EXETER (Braun & Hogenberg, 1618)

Exeter, ciudad que en la actualidad es la capital del condado de Devon (Inglaterra) y una de las más antiguas de Inglaterra, fundada por los Dumnonii (pueblos celtas, el año se desconoce), pero en la que se asentaron los romanos en el año 50. En un primer momento la llamaron “Isca Dumnoniorum”, y fue la capital administrativa de lo que actualmente son los condados de Devon y Cornualles.

La fotografía es una copia ampliada, detallada y a color, elaborada por Braun & Hogenberg (1618), basada en el mapa original, en blanco y negro, de John Hooker (1587) y forma parte de un proyecto editorial creado como complemento al atlas del mundo “Civitates Orbis Terrarum”.

Si echamos un primer vistazo a la imagen, podemos ver que Exeter está situada en una colina, al lado del Río Exe, cuyo plano urbanístico es un plano ortogonal, con  forma de paralelogramo y presenta cuatro calles principales que empiezan en cada una de las cuatro puertas de esta ciudad amurallada.  El motivo de construir ciudades en los montes y colinas era por estrategias de defensa y en zonas próximas a vías de comunicación (río Exe) para facilitar el comercio de mercancías.

Respecto al urbanismo, tal y como se nos muestra en la imagen, data de un plano del siglo XVI o Edad Moderna aunque en ella podemos distinguir que es una ciudad de origen medieval ya que presenta diferentes elementos medievales y algunos romanos, que a continuación comentaremos.

Lo primero que vemos es una muralla que rodea toda la ciudad, la cual servía de barrera de seguridad y cordón sanitario contra pestes. Tenía cuatro puertas que se cerraban por la noche y se abrían de nuevo por la mañana. Fue construida por los romanos en el siglo II y tras ser atacada y gran parte destruida, se reparó a principios del siglo IX. Las puertas de la muralla fueron demolidas a principios del siglo XIX (Castlesfortsbattles.co.uk, 2020). En la actualidad se conservan restos de ella, aunque no está completa ya que ha sobrevivido a bombardeos, cruzadas e invasiones. En la parte exterior de la muralla, vemos varios extramuros o barrios de habitantes que no pudieron abarcar dentro de la muralla y un puente romano construido de piedra aunque en la actualidad el río ha cambiado su cauce y ya no pasa por debajo de él.

El centro de la ciudad estaba formado por los edificios más importantes, como la catedral de Exeter, fundada en 1050 por motivos de protección del obispado contra los vikingos, tiene el techo abovedado ininterrumpido más largo de Inglaterra y es de estilo gótico con influencias normandas, como se puede ver en sus elevadas torres (Wikipedia, 2020). Al lado de la catedral está la plaza del mercado y en ella, se desarrollaba la actividad comercial y se invitaba al transeúnte a quedarse y charlar. Además si miramos alrededor de la misma, podemos ver edificios más pequeños de similar estructura, como son el palacio episcopal o residencia de los obispos y otros palacios urbanos donde vivían grandes mercaderes. En lo más alto de la colina vemos una pequeña fortaleza creada en el S.XI, concretamente en el año 1068, para proteger la carretera romana de Langres, pero aunque fue destruido a principios del siglo XIV, se reconstruyó a finales del siglo XX (Wikipedia, 2020), se le llamó castillo de Rougemont porque se construyó con la piedra roja hallada en lo alto de la colina.

Respecto a la construcción de las viviendas, había una tendencia común por aprovechar al máximo el espacio, por ello, las viviendas estaban adosadas las unas con las otras y crecían en cuanto a altura más que a anchura (normalmente eran de dos y tres pisos, sirviendo el primero de taller, el segundo de vivienda y el tercero de granero). Normalmente este tipo de casas eran de comerciantes, agricultores, campesinos y artesanos y se organizaban en gremios.

Las calles eran estrechas, no tenían alcantarillado ni sistema de recogida de basuras, y normalmente eran de piedra o de tierra lo que provocaba la rápida propagación de enfermedades. Además vemos que hay una gran falta de alumbrado tras la puesta de sol  por lo que las calles quedaban totalmente a oscuras ocasionando situaciones de delincuencia y robos.

Respecto a la sociedad de este siglo, podemos distinguir una sociedad formada por la clase privilegiada (nobleza y clero que no pagaban impuestos), burguesía (comerciantes y banqueros) y campesinos y trabajadores (hombres libres), cuya principal actividad económica fue el comercio con la principal materia textil que llegaba de otros países, entre ellos España, que era la lana, a principios del siglo XVII convirtiendo Exeter en un centro de consumo, de producción artesanal y agrícola y, a la vez, de redistribución (Martínez, 2011).

NEREA OCAÑA DONCEL

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