer lugar más sagrado para los musulmanes, después dela Meca y Medina), construidos ambos en el siglo VII.

El barrio musulmán está ubicado en el noreste de la ciudad y se desarrolló alrededor de la mezquita Al- Aqsa, la más grande de Jerusalén, y está bajo control musulmán desde el año 1187. Domina sobre el paisaje urbano, la Cúpula de la Roca situada en el centro de la explanada. Los musulmanes creen que la roca que se encuentra en el centro de la cúpula marca el punto desde el que Mahoma ascendió al cielo. En este barrio, los edificios públicos tales como mezquitas, escuelas, etc., están contiguos a la muralla. Muchas de las casas de esta zona están cubiertas con bóvedas que las distinguen como edificios islámicos.

En esta explanada se encuentra también el muro de las Lamentaciones, que es la parte occidental del muro de contención del Templo de Herodes que quedó en pie tras la destrucción de Jerusalén. Está situado en la zona sudeste y es el barrio más cuidado de la ciudad. El muro es el lugar sagrado más importante para los judíos, donde los fieles realizan sus oraciones e introducen plegarias escritas entre los milenarios sillares.

Para finalizar, el barrio armenio, cristianos que viven separados de las otras comunidades, está situado en la esquina sudoeste, en torno a la catedral de Santiago, una de las iglesias más ricas y bellas de la ciudad. Está edificada al estilo armenio con cubierta de teja y una rica ornamentación de oro y plata en su interior. Las casas se distinguen por tener techos planos de teja. Casi todas tienen patio con un árbol alrededor del cual sus moradores acostumbran a sentarse en tardes y noches.

Entre las construcciones civiles destaca la Ciudadela, conocida como Torre de David, ubicada en el punto más alto de la ciudad.  Se trata de un palacio- fortaleza para proteger a Jerusalén y controlar toda la ciudad. Fue construida por Herodes, contaba con tres torres y estaba protegida por una muralla y rodeada de un ancho y profundo foso. El palacio servía de centro administrativo para los representantes de los distintos imperios de la época. Actualmente alberga el Museo de la ciudad de Jerusalén.

Pablo Martínez

10/05/13

JERUSALÉN (Konrad von Günerg, siglo XV)

La imagen seleccionada es un dibujo de Jerusalén que se encuentra  en Badische Landesbibliothek, aparece en la obra Beschreibung der Reise von Konstanz nach Jerusalem, conocida como Descripción de un viaje de Constanza a Jerusalén. El autor del libro es Konrad von Grünenberg y recopila sus recuerdos de peregrinaje como caballero de la orden del Santo Sepulcro. Estos dibujos destacan por presentar una perspectiva realista de la ciudad ubicando las edificaciones más importantes y alejando de la ciudad perfecta como se da en el caso de grabados que representan la ciudad en forma de círculos concéntricos. Tomando como referencia la corriente de agua, parece posiblemente ubicar la perspectiva de la imagen con relación al mar muerto, de espaldas al mismo. Situando al autor en un punto entre ambas zonas.

En la morfología de la ciudad está marcada por la línea de fijación ejemplicadas en torrentes que dividen la ciudad. El torrente Cedrón que corre paralelo al monte de los olivos, el torrente de la Gehenna que desemboca en el mar muerto originado un límite natural al crecimiento de la ciudad. En la zona exterior se encuentra el manantial perenne de agua, el Guijón, que junto a En-rogel “Denominada la fuente del dragón”(otro manantial) garantiza provisión de agua durante todo el año. También se puede observar edificaciones en el exterior de la ciudad, pero no casa fuera de la muralla. Esto se debe a que el campesinado vivían dentro de la ciudad y no fuera. Los conflictos  que azotan la zona son incluso anteriores a la  antigua Jerusalén cananea e israelita.

En cuanto a la trama, es irregular y contiene dos vías principales una que sería el recorrido de vía dolorosa (calle principal) que, aunque irregular, conecta la ciudad y la calle del mercado. Se destacan el Santo Sepulcro que contiene la “Rotonda” (es donde se encuentran las reliquias sagradas), la mezquita de Al-Aqsa (anteriormente denominada Iglesia de Santa María) y el Cúpula de la Roca unida al Muro oeste del templo de Salomón (Muro de las Lamentaciones). La ciudad a su vez estaba dividida en barrios que forman la actual ciudad vieja de Jerusalén. El barrio musulmán creció en torno a la explanada con las actuales mezquitas. El barrio judío creció junto al muro de los lamentos. El barrio cristiano creció en torno a la iglesia del Santo Sepulcro, y el barrio armenio creció en torno a la catedral armenia (los armenios son también cristianos). En la actualidad, se desarrollan barrios residenciales fuera de la muralla (como el barrio de Mishkenot Shaananim, edificado en 1860).

Por lo que respecta a la actividad económica, la agricultura se basa en la producción de cultivos como el trigo, aceite de oliva, cebada, uvas con las que se producía vino. Parece que también hubo un importante desarrollo de actividades urbanas, es decir, artesanos (textiles, tintoreros, ceramistas, orfebres), mercaderes y escribas, que se organizaban en gremios. También era un importante centro político y cultural por ser un punto de unión entre las principales religiones. Aparte de un enclave estratégico, se encuentra en la montaña central, que constituye la espina dorsal del país.

Esta ciudad presentaba ocho puertas con historias distintas. Por ejemplo, se dice que por la Puerta Dorada entro Jesús. Por el contrario, los judíos afirman que será la que atravesará su Mesías a su llegada a la tierra. La Puerta de Sión está situada en una de las colinas sobre la que se fundó Jerusalén y de la que proviene «sionismo» aludiendo en un principio al monte Sion y al cabo del tiempo el término pasa hacer referencia a toda la ciudad. Las otras puertas de la ciudad son la de los Leones, la de Herodes, la de Damasco y las de Dung y Yafo (o Jaffa).

Por último, la ciudad presenta tres tipos de murallas: la del templo, las que delimitaban los  barrios y las periféricas. La del templo tenía una función separa étnica. Las murallas que rodean los barrios aseguraban el control de la ciudad y delimitaban las zonas. Tras la dominación  mameluca, los turcos otomanos se hicieron con su control a partir del  año 1517. La  muralla que hoy día rodea  la ciudda vieja y sus puertas fueron construidas aproximadamente sobre el primer tercio del siglo XVI por orden  del sultán otomano Solimán. En cuanto a la importancia religiosa destacar que las tres religiones la reconocen como el lugar del sacrificio de Abraham. Uno de los significados especiales para judíos es atribuir  a Salomón (970-930 a.C.) la construcción del primer Templo judío. Para los cristianos, la ciudad de Jerusalén, es donde transcurrió la última semana de vida de Jesús. En cuanto a los musulmanes se desarrolló uno de los episodios centrales de la vida de Mahoma: el Viaje Nocturno, desde esta ciudad es donde efectúo el ascenso a los cielos hasta la presencia de Alá.

David Moreno

09/05/13

WROCLAW (Josep Langer, siglo XIX)

El lienzo que presentamos es del pintor y restaurador Alemán Joseph Langer, un trotamundos que desde 1886 hasta su fallecimiento en 1918 puso su residencia en esta hermosísima ciudad. Un cuadro realista costumbrista y con algún matiz impresionista.

El nombre de la ciudad es polémico, se denomina Wroclaw o Breslau o Breslavia. Hasta 1945 se llamó Breslau y perteneció a Alemania, pero tras la Segunda Guerra Mundial, castigada terriblemente por los bombardeos soviéticos, pasó a formar parte de Polonia tomando el nombre de Wroclaw. Una ciudad que, por diversas razones bélicas, cada siglo ha tenido que reinventarse y reconstruirse. En ella se resume la historia de Europa.

Esta localidad se forma a finales del siglo IX como una fortaleza situada en la intersección de dos rutas comerciales: la Vía Regia y la ruta del ámbar. Disfruta, a pesar del duro invierno, del clima más cálido de Polonia. Atravesada por decenas de canales, provocados por el caudal del río Odra, se la conoce como la pequeña Venecia. La ciudad está formada por 12 islas comunicadas por medio de casi 200 puentes.

Los primeros habitantes, allá por los siglos X y XI, se establecen en lo que hoy es el área de la Isla de la Catedral (Ostrów Tumski). Tras la invasión tártara de 1241, la rivera izquierda del río Odra comienza a florecer, y se forma lo que se conoce actualmente como Stare Miasto, la ciudad antigua. Desde 1262, con la adopción del fuero de Magdeburgo, la ciudad se convertirá en una de las más ricas y prósperas de Europa. Será visitada para hacer negocios, transacciones económicas o para pedir préstamos a las arcas municipales. Durante los siglos XVI y XVII se construirán magníficos edificios, muchos de ellos diseñados por arquitectos holandeses. De esta época es la fortificación, hoy desaparecida, de cuya huella queda el magnífico foso, uno de los mejor conservados de toda Europa.

En la primera mitad del siglo XIX, gracias al comercio y a los recursos energéticos y de materias primas de la alta Silesia, se inicia un imparable desarrollo industrial y económico que lleva a la ciudad a pasar de 90.000 habitantes a más de medio millón. Se construyen la mayoría de las infraestructuras, calles, paseos, edificios de uso civil, que podemos seguir admirando hoy en día: la universidad, inmensos jardines, parque zoológico, tranvías etc. La ciudad comienza a convertirse en una verdadera urbe moderna, gran centro comercial, industrial, científico y cultural.

La escena que representa el cuadro, nos sitúa en la esquina oeste de la plaza Rynek, en pleno centro del Stare Miasto, a inicios del siglo XX. Este amplio y descubierto espacio público, siempre concurrido, encarna el lema de la ciudad: «lugar de encuentro”. Llamada plaza del mercado o de las flores es, por sus dimensiones 205 x 175 m, una de las más grandes de Europa. En las gentes, que aparecen en la imagen, podemos observar las diferencias de clase social que provocó la revolución industrial y que se hacen tan evidentes en las urbes. Hacia los laterales de las dos casitas rodeadas con un círculo, podemos intuir, dos de las once calles, anchas y rectas, que comunican esta plaza con el resto de la ciudad, convirtiéndola así en su elemento nuclear.

