GUADALAJARA (Agustín Bancalari, 1896)

El plano pertenece a la ciudad de Guadalajara, Jalisco, la cual formaba parte de la denominada provincia de Nueva Galicia en México. Fue trazado por el Ingeniero Agrimensor, Agustín Bancalari en el año 1896. Este plano fue empleado como referencia histórica del primer gran crecimiento de la ciudad de Guadalajara a finales el siglo XIX y se encuentra en el archivo histórico de la PRODEUR (Procuraduría de Desarrollo Urbano) de Jalisco. Dentro de las aportaciones más importantes de Bancalari se encuentran los trazos de la ruta de los ferrocarriles de Guadalajara con destino a distintos pueblos colindantes.

Guadalajara fue fundada el 14 de febrero de 1542. Su emplazamiento fue en una tierra en la que su principal característica era ser plana, era una gran llanura, lo cual facilitaba el asentamiento y el desarrollo, no solamente por las condiciones del terreno, sino también por el clima semiseco, con inviernos y primaveras secos, y semicálidos, sin estación invernal definida. Además, su situación central en el occidente de México, funcionaba como parada estratégica para todos los viajeros y comerciantes; también era punto de partida de una ruta hacia Estados Unidos por caminos que bordeaban la montaña y el océano pacífico. La llanura era dividida por el río San Juan de Dios, su cauce nacía en el manantial de Agua Azul y tenía un recorrido de aproximadamente 10.000 metros hacia el norte, lo cual permitía abastecer de agua a la ciudad.

Así como la mayoría de colonias hispanoamericanas, la configuración de la ciudad fue diseñada bajo el marco de las Leyes de Indias, adoptando la retícula y el trazo ortogonal como modelo de organización, estableciendo una plaza pública al centro, rodeada por las sedes gubernamentales, civiles y religiosas. En el plano, esta plaza central se encuentra entre la catedral y el palacio de gobierno.

Originalmente la ciudad estaba conformada por unas cuantas manzanas rodeada de 3 poblados de gente local y otros indígenas traídos por los españoles, estos pueblos eran: Analco, Mexicaltzingo y Mezquitán. Analco se encontraba al sureste de Guadalajara, al lado este del río San Juan de Dios y sus habitantes desempeñaban, sobre todo, trabajos artesanales. Mexicaltzingo se encontraba al sur de Guadalajara, cerca de Analco al lado opuesto del río, este poblado creció de manera exponencial cuando se fundó Guadalajara, ya que los españoles trajeron indígenas del Valle de México como auxiliares de sus tropas; los habitantes de Mexicaltzingo se dedicaban al sacrificio del ganado para abastecer a Guadalajara. Por otro lado, Mezquitán era el poblado más alejado, situado al noroeste de Guadalajara, a comparación de la importancia socio-económica de los otros dos pueblos, la influencia de Mezquitán era nula; con el tiempo sus actividades económicas evolucionaron y se dedicaron al cultivo de la tierra y la crianza de ganado. Estos tres pueblos pasaron a formar parte de Guadalajara en el siglo XIX, cuando la ciudad experimentó su primer crecimiento considerable.

Guadalajara destacó sobre el resto de poblaciones por su crecimiento y en el año 1824 fue declarada capital del estado soberano de Jalisco, de ésta manera la ciudad se consolida como centro político, religioso y económico y se le da importancia a la construcción de infraestructura. En este marco se construyeron edificios representativos de la ciudad indicados en el plano como los siguientes: el Hospital y Panteón de Belén, este hospital se construyó con la idea de ser uno de los hospitales más importantes de la ciudad, sin embargo las malas gestiones administrativas del recinto y las guerras no permitieron que lo fuera, a finales del siglo XIX era utilizado como escuela de medicina. El Teatro Degollado, construido debido a la idea del gobernador Santos Degollado de darle a los ciudadanos un teatro digno, correspondiente a la importancia que la ciudad había cobrado. La plaza de toros El Progreso, inaugurada en 1856, muestra de la gran influencia española en la cultura mexicana, ya que hicieron de las corridas de toros un estilo de vida que perdura en el tiempo. Por último, el mercado de San Juan de Dios, el cual se encontraba a escasos metros hacia el sur de la plaza de toros, en este mercado se concentraban los viajeros y visitantes y se distribuían artículos agropecuarios y artesanales, con el tiempo el mercado fue cobrando importancia y se llevaron a cabo varias obras para convertirlo en uno de los mercados más grandes de todo México. Además se llevaron a cabo importantes obras comola introducción del ferrocarril a la ciudad (1888), la luz eléctrica y los tranvías.

Además de los elementos urbanos construidos en el siglo XIX, en el plano encontramos otros elementos que tuvieron gran relevancia siglos atrás. En el centro se encuentra la Catedral de Guadalajara, construida por orden de Felipe II de España en 1561 y su construcción demoró cerca de 50 años, en el año 1716 fue consagrada como Catedral de Guadalajara con la intención de llevar en alto el nombre de la religión católica. Detrás de la catedral encontramos el Palacio de Gobierno, edificación desde donde se realizaban los correspondientes cobros de impuestos para la Corona Española y se desempeñaban todas las funciones propias del Ayuntamiento. El hecho más importante ocurrido en este recinto fue el decreto, por parte de Miguel Hidalgo, de la abolición de la esclavitud. A la misma altura de estas dos edificaciones pero cruzando el río nos encontramos con el Hospicio Cabañas, declarado Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, en este edifico se les daba alimento, vestido y educación a los niños abandonados, con la intención de que estos niños se asegurarán un futuro cuándo llegarán a la vida adulta, se le denominó como casa de misericordia, ya que también daban asilo a los ancianos, viudas y huérfanos.

En el lado oeste del plano se encontraba el Ex Colegio Jesuita de Santo Tomás, primer centro educativo donde se impartían altos estudios, sin embargo en 1767, el rey de España, Don Carlos III de Borbón ordena la expulsión de los jesuitas de sus dominios, por lo que el edificio queda vacío. Años más tarde y por la labor de Fray Antonio Alcalde se crea la Real y Literaria Universidad de Guadalajara, siendo su sede el ex Colegio de Santo Tomás. Actualmente es una de las Bibliotecas más importantes de la ciudad, lleva por nombre el Premio Nobel de literatura, Octavio Paz.  Unas manzanas hacia el este se encuentra el Convento El Carmen, anexo a la Iglesia de El Carmen, siendo este uno de los conventos más importantes de Guadalajara, en poco tiempo, la iglesia se convirtió en la más solicitada por la gente rica de la ciudad para celebrar actividades religiosas, actualmente es un centro cultural que funciona como galería de arte, entre otras cosas.

Como se puede observar en el plano, aunque la ciudad vivió su mayor crecimiento durante el siglo XIX, éste fue más notorio hacia el oeste del río San Juan de Dios que hacia el este. Esta división geográfica se fue transformando en una división social, la cual es vigente en la actualidad, hacia el oeste del río se encontraba la clase rica y acomodada y hacia el este del río la clase obrera e indígena. Todo esto fue debido a que el río generaba una problemática en la forma de construcción y crecimiento controlado configurado por los españoles, sin embargo, aun siendo un territorio independiente, no será hasta el siglo XX cuando se hace consciente de actualizar su planificación urbanística, lo cual generará la aparición de nuevos planos que combinen trazos ortogonales e irregulares. 

Marta Valmaña Caballero

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *