03/06/14

SAN PETERSBURGO (Vassily Sadovnikov, 1850-1860)

San Petersburgo versión web (Sadovnikov, 1850 -1860)

En la imagen contemplamos una vista del centro histórico de San Petersburgo, la segunda ciudad más grande de Rusia. Está representada en una acuarela de la segunda mitad del siglo XIX, que debió ser pintada entre 1850 y 1860, por el artista ruso Vassily Semiónivoch Sadovnikov, (1800-1879). Sadovnikov fue un maestro en la descripción detallista de paisajes urbanos, especialmente los palacios y acontecimientos importantes (desfiles, fiestas). Esta obra forma parte de los trabajos encargados al artista por los zares Nicolás I y Alejandro II, entre los años 1830 a 1860. Varias de ellas  se encuentran en el Museo Hermitage de San Petersburgo.

San Petersburgo se encuentra entre el extremo oriental del Golfo de Finlandia y el Lago Ladoga. Es una de las ciudades septentrionales más grandes del mundo. Se encuentra cerca del Círculo Polar, en el paralelo 60, es decir, en la misma latitud que Alaska y Groenlandia del Sur. La ciudad se asienta sobre las islas pantanosas del Delta del Río Neva, río de gran importancia, por ser ancho y navegable. 30 de sus 74 kilómetros transcurren por la ciudad. Es conocida como “La Venecia del Norte”, pues la atraviesan unos 150 ríos, afluentes y canales, y por tanto está repleta de puentes –más de 800- siendo levadizos 21 de ellos. El agua es un elemento decisivo tanto en la topografía como en el desarrollo de la ciudad, pues un 10% de su superficie está cubierta por agua.

El crecimiento de San Petersburgo se produjo radialmente, desde su centro histórico, formado durante los siglos XVIII y primera mitad del S XIX. El extremo oriental de la isla Vasilievski –que vemos en la imagen- es parte del mismo. Aquí la ciudad tiene una trama geométrica, regular, que se entremezcla con una red de canales concéntricos, teniendo al río Neva como eje central. Ambos elementos, trama geométrica y red de canales, constituyen la primera corona de la ciudad, que en la segunda mitad del siglo XIX albergó también fábricas y viviendas obreras, además del puerto y del ferrocarril. Después de la Segunda Guerra Mundial se desarrolló una segunda corona, básicamente residencial y que hoy en día acoge al 80 % de la población. A partir de la segunda corona, la ciudad se abre al campo.

En la imagen, orientada al este, podemos apreciar los siguientes elementos urbanos: el Puente de la Anunciación, también llamado puente Blagoveshchensky, inaugurado en 1850, que fue el primero levadizo construido en la ciudad; el Río Neva, de gran importancia, por ser ancho y navegable; la Academia Imperial de las Artes, en la que se tomaban las decisiones concernientes a los estilos artísticos que predominaban en todo el país; la Catedral de Pedro y Pablo, ubicada en la Fortaleza de Pedro y Pablo, con su imponente campanario de 122,5 m de alto, es el panteón de todos los zares desde Pedro I hasta Nicolás II; la Catedral de San Isaac, construida según el estilo imperio, cuya cúpula de oro mide 21,8 m de diámetro, desde 1931 es un museo; y la catedral de San Nicolás, de estilo barroco, con elementos de la arquitectura eclesiástica rusa tradicional, destaca por sus cinco cúpulas doradas.

En cuanto a la sociedad de la época, cabe destacar que la nobleza terrateniente, hasta mediados del siglo XIX, ocupó los puestos más importantes de la burocracia rusa, que compartieron a partir de la segunda mitad de esa centuria con la burguesía. En la imagen vemos personas que probablemente pertenecieran a la nobleza y la burguesía, pues la Isla Vasilievski, que forma parte del centro neurálgico de la ciudad, era zona residencial de  la aristocracia rusa y comenzaba a ser sede de fábricas y viviendas obreras. También entonces se generó, gracias al desarrollo industrial y a la emancipación de los siervos, una ingente capa social de obreros y campesinos, que vivían segregados en los márgenes de la ciudad.

Desde 1712 hasta 1918 San Petersburgo fue la capital de Rusia. Era y es una ciudad de gran importancia estratégica por su ubicación geográfica. Por esto y por la influencia del río Neva, las actividades económicas están ligadas a su condición de ciudad marítima, fluvial y militar, destacando su puerto -único de Rusia en el mar Báltico -, la industria naval y los Astilleros del Almirantazgo. En estos astilleros se construían barcos de remo y veleros, como el que vemos en la imagen.  En cuanto al desarrollo industrial, cabe resaltar que fue creciente su importancia desde la segunda mitad del siglo XIX. El cinturón que constituían las fábricas y viviendas obreras tenía un tamaño importante en 1890 y era la frontera entre la ciudad antigua y el campo.

Hoy en día, como antaño, San Petersburgo continúa siendo un enclave militar y económico de primer orden, y por su riqueza cultural la UNESCO la declaró Patrimonio de la Humanidad.

Santiago Mirasol González