Rodeada por las antiguas y lujosas, llamativas y coloridas, mansiones de siglos pasados, ahora se han reconvertido en bancos, hoteles, tiendas y restaurantes. Los carteles y los quitasoles, que vemos en la pintura, dan fe de esta actividad económica. Resalta la casa de los grifos, llamada así por los adornos mitológicos y a su derecha un famoso banco. El dinamismo de estos edificios se mantiene y aumenta hasta nuestros días gracias al turismo. Pablo Picasso pintó la paloma de la paz en una servilleta de un hotel-restaurante de Wroclaw.

Al fondo la Iglesia de santa Isabel que comienza a construirse probablemente en las primeras décadas del siglo XI. Junto a la Iglesia las dos casitas medievales unidas por un arco, son las antiguas casas de los párrocos y sus vicarios. Ahora, estas casas, son cariñosamente llamadas Hansel y Gretel. En este barrio de edificios mucho más grandes parecen niños, que unidos de la mano, se pierden en la oscuridad del bosque.

Entre la parroquia y estas dos casitas había un cementerio, situado como era costumbre en el interior y alrededor de la Iglesia. Clausurado en el siglo XVIII ahora encontramos un paseo que da entrada a la Iglesia y, en él, un monumento a Dietrich Bonhoeffer. Sacerdote protestante nacido en Wroclaw que se opuso al nazismo, fue asesinado en  un campo de concentración en el año 1945 en Flossenbürg.

Alberto Velasco Esteban

 

09/05/13

AVIGNON (Franz Hogenberg, 1575)

Avignon

La imagen está tomada del libro Civitates Orbis Terrarum, tomo II que es un gran atlas de ciudades de Europa editado por Georg Braun y grabado en gran parte por Franz Hogenberg, en 1572. Se trata de la ciudad y comuna francesa de Aviñón (Avignon en francés) que está situada al sureste de Francia, en la orilla izquierda del rio Ródano, y es la capital del departamento de Vaucluse, en la región de Provenza-Alpes-Costa Azul, a unos 653 km al sureste de París y 80 km al noroeste de Marsella. Fue clasificada como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1995.

Aviñón presenta una morfología urbana medieval, de plano irregular con calles sinuosas que se fueron extendiendo desde la ladera del peñasco de Doms, un promontorio refugio natural por encima del Ródano, de origen calcáreo a 60 metros de altitud. En la época del papado, la ciudad tenía una clara función religiosa y administrativa por un lado y de defensa militar y fiscal por otro, lo que hizo que en pocos años  la población aumentara considerablemente bajo la protección de las murallas, de seis mil a casi treinta mil personas. Hoy en día la población sobrepasa las noventa mil personas y a nivel urbanístico hay dos vías principales que cruzan la ciudad de manera oblicua y confluyen en la plaza Carnot: la Rue Carnot y la Rue Thiers y otras dos de manera vertical: La Rue Joseph Vernet y la Rue de la Republique. Al sur de la plaza Carnot la ciudad ha habilitado una zona peatonal donde actualmente se sitúan grandes zonas de ocio y compras.

La ciudad ocupa una posición estratégica desde la prehistoria. Gracias a sus poderosas fortificaciones construidas por los romanos, Aviñón resistió a los Vándalos y a los Godos. En el siglo VIII los árabes invaden la Provenza y Aviñón se convierte en una de sus plazas fuertes. En 737 Charles Martel libera la ciudad después de un asedio memorable. Después de varias destrucciones y reconstrucciones sucesivas durante el siglo XII, la ciudad se ha protegido detrás de las murallas actuales, que comenzaron a ser construidas en el siglo XIII por el Papa Inocencio VI para proteger la ciudad de los asaltantes y liberados de la guerra de los cien años.  Las mismas miden 4.330 metros de largo y poseen 35 torres defensivas que dominan en esa época el agua de las fosas de más de ocho metros, hoy tapadas. De ellas sólo tres son originales del siglo XIV. En el grabado podemos ver veintidós puertas de acceso a la ciudad, aunque sólo había siete puertas de acceso obligatorio a la ciudad. Las murallas fueron varias veces reconstruidas y reforzadas en los siglos posteriores, habiéndose restaurado en el siglo XIX bajo la dirección de Viollet-le-Duc.

Fue en la edad media cuando la ciudad tuvo su mayor esplendor, siendo una plaza importante ya desde el siglo XII por su puente, que tuvo mucha relevancia, ya que era el único puente fijo que cruzaba el Ródano entre Lyon y el mar Mediterráneo. También era la única manera de cruzar por río entre el condado Venasiano, controlado por el Papa, y la propia Francia. Estuvo muy custodiado en ambos lados del río y es probable que peregrinos y mercaderes pagaran por pasar al otro lado del rio. La orilla izquierda, que era controlada por la corona francesa, estaba dominada por una formidable fortaleza de la Tour Philippe le Bel y la ciudadela de Villeneuve-les-Avignon. En el lado de Aviñón, el puente pasaba a través de una gran puerta erigida en el siglo XIV, con grandes modificaciones en el siglo XV (la Torre du Chatelet), pasando a través y por encima de la muralla de la ciudad y saliendo a través de una rampa, hoy destruida, que llevaba hacia la ciudad.

Curiosamente, la palabra pontífice, viene del latín pontifex y significa el que hace el puente. Es una palabra que ya utilizaban los romanos, pero que cobra sentido al ser la ciudad en la que habita el dueño del puente, el sumo pontífice, ya que Aviñón bajo el gobierno de Clemente V, desde 1309 fue residencia de los papas. El papado ya poseía el condado Venasiano desde esa fecha, y desde 1348 también la ciudad, por la venta de parte de Juana I de Nápoles a Clemente VI, mediante la suma de 80.000 florines. Con el restablecimiento de la paz de la iglesia en 1417, después del cisma, no residieron en la ciudad más que legados papales. En 1797 se ratificó la anexión de Aviñón y el condado Venasiano a Francia con la paz de Tolentino. Durante la época del papado

Del puente de Bénezet, actualmente quedan en pie cuatro de los veintidós arcos que tuvo. Según la leyenda, la construcción del puente fue inspirada por san Bénezet, un niño pastor local proveniente de Ardeche, región al sur de Lyon, al que los ángeles mandaron construir un puente sobre el río. Aunque al principio fue ridiculizado, él dio cuenta de su inspiración divina alzando milagrosamente un pesado bloque de piedra y lanzándolo al rio, la cual sería a la postre la primera piedra del puente que llevaría su nombre. Obtuvo el apoyo para su proyecto de gente influyente y mecenas que formaron una “Hermandad del Puente” para permitir mediante donaciones la construcción del puente. Cuando falleció, el niño pastor fue enterrado en el propio puente, en una capilla que permanece en una de las pilastras supervivientes del puente, en el lado de Aviñón.

El puente en un principio cruzaba el río Ródano entre Aviñón y  Villeneuve-les-Aviñón en la orilla izquierda. Fue construido entre 1171 y 1185, con una longitud original de unos 900 metros. Sobre las pilastras de piedra de un puente romano ya derruido, se tendió primero un puente de madera, que fue destruido en el año 1226 por su asedio francés durante la cruzada albigense. Después, varias veces se reconstruyó, ya en piedra, sufriendo varios derrumbamientos durante las crecidas del Ródano.

En 1644 perdió cuatro arcos, como se puede apreciar en otro mapa de Aviñón aparecido en el Atlas de Italia en 1663,  y finalmente, una inundación catastrófica en 1669 arrasó gran parte de la estructura y el puente quedó en las condiciones que presenta actualmente, fuera de uso, pues la inundación se llevó gran parte de la estructura. Fue posteriormente abandonado y no se hicieron más intentos de repararlo. Desde entonces, los arcos supervivientes se han ido desplomando sucesivamente o han sido demolidos. Actualmente, existen dos puentes más al sur que cruzan la Isla de la Barthelasse, el puente de Edouard Ladandier con dirección a Villeneuve-les-Aviñón, y la isla de Piot, con el puente de Europa y dirección a Nimes.

Mención especial para el Palacio de los papas, al sur del peñasco de Doms, edificado a partir de 1335 en menos de veinte años, se trata sobre todo, de la obra de dos Papas fundadores, Benedicto XII y su sucesor, Clemente VI. El monumento es el palacio gótico más importante del mundo (15.000 m2 de base, es decir, el volumen de 4 catedrales góticas), donde se pueden contemplar los apartamentos privados del Papa y sus fabulosas decoraciones de frescos realizadas por el artista italiano Matteo Giovannetti. Con el paso del tiempo, el interior se ha ido deteriorando y transformando: durante los años de la Revolución francesa los muebles fueron destruidos y las estatuas y esculturas quemadas. En 1,810 fue transformado en cuartel y muchos frescos fueron desprendidos, mutilados o vendidos a anticuarios de Aviñón.

Santiago Martín Calvist
 

07/05/13

VENECIA (Luca Carlevarijs, 1722)

Este óleo sobre lienzo lleva por título La plaza de San Marcos hacia el este y fue realizado en el año 1722 (siglo XVIII) por el pintor italiano Luca Carvelavarijs. Esta obra pertenece a una colección particular aunque ha sido expuesta en el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid en la exposición de 2001, Canaletto una Venecia Imaginaria, dedicada a su homólogo vedutista y en la National Gallery en Londres en la exposición Venice: Canaletto and his rivals (Venecia: Canaletto y sus rivales) en 2011.

