07/11/12

COIMBRA (Braun – Hogenberg, 1598)

Coímbra es una ciudad de Portugal que esta situada a 200 kilómetros al norte de Lisboa y 150 al sur de Oporto. Está bañada por el río Mondego, que desemboca en el Océano Atlántico apenas a unos 40 kilómetros de distancia, lo que convirtió a Coímbra en un punto muy interesante desde el punto de vista comercial.

El grabado está realizado en 1598 y pertenece al atlas Civitates Orbis Terrarum de Georg Braun y Franz Hogenberg. Muestra un trazado urbano irregular, típico en las ciudades medievales, que aprovecha la orografía de la zona para asentarse cerca del río y diferenciar claramente una parte alta y otra baja. Efectivamente, la ciudad esta dividida en dos partes bien diferenciadas tanto geográficamente como socialmente. En la parte de arriba se sitúan las clases sociales y las edificaciones más importantes: el castillo, la catedral y la universidad. Allí habitaban los aristócratas, clérigos y estudiantes. En cambio en la parte baja de la ciudad se encontraban los comercios, los barrios del pueblo y el puerto. Aquí vivían los comerciantes, los trabajadores del puerto y los artesanos.

En la época del grabado, todo en la ciudad giraba en torno a la universidad, ya que fue una de las primeras de Europa (fue fundada en 1290 por el rey Dinis). En el siglo XVI se construyeron nuevos colegios universitarios bajo el mandato del rey Joao III, como el Colegio de las Artes, el Colegio de San Pablo y el Colegio de San Pedro, que incluían enseñanza, internado y asistencia. La universidad de Coímbra fue adquiriendo fama en toda Europa, lo que provocó que muchos maestros, pensadores y profesores se acercaran hasta ella. De hecho, toda la actividad económica y social de la ciudad giraba en torno a la universidad ya que fue la única existente en Portugal desde 1290 hasta 1900. En la actualidad cuenta con una importante biblioteca y ocho facultades, y sigue siendo la universidad más prestigiosa del país.

Otro de los elementos urbanos más representativos es la muralla, que rodeaba toda la ciudad y facilitaba su defensa en caso de ataque. Su fama de inexpugnable provocó que la realeza situara allí su residencia y fuera durante algunos años capital del reino. El complejo sistema defensivo de la ciudad incluía un castillo y una muralla de unos dos kilómetros de longitud, con dos torres que cubrían las puertas de entrada y que estaban tácticamente distribuidas en todo su recorrido. Para acceder al núcleo urbano se podían traspasar cinco puertas: la puerta de Almedina o de la ciudad, que data del siglo XI y se conserva en la actualidad, la de Belcouce, la de la Traición, la del Sol, junto al castillo, y la de Nuevadeja.

La situación geográfica de Coímbra y su cercanía al mar la convierten en una ciudad muy interesante tanto en aquella época como en la actualidad, en que constituye uno de los destinos turísticos más visitados del país. En orden de importancia, hoy es la tercera ciudad de Portugal.

Ismael Sánchez Leal