31/05/18

ATENAS (Leo von Klenze, 1846)


Esta imagen es una recreación de la acrópolis de Atenas realizada por Leo von Klenze, que fue un importante arquitecto y pintor. Es una obra representativa del neoclasicismo alemán, que imitó los modelos de la arquitectura griega clásica, por ejemplo en el edificio del Walhalla, un templo neoclásico edificado por el propio Von Klenze sobre un montículo en Ratisbona a orillas del Danubio, que es una copia perfecta del Partenón de Atenas.
La pintura se encuentra en la galería Neue Pinakothek en Munich, y es considerada una interpretación bastante fantasiosa, que combina la recuperación de la Antigüedad Clásica con la mitología y el paisaje. El paisaje neoclásico recreaba un tipo de naturaleza idílica, poblada por restos arqueológicos. Estas obras eran bastante idealizadas, y representaban volúmenes de formas geométricas con una luz clara y fría, sin renunciar al claroscuro. Técnicamente eran impecables, dando lugar a un acabado esmaltado, donde difícilmente se apreciaban las pinceladas. Aunque esta representación de Atenas sigue en efecto ese carácter idealizado y muy bello, con ella podemos ejemplificar algunos aspectos del urbanismo griego, y en particular del concepto de ¨acrópolis¨.
La civilización griega tuvo tres grandes etapas: Arcaica, Clásica y Helenística. En la Época Arcaica ya existía un concepto urbano según el cual la ciudad era la capital de un Estado y debía contener todos los edificios y servicios que hacen función al mismo: lugares para el culto, teatros, estadios, altares para venerar deidades, una fortificación que aseguraba la defensa, una gran plaza o ágora que servía de lugar de mercado o de asamblea política, fuentes para suministro de agua, edificaciones para organismos judiciales y administrativos, etc. Aún así resulta curioso que una civilización como la griega, que era esencialmente urbana y racional, tuviera inicialmente un desarrollo urbanístico irregular, con calles estrechas y casas que se construían sin orden, en línea con anteriores caminos e intentando adaptarse al terreno. Este tipo de urbanismo cambia radicalmente a partir del siglo V a.C. En la Época Clásica, la ciudad empezó a organizarse por medio de un trazado urbano ortogonal o en cuadrícula. Además, cobró mayor importancia el ágora, que era la plaza pública, y la acrópolis, que era una especie de ciudadela elevada dedicada a los templos y a edificios emblemáticos como el Aerópago y Pnix, confeccionados como puntos visuales y de encuentro.
Un gran problema en algunas ciudades como Atenas, Esparta, Argos o Tebas es que no estaban construidas junto al mar. Esta característica hubiese sido muy importante para su economía y subsistencia, pero estaban prudentemente separadas del mar por el mal recuerdo de los asaltos piratas de la Edad Oscura (1100-750 a.C.). Lo que en un principio pudiera ser una ventaja acabó siendo una desventaja, porque la deslocalización del puerto supuso un incremento de los costes por el transporte terrestre y la correspondiente incomodidad de tenerlos que llevar a la polis. Además, el puerto debía ser defendido igualmente, y estaba alejado de la propia ciudad, así que acabó siendo un punto débil en la defensa de ciudades como Atenas. Por eso las colonias y las nuevas ciudades fueron emplazadas en zonas de puerto, por ejemplo Mileto o Alejandría. En estas ciudades ya se empleó un plano ortogonal, con un diseño de calles en ángulo recto que creaban manzanas rectangulares. Sin embargo, las ciudades antiguas como Atenas, no pudieron modificar su fisionomía y ello se aprecia en la imagen. Allí, aún con las destrucciones que ocasionaron los persas, los griegos no aprovecharon la oportunidad para rehacer totalmente la ciudad; la reconstrucción solo afectó a la acrópolis y a los nuevos barrios portuarios de El Pireo (450 a.C.), que sí se estructuraron de forma planificada. 
La Acrópolis está colocada en una meseta plana de 300 m. de largo y 150 de ancho, elevada 156 m. sobre el resto de la ciudad. Su función era esencialmente religiosa porque se encuentra plagada de templos. En cierto modo se puede idealizar como la morada de la divinidades y como un gran emblema de la polis. La construcción más emblemática de todas era el Partenón, que se fue diseñado para convertirse en el monumento más bello de la época clásica y para ser contemplado como si fuera una obra escultórica en sus todas dimensiones. En su interior albergaba la estatua de la deidad a la que rendía culto, Atenea Partenos, que fue construida en marfil y oro por Fidias.
Un templo griego no servía realmente para recibir a los fieles como hacemos nosotros en nuestros cultos religiosos, sino para guardar la estatua del dios, como sucede también con el templo de Niké Áptera, de menor tamaño pero de una gran belleza. Fue realizado para conmemorar las victorias sobre los persas en la batalla de Salamina, y albergaba una pequeña estatua de Niké (la Victoria), a la que se le habían quitado las alas (áptera), con la vana esperanza de que no abandonase nunca a Atenas. Los rituales religiosos de la Grecia Clásica se hacían fuera, alrededor del templo y los sacrificios en un altar que estaba al aire libre. Otra de las grandes funciones de estos edificios es deleitar e impresionar al espectador, por su perfecta geometría y su decoración escultórica. Por esta razón se erigían normalmente sobre una grada (estereóbato) en lo más alto de la polis. Todo en las representaciones griegas estaba conformado con absoluta armonía, simetría y proporción, hasta el más mínimo detalle. 
A la acrópolis se accedía por medio de una entrada monumental que se denominaba Propileos. Se construyó enteramente de mármol y de sus dos alas sólo se realizó una, que fue dedicada a pinacoteca; sin embargo, en la imagen de Von Klenze se representan las dos alas, de manera idealizada. La estatua central del cuadro, que en este caso es de Atenea Promacos, «la que lucha en la línea», ha sido también idealizada por su forma colosal. Se hayaba emplazada en el antiguo templo de Atenea, que fue destruido por los persas. La Atenea Promacos fue realizada por Fidias, con el diezmo del botín de los Medos de Maratón.
La belleza escultórica de la Acrópolis, emplazada en lo más alto de la ciudad con un carácter fuertemente simbólico, nos recuerda a los grandes filósofos griegos, su mitología y su importancia histórica para Occidente. Pero también es interesante desde el punto de vista urbanístico, pues es un antecedente de las ciudadelas o atalayas que se construyeron en otras ciudades posteriores. 
Mónica Calleja Pérez