Luca Carvelavarijs se inició en las vedutes en el año 1703 con las Fábricas y Vistas de Venecia, un conjunto de grabados al aguafuerte donde se aprecia su mentalidad científica caracterizada por los conceptos de perspectiva y equilibrio. Sus últimos años como artista se vieron eclipsados por la grandeza de las luminosas vistas del también pintor italiano Canaletto.
Esta espectacular vista desde el este de la plaza de San Marcos es un claro ejemplo del género pictórico denominado vedutismo, que se desarrolló principalmente en Venecia durante el Settecento italiano (s.XVIII). Las vedutes son vistas generalmente urbanas y en perspectiva con cierto tinte cartográfico, que intentan reproducir imágenes panorámicas de la ciudad. En ellas se describen con gran detalle los canales, los monumentos y lugares más típicos de Venecia acompañados por lo general de la presencia de la figura humana en un tamaño menor y en grandes grupos de gente.

Como podemos apreciar en la escena urbana de Carvelavarijs, la plaza de San Marcos era el núcleo de la actividad social, política, comercial y religiosa de Venecia. Su grandiosidad reside en la ordenación de los edificios tomando como construcción de referencia la Basílica de San Marcos ofreciendo un espacio amplio para cualquier tipo de intercambio socio-económico. Su trazado urbano rectangular flanqueado a ambos lados por las Procuradurías Vieja y Nueva construidas en el siglo XII le otorga cierta regularidad. La espléndida fachada de la Basílica con mosaicos y gabletes bizantinos aparece como elemento principal acompañada por el Campanario, con una altura de 98,5m, que imprime la verticalidad al conjunto y contrasta con el resto de edificios: las Procadurías Viejas y Nuevas iconos de la justicia y; el Palacio Ducal edificio de gran belleza y sede del Gobierno de la Serenísima República. Uno de los accesos más concurridos a esta plaza lo forma la Mercerie, principal arteria comercial de la ciudad donde sus establecimientos ofrecían todo tipo de artículos de calidad y lujo.

La ciudad de Venecia es la capital de la región del Veneto. Está situada sobre conjunto de islas unidas entre sí por puente que se extiende en una laguna pantanosa en el mar Adriático, entre las desembocaduras de los ríos Po y Piave al nordeste de Italia. El trazado urbano presenta el modelo típico de ciudad de la Edad Media, en el que la Basílica se presenta como el núcleo central en torno al cual se van sucediendo de forma irregular sus callejuelas y edificios con pequeñas inclinaciones mostrando los signos de la pavimentación sobre los canales. Otra característica propia de sus edificaciones son las pequeñas inclinaciones que muestran sus edificios debido a su pavimentación sobre los canales.

El Gran Canal divide a la ciudad en dos y muestra su presencia en los seis barrios en los que se divide la ciudad: San Marco, el centro de la ciudad, Castello, Cannareggio, Dorsoduro que incluye la isla de la Giudecca y toda la parte sur de Venecia, y San Polo y Santa Croce. La plaza de San Marcos se caracteriza por ser el punto más bajo de la ciudad de Venecia de ahí que sufra el fenómeno del acqua alta (agua alta) que provoca que el nivel del agua suba y que brote por las alcantarillas inundándola. Fue descrita por Napoleón como “El salón más bonito de Europa”.

A esta emblemática plaza veneciana se abren la Basílica de San Marcos, obra maestra del arte bizantino de Occidente que presenta planta de cruz griega, circundados tres de sus lados por un nártex sobre el que se levanta un balcón que recorre las fachadas. El Campanario, que servía a modo de faro a cuyos sus pies se construyó la Loggetta diseñada por Sansovino, para acoger las asambleas de nobles. Las Procuradurías, que albergaban a los magistrados de la ciudad. En el lado derecho de la plaza de San Marcos se levantan las Procuradurías Viejas, realizadas por Mauro Codussi y Pietro Lombardo entre los siglos XV y XVI. En esta centuria se construyeron las Procuradurías Nuevas, obra de Vincenzo Scamozzi y las Mercerie, núcleo de los negocios de la ciudad de la laguna, desde los primeros días de la República de Venecia, cuando se compraban objetos de valor llegados al puerto desde lejanos mercados.

Esta ciudad ha vivido épocas de esplendor y de decadencia a lo largo de sus más de tres mil años de historia. El emplazamiento de esta ciudad tiene una clara funcionalidad como enclave del comercio entre Occidente y Oriente. La llegada del siglo XVIII distanciará a la ciudad de la grandeza y esplendor de épocas anteriores debido a la extinción paulatina de la República de Venecia. Sin embargo, la vida de los venecianos mostrará otra cara muy distinta llena de alegría gracias a su famoso carnaval y a los casinos clandestinos llamados ridotti. La vida diaria de los ciudadanos ricos se basaba en su pasión por el juego sin importar si se ganaba o se perdía. Esta exuberancia enmascara la sensación generalizada de una población que presiente el agotamiento de su sistema. La conquista por Napoleón marca el fin de la independencia de Venecia. La constitución de la Serenísima queda abolida el 12 de mayo de 1797 y el último dogo, Ludovico Manin es destituido.

En la actualidad, la plaza de San Marcos se ha convertido en una parada obligatoria para los miles de turistas que llegan a la ciudad. Resulta curioso que en las Procuradurías que antaño albergaron a los miembros de la judicatura de la ciudad, hoy se encuentre uno de las cafeterías más emblemáticas y lujosas de Venecia, el Caffè Florian.

Elena Ramírez García

07/05/13

EDIMBURGO (John Fulleylove, siglo XX)

Esta obra denominada Edinburg pertenece a una edición de 1904, ilustrada por el pintor John Fulleylove, que a través de veintiún grabados nos permite apreciar cómo era a principios del siglo XX la ciudad de Edimburgo. Se convirtió en un artista de acuarela y aceites en 1883. En cuanto al cuadro, es característico del impresionismo, cuyo principal objetivo es captar una representación del mundo espontánea y directa. Hoy en día, muchas de las obras de John Fulleylove son utilizadas por revistas y sitios web especializados como la página web Odisea2008.

Edimburgo es la capital de Escocia, ubicada en la costa este a orillas del fiordo del río de Forth.  Esta ciudad fue uno de los centros más importantes en educación y cultura durante la era de la Ilustración, gracias a su Universidad. Además, los distritos The Old Town and New Town, fueron nombrados Patrimonio de la Humanidad en 1995.

El histórico centro está dividido en dos zonas por los Princes Street Gardens, jardines construidos en 1916 en lo que era el pantano Nor´Loch. En una de las dos zonas se encuentra el Castillo de Edimburgo y la larga franja de Old Town, que representaría a la zona antigua, preservando una estructura medieval y muchos edificios de la época de la Reforma protestante. Por su parte, en la otra zona, se encuentra el New Town, zona nueva que alberga las oficinas de importantes bancos y empresas, además de ser sede de lujosas tiendas y comercios.

En cuanto al trazado de la ciudad, ésta se apiña en torno a la Royal Mile, una calle  de la que salen estrechos pasadizos y las calles denominadas Closes o Wynds, que encaminan colina abajo hacia los dos lados de la calle principal, denominada Princes Street, en forma de encrucijada. Otro sitio de interés serían las calles subterráneas, que evidencian antiguas clases de construcción.

En cuanto al plano urbano, se puede diferenciar como en la zona antigua y la zona nueva muestra planos urbanos diferentes, mostrando el Old Town un plano irregular y el New Town ortogonal. Esto se debe a causa del escaso espacio del Old Town, lo que provocó que se convirtiera en una de las primeras ciudades con apartamentos o edificios en altura. Pasando a tener  antes de la construcción de edificios una población de 80.000 habitantes, a 20.000 después de la construcción. Ante esto, se vio la necesidad de construir un mayor número de edificios y residencias situadas fuera de la muralla defensiva, que rodeaba el Old Town. Desgraciadamente, gran parte de estos edificios fueron destruidos por el Gran Incendio surgido en 1824, y su reconstrucción provocó cambios en el nivel de terreno, lo que llevó a crear varios parajes y calles debajo de Old Town, creando como hemos nombrado anteriormente, calles subterráneas.

Soraya del Fresno
 

07/05/13

ROMA (Caspar Van Wittel, 1718)

Este cuadro, que data del año 1718, representa la Piazza del Popolo (Plaza del Pueblo) de Roma pintada por el pintor holandés Gaspar van Wittel. Fue en Roma donde desarrolló su peculiar tipo de paisaje con una perspectiva cuidada y una descripción muy detallada de los espacios urbanos. Se trata de una representación muy característica de la época barroca italiana del pintor, donde se aprecia las actividades sociales cotidianas de la época, como son personas caminando, montando a caballo o paseando en carruaje. La plaza está concurrida. No es de extrañar esta composición, ya que en esa época eran frecuentes las peregrinaciones a Roma. Esta obra pertenece a una colección privada en la actualidad. Si se desea ver más obras del pintor, se puede ver “La Piazza Navona” en este mismo blog.

La pintura nos muestra la Piazza del Popolo, que tiene forma de trapecio. Esta plaza está situada al comienzo de la Vía Flaminia, en la puerta norte de las antiguas murallas aurelianas del Imperio romano, donde en la antigüedad se encontraba la Puerta Flaminia, que era la principal calzada hacia el norte, que comunicaba la capital con el mar Adriático al atravesar los Apeninos. Este espacio abierto y céntrico, que atravesaba lateralmente el Campo de Marte, es un eje urbano que estructuró la colonización de la zona de Roma en la época medieval. En 1099 se construye, junto a las murallas aureanas, la iglesia de santa María del Popolo que fue financiada por el pueblo. La plaza está situada entre el río Tíber y la colina del Pincio, que contiene numerosos jardines.

