04/22/20

PÉRGAMO (Friedrich von Thiersch, 1882)

La imagen corresponde a Pérgamo. Se puede encontrar en el museo de Alemania: Antikensammlung Berlín. La imagen ha sido obtenida de la página web de National Geographic. Es una recreación pictórica de la ciudad. Fue una polis (“ciudad-Estado”) griega. En la actualidad está ubicada al noroeste de Turquía, a treinta kilómetros de la costa del Egeo frente a la isla de Lesbos.

Fue una de las ciudades más importantes, brillantes y poderosas de la Antigua Grecia.  Cuando muere Alejandro Magno, en el 323 a.C, el imperio se fragmenta y esta ciudad, entre muchas otras, empieza a tener relevancia. Según National Geographic, en los siglos II y III a.C. tuvo su época de esplendor ya que contaba con una rica industria de manufacturas de pergamino, buena situación geográfica para el comercio por el mar Mediterráneo e infraestructuras amplias.

El lugar en el que está la acrópolis fue sobre una colina del valle del río Selinus. El terreno tenía pendientes y provocó que la ciudad estuviera escalonada. Para mejorar las vistas construyeron terrazas artificiales, lo que fue una innovación en la arquitectura de la época porque buscaron integrar la ciudad en su paisaje.

Pérgamo estaba amurallada para poder defender la ciudad de posibles ataques bélicos. Además, tenía una entrada principal por la que se accedía mediante un edificio monumental. Esta entrada se conoce como Propileos. En la parte más alta de la ciudad se encontraba la acrópolis, que era el lugar donde se concentraba la vida religiosa, residencial y militar. Significa “ciudad alta” y cumplía dos funciones: defensiva y para situar los principales lugares de culto junto a las personas importantes. En caso de guerra, los ciudadanos podían refugiarse en ella. Filetero gobernaba por esta época en la ciudad y dedicó a Atenea (victoriosa diosa guerrera) el santuario de la ciudad que estaba situado en el centro de la explanada en muestra de agradecimiento por las numerosas victorias que había otorgado a Pérgamo. En los alrededores estaba el palacio donde vivían los soldados. Pérgamo tenía una biblioteca, que fue la segunda más grande e importante de la Antigüedad después de la de Alejandría. También estaba destinada a ser escuela. El teatro de la polis contaba con setenta filas y su capacidad era de diez mil espectadores. Su altura era de unos cuarenta metros de altura y su función podía ser de mirador y terraza. El lugar de su emplazamiento tiene influencias sonoras, ya que su localización tiene la capacidad de ampliar el sonido desembocando en que se pueda escuchar desde las últimas filas. El templo de la ciudad estaba dedicado al dios Dioniso (rey de la fertilidad y del vino). Además, la ciudad contaba con otro santuario, el de Trajano Augusto, que coronaba la acrópolis.

Por último, encontramos el ágora. Era un espacio al aire libre donde se concentraba todo el comercio, la cultura y la política de la vida social de los griegos. Solía estar rodeado de edificios públicos y privados. El altar de Zeus, situado en el ágora, es una de las obras helenísticas más importantes: destaca el friso que no lo esculpieron en lo alto, si no que lo situaron en el zócalo de la columnata para que se pudiera contemplar mejor. Se construyó para celebrar la victoria de Pérgamo ante los gálatas.  

La ciudad contaba también con gimnasios, el santuario de Deméter y barrios residenciales. Tenía avenidas de veinte metros de longitud de calzada, pasos subterráneos… se inventó la jardinería tal y como la conocemos actualmente, se producían pergaminos y sus reyes coleccionaban arte y eran bibliógrafos.

El último rey de la ciudad, Atalo III, les cedió Pérgamo a los romanos y lo convirtieron en la capital del imperio en Asia Menor. La decadencia de la ciudad llegó en época de los romanos porque repartieron todos sus tesoros entre ellos.

Aguilar, Ferrer, López y Navarro (2009) indican que las poblaciones de Grecia se unían formando polis (ciudades-Estado). Todas las personas tenían los mismos derechos, aunque realmente esto no era así. La población estaba dividida en ciudadanos (tenían todos los derechos) y no ciudadanos (no tenían ningún derecho).

Las ciudades tenían dos lugares muy importantes: la acrópolis (“ciudad en lo alto”), que albergaba los edificios públicos más importantes y los santuarios; y el ágora, que era el centro público y lugar de reunión. En el ágora se realizaba el comercio y el intercambio de ideas. Esto provocó algún conflicto y terminó por separarse. Después de las colonizaciones griegas a lo largo del Mediterráneo, aparecieron nuevas ciudades y era necesario planificarlas. Se creó el plano ortogonal o hipodámico, que tenía ejes horizontales y verticales que cuadriculaban el terreno.

La arquitectura griega tiene una estrecha relación con las polis. Predomina la piedra en la arquitectura. Ésta es arquitrabada, lo que quiere decir que utiliza elementos horizontales. Los griegos tenían especial preocupación por el aspecto del exterior de los edificios, por lo que hacían hincapié en el canon o búsqueda de las proporciones ideales. La belleza externa se conseguía gracias al orden.

La alimentación de los griegos se basaba en trigo, cebada y cereales. El pescado también tenía relevancia. La pesca, la agricultura y la ganadería eran las principales actividades económicas realizadas por los griegos. Después vendían las mercancías en mercados que normalmente estaban situados en el ágora.

La religión era muy importante para ellos y cada ciudad tenía sus propios dioses protectores. Era antropocéntrica “el ser humano es la medida de todas las cosas”, lo cual estaba reflejado en el arte porque la tendencia era el realismo. Los dioses se humanizaron y tenían vicios y virtudes como los seres humanos. Había dos diferencias entre dioses y humanos: los dioses tenían la inmortalidad y el poder sobrehumano.  

Tamara González Moraleda