VENECIA (Francesco Guardi, 1770)

Esta imagen representa la Venecia de 1770 según la plasmó el pintor Francesco Guardi, discípulo de Canaletto. El cuadro se titula El palacio de los Dogos y es un ejemplo de vedutta o paisaje urbano típico de la pintura del siglo XVIII, que se caracterizaba por la representación de la ciudad, sus crónicas, sus costumbres y sus gentes.

La obra está estructurada en franjas horizontales: en la primera franja encontramos la desembocadura del Gran Canal de Venecia, con el Muelle de San Marcos donde se deslizan góndolas y embarcaciones que llevan a los viajeros; en la segunda franja están los paseantes de Venecia, recorriendo calles y puentes; en la tercera franja podemos ver los edificios que forman Venecia, como el Palacio Ducal y la basílica de San Marcos; por último, en la cuarta franja se abre el cielo, que ocupa la mayor parte del lienzo.

La preocupación del autor por la refracción de la luz en los edificios, las personas y el agua, es uno de los elementos que más llaman la atención desde el punto de vista artístico. Está espléndidamente iluminado, a excepción de la esquina inferior izquierda, donde encontramos el elemento más oscuro del cuadro, un barco de vela. La perspectiva también está presente en esta obra, en la que los edificios más lejanos van desapareciendo hacia el final del lienzo. Algunos elementos arquitectónicos se representan de manera indefinida, provocando una sensación de ensueño en el espectador.

La ciudad de Venecia se sitúa en el mar Adriático y está compuesta por más de 400 puentes que atraviesan más de 150 canales. Se la llama la ciudad hundida porque el mar cubre la mayoría de ella. El Gran canal atraviesa los seis barrios, que forman un plano irregular, dejando a sus orillas grandes edificios, iglesias y palacios, que hoy tienen un atractivo turístico incomparable.

En la imagen se muestra el Palacio Ducal, de estilo gótico, que fue el lugar donde se practicaba el mandato hereditario de los Dogos hasta que perdieron su poder en 1172, por abusar de él, y fueron sustituidos por el Gran Consejo. A su derecha se distinguen las cúpulas de la Basílica de San Marcos, donde yace el cuerpo del evangelista San Marcos desde el año 828. Se sitúa junto al Campanile en la Plaza de San Marcos, corazón de Venecia. El Muelle de San Marcos y el Campanile son monumentos emblemáticos que también podemos ver en esta imagen, situados frente a la Gran Laguna.

Las actividades principales de Venecia en aquella época eran la pesca, la artesanía especializada, el comercio de especias y la extracción de sal. Actualmente se dedican más al turismo gracias al rico patrimonio artístico que contiene la ciudad. Una de las mayores dificultades de Venecia era la insuficiencia de tierras para poder cultivar, de tal forma que la mayoría de los productos agrícolas como frutas o verduras, eran importados en barco, al igual que sucede en la actualidad.

Alicia Núñez Reyes

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