La composición de la plaza es espectacular porque tiene dos iglesias gemelas, Santa María de los Milagros y Santa María de Montesanto, entre las cuales desembocan las tres calles principales de Roma: la Vía del Babuino, la Vía del Corso y la Vía di Ripetta. En las tres calles se encuentran a su vez numerosos edificios importantes como  el Mausoleo de Augusto, el Palacio Rondinini y el Ara Pacis Augustae; y numerosas iglesias como  la Iglesia de Jesús y María y la Iglesia san Atanasio. Estas calles, son la cumbre del llamado tridente, que van a confluir con precisión matemática en el enorme obelisco que reina en el centro de la plaza. El Obelisco Flaminio, de 24 metros de altura, es un monolito egipcio de granito de la época de Ramsés II, trasladado del Circo Máximo en tiempo del emperador Augusto, de donde fue desenterrado por el papa Sixto V en 1589. Dicho papa quiso trasladarlo a esta plaza y realzarlo, para acoger a todos los peregrinos llegados del continente. El papa quiso usar obeliscos delante de las principales iglesias, para que, los peregrinos al verlos desde lejos, supiesen que allí había una iglesia. En esta época, Italia no estaba unificada. El desarrollo del cristianismo hizo que el papa, obispo de Roma, adquiriese gran relevancia a nivel religioso y político al establecer Roma como centro del cristianismo. En el siglo XIX Roma se anexiona al Reino de Italia, siendo Roma la capital de los Estados Pontificios. Es una de las ciudades santas del catolicismo que tiene numerosas iglesias que poseen las reliquias de muchos santos. Con todo, en esa época, no se daba la importancia a las ruinas romanas que se dan en la actualidad.

El aspecto actual de la plaza es obra del arquitecto Giuseppe Valadiet, quien la remodeló en 1823 con elementos urbanos de estilo neoclásico. Dicho arquitecto supo integrar hábilmente paisaje y arquitectura, aprovechando la pendiente natural de la colina de Pincio y sustituyó la antigua forma trapezoidal por una elíptica. Tanto el obelisco como los dos hemiciclos de la plaza fueron decorados con estatuas alegóricas y con fuentes. La plaza es utilizada por los romanos para recibir al nuevo año.

Jonatan Miron

07/05/13

ROMA (Caspar Van Wittel, 1690)

Esta imagen es un óleo sobre lienzo pintado por Caspar Van Wittel en la última década del siglo XVII. Hoy en día este cuadro lo podemos encontrar en la Biblioteca Nacional de Alemania. Se trata de una vista de Roma en la que observamos  el río Tiber, el puente de Sant´ Angelo y el castillo de mismo nombre desde el Sur y la Basílica de San Carlo al Corso. En este cuadro también se puede apreciar alguna embarcación que navega por el río como transporte de mercancías y de personas.

En cuanto al plano de las calles de Roma se puede decir que presenta un plano ortogonal. El núcleo central de la ciudad está constituido por siete colinas, que son la Palatina, el Aventino, el Campidoglio, el Quirinal, el Viminal, el Esquilino y el Celio. Los grandes emperadores fueron añadiendo nuevos foros (zona central en torno a la que se desarrolló la antigua ciudad y en la que tenían lugar el comercio, los negocios, la prostitución, la religión y la administración de justicia) y espacios urbanos para ampliar la ciudad. Roma en el siglo XVII era el resultado de reformas producidas durante el Barroco.

En este cuadro se puede apreciar elementos importantes como el  puente de Sant’ Ángelo, conocido como Puente Aeliano o puente de Adriano que fue construido entre los años 134-139 por el Emperador Adriano para comunicar el centro de la ciudad con el Castillo de Sant’ Ángelo. El puente hoy en día es de uso exclusivamente peatonal. Siguiendo la tradición medieval, ya que utilizado en aquella época por  los peregrinos para llegar a la Basílica de San Pedro. En 1535, el Papa Clemente VII construyó en el puente  las estatuas de los apóstoles San Pedro y San Pablo y, más tarde, se añadirían los cuatro evangelistas y a Adán, Noé, Abraham y Moisés.

Además, en la parte izquierda de la imagen podemos encontrarnos con el Castillo de Sant’ Ángelo, también conocido como Mausoleo de Adriano. Fue mandado construir por el emperador Adriano en el 135, como mausoleo familiar, y fue acabado por Antonino Pío cuatro años después. Más tarde, dejó de ser un mausoleo familiar para convertirse en un edificio militar; Hoy en día el visitante puede apreciar sobre la cima del castillo una estatua del Arcángel San Miguel, envainando su espada como representación de la voluntad divina de poner fin a la epidemia que se registró en Roma durante el año 590.

Por otro lado, el castillo de sant´Ángelo en la actualidad está dividido en cinco niveles o plantas. A ellas se accede a través de una rampa en espiral. En el primer nivel se encuentra mausoleo donde podemos ver tumbas y la rampa de acceso principal;. En la segunda planta podemos encontrar la cárcel y los depósitos donde se guardaban los cereales y el aceite; la tercera planta era exclusivamente de uso militar, y a través de ellas se llegaban a las habitaciones papales; en la cuarta planta se encuentra el apartamento papal, donde podemos encontrar una cafetería con increíbles vistas. Y última planta se encuentra la terraza superior con vistas de toda Roma, incluyendo el Vaticano. Desde 1277, el castillo está conectado con el Vaticano a través de un corredor de 800 metros de longitud llamado Passetto.

La Basílica de San Carlo al Corso fue una construcción iniciada en 1612, en sustitución de un edificio en el siglo X . Esta basílica está compuesta por un conjunto de escultores. Su estructura está construida por Honorio y Martino Longhi alrededor de 1612, la fachada por el cardenal Luigi Omodei en 1682 y el dome por Pietro da Cortona en 1668. En cuanto a las pinturas que podemos encontrar en esta basílica corresponden a autores como Carlo Maratta, Giacinto Brandi, Francesco Cavallini o Cosimo Fancelli y James,entre las características de esta basílica se encuentra una cruz latina interior, tres naves con girola y una cripta cúpula alta, seis capillas con claraboyas y una capilla.

En la actualidad Roma es una ciudad de  2.796.102 habitantes aproximadamente; Es la capital de la región de Lacio y del Estado de Italia. Además fue una de las primeras grandes metrópolis de la Humanidad y el corazón de una de las civilizaciones antiguas más importantes, que influye en la sociedad, la cultura, la lengua, la literatura, el arte, la arquitectura, la filosofía, la religión y el derecho de los siglos sucesivo; fue capital del Imperio Romano. En 1980, fue incluida en la lista de Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Como curiosidad histórica, es la única ciudad en todo el mundo, que tiene un estado extranjero en su interior, la Ciudad del Vaticano.

Andrea Galindo

06/05/13

NÁPOLES (Sebastian Munster, 1550)

La imagen elegida es una representación histórico-artística en forma de grabado de la ciudad de Nápoles en el suroeste de Italia del año 1550. Este grabado ha sido obtenido en la web Historic cities (http://historic-cities.huji.ac.il), originalmente extraída del libro Cosmographei: “Representaciones del mundo” de Sebastian Munster, que realizó una descripción de todos los países en el año 1550 y en la página CCLXX de dicho libro, describe el país de Italia y en concreto la ciudad de Nápoles. Dicho libro se encuentra en la biblioteca de Landes- Und Stadt Bibliothek Dusseldorf.

El autor, Sebastian Munster (1488-1552), fue un geógrafo de origen alemán. Estudió arte y teología y cuando entró en la orden de los franciscanos en 1505 en Heidelberg, aumentó sus conocimientos en matemáticas, geografía y cartografía. En 1529 dejó la orden de los franciscanos y se mudó a  la ciudad de Basel, donde se casó con Adam Petri que le dio la seguridad económica que necesitaba para imprimir sus obras y trabajos. 

Nápoles es una ciudad costera con puerto, en torno al cual gira la actividad económica y social de la época representada en el grabado. La estructura urbana y su morfología,  la cual podemos contemplar en el grabado, vienen condicionadas por dos factores fundamentales y vinculados entre sí: las características topográficas / geográficas, y la riqueza histórica y cultural de la ciudad de Nápoles.

Respecto a la primera característica decir que desde tiempos muy remotos a Nápoles ya le era atribuido el nombre de “Campania Felix”; que significa campaña afortunada debido a  la fertilidad de sus tierras. Esta fertilidad de debe a la riqueza que le aportan sus terrenos volcánicos y por la benignidad de un clima suave y mediterráneo. Topográficamente, Nápoles se encuentra ubicada en torno al propio Golfo de Nápoles; que le confiere la forma de anfiteatro  entre los Campos Felegreos y el volcán del Vesuvio. Así mismo alrededor de la ciudad se encuentran una serie de colinas, como la del Vómero, que la rodean y donde se ubican los edificios estratégicos. Sus grandes valores naturales, la riqueza de su territorio y su ubicación estratégica en el golfo de Nápoles, en el mar Mediterráneo;  hacen que haya sido habitada por diversas poblaciones a lo largo de la historia y esto se refleja en su estructura urbana y se puede observar en el grabado.

En este punto enlazamos con la importancia de la segunda característica que es la gran riqueza  cultural e histórica de la ciudad de Nápoles. El origen y la evolución histórica de la ciudad son fundamentales para analizar la estructura y morfología de la ciudad.  El Golfo de Nápoles fue el núcleo en torno al cual surgió Nápoles, cuyo origen se remonta a la  colonia denominada Paleopolis (la ciudad vieja) y que posteriormente se fundaría como ciudad de Cumas en el s IX a.C. y ya en el s V a.C. surgiría  la conocida como la Neapolis (la “ciudad nueva”) fundada por los colonos griegos provenientes de Eubea; nombre al cual hace referencia el grabado.

Posteriormente Nápoles pasaría a ser dominada por los romanos y tras la disgregación del Imperio Romano fue conquistada por los godos en el s V, a los que les siguieron los bizantinos. En la segunda mitad del s VIII consiguió ser independiente por un breve periodo de tiempo y  posteriormente paso a ser conquistada por la  invasión normanda en el año 1.139.  En el s. XIV Nápoles pasó por una época de dominación Angevina hasta que en el año 1442,  entró el rey aragonés,  Alfonso I.  En los años sucesivos y como resultado de las disputas entre españoles y franceses; Nápoles pasó a ser dominio español desde finales del s XV hasta principios del s XVIII; caracterizándose por ser una etapa de miseria y penurias. La imagen del grabado pertenece a la época del año 1550, cuando Nápoles pertenecía al Reino Español y el rey era Carlos I; que se caracteriza por ser una etapa difícil y de muchas necesidades económicas y sociales.

