BILBAO (Franz Hogenberg, 1575)

La imagen expuesta es un dibujo de la ciudad de Bilbao, publicada en 1575 en el atlas Civitates Orbis Terrarum. Bilbao fue fundada por Lope Díaz de Haro en 1300. Fue construida al lado de un río, en la villa de la ría del Nervión. Esto es dado por sus funciones comerciales. El río supuso el aumento de la actividad comercial, con las rutas comerciales de las cuales uno de los productos que se transportaba era lana castellana hacia las ciudad de Flandes. Por esta razón la ciudad se convirtió en uno de los puertos más importantes de la Península Ibérica. Además, el río supuso una gran fuente de recursos naturales, por ser fuente de abastecimiento para los ciudadanos y para el ganado, por lo que podemos decir que Bilbao posee una muy buen emplazamiento.

Aparte de la función comercial, que es la principal por la actividad del río, por la agricultura y la ganadería, la ciudad posee otras funciones como por ejemplo la función residencial, por el poblamiento. En cuanto a la agricultura, podemos decir que les era útil como forma de abastecimiento o de mercado, y para alimentar al ganado que aparece al principio de la imagen. También, el río era una forma de defensa natural, aunque la ciudad estaba rodeada por una muralla como otra forma de protección.

Como elementos urbanos, podemos destacar la iglesia de San Antón y la de Santiago. La catedral de Santiago es el edificio más antiguo de la ciudad. Se trata de una iglesia gótica y está construida sobre la antigua ermita dedicado al mismo apóstol.

En cuanto a la morfología de la ciudad, podemos observar que predomina el trazado irregular sobre el regular. Consta de una trama cerrada de calles estrechas. El poblamiento es apiñado o concentrado. Por eso podemos decir que Bilbao presenta las características típicas de una ciudad medieval, como son una población compacta, una estructura compleja y una ciudad que todavía entonces estaba amurallada.

La población de esta ciudad comenzó a crecer notablemente al final de la Edad media. Se construyeron nuevos edificios, como por ejemplo el ayuntamiento al lado de San Antón y empezó a haber problemas con el hacinamiento y la suciedad. Esta situación se mantuvo durante toda la Edad Moderna hasta que, con la industrialización, surgió  la necesidad de construir un ensanche. La imagen que analizamos aquí se corresponde con el casco antiguo de Bilbao, formado por siete calles: Somera, Artecalle, Tendería, Belosticalle, Carnicería Vieja, Barrencalle y Barrencalle Barrena.

 Carla Adán Gutiérrez

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