05/13/12

SALAMANCA (Siglo XIX)

Esta pintura anónima muestra la ciudad de Salamanca a principios del siglo XIX, cuando contaba con unos 15.000 habitantes. Aparece representada como una ciudad medieval cristiana caracterizada por su carácter defensivo, por erigirse sobre un promontorio con el río Tormes de línea de fijación. La ciudad tiene una morfología irregular con calles muy estrechas, debido a un crecimiento sin una planificación previa. Esto puede advertirse en las diferentes alturas de las viviendas y edificios. El centro de este progresivo crecimiento es la plaza de la catedral, que es el elemento arquitectónico más representativo de la imagen.

La actividad principal de los salmantinos era la ganadería y la agricultura, acompañada de talleres artesanos y pequeñas industrias relacionadas de estos sectores. Además de eso, el comercio se convirtió en una importante fuente de ingresos y fue facilitando el crecimiento paulatino de la población.

En la imagen podemos observar el tipo de material utilizado en la mayor parte del patrimonio arquitectónico de Salamanca y sus alrededores, que es la piedra de Villamayor, muy adecuada por su facilidad para ser cortarda y labrada. Esta piedra es extraída de la cantera y, con el paso del tiempo, adquiere una dureza y aspecto muy característicos por su color blanco-amarillento con tonalidades pardo-rojizas, según la proporción de óxidos de hierro que presente. Dicho material se puede apreciar en multitud de edificios emblemáticos de la ciudad, como la Universidad y la Catedral.

La Universidad es seguramente el símbolo de la ciudad de Salamanca. Fundada en 1218, es una de las más antiguas de España y la cuarta de Europa. Está compuesta de varios edificios que se sitúan alrededor de una plaza llamada Patio de Escuelas, que incluye las Escuelas Menores y las Escuelas Mayores, de estilo plateresco. En cuanto a la Catedral, en realidad está compuesta por dos iglesias diferentes, la vieja del siglo XII en estilo románico, y la nueva de los siglos XVI y XVIII en estilo gótico. El lugar donde se juntan la catedral vieja y la nueva, llamado Patio Chico, es un rincón muy conocido de Salamanca, en el que se mezclan los estilos románico, gótico y barroco.

Otro hito urbano que destaca en la imagen es el Puente Romano, que actúa como la vía más importante de acceso a la ciudad. Este puente era parte de la antigua calzada romana denominada Vía de la Plata, que unía Emerita Augusta (Mérida) con Asturica (Astorga). Su construcción tuvo lugar en el siglo I y consta de 26 arcos de medio punto con grandes dovelas almohadilladas, ofreciendo una excelente vista sobre el río Tormes.

Por último, merece la pena citar el Colegio Real de la Compañía de Jesús o Clerecía, que comenzó a construirse en 1617. Fue colegio y residencia de jesuitas durante más un siglo, hasta que fueron expulsados de España. El edificio es de estilo barroco y está dividido en tres partes: el colegio, la residencia y la iglesia, siendo esta última la más conocida. Finalmente, otro elemento arquitectónico que percibimos es la cúpula de la iglesia de la Purísima, que es una iglesia barroca del siglo XVII, con una planta de cruz latina con dos capillas.

Por lo que podemos concluir que estamos ante una ciudad histórica con un legado monumental, histórico y artístico muy rico, con diferentes estilos como el románico, gótico, plateresco y barroco, que hacen de la ciudad de Salamanca un conjunto de saber y belleza arquitectónica.

María Nieves Pedroviejo Tortuero