17/06/15

TOKYO-EDO (1632)

edo-1632

This old map is titled as “Busyu Toshimagun Edo Syouzu,” which represents the overview of city of Edo (an ancient name of Tokyo) in 1632. There are a lot of copies of the map, and the original one belongs to the collection of the National Diet Library. It is known as the oldest map of this city. The publisher is still unidentified, and we can only see the date it has published in the left side of the picture, as “Kannei 2 nen 12 gatsu” with red letters. “nen” and “gatsu” mean year and month respectively, and “Kannei” is a Japanese calendar in this era. In this image, we can also observe that some remarkable landscapes such as the main tower of the castle and Zoujouji-temple were described in pictorial way, while other constitutions were represented in cartographical way. Because of that, it could had been published in a kind of transitional period just before people started practicing authentic cartography.

Although the construction of the city seems complicated, but we can distinguish two different types of town planning inside and outside of the inner moat. Inside of the inner moat, the planning is irregular that centered with the main tower of Edo castle. This area is the center of the government. There are gates with securities for each bridges on the inner moat to restrict admission to the hub. On the other hand, the town planning in the outside is more or less orthogonal. It is not a perfect form of grid because of the tangled moat. However, we can observe typical orthogonal town around the Nihonbashi bridge. This is a traditional form of town planning in this age which is called “Joukamachi,” and it seems totally different from the construction of European cities. However, concerning some characteristics, there are similarities and we can analyze this style as a partial mixed form of irregular and orthogonal.

Regarding the buildings, there are also two types of them we can see. Buildings that has name in this picture, especially in inside of the moat, are governmental office or houses of officials who works in the castle. Those buildings are a kind of detached house or semi-detached house that is generally larger than houses in the outside area. Other buildings without names are properties of merchants and concentrated around the canal. Those buildings are similar to terraced house in Europe. In the left margin, we can distinguish some temples such as Zoujouji-temple. On the other hand, there is a temple in Momijiyama that situated in the castle. Both of them have close relationship with Tokugawas who established and governed this era. However, they never be a city center such as cathedral in Europe, even though they had a connection with the government.