Nápoles es una de las ciudades más antiguas de Europa y como resultado de estas idas y venidas; la estructura y morfología urbana se ha visto enriquecida,  quedando reflejado este hecho en el grabado objeto de estudio y del que a continuación citaremos algunas características. En primer lugar destacamos el hecho de que la ciudad esté  integrada totalmente dentro de la muralla; que según diversas fuentes revisadas, sería de origen clásico y posteriormente ampliada en la época de Carlos I de Anjou y después sería remodelada y reconstruida en la época de la dinastía aragonesa. Las calles de la ciudad  reflejan la influencia grecorromana, se puede apreciar un trazado urbanístico hipodámico en sus calles; que se caracteriza por ser muchas de sus calles diseñadas en ángulos rectos y por ser sus barrios o manzanas de poblamiento rectangulares. 

Sus barrios se crearon en primer lugar en las proximidades de la zona marítima y el puerto, llamados barrios marítimos. Posteriormente la ciudad irá creciendo hacia el interior; dividiéndose la población conforme a las diferentes nacionalidades y profesiones. Esta característica se observa perfectamente en la imagen donde se pueden contemplar diferentes barrios o manzanas separados por calles amplias y con iglesias cercanas. Siempre estos barrios y asentamientos se ubican dentro de la muralla, que marca el crecimiento de la ciudad hasta  el periodo normando- suabo (mitad del s. XII). Con la llegada de los reyes angevinos (s. XIV) comenzó a expandirse y absorber los suburbios y los pueblos colindantes, ya que fue una época de resurgimiento en Nápoles.

Finalmente en la imagen también se contemplan multitud de construcciones y edificios importantes.  Algunas Iglesias como San Gennaro, Moenia, San Giorgio Maggiore y San G. Maggiore de los s. IV y V y otros de la época angevina: Las estructuras religiosas como la nueva catedral, las iglesias de San Lorenzo Maggiore, San D. Maggiore y San Chiara y edificios como el Castel Nuovo, el Castel Capuano y el Palacio del Príncipe de Tarento. Algunos de estos elementos arquitectónicos reflejan como la ciudad está protegida tanto en las colinas como en el mar por los castillos:

El Castillo del Huevo/ dell’Ovo. Surge en un islote, residuo de una antigua caldera volcánica. Es de época normanda y fue reconstruido a finales del s. XVII. En la imagen se ve como se encuentra defendiendo el puerto de Nápoles.

Castillo de San Elmo. Es el castillo más panorámico de Nápoles. Castillo angevino que se asienta sobre la colina del Vómero y protege la Cartuja de San Martín (segunda mitad del s.XIV) que se ubica justo debajo y protege a la ciudad de Nápoles, que queda a sus pies.

Castillo Nuevo/Castillo Angevino. Castillo en el que se apoyan las murallas clásicas. Se construyó en la segunda mitad del s. XIII por deseo de Carlos I de Anjou. Es una demostración de poder y función de defensa al encontrarse en el Golfo de Nápoles.

 Beatriz de la Puebla Gutiérrez

06/05/13

GÉNOVA (Hartmann Schedel, 1490)

Esta imagen pertenece a una de las obras más famosas del pintor y grabador Hartmann Schedel, titulada Las Crónicas de Nuremberg. Es un grabado en madera que representa al puerto de Génova, hacia 1490. El autor se especializó en la ilustración de libros, empleando a dibujantes que transferían las obras del artista a láminas. Las Crónicas de Nuremberg es un libro que recoge varias de estas láminas mostrando una historia ilustrada de la humanidad. Fue impreso en dos versiones: una latina (orientada más a los mercados académicos y teológicos) y otra alemana (dirigida a la clase media alta, que no poseía una educación universitaria), ambas preparadas simultáneamnente en 1493.

El grabado en cuestión muestra con gran realismo la vida de la ciudad de Génova, que desde sus orígenes ha estado siempre ligada al puerto. Durante la Edad Media este puerto fue el más importante del Mar Mediterráneo, junto a los de Marsella y Venecia. Fue el punto de referencia constante durante su famosa República tanto en la política como en la cultura. En la imagen, la ciudad se desarrolla en torno al puerto y está rodeada por una cinta amurallada que protege tanto la península como la costa. Urbanísticamente, la ciudad se enclava al noreste de una colina y sigue un trazado radioconcéntrico. Debido a la topografía, las calles no son rectas ni llanas, sino irregulares y organizadas en torno al puerto. Crean un laberinto de callejones y calles estrechas que presentan un gran inconveniente: las personas y animales deambulaban juntas con poco espacio, acumulándose suciedad en las cuestas y las esquinas. En la actualidad, el centro histórico es el corazón de una ciudad que conserva este trazado de origen medieval.

Entre los elementos urbanos más importantes destaca “La Lanterna”, en la parte inferior izquierda, que constituye el sello distintivo de la ciudad. Se construyó con el fin de identificar mejor la ciudad y por ello, lo ha querido expresar así el artista. En la zona centro de la imagen, podemos observar la Catedral de San Mateo, fundada en época medieval y ejemplo de la arquitectura románico-gótica. Fue reconstruida en el siglo XI por la familia Doria y posteriormente sufrió varias transformaciones. Es uno de los monumentos más ilustres de la ciudad. En la parte superior de la imagen, se encuentra el Forte Diamante, una fortaleza enclavada en una posición privilegiada situada en un terraplén pentagonal para defender la ciudad. Esta fortaleza, cabe destacar, contaba con un tanque que albergaba 80 metros cúbicos de agua. En cuanto al resto de las edificaciones de la época, muchas eran construidas con materiales inflamables, por lo que los incendios eran concurrentes y expansivos. 

La actividad de la ciudad, desde sus orígenes, estaba unida al puerto por su fuerte potencia comercial, movimiento de pasajeros, sus amplias instalaciones y su actividad marinera. Debido a esta gran importancia, en el siglo XII se construyó una flota marítima muy significativa, que hacia competencia a la de Venecia. En la parte superior de la imagen podemos observar también la representación de lo que pueden ser unas granjas aisladas. Estas granjas representan la actividad económica de la época bajo el régimen feudal,  sin olvidar que el  puerto era la base de la económica de la ciudad.

Jorge Polo Gutiérrez

05/05/13

KIOTO (1600-1615)

Esta pintura pertenece al Museo del Arte de Shimane (Shimane Art Museum), en la región de Chūgoku sobre la isla Honshū de Japón, y representa los alrededores de Kioto, antigua capital de Japón, hacia 1600. El nombre del autor es desconocido, pero debió ser uno de los maestros pintores que trabajaban para Ieyasu Tokugawa, primer shōgun Tokugawa de Japón. Se trata de una pintura de pantalla distribuida en seis paneles de un biombo, que escenifica los alrededores de Kioto desde una vista de pájaro. De esta forma, la imagen resalta el urbanismo y las actividades sociales cotidianas del Japón feudal.

La ciudad pintada se encuentra ubicada en un valle por el cual pasa el río Kamo. La población de la zona se sitúa a los dos lados del río, estando conectada mediante la acción de puentes. La proximidad del río hace propicia el cultivo de plantaciones de arroz y las dimensiones que tiene también propician el transporte fluvial.

La pintura  muestra cómo era el urbanismo de la época con gran precisión, las calles principales se encontraban construidas de forma lineal a lo largo del río. Las residencias de las clases bajas y medias estaban en el centro del valle, en esa zona el trazado fue más irregular, dado que las calles se formaban conforme se construían las nuevas viviendas. Por otro lado las casas de los nobles estaban en las zonas más elevadas y alejadas del río con la finalidad de protegerse de las posibles inundaciones. La calle comercial era un auténtico hervidero de actividad y representaba la principal fuente económica de la zona. A lo largo de toda la ciudad se encontraban establecidos los principales edificios: los templos, las casas de samuráis, etc.

Kioto ha tenido siempre una gran importancia en Japón, puesto que históricamente fue su capital desde los años 794 hasta 1868, año en el que el emperador Meiji decidió trasladar la sede de la corte a Tokio. Además, fue en Kioto entre el 1600 y el 1615 (periodo al que pertenece la pintura) cuando el noble Tokugawa Ieyasu terminó con las guerras civiles logrando unificar el país, instaurando un nuevo Shogunato en el Periodo Edo.

La imagen poética que Kioto ofrece a las personas, y sobre todo a los extranjeros, es la de una ciudad bella y equilibrada que se encuentra en sintonía con la naturaleza por la cantidad de vegetación de la zona y la presencia del río Kamo. En la actualidad el centro de Kioto ha sufrido muy pocos cambios tanto a nivel urbanístico como social, esto es debido a que la sociedad japonesa se ha preocupado por cuidar su patrimonio histórico y mantener las antiguas costumbres. Por esta razón, hoy en día sigue siendo posible ver por las calles las tradicionales casas de té y a las geishas, mujeres instruidas en el dominio de las artes. No es extraño, por tanto, que Kioto se haya convertido en la actualidad en un punto de interés turístico muy importante tanto a nivel nacional como internacional.

Aroa Bernet

04/05/13

GUADALAJARA (1849)


La imagen corresponde a Guadalajara en el año 1849 y representa un plano histórico de la ciudad de Guadalajara y sus Arrabales. Nos la podemos encontrar en el Archivo Municipal de Guadalajara y su autor fue el ingeniero general del Cuerpo de Ingenieros de la Brigada Topográfica. El destinatario de este documento fue el Ayuntamiento, donde se utilizó para ubicar o tener una visión global de la ciudad. Posee una escala de 1:2.000 y presenta una breve “Esplicación” a modo de leyenda en los bordes. En el plano se localizan los principales edificios, iglesias, conventos o puertas más representativas que de la época, así como la localización de los arrabales y el nombre de algunas calles y plazoletas. Por su interés urbanístico ya ha sido publicada en varias ocasiones, como en el manual de García Ballesteros, A. (1978) Geografía Urbana de Guadalajara. Madrid: Fundación Universitaria Española.

