NUEVA YORK (Eduardo Úrculo, 1992)

Cuadro New York Eduardo Úrculo

En esta pintura titulada  El Nuevo Mundo,  Eduardo Úrculo nos presenta  una imagen diferente de Nueva York. En su obra utiliza las líneas de dibujo muy marcadas y unos colores muy vivos, con tonos cálidos, rompiendo con  la típica “imagen gris” de esta ciudad; ha logrado que la sensación de agobio y aglomeración que se normalmente se percibe al contemplar este tipo de paisajes urbanos sea olvidada por el espectador.

Nueva York está ubicada en la costa este de los Estados Unidos de América. Su morfología regular está determinada por un emplazamiento en el que han primado los criterios económicos. Estamos por tanto ante un modelo de ciudad industrial, un tipo de asentamiento urbano surgido con la Revolución Industrial en el siglo XIX. Además cumple todas las características del estilo de vida urbana, compuesta de gran número de habitantes y actividades enfocadas mayormente a los sectores secundario y terciario. La proximidad al mar también ha condicionado la procedencia diversa de su población, convirtiéndose en un espacio en el que conviven culturas de todo el mundo. Nueva York está considerada como una ciudad global dada su influencia a nivel mundial en los medios de comunicación, la política, la economía, la cultura, el entretenimiento y la moda.

Asentada mayoritariamente sobre tres islas, Manhattan, Staten Island y Long Island, la ciudad de New York es un ejemplo de cómo el emplazamiento original en una península puede obstaculizar la expansión de una ciudad, en este caso debido a la falta de espacio. La escasez de terreno edificable ha generado un crecimiento superlativo en vertical y una alta densidad de población. A pesar de ello, su localización marítima y el puerto natural proporcionado por el río Hudson, han ido reforzando cada vez más función mercantil de la ciudad, convirtiéndose en uno de los principales centros mundiales de comercio y finanzas, ya desde finales del siglo XIX. Actualmente se encuentra entre las aglomeraciones urbanas más grandes del mundo, con más de 20 millones de habitantes.

La imagen que analizamos, datada en 1992,  incluye el Río Este y algunos elementos urbanos que se han convertido en iconos de  la ciudad de Nueva York: el Empire State Building, las Torres  gemelas del  World Trade Center y el Puente Brooklyn.  Úrculo “sella” este cuadro con algunos detalles identificativos de su trabajo, como son el  sombrero y  las maletas, armonizándolos  perfectamente con el resto de los componentes. Éstos refuerzan algunas de las características de la urbe: su atractivo turístico y su importancia comercial para el espacio internacional. El resto de los elementos urbanos son rascacielos, construcciones propias de la época que reflejan la alta densidad poblacional.

A través de los elementos escogidos por el artista, se resalta la importancia y la complejidad urbana de Nueva York.  Eduardo Úrculo ha sabido transmitir su bullicio y su heterogeneidad demográfica mediante el colorido diverso de los edificios. Desde una perspectiva subjetiva, la calidad de vida que se percibe en este tipo de urbe es más bien estresante. Sin embargo, la visión que ofrece Eduardo Úrculo en esta obra dulcifica la percepción de la ciudad.

Ana Isabel Mercado Soriano

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