As a remarkable fact, buildings in this age were made of woods, therefore, Edo suffered devastating damage in the big fire in 1657, and the main tower of castle was burned down. After that, the government prioritized reconstruction of the city than the castle. Then, the tower had never been rebuilt so far, and the castle has been used as the house of the imperial family after the government had demolished.

Wataru Nakajima

16/06/15

KYOTO (1467-1468)

Sin título

The title of this picture is 応仁 以前 京都 図 (Ounin izen Kyoto zu), and it means «The map of Kyoto before Ounim». Ounim is the name of a Japanese era corresponding to the reign of one dinasty of emperors between 1334 and 1573, although it is more commonly known as Muromachi era. We do not know the author of this map because the status of a painter was not considered important in those times. It was made around 1467-1468 and now is collected in Tokyo National Museum. This type of painting focus its attention on understanding and recording the entirety of the city.

The map shows the location of every building in Kyoto in addition to mountains, lakes, rivers and other landscape features. Also, there is a big river in the East part which is called Kamo river. It is easily appreciated how the streets follow a very orthogonal plan with the emperor’s palace in the city center. The main road start from that central point and is named Suzaku-Ohji. Suzaku is the name of  one god and Ohji means «big road». This type of urban layout comes from China because it is based on the Confucianism theories. The model for Kyoto was the city of Xi’an, that was the capital of China and one of the most modern settlements in Asia in that time.

There is another explanation for this regularity. According to Japanese divination, four gods live each in four directions (North, West, East, South), dwelling the big mountains, the rivers, the lakes and so on. This is why the symbolic connection between the natural landscape and the urban space is so important. As we can see, there are mountains in the North and West of Kyoto, and the Kamo river flows by the East; there is also a huge lake in the South although it is not possible to distinguish it in the picture. All this turns Kyoto into a very special place to host the capital of the Japanese empire.

A lot of buildings are geometrically represented along the streets; the ones coloured in red are large noble residences (many of them belonging to samurais) while the yellow places indicate Buddhist temples and Japanese shrines. The most significant one, and one of the oldest, was the Nanzen·ji temple, that was built in 1291 and was given special treatment by the Syogun (the top post of samurais). We cannot see in the image but in the Northeast there is is a great Buddhist temple called Hieizan Enryaku·ji that was believed to be the «Gate of the Devils» and needed to defend the city against the evil forces.

Kyoto was the capital of Japan for a long time, from 794 to 1867. It was built up by Emperor Kanmu and reached its top in 1334 when the powerful Syogun Asikaga Takauji established a military centralized government here. During that time, the city increased its population and prospered economically but in 1467 a very big war happened (the Ounim War) and Kyoto was severely destroyed. The map represents the city before that war.

Yoshiaki Okada

09/04/13

NAPLES (Domenico Gargiulo, 1654)

This work of art belongs to a collection of the Foundation “Casa Ducal de Medinaceli”, in Seville. It represents the Market Square or Piazza del Carmine of Naples, around 1654. The painter is Domenico Gargiulo, as his signature in the bottom right border points out: “DG”. Recently it has been exposed to the public in the Thyssen Museum in Madrid, as part of the exhibition entitled “Painted Architectures”. It is a painting of urban perspective, which is characteristic of Italian baroque painting. This type of painting centered its attention on urban life and social activities during the XVII and XVIII centuries.

This image portrays with a great amount of details and chromatic variety, not only the appearance that this central Neapolitan square had, but also the bustling activity that took place there on market days. The space is full of market stalls, merchants, buyers, characters with all sorts of professions, animals, carriages and an endless number of objects that turns it into the centre of everyday life of that age. In the image, we can appreciate part of the urban layout of the city. The shape of the square is rectangular, closed in by well-aligned buildings. The streets leading up to the square are wide and straight, inherited from the regular Greco-Roman plan and urban alterations produced in Naples during the Renaissance and Baroque.

The street that we see in perspective stands out in the background, next to the Santa María del Carmine Church. In addition, the composition is spectacular because of the presence of the volcano Mount Vesuvius on the horizon. Regarding the buildings, the majority had a public space on the ground floor, designated for the tavern or shop, while the residence was situated on the upper floors. In the right margin, we can appreciate the large number of market stalls and counters that stand out. On the other hand, on the upper terraces we can distinguish the clothes hanging out to dry in the sun, making reference to the private activities.   

