HIMEJI (siglo XVII)

Esta pintura procedente del banco de imágenes de Wikimedia Commons, es una representación artística del castillo de Himeji, ubicado en la zona norte de la ciudad homónima, en la prefectura de Hyōgo, Japón. Tanto el autor como la fecha de la pintura son desconocidos, pero podemos asumir que la pintura es como mínimo posterior al año 1618, en el periodo Edo, porque entonces tuvo lugar la última reforma de esta fortaleza, que consistió en la construcción del Nishi-no-Maru. La pintura actualmente se encuentra en el Hyogo Prefectural Museum of History.

Podemos hablar de la historia del castillo dividiéndolo en los distintos periodos de la historia japonesa. A lo largo del periodo Muromachi (1346) se empezaron a edificar las primeras fortificaciones, muy pequeñas aún para denominarse castillo. Esta construcción no sufrió grandes cambios hasta el año 1580, cuando Yoshitaka propuso a Hideyoshi convertir Himeji en un castillo daimyō. La ampliación del castillo se prolongó hasta la primera década del siglo XVII, bajo el liderazgo de Terumasa.

A lo largo del Período Edo, bajo el mandato de Honda Tadamasa se construyó el Nishi-no-Maru en el 1618, para rendir tributo al matrimonio de su hijo con Senhime. En la Era Meiji, como consecuencia de la ley de 1873 de abandono de castillos, la fortaleza se puso a subasta y fue adquirido por un ciudadano por el precio de 23 yenes, con la idea de desmantelarlo para vender las piezas, pero el coste era demasiado alto por lo que quedó abandonada. A partir de este momento las ruinas del castillo se emplearon como zona de entrenamiento militar y punto estratégico para posicionar soldados. En 1910 se realizó la primera restauración del conjunto y en 1912 quedó abierto al público. A partir de entonces sufrió distintas reformas y restauraciones, detenidas por la II Guerra Mundial, que fueron reiniciadas en el año 1950. En el año 1993, el castillo de Himeji fue nombrado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, aunque ya antes, en el año 1928 había sido designado como sitio histórico por el Ministerio de Educación, Ciencia y Cultura Japonés. La última reforma ha tenido lugar en la era actual o Heisei; se inició en 2009 y concluyó en 2015.

Existen dos tipos de ciudades japonesas según Flores y Herrera (2015), las ciudades pueblo-castillo y las ciudades sin centro. En este caso Himeji se considera una cuidad pueblo-castillo, puesto que el centro de su ciudad es el castillo de Himeji. Las primeras ciudades creadas con esta estructura fueron muy planificas, tanto fue así que los castillo o palacios imperiales se modificaban cada vez que un emperador subía al trono y alrededor de este se construían las ciudades basándose en el modelo de la dinastía Tang, el más moderno de la época. De este modelo de ciudad podemos destacar tres zonas principales:

  • Machi-Chi: esta zona estaba destinada para las viviendas de los campesinos, artesanos y mercantes. Las viviendas eran estrechas y pequeñas, además era la zona más poblada de la ciudad.
  • Jisha-Chi: o área de los templos servía para albergar los festivales de la ciudad, aunque su principal función era la religión y los cementerios. Asimismo, estos espacios eran los únicos públicos de la época hasta el siglo XIX.  
  • Buke-Chi: eran zonas destinadas a las viviendas de los samuráis. El diseño de estas zonas no correspondía con el modelaje de los planos chinos puesto que se regía por la topografía del lugar, las redes de caminos y la distribución por rangos.
    • Buke-Chi inferior: pertenecían a los samuráis de bajo rango. Esta estructura era similar a la de Machi-Chi pero menos aglomerado, y daba lugar a una zona donde se podía apreciar la combinación del plano ortogonal con los elementos topográficos.
    • Buke-Chi superior: pertenecías a los samureáis de alto rango y se asentaban a los alrededores del castillo dentro de las murallas.

Japón pasó muy rápido de la etapa feudal a la Era Meji por lo que su adaptación a la modernidad fue imposible sin dejar rastro de su antigua forma. Por eso existen muchos elementos de los planos antiguos en muchas ciudades japonesas como en esta. Además, este cambio supuso una integración a la economía mundial y la desaparición de los samuráis.

La ciudad de Himeji se sitúa en la región de Kansai, con una población de 532.994 habitantes y una superficie de 534 Km2. Como puede verse en un plano de 1761, aunque la ciudad presenta un plano bastante regular, el trazado de las calles no llega a ser totalmente ortogonal. La mayoría de sus calles y edificios tienen ángulos retos, formando manzanas pero el planeamiento general también es radiocéntrico, puesto que el castillo se encuentra en medio de la ciudad y las casas y edificios se forman en torno a él.  

Además, la distribución de los habitantes en la época feudal, época de la pintura anteriormente dicha, se distribuye en 3 zonas. La primera en el centro donde se encontraba la realeza (primer anillo), la segunda donde se encontraban los nobles y los samuráis (tercer anillo) y por último la tercera zona (fuera de las murallas) donde se encontraban los campesinos. A medida que ha ido avanzando en el tiempo, el tipo de plano ha ido evolucionando. Podemos observar cómo en la zona norte de la ciudad cambia hacia un plano irregular, mientras que el resto del plano se mantiene igual que el anterior.

Respecto a la topografía de la ciudad podemos observar que presenta tres ríos que la atraviesan: el río Senba, el más céntrico, el cual abastecía el foso del castillo Himeji, el río Mizo a la izquierda del castillo y el río Noda, a la derecha del castillo. Asimismo, la torre principal del castillo está construido en el monte Himeyama, por ello tiene una altitud tan elevada, al igual que la ubicación de Nishi-no-maru que se encuentra en una altitud intermedia debido a que está construido en el monte Sagiyama. Esta ubicación era estratégica, por un lado, para tener una posición estratégica frente al enemigo y por otra para tener abastecimiento de agua. También hay que añadir que al este limita con el rio Ibo y con el rio Hayashita, al norte con el monte Seppiko y al sur con el océano Pacifico.

Andrea Taravillo Coso

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