13/05/12

GUADIX (Juan Sanz Ferre, 2011)

 

La ciudad representada en esta pintura es Guadix, en la provincia de Granada. Su población actual es de 20.375 habitantes y su superficie de 325 km cuadrados. Tiene un alto valor paisajístico, debido a que está situada en un valle de tierras arcillosas cercanas a  las cumbres de la parte norte de Sierra Nevada.

Su estructura contiene un casco antiguo con casas de la época árabe y medieval, que se extienden en torno a la Alcazaba, la Catedral y la Plaza Mayor porticada. Está formado por un conjunto de calles estrechas y laberínticas, que recuerdan a los trazados musulmanes medievales. Fuera de este núcleo está la zona nueva de Guadix, que se extiende a lo largo de los ejes de las carreteras que van con dirección a las capitales de Granada, Almería, Jaén y Murcia. Con esto se comprende que Guadix está en un importante cruce de caminos que unen el Levante con Andalucía. La zona alta del municipio, cuna del escritor Pedro Antonio de Alarcón, está ocupada por el Barrio de las Cuevas, horadadas en terrenos arcillosos, donde viven más de un tercio de los vecinos. 

Guadix es uno de los asentamientos humanos más antiguos de la Península, pues data del año 45 d. C. Su fundador fue Julio Cesar, quien la llamó Julia Gemella Acci. De ahí procede el actual gentilicio de sus habitantes, accitanos. Luego fue conquistada por los musulmanes, que la denominaron Guad-Haix, y finalmente por los Reyes Católicos en 1489.

La pintura escogida es de la época actual, y en ella se observan algunos de sus más destacados monumentos, que muestran diferentes estilos arquitectónicos así como el paso de las distintas civilizaciones, especialmente la romana y la árabe. Destaca su Catedral, que se construyó sobre una antigua mezquita, como sucede con la catedral de Córdoba, y está rodeada de 17 iglesias. Se empezó a edificar en el siglo XVI por el mismo arquitecto que levantó las catedrales de Jaén y Granada, Diego de Siloé. La obra se terminó a mediados del siglo XVIII y reúne tres estilos arquitectónicos: gótico, renacentista y barroco.

Otro elemento destacado es la Alcazaba, que está declarada monumento histórico nacional. Se creó en el siglo XI como una fortaleza con un palacio adyacente que servía de morada para los califas. Se compone de tres torres rectangulares unidas por una muralla. Una de estas torres, la más elevada, fue rematada con una escultura del Sagrado Corazón. Predomina su color rojizo porque está hecho de un material denominado tapial.

También se observa en la pintura la iglesia de Santiago, del siglo XVI, cuya fachada es de estilo plateresco. Finalmente, los barrios de la Ermita y de las Cuevas. Se llaman así por acoger cerros arcillosos con casas-cuevas excavadas hace muchos años con la única ayuda de picos y palas. Todas ellas tienen chimeneas encaladas que además sirven de ventilación. Existe una cueva museo para los turistas, con enseres que recuerdan las costumbres populares y el modo de vida de sus habitantes.

El valle de Guadix es rico en agricultura. Son muy valorados sus melocotoneros y su ganadería, de la que viven sus habitantes junto con el sector servicios y el comercio, ya que es el núcleo de una comarca formada por casi 50 pequeños municipios. Es una tierra rica en arcilla y mineral de hierro, por lo que hay muchos alfareros, y tiene abundante agua procedente de Sierra Nevada.

Una de las fiestas tradicionales más famosas de Guadix es el Cascamorras. Se celebra el 9 de Septiembre. Es un evento de interés turístico nacional. Consiste en que un vecino de Guadix, ataviado de una vestimenta muy llamativa, es perseguido por las calles de la ciudad por miles de vecinos, que le arrojan pintura y lo zarandean tras haber intentado recuperar una Virgen sin éxito en la ciudad cercana y rival de Baza.

Irene Hernández Martínez