It is curious to note that this Square was the setting for countless historic significant events for the city of Naples, such as the beheading of King Corradino of Suevia in 1268, or the violent repression that followed the mutiny of Madaniello against the Spaniards in 1648. Regarding the monuments in the scene, the Church of Carmine stands out in the background, the funeral chapel of King Corradino in the left corner, and the central fountain, commissioned by the Count Ognate, Viceroy of Naples, in the year 1653.

Josué Llull Peñalba
Ana Elena Reina
 

16/05/12

ROMA (Giambattista Piranesi, 1800)

La imagen escogida pertenece a la plaza de San Pedro de Roma. Fue dibujada en 1800 por Giovanni Battista Piranesi, arquitecto, investigador y grabador italiano que quedó cautivado por el esplendor de la Ciudad Eterna.

Esta parte de la ciudad está situada en la colina Vaticana, al noroeste de Roma, justo al otro lado del río Tíber. Estaba rodeada por murallas medievales y renacentistas y por seis puertas. Respecto a su morfología, en 1800 todavía conservaba áreas de cierta irregularidad, pero la zona en torno a la basílica papal había sido reformada en los siglos XVI y XVII dando cabida a grandes y espaciosas avenidas que proyectaban largas perspectivas hacia la monumental plaza de San Pedro. Los bloques de viviendas fueron edificándose alrededor de este núcleo, donde se localizaban los edificios más importantes, como la basílica y el palacio papal.

La plaza de San Pedro fue realizada por Gian Lorenzo Bernini en los años 1656-1667, durante el reinado del papa Alejandro VII. Está formada por dos partes: la primera, un espacio trapezoidal, delimitado por dos brazos rectilíneos cerrados y convergentes, y la segunda, otro espacio de forma elíptica limitado por cuatro hileras de columnas, que proporcionan un total de 269 columnas sobre las que descansa un entablamento, encima del cual hay 140 estatuas de santos. El conjunto tiene unas medidas excepcionales: 320 metros de profundidad y un diámetro central de 240 metros. La morfología de la plaza tiene la intención de brindar una acogida maternal, con los brazos abiertos a los católicos de todo el mundo para confirmarlos en la fe, a los heréticos para reunirlos en la iglesia, y a los infieles para iluminarlos con la fe verdadera.

En el centro de la plaza oval se encuentra el obelisco de 25 metros de altura y 327 toneladas de peso. El emperador romano Calígula lo mando traer de Egipto para su circo. Luego el papa Sixto V decidió colocarlo frente a la basílica, en memoria del martirio de San Pedro en el Circo de Nerón. A los lados del obelisco se encuentran dos grandes fuentes, una de Bernini y otra de Maderno, colocadas simétricamente; miden 8 metros de altura. Por último, en la parte baja de la plaza, a los pies de la escalinata, se encuentran las estatuas de San Pedro y San Pablo, que dan la bienvenida a los fieles.

Pero la construcción más importante de la plaza es la basílica de San Pedro del Vaticano, que es uno de los edificios religiosos más grandes del mundo. En su construcción intervinieron importantes arquitectos como Bramante, Rafael o Miguel Ángel. Al lado de la basílica se encuentra el Palacio Papal, ordenado construir por Pío X con la pretensión de facilitar una amplia residencia, próxima a la basílica, para todas las familias de funcionarios superiores del papado, algunos científicos y funcionarios administrativos.

 Tania Gómez Yebra 
 

13/05/12

FLORENCIA (Giuseppe Zocchi, siglo XVIII)

 

Esta pintura al óleo fue realizada en la primera mitad del siglo XVIII por Giuseppe Zocchi (1711-1767). Representa la Piazza de la Signoría, que tiene forma de “L” y se sitúa en la parte central de la Florencia romana y medieval. En este lugar se encuentra el Palacio Viejo, a la izquierda de la imagen, que era la sede del poder civil florentino. Fue construido entre los años 1299 y 1314 con una estructura fortificada de carácter medieval, que supuso un modelo para los palacios públicos toscanos construidos posteriormente. El espacio de la plaza es además el corazón de la vida social de la ciudad, como podemos apreciar a través de la incesante actividad humana reflejada en la pintura.