La ciudad de Guadalajara se encuentra situada en la comunidad autónoma de Castilla- La Mancha, en el valle del río Henares, entre dos barrancos. El plano muestra la morfología urbana, es decir, el aspecto externo que presenta la ciudad influida por el emplazamiento y la situación. Posee una localización estratégica para las redes de comunicación por su situación central en la Península Ibérica y su proximidad a la capital de España, Madrid, favoreciendo las relaciones comerciales.

Se trata de un entramado de calles estrechas y cortas, de trazado irregular y con gran variedad de plazoletas. El caso del casco urbano posee una fisionomía característica de una ciudad andalusí, de origen árabe con influencia de arte mudéjar, renacentista y barroco, como se puede apreciar en sus principales monumentos. A las afueras de la ciudad nos encontramos con sus arrabales que representan el ensanche de la ciudad por motivos de escasez del territorio, ya que la zona que delimitaba muralla resultará insuficiente para el crecimiento de la ciudad.

La muralla original de la ciudad fue construida por los árabes y tiene un carácter defensivo. Ha sido respetada como componente arquitectónico característico de la ciudad hasta el siglo XIX, cuando fue derruida en su mayor parte por la necesidad de expansión y la pérdida de su utilidad práctica, manteniéndose en la actualidad muy pocos restos (los barrancos del Alamín como el Alcázar Real y San Antonio, los torreones del Alamín y de Alvar Fañez y  la puerta de Bejanque).

Algunos de los monumentos más representativos de la ciudad son la Concatedral de Santa María la Mayor, construida sobre la antigua mezquita musulmana en el siglo XIV con claras influencias mudéjar, renacentista y barroca. Constituye una de las sedes episcopales de la Diócesis de Sigüenza, y actualmente funciona como parroquia. La actividad religiosa fue clave en el siglo XVII para la ciudad de Guadalajara, presentando una decadencia a partir de la desamortización. Por ello, en 1842, el Ayuntamiento ordenó la venta de todos los conventos y la reducción de las cinco parroquias a sólo Santa María y San Nicolás.

Entre los monumentos, destacan el Palacio Antonio de Mendoza y Antiguo Convento de la Piedad del siglo XVI, caracterizados por su estilo renacentista y elementos neoclásicos. Algunas de sus funciones han sido convento, diputación provincial de Guadalajara o cárcel, actualmente es un Instituto de educación secundaria. El palacio del Infantado, ocupado en el siglo XIV por los Mendoza, que proporcionaron a la ciudad historia del arte español y occidental. Controlaban la vida política de la ciudad, ya que de ellos dependían las actividades comerciales que se llevaban a cabo como talleres artesanales, y comerciales. En la actualidad es un lugar turístico utilizado hasta hace poco, como biblioteca y archivo.

Durante el siglo XVIII se produce un aumento de la superficie cultivada, propiciado por un crecimiento demográfico y la subida de precios de los productos. Esto promovió la aparición de huertas en la periferia que aprovechaban el agua del río Henares para riego, lo que dio lugar a la aparición de barrios, situándose en la periferia las familias con menos poder adquisitivo, y por el contrario en el casco antiguo los eclesiásticos en conventos y parroquias.

La función primordial que tenía la ciudad era el político- administrativo al haber sido proclamada en el siglo XVIII capital con independencia. Industrialmente, en la ciudad únicamente se encontraba la Real Fábrica de paños que estuvo en funcionamiento hasta principios del siglo XIX, por tanto, había un predominio de la agricultura. Actualmente las zonas de los arrabales se han urbanizado, con la creación de polígonos industriales (Henares o Balconcillo) como consecuencia del aumento desmesurado de la población que ha modificado notablemente la estructura de la ciudad dejando el casco urbano, que antes era el centro de la ciudad, desplazado. Por lo que se prevé que el centro de Guadalajara que actualmente es el Ayuntamiento, pase a ser la plaza de Santo Domingo. La imagen subjetiva del espacio percibido que posee la ciudad hace que se pensara en ella como una ciudad defensiva y, actualmente, como una ciudad dormitorio o residencia de estudiantes.

Alba Blázquez

04/05/13

MADRID (Alfred Guesdon, 1854)

Esta imagen corresponde a una litografía realizada por el francés Alfred Guesdon en el año 1854  bajo el título “Vista de Madrid con la plaza de toros”. Sus obras se caracterizaban por las vistas aéreas de las diferentes ciudades europeas las cuales realizaba con ayuda del fotógrafo Charles Clifford y utilizando un globo aerostático. Esta litografía se encuentra expuesta en el Museo de Historia de Madrid y en ella podemos ver representados diferentes elementos urbanísticos de esta misma ciudad en el siglo XIX. Uno de ellos es el más representativo de esta ciudad: la Puerta de Alcalá, que fue construida por orden de Carlos III sustituyendo a otra que existía desde el siglo XIV. En la actualidad ha llegado hasta nosotros sin apenas modificaciones, aunque se pueden observar algunas huellas de metralla en la superficie de las tropas francesas en 1808 y de los Cien Mil hijos de San Luís en 1823.

Lo más característico de esta imagen es la plaza de toros, construida por el Rey Fernando VI en 1749 y reformada por el arquitecto Pló en 1722. Pero fue en la segunda mitad del siglo XIX cuando se lleva a cabo su derrumbamiento debido al crecimiento de la ciudad. También se puede observar una fábrica o zona industrial en la parte derecha, situada justo al lado de la plaza de toros, dedicada a la fabricación de carruajes. A la derecha de la Puerta de Alcalá, se sitúa el Real Pósito de Madrid, cuya principal función era la de era resolver los problemas de abastecimiento de pan, por lo que Felipe IV la manda construir en 1664.

 La concentración de buena parte de la burguesía comercial y financiera en la capital política de España hizo que Madrid se embelleciera. Una de las calles que se aprecia en la litografía es el tradicional “Paseo del Prado”, también llamado “El Paseo del Arte” donde en la actualidad se concentran el famoso Museo del Prado, el Museo Thyssen y el Centro de Arte Reina Sofía. Siguiendo el Paseo del Prado nos podemos encontrar con el Museo Thyssen, también llamado el Palacio de Villahermosa, en el cual residieron los duques de Villahermosa hasta el año 1966. Fue construido en el siglo XIX, aunque sus orígenes se remontan al siglo XVII al construirse la confluencia del Prado Viejo y la carrera de San Jerónimo. Otro de los elementos que se pueden apreciar en la imagen son los cuarteles del Retiro, construidos tras el derrumbamiento de la plaza de toros y aprovechando los materiales de la misma en 1819. En 1864, se vieron perjudicados debido a una explosión provocada en uno de los depósitos de pólvora en la que fallecieron un gran número de soldados.

Las calles y cafés de Madrid  fueron escenario privilegiado para la difusión de las distintas ideologías políticas y su población creció a medida que se ensanchaban los nuevos barrios, como el de Salamanca.

En cuanto al  trazado urbano de esta litografía lo podríamos definir como irregular ya que no nos muestra una forma definida. Las calles no siguen un orden fijo, son estrechas y suelen tener diferentes anchuras en su recorrido. Si comparamos esta imagen de la ciudad con la de la actualidad se pueden observar algunos cambios, uno de ellos es la ausencia de la plaza de toros y de la fábrica o zona industrial que se situaba próxima. La mayor parte del espacio que ocupaba la plaza de toros sería el que ocupa actualmente la manzana situada entre las calles Serrano, Conde de Aranda, Claudio Coello y Columela. Otro cambio sería los edificios inexistentes como el cuartel de artillería o los cuarteles del Retiro, así como el Real Pósito de Madrid que fue derribado en 1869 y en la actualidad es ocupado por el palacio de Linares y de Zabalburu, además de diversos edificios de viviendas.

Elena Cabello González

03/05/13

ALICANTE (Alfred Guesdon, 1840)

La siguiente imagen se trata de una litografía realizada por Alfred Guesdon (1808-1876) en el año 1840 y nos muestra la ciudad de Alicante a mediados del siglo XIX. Fue publicada en una revista de París llamada “La Illustration, Journal Universel de París”. Formaba parte de una serie de imágenes realizadas en once ciudades españolas, bajo el título “España a vista de pájaro”.

Como podemos observar, Alicante estaba rodeado de murallas y toda la ciudad crecía dentro de éstas. Las murallas (al igual que el castillo) continuaron sirviendo como defensa para la ciudad, ya que en el siglo XIX se sufrieron enfrentamientos bélicos de importancia, especialmente, la gran amenaza de Napoleón. A mediados de siglo, las murallas comenzaron a ser un impedimento para el crecimiento de la ciudad, por eso, aprovechando la visita de la reina Isabel II para inaugurar la estación ferroviaria entre Alicante y Madrid, se le pidió la retirada de estas murallas, respondiendo ésta con el sí. A partir de este momento,  comienza la “Guerra de las Murallas” para conseguir el emplazamiento de la ciudad más allá de sus murallas.

En el lado derecho e izquierdo de la ciudad podemos observar dos castillos. El castillo de la izquierda es el de San Fernando, construido en la Guerra de la Independencia con el propósito de ser una prisión. También sirvió para reforzar las posibilidades de defensa del castillo de Santa Bárbara (situado en la parte derecha de la imagen). El castillo de San Fernando no se llegó a estrenar, ya que Alicante no fue atacado por las tropas francesas. En cambio, el castillo de Santa Bárbara se pensó como una fortaleza insuperable aunque, a mediados del siglo XIX, fue perdiendo su valor militar y se transformó también en una prisión. Además, podemos ver en la imagen los dos baluartes más importantes construidos para la defensa de la ciudad: el baluarte de San Carlos y el Baluarte de San Francisco y Muntanyeta.