Al fondo, en el centro, encontramos la Logia de la Señoría o dei Lanzi, llamada así porque allí acamparon los Lanzichenecchi en el año 1517. Fue construida entre los años 1379 y 1381 y desde el punto de vista arquitectónico une elementos góticos, como los  pilares de la fachada,  con elementos clásicos  como los arcos. La logia dei Lanzi es un verdadero museo al aire libre, en el que se encuentran varias esculturas de la colección de los Médicis.

En esta plaza también se ubica el Tribunal de las Mercancías, aunque en la pintura no aparece. Se halla más a la izquierda del Palacio Viejo. Esta institución fue erigida en 1359, en el terreno donde estaba el Teatro Romano, para albergar la sede del tribunal mercantil. Por otro lado, podemos visualizar varias estatuas monumentales, como el Marzocco que es un león, símbolo de la ciudad y la Giuditta e Oloferne, una alegoría de la autonomía política de la República Florentina, ambas obras de Donatello. Las dos están situadas frente del Palacio Viejo. También se distingue la Fuente de Neptuno,  diseñada por Bartolomeo Ammannati, cuyo tema principal es mitológico. Delante de esta fuente se situa la Estatua ecuestre de Cosme I de Médici, obra de Giambologna en 1594.

Analizando la morfología y la estructura de la ciudad podemos señalar claramente varias ideas. La ciudad fue fundada por los romanos, y una prueba de ello son las calles rectas que se cruzan perpendicularmente entre sí, rasgo característico de un urbanismo ortogonal o en cuadricula. Las edificaciones son bajas por lo que podemos pensar que las construcciones se desarrollaron en sentido horizontal. Por otra parte, se puede observar que en la plaza se desarrolla un intercambio comercial, lo que le alude al poder económico de la ciudad. Esto era debido a  que se encontraba entre las rutas más importantes de comercio, tanto marítimo como terrestre. Pero también está relacionado con la prosperidad de la banca y las finanzas sucedido desde finales de la Edad Media. Además, se puede percibir en el centro de la imagen  lo que parece una  representación pública destinada al ocio de los habitantes.

Gracias a los descubrimientos arqueológicos practicados a partir de 1974, se ha podido establecer que las primeras actividades de esta plaza se remontan al Neolítico y, que además, la plaza componía una zona importante de la ciudad romana. En el siglo X comenzó un proceso de reconstrucción urbanística que, más tarde, sería demolida para construir la plaza definitiva. Esta plaza comenzó a asumir la forma actual cerca del año 1268,  tras la victoria de los güelfos en la batalla de Benevento, a consecuencia de lo cual demolieron las casas de los gibelinos, derrotados de la batalla. El Palacio de la Signoría fue una construcción contemporánea a esa reforma, transformándose así la plaza en el centro de la vida política ciudadana, en antítesis con el centro religioso de la Piazza del Duomo. 

Posteriormente, en el siglo XIV se creó la Logia de la Señoría para las ceremonias públicas, y el Tribunal de las Mercancías para solucionar las discusiones de tipo civil y comercial. Esta plaza se convertiría en sede del poder civil y fue escenario, además, de ejecuciones públicas. La más importante de ellas fue la del 23 de mayo de 1498, cuando el predicador Girolamo Savonarola fue colgado y quemado por herejía (hay una placa frente a la Fuente de Neptuno que recuerda este hecho). Actualmente, es un espacio urbano con importantes funciones turísticas, comerciales y de ocio, en el que se celebran ceremonias y juegos como la Fiesta de San Juan, el 24 de Junio.

Álvaro Piñonosa Morales

 

11/05/12

BARCELONA (Ioh Stridbeck, 1711)

En el año 201 a. C el ejército romano conquista Barcelona a los cartagineses. En aquella época parece que el nombre de la ciudad era el de Barca, en honor a la famosa dinastía cartaginesa. Los romanos la rebautizaron como Barcino y planificaron su desarrollo urbano siguiendo un trazado ortogonal, a partir de dos calles principales (cardo y decumanus) que se cruzaban perpendicularmente.

La ciudad romana, que hoy se correspondería con el Barrio Gótico, creció de forma desordenada durante la Edad Media, caracterizándose por un trazado viario irregular, donde las diversas calles no se adaptan en absoluto a ninguna directriz. En la imagen se puede observar una gran vía en la zona del Raval, que corre paralela al perímetro de la primera muralla e intenta comunicar la periferia con el casco antiguo.

Entre las edificaciones más importantes que se distinguen en el núcleo medieval de Barcelona se encuentran la Catedral, la Casa de l’Ardiaca y el Palau Episcopal. Por el otro lado de la catedral, siguiendo la calle Comtes de Barcelona, se llega al Palau del Lloctinent, de mediados del siglo XVI, tras el cual se abre la Plaza del Rei, presidida asimismo por el Palau Reial Major, antigua residencia de los Condes de Barcelona, y la Casa Clariana-Padellàs. Otra zona importante era la de la calle Montcada, lugar de residencia de la nobleza y los comerciantes adinerados del Barrio de La Ribera. Allí podemos observar varios palacios de la época, como el Palau Dalmases, residencia del mercader austracista Pau Ignasi de Dalmases i Ros.

Las principales zonas de acceso a la ciudad vieja eran la Puerta de San Daniel, la Nueva, la del Ángel, la de San Antonio y la Central. Otros edificios de carácter militar eran el Fuerte de Montaña, el Fuerte de los Judíos y el castillo, dentro de la propia ciudad. Por lo que respecta a los edificios religiosos están presentes los conventos de Bonsucces, Ángeles, Carme, Sant Josep, Trinitarios, Sant Agustí, Santa Mónica, Jerónimas.

El monasterio de Sant Pau del Camp fue el primer núcleo importante del Raval, anterior al siglo X, en torno al cual hubo una pequeña villa medieval vinculada al monasterio. El crecimiento de Barcelona configuró al Raval en el espacio que toma forma de diamante, entre el segundo cinturón de murallas, de Jaume I (1268) y la Rambla. El tercer cinturón de murallas fue iniciado por Pedro el Ceremoniós (1348), y abarca desde las rodas hasta la avenida del Parallel. En la imagen, dibujada en el contexto histórico de la Guerra de Sucesión Española, destaca especialmente esta última muralla, que fue fortificada en el siglo XVI con baluartes triangulares, dándole a la ciudad una curiosa forma estrellada.

A finales del siglo XV, a causa de las dificultades económicas provocadas por el desplazamiento del comercio marítimo hacia el Atlántico y la guerra contra Juan II, la ciudad se arruinó. Las pestes y epidemias paralizaron su crecimiento y algunas zonas como el Raval quedaron limitadas a actividades básicamente agrícolas. La ampliación urbanística posterior sobre esta zona se debió a que la ciudad se encontraba ahogada por las murallas. Esto daría lugar a la creación de los ensanches ya en el siglo XIX.

David Moreno Marín 

 

30/04/12

NÁPOLES (Domenico Gargiulo, 1654)

Esta obra, que pertenece a la colección de la Fundación Casa Ducal de Medinaceli, en Sevilla, representa la Plaza del Mercado o Piazza del Carmine de Nápoles, hacia 1654. Durante años se atribuyó erroneamente a Angelo María Costa pero su autor es Domenico Gargiulo, como indica su firma en el borde inferior derecho: “DG”. Recientemente ha sido exhibido al público en el Museo Thyssen de Madrid, en el marco de la interesante exposición titulada «Arquitecturas pintadas». 

Se trata de un cuadro de perspectivas urbanas muy característico de la pintura barroca italiana, que puso de relieve el enorme protagonismo de la vida urbana y de las actividades sociales durante los siglos XVII y XVIII. En el cuadro se muestra con gran detallismo y variedad cromática no sólo el aspecto que tenía esta céntrica plaza napolitana sino también la bulliciosa actividad humana que se desarrollaba allí los días de mercado. El espacio está plagado de tenderetes, vendedores, compradores, personajes realizando oficios de todo tipo, animales, carruajes y un sin fin de objetos que le convierten en el centro de la vida popular de aquella época.

Urbanísticamente, el perfil de la plaza es rectangular, cerrado por construcciones bien alineadas en el margen derecho y más abierto a la izquierda. Las calles que llegan a la plaza son anchas y rectas, herederas del planeamiento regular grecorromano y las reformas urbanísticas producidas en Nápoles durante el Renacimiento y el Barroco. Destaca la calle que vemos en perspectiva, al fondo, junto a la iglesia de Santa María del Carmine. La composición, además, resulta espectacular por la presencia del volcán Vesubio en el horizonte.