En cuanto a la estructura de la ciudad y el trazado de las calles tenemos que diferenciar dos zonas. En la zona más próxima al castillo de Santa Bárbara, podemos observar la parte más antigua de la ciudad, por lo tanto, el trazado de las calles y su estructura es muy irregular debido a su origen medieval. En esta zona encontramos los monumentos más antiguos de la ciudad, como: la catedral de San Nicolás, el ayuntamiento o la basílica de Santa María. En cambio, la parte derecha, muestra un plano más regular como consecuencia del crecimiento económico de la ciudad por el comercio. Esta zona es la parte más “moderna” de la ciudad, donde se construyeron los primeros comercios, las viviendas y la construcción del ferrocarril en el año 1858. Tampoco tenemos que olvidar que la ciudad no crece hasta la retirada de sus murallas a finales del siglo XIX y que toda la ciudad está delimitada por la costa y por algunas cadenas montañosas.

El puerto de Alicante era el principal motor económico de la ciudad. En el año 1778 consiguió ser el puerto más importante de la Comunidad Valenciana gracias al permiso para poder comerciar con América. Aunque a principios del siglo XIX el comercio en Alicante sufrió una crisis por el descubrimiento de la sosa artificial, a mediados de este siglo se recuperó por el crecimiento del comercio portuario, así como con las exportaciones e importaciones. El puerto de Alicante era frecuentado por buques de todas las nacionalidades: ingleses, franceses, suecos, sardos, belgas, holandeses y anglo-americanos. Gracias a este tránsito se empezó a ampliar la zona comercial de Alicante, donde todos los comercios se situaban alrededor del puerto para recoger los productos de los buques y venderlos a los habitantes. También era de vital importancia el comercio interior con mercancías extranjeras, coloniales y del país. Uno de los destinos más importantes fue el transporte hacia la Corte, que se realizaba en carruajes con tiros de mula. Con la llegada del ferrocarril en el año 1858, se vivió una gran expansión económica, ya que permitía el transporte de productos entre Alicante y Madrid. Asimismo, se realizó un tratado con Francia para la exportación de vinos, que hizo que se exportaran grandes cantidades desde las tierras de Catilla la Mancha.

Actualmente, en la ciudad de Alicante destacan las actividades económicas de comercio y de turismo apoyado por el buen clima, las playas, el patrimonio histórico y su oferta de ocio. Uno de los principales elementos del comercio es el puerto de Alicante, que se caracteriza por el transporte de mercancías y de pasajeros, además de la actividad pesquera.

Cristina Maqueda Damas

03/05/13

ÁVILA (Hye Hoys – P. Raoux, 1898)

No se poseía ningún plano de Ávila en 1866, cuando el dibujante Hey Hoys hizo su tercer viaje por España, por lo cual tuvo que trazar él mismo la topografía de la ciudad y sus contornos. Como no disponía de ningún instrumento técnico, tuvo que valerse de la simple vista para la dirección de los caminos y el delineamiento de los sitios, midiendo con pasos las distancias.

Ávila, capital de la fría y montañosa provincia del mismo nombre, está situada sobre un promontorio de granito. Toda la ciudad está rodeada de una muralla de lienzos o cortinas rectas y almenadas, compuesta por ochenta y siete cubos o torres salientes, dotadas de buhardas y barbacanas. Esta muralla data del siglo XI, y abarca la imponente catedral de aspecto a la vez religioso y militar y el alcázar, a cuyo alrededor están construidas las casa de la nobleza de esta ciudad. Sus barrios son notables por los templos de sus primeros apóstoles, san Segundo y san Vicente, o por los numerosos conventos – hoy la mayor parte abandonados, pero antes asilos de santidad y de ciencia-. No en vano, con razón ha sido llamada: Ávila de los Santos y de los Caballeros.

Para orientarse en Ávila bajo el punto de vista del más ilustre de sus hijos, santa Teresa de Jesús, es preciso salir por la puerta del Adaja, pasar el puente y subir a la colina pedregosa, que domina el camino de Salamanca. El promontorio sobre el cual está asentada la ciudad se eleva en forma de anfiteatro, a la otra parte del río, entre el páramo del norte y las vastas praderas del mediodía. En el horizonte se descubren las cimas de la Sierra de Guadarrama, cubiertas de nieve la mayor parte del año. Desde la altura en que se presenta el plano, se presenta Ávila verdaderamente majestuosa: en el centro, se observa la forma irregular de la catedral, con su triple serie de almenas moriscas, y el alcázar, residencia real en otro tiempo; más abajo, se pueden distinguir los antiguos palacios de Cepedas, Velada, Oñate y Dávila.

Esta ciudad ha servido de corte en varias ocasiones a los reyes de España, tanto por su posición estratégica como por la confianza que les inspiraba la lealtad de su nobleza. A causa de su situación adquirió importancia a partir del s. XI como ciudad de frontera fortificada y como centro agrícola y pastoril. Con la pérdida de su interés militar pasó a convertirse en simple centro agrícola. La evolución del plano urbano ha sido lenta. El antiguo recinto amurallado medieval, de perímetro rectangular, encierra todavía gran parte de la ciudad, cuya expansión extramuros se ha orientado hacia la estación del ferrocarril (este) y hacia el río Adaja y su afluente el Chico (sur). Dentro del recinto, la disposición de calles es típicamente medieval.

Históricamente, Ávila corresponde a la antigua ciudad romana de Avela. Arruinada por las invasiones de cristianos y de musulmanes, fue reconquistada definitivamente por Alfonso VI, durante cuyo reinado fue reconstruida, fortificada y repoblada. En 1088, un grupo de serranos formaron un Concejo de ciudadanos con participación en el gobierno y guarda de la ciudad. Las gentes procedentes de Covaleda y Lara se asentaron en la parte baja de la ciudad, los procedentes de Cinco Villas y de otros lugares lo hicieron en la parte alta, mientras que en el núcleo central quedaron los serranos, sin duda procedentes del sistema central, perpetuando así la división entre ruanos y serranos, que se mantuvo durante toda la Edad Media. Ávila fue en principio una avanzadilla de la frontera, la ciudad se ruralizó y, situada en una de las cañadas de la Mesta, pronto se convirtió en un importante centro ganadero y textil lanero que atrajo a nuevos emigrantes. Fue en los umbrales del s. XVII cuando la ciudad alcanzó su máximo esplendor económico, demográfico y cultural, pero la expulsión de los moriscos y la cercanía de la corte paralizaron sus actividades productivas, iniciándose una larga decadencia. Así, la población que había ido creciendo a un ritmo constante durante el s. XVI, experimentó un notable decrecimiento a lo largo del s. XVII. Ello se vio agravado por el empeoramiento de la situación en el campo como resultado de la concentración de la propiedad en manos eclesiásticas y del incremento de la amortización civil. La instauración de unas manufacturas de algodón en el s. XVIII no pudo evitar la decadencia de la ciudad. Su universidad, que había sido fundada en 1550, fue suprimida en 1807.

La ciudad antigua y las iglesias extramuros fueron inscritas por la UNESCO en el patrimonio mundial en el año 1985, ampliando este patrimonio en 2007. Esto tuvo lugar por el  reconocimiento en la misma de un conjunto de Valores Universales Excepcionales, por ser un ejemplo de repoblación emprendida por el Reino de Castilla tras la reconquista de Toledo. Destaca, asimismo, el marcado carácter medieval de la Ciudad de Ávila, compaginando tanto aspectos religiosos como defensivos, y por ser un ejemplo de ciudad fortificada, que ha conservado íntegramente su muralla. La densidad de monumentos civiles y religiosos intramuros y extramuros hacen de ella un ejemplo de extraordinario valor.

 Sonia del Amo

02/05/13

SIGÜENZA (Antonio Batanero Nieto, 1979)

La imagen analizada es una pintura del autor Antonio Batanero Nieto (1979), natural de Guadalajara, quién ha plasmado en sus obras muchos paisajes alcarreños y detalles o rincones de sus ciudades. En este caso concreto, es un plano general de Sigüenza representando la vista del amanecer.

Sigüenza es una localidad de unos cinco mil habitantes, perteneciente a la provincia de Guadalajara. Es famosa por ser ‘la ciudad medieval’ debido a su castillo-fortaleza y su catedral, principalmente. A pesar de esto, el origen se remonta a la época romana, cuando se fundó Segontia como emplazamiento estratégico entre Zaragoza (Cesaraugusta) y Toledo. El emplazamiento geográfico de la ciudad se debe a dos motivos: el primero, la proximidad al río Henares, esencial para abastecer de agua a la población. El segundo es la elevación de terreno en torno a la cual se construyó la ciudad, ya que, tanto para los romanos (sitúan la acrópolis en las zonas más altas), como para los señores feudales de la época medieval (castillo-fortaleza situado en la parte más alta para prevenir y defender mejor ataques enemigos) era un aspecto esencial.

Por tanto, debido a estos dos motivos encontramos que la ciudad está estructurada en función de ambos. El castillo, situado en la cima de la colina, tiene alrededor extensiones de tierra o eras, que conectan con la ciudad mediante calles como la calle Mayor o la calle Valencia. El castillo actual es una reconstrucción del que se erigió en la Edad Media (principios del s.XII) sobre uno anterior de origen musulman.  La zona de edificios más próximos al castillo conserva las características de los núcleos medievales. Son casas bajas, de dos plantas la mayoría, y no se construyeron siguiendo una planificación urbanística, por eso hay muchas calles estrechas por las que actualmente no podría pasar un vehículo. Esta zona de viviendas, denominada Las Travesañas, se caracteriza también por los arcos de una muralla pre-medieval que rodea la ciudad desde el castillo hasta la catedral.

La catedral, se encuentra el final de las empinadas calles de las travesañas, en dirección al río Henares. Aunque fue construida con una idea de ser plenamente románica, era un proyecto tan ambicioso y duró tanto tiempo (s.XII-s.XVII) que inevitablemente se fue adaptando a los nuevos estilos arquitectónicos de la época. Así podemos ver que aunque la base de la catedral es románica (muros anchos, pocas ventanas y apenas ornamentación), la parte superior, la nave central y los remates de la fachada son de estilo gótico (arcos de crucería, altas columnas, rosetones y vidrieras, ventanas ojivales).