En cuanto a las edificaciones, la mayoría disponían de un espacio público en la planta baja, dedicado a tienda o taberna, mientras que la residencia se situaba en las plantas superiores. En la margen derecha se puede apreciar la larga serie de cobertizos y mostradores que sobresalen de los edificios. En las terrazas superiores, por contra, se distingue la ropa tendida al sol, haciendo referencia al ámbito privado o doméstico.

Esta plaza, fue además, el escenario de numerosos acontecimientos históricos especialmente significativos para la ciudad, como la decapitación del rey Corradino de Suevia en 1268, o la violenta represión que siguió a la sublevación de Masaniello contra los españoles en 1648. En el aspecto monumental, destaca la mencionada iglesia del Carmine al fondo, la capilla funeraria del rey Corradino en el ángulo izquierdo, y la fuente central, mandada construir por el conde de Ognate, virrey de Nápoles, en el año 1653.

Josué Llull Peñalba

25/04/12

ALCALÁ DE HENARES (Anton van der Wyngaerde, 1565)

Esta imagen es un dibujo realizado en el año 1565 por el pintor flamenco Anton van der Wyngaerde, conocido en España como Antonio de las Viñas. Forma parte de una serie de vistas de las principales ciudades de España, encargada por el rey Felipe II. El objetivo de esta serie era formar una especie de atlas de las posesiones de la monarquía hispánica, así que la intención de la obra no es únicamente paisajística sino también política.

Alcalá de Henares aparece representada desde su acceso por la carretera de Madrid. Es claramente visible la línea amurallada que cierra por completo la ciudad, así como una gran cantidad de torreones defensivos y algunas de sus puertas, destacando en primer plano la antigua Puerta de Madrid. La morfología y estructura son, por tanto, de carácter plenamente medieval, a pesar de que en las fechas en que se realizó el dibujo ya se había fundado la prestigiosa Universidad de Alcalá, paradigma del Humanismo renacentista.

Este hecho motivó que la ciudad cambiara sus funciones y usos del suelo. Durante la Edad Media, Alcalá fue un burgo comercial bien defendido por sus murallas, en el que judíos, moros y cristianos coexistieron en barrios diferenciados, ocupado cada grupo en sus oficios tradicionales. Pero con la llegada de la Edad Moderna, se convirtió en una ciudad universitaria en donde las actividades académicas y culturales fueron las más representativas.

Desde el punto de vista histórico, uno de los aspectos más interesantes de la evolución urbanística de Alcalá es que se trata de una «ciudad viajera», con emplazamientos diversos hasta su definitiva configuración. En los cerros próximos al río Henares se han encontrado testimonios arqueológicos de asentamientos prehistóricos. Sin embargo, la Complutum romana se asentó en el valle, en la confluencia de los ríos Henares y Camarmilla. La decapitación de los Santos Niños Justo y Pastor, en el denominado «Campo Laudable», determinó la construcción de un pequeño templo martirial a principios del siglo IV, a las afueras de Complutum. Sobre este templo martirial se construyó siglos más tarde una iglesia, después convertida en colegiata y finalmente en Iglesia Magistral, en torno a la cual se desarrolló durante la Edad Media el llamado Burgo de Santiuste. Antes, entre los siglos VII y XII, los musulmanes habitaron otra vez los cerros, construyendo el castillo de Al-Qal’at abd al-Salam, de cuyo nombre deriva Alcalá.

Durante los siglos XII y XIII coexistieron así dos ciudades, una guarecida en el castillo musulmán y otra el burgo medieval, que acabaría imponiéndose como la localización definitiva del poblamiento humano. La imagen de Wyngaerde muestra precisamente la forma que tenía la ciudad al principio de la Edad Moderna. Su morfología, en parte radiocéntrica y en parte irregular, así como sus funciones comerciales y académicas, se mantuvieron inalteradas durante siglos.

Es cierto que en el Barroco se desarrollaron algunas reformas interiores, como la apertura de plazas y la construcción de numerosos edificios emblemáticos, principalmente colegios-conventos universitarios. Pero el desarrollo y expansión definitiva de la ciudad más allá de sus murallas no tuvo lugar hasta finales del siglo XIX. Entonces la ciudad se volcó hacia los terrenos que ocupan la izquierda de la imagen, por donde pasó la vía del ferrocarril. En esa zona se contruyó un gran parque público, el cementerio y una serie de palacetes y villas de recreo burguesas que darían lugar a unos pequeños ensanches, ya en el siglo XX.

Josué Llull Peñalba