En ella se encuentra enterrada la familia Mendoza en la capilla de San Juan y Santa Catalina. Es muy relevante en la historia de la ciudad porque uno de los miembros de esta familia es hoy el icono o símbolo de la ciudad. Me refiero a Martin Vázquez de Arce, caballero de la orden de Santiago, apodado ‘El Doncel’. Sobre su sepulcro hay una efigie suya de alabastro, en la que yace de costado y tiene entre sus manos un libro abierto (probablemente la Biblia). Esta figura se ha convertido en referente de la ciudad porque es una personalidad que engloba las dos características fundamentales de la ciudad ‘las armas y las letras’.

Es el segundo edificio más importante, después del castillo. Dio lugar a la diócesis de Sigüenza. Existía antes de la construcción de la catedral pero dependiente de la de Guadalajara. Con la reconquista a los musulmanes y la construcción del emblemático edificio pasó a ser una diócesis independiente. Esto supuso que la ciudad se convirtiese durante la Edad Media en un punto de concentración de alto clero y nobleza gracias al cual se impulsó el desarrollo de Sigüenza.

Además se construyeron otros edificios religiosos como las iglesias de Santiago y San Vicente (románicas), situadas en las travesañas. Y el convento de las Ursulinas construido en 1818, dedicado a la educación de niñas. Otro edificio importante de la ciudad es la antigua universidad fundada en 1476 por Francisco Jimenez de Cisneros. Está considerada una de las universidades ‘menores’ de España. Fue clausurada en 1836 y se convirtió en seminario y la sede de la diócesis.

La sociedad de Sigüenza en la época medieval, por tanto, era diferente con respecto a otras ciudades. Lo normal era que el mas de tres cuartas partes de la población fuesen pueblo llano, dedicado a labrar el campo, y que el otro cuarto restante fuesen monjes o sacerdotes que hacían vida en la iglesia/monasterio, (normalmente solo existía un edificio religioso por ciudad) y nobleza, que vivía en el castillo. En el caso de Sigüenza, no solo hay más de una iglesia sino que contamos con una catedral y diócesis propia, esto supone un número de personas pertenecientes al clero mucho mayor  de lo habitual. Además con la universidad, se impulsó el interés por la cultura y por tanto, los nobles y caballeros con intención de formarse acudían a Sigüenza.

El pueblo llano, a pesar de no ser tan numeroso como en otras ciudades medievales, cumplía las mismas funciones. Las dos actividades principales de la economía eran la agricultura y la ganadería. Los cultivos eran más abundantes en verano ya que el clima seguntino es severo en invierno y las heladas impedían, en muchas ocasiones, la cosecha. Otro sector económico de la ciudad son las salinas. Situadas a unos kilómetros de la ciudad, alrededor de las cuales se acabó construyendo una nueva localidad, Imón. Estas salinas se empezaron a explotar en el s.X, el funcionamiento estaba basado en una campaña intensiva de mayo a octubre.

Antonio Aparicio

01/05/13

CIUDAD DE MÉXICO (Juan Gómez de Trasmonte, 1628)

      

Esta imagen corresponde a un grabado elaborado por el arquitecto hispano-mexicano Juan Gómez de Trasmonte, realizado  en perspectiva en el año 1628, con excepcional belleza y realismo. Este autor  trabajó gran parte de su vida en la construcción de la Catedral de México, cuyo estilo es barroco. Es la única imagen de la antigua Ciudad de México que existe, antes de la catastrófica inundación de 1629, que provocó una gran crecida del  lago Texcoco sobre el que estaba edificada esta ciudad.

En el grabado se muestra la Ciudad de México, que fue fundada en 1325 por los aztecas y conquistada posteriormente por los españoles.  En la ilustración se aprecia toda la estructura básica de la misma dividida en dos partes: una central donde habitaban los españoles y otra a los alrededores donde habitaban los cuatro barrios indígenas. La ciudad tenía pocas calles, y en la mayoría de los casos estaban surcadas por canales. Asimismo, la urbe estaba unida a la tierra por cuatro calzadas, dos acueductos que les suministraban  agua potable. Sin olvidar que estaba rodeada de jardines flotantes (Chinampas), y al ser edificada sobre el lago Texcoco, se vieron obligados a construir un dique para frenar las grandes crecidas  ocasionadas en épocas de lluvia

Se distinguen en el centro de la ciudad, la plaza del Zócalo que era el lugar de culto de los aztecas, donde estaban todos los templos, los palacios y las casas de los sacerdotes. Posteriormente se convertiría en un centro político y civil, donde estaba el Palacio del Virrey que era sede de la audiencia de la Nueva España y contaba con un corregidor y un cabildo municipal de españoles. La catedral tardó en ser construida casi tres siglos en terminarla, levantándose sobre el antiguo templo azteca en señal de sometimiento de la religión indígena y ensalzando la religión católica. En esta plaza se celebraban todos los actos públicos, tanto civiles como religiosos. En el centro de la ciudad se encontraba la universidad Real Pontificia de México, que fue fundada por Carlos I el 21 de septiembre de 1551, se llamaba Pontificia porque el Papa Clemente VII le otorgó una bula. Además, existían dos grandes conventos: el convento de San Francisco, fundado en 1524 por los franciscanos, primera orden religiosa que llegó a la Nueva España para evangelizar a los indígenas que sobrevivieron a la conquista y el convento de San Agustín, construido por los frailes agustinos entre 1539 y 1560, siendo un conjunto conventual de sobriedad arquitectónica y un aspecto de fortaleza, con  fachada plateresca.

                En el grabado de la ciudad de México quedan pocos restos de la antigua Tenochtitlán, sólo la parte del templo mayor, arrasado completamente por el conquistador español Hernán Cortés en 1521. Sobre la traza de la ciudad prehispánica los españoles levantaron en 1523 una nueva población delineada por Alonso García Bravo, que definió el nuevo orden de la ciudad organizando a la población que la habitaba. Alonso conservó los palacios de Moctezuma y tomó como centro neurálgico la antigua plaza azteca. En 1552, la ciudad fue ampliada y se construyó la gran catedral. Su aspecto era el de una ciudad medieval, con casas fortificadas. En ese momento la ciudad contaba con 80.000 habitantes y alcanzó el momento más próspero y de máximo esplendor de la ciudad de la época.

Diego Flores

01/05/13

PARÍS (José Luis Suárez, siglo XX)

Este cuadro fue realizado por el pintor José Luis Suarez y representa una de las plazas más famosas de París, la Charles de Gaulle, antes conocida como la plaza de la Estrella debido a su forma geométrica. Esta plaza es el inicio de las más prestigiosas avenidas de la capital entre las que destacan la de los Campos Elíseos y la de la Gran Armée.

La avenida de los Campos Elíseos mide casi dos kilómetros de longitud. Es la avenida más importante de París y una de las más conocidas del mundo. Comunica la plaza de la Concordia con el Arco del Triunfo. La denominación de los Campos Elíseos procede de la mitología griega y designaba un lugar equivalente al Paraíso cristiano donde los hombres virtuosos y los guerreros heroicos llevaban una existencia dichosa y feliz, en medio de paisajes verdes y floridos. Su historia comienza en 1640 con la plantación de una gran alineación de árboles que posteriormente en 1724 adquirió su trazado actual. En la actualidad, constituye un importante espacio para los amantes de las compras, además de un lugar importante para el ciclismo ya que es donde se sitúa la meta del Tour de Francia.

En el centro de la imagen nos encontramos con el Arco del Triunfo que es, junto a la Torre Eiffel, el monumento más representativo de París. Mide 50 metros de alto y 45 de ancho y representa las victorias del ejército francés bajo el mandato de Napoleón Bonaparte (1793-1815). La construcción del monumento duró treinta años: Napoleón ordenó su construcción en 1806 al finalizar la batalla de Austerlitz (también conocida como la Batalla de los Tres Emperadores). El arquitecto fue Jean-François Chalgrin (1739-1811), conocido por la construcción de la iglesia de St. Philipe-du-Roule.

El Arco del Triunfo ha sido testigo de innumerables acontecimientos históricos entre los que podríamos destacar el paso de los restos mortales de Napoleón el 15 de diciembre de 1840 o los desfiles militares de las dos guerras mundiales en 1919 y 1944. En la base del Arco del Triunfo se encuentra la Tumba del Soldado Desconocido, un monumento construido en 1921 que representa a todos los franceses que murieron en la Primera Guerra Mundial y nunca fueron identificados. En los cuatro pilares del arco están grabados los nombres de las batallas ganadas por los ejércitos napoleónicos y los de 558 generales franceses, algunos de los cuales murieron en combate por lo que sus nombres se encuentran subrayados.

El trazado urbano que se aprecia en la imagen es de tipo radiocéntrico, ya que la plaza de Charles de Gaulle es uno de los puntos más céntricos desde donde parten las calles principales en forma de estrella. Esto facilita las comunicaciones entre todos los barrios periféricos y entre cada uno de éstos y el centro de la ciudad. El plano radiocéntrico suele apreciarse en ciudades de origen medieval nacidas en torno a un cruce de caminos en el que se situaba un centro importante y destacado como por ejemplo un castillo, un monasterio, una iglesia, un lugar de mercado, etc. Los edificios se aglomeraban alrededor de ese espacio y una muralla circular rodeaba toda la ciudad. Las calles principales partían del espacio central hacia las puertas de la muralla en forma de estrella.

París se encuentra en el norte de Francia bordeada por el río Sena. A parte de ser considerada una de las ciudades más bonitas del mundo, es una de las ciudades más visitadas ya que en honor a su fama es, probablemente, una de las más románticas del mundo. Asimismo, se la conoce con el sobrenombre de “la Ciudad de la Luz” debido a que fue la primera ciudad en dotar a sus calles y edificios más importantes de luz eléctrica.

Por todo ello, la capital francesa es una de las ciudades más importantes del mundo desde el punto de vista turístico al ser visitada por más de 30 millones de turistas al año. Pero no solo se dedica al sector turístico sino que también cuenta con una importante actividad económica que gira en torno a su capitalidad y a su intensa actividad. Debido a ello es la sede de algunas de las principales empresas europeas y nacionales y de las principales instituciones del país.

Sara Illana