03/05/15

LYON (Crónicas de Núremberg, 1493)

1GEO-blog-Monterrubio-RamosEsta obra representa la ciudad de Lyon. Lyon es la tercera ciudad más poblada de Francia y fue antigua capital de la Galia bajo el Imperio Romano. Durante la Edad Media, Lyon se convirtió en una ciudad comercial y adoptó su nombre en referencia a “lion” por ser la primera ciudad donde se registraron trabajos textiles para fabricar disfraces de leones, que alcanzaron gran popularidad. Más tarde, en el siglo XIX se transformó en una plaza industrial y financiera de primer orden.

Esta imagen la podemos encontrar dentro del libro Las crónicas de Núremberg. Es un libro impreso en 1493, que fue editado en dos versiones, una latina y otra alemana. Este hecho hizo que se difundiera rápidamente por toda Europa. Narra la historia universal basándose en el relato de la Biblia, y es conocido por sus numerosos grabados de ciudades de la época y por contener el primer mapa de Alemania.

Lyon aparece representada desde su acceso por el río Saona. Es un río del este de Francia y el principal afluente del río Ródano. Servía de medio no solo para el transporte de personas sino también para el comercio. En la imagen podemos observar varios barcos comerciales que aparecen al lado del puerto. También se puede apreciar un gran número de barriles alusivos a ese comercio. La ciudad de Lyon floreció especialmente en el siglo XI, gracias a su función religiosa, ya que fue nombrada “Primada de las Galias” en el año 1079 bajo el reinado del papa Gregorio VII. En este período es cuando se construye la Catedral de Saint Jean. 

Al fondo de la imagen podemos apreciar como Lyon está asentada sobre dos colinas. En el Oeste, la colina de Fourvière, una de las últimas alturas del Macizo Central. Al Norte, la colina de la Croix Rousse, prolongación de la meseta de la Dombes. Lyon se fundó en la colina de Fourvière como colonia romana en el 43 a. C. por Munacio Planco, lugarteniente de César. Podemos ver algunos de estos restos romanos en el Teatro romano que se encuentra localizado al pie de la colina de Fourviére. En la Croix- Rouge “la colina que trabaja” podemos ver muchos talleres de confección de telas de seda. Esta es la zona de la ciudad en la que vivían los canuts, los trabajadores de la seda, hacinados en viviendas-taller en las que trabajaban hasta 16 horas diarias delante del taller durante 6 días a la semana.

Entre los elementos urbanos más importantes destaca en la imagen es el Vieux Lyon. En el Vieux Lyon nos encontramos con tesoros arquitectónicos y sus famosas “traboules”, pasajes cubiertos que permiten pasar de una calle a otra vía en una sucesión de patios interiores. Este barrio fue clasificado patrimonio de la UNESCO en 1998. Otro elemento urbano que resulta espectacular en la imagen es la Basílica Notre-Dame de Fourviére. Esta basílica que se construye en el siglo XIX gracias a la evolución arquitectónica que tuvo lugar en Lyon.

En cuanto a la estructura y morfología urbanas, Lyon está limitada por las características geográficas. Lyon se fue expandiendo desde las colinas Fourvèire y Croix-Rouge a lo largo de las veredas de los ríos. Esta estructura geográfica de colinas ha limitado la expansión de la ciudad. También se puede observar como esta delimitación de la ciudad hizo que se fuera expandiendo en dos barrios bien diferenciados. Por un lado vemos como empezó a expandirse por la colina Fourvére dando lugar a la creación del Vieux Lyon. Posteriormente empezó a expandirse por la colina de Croix Rouge dando lugar al barrio de la seda, donde se podían encontrar los canuts.

El trazado urbano de la imagen es irregular, ya que se observan inclinaciones, distanciamientos urbanísticos, y distribución irregular de los elementos. Debido a estas irregularidades podemos observar diferencias entre sus barrios, por ejemplo, vemos como en el barrio del Vieux Lyon, las casas están más agrupadas, con mayor altura y con importantes monumentos. Sin embargo en el barrio de Croix-Rousse las casas se aprecian a mayor distancia y de estilo obrero al ser viviendas taller.

En los aspectos sociales y culturales habría que durante el comienzo del renacimiento, hacia el 1420, Lyon se convierte en foco de atracción para comerciantes italianos, alemanes, suizos y españoles. Todo ello gracias a un privilegio real que permitía a Lyon celebrar dos ferias anuales en la plaza de Saint-Jean que tras su rotundo éxito aumentó su frecuencia a cuatro por año. Lyon se convirtió en el tercer lugar en Europa para el mercado del libro, después de Venecia y Amberes (el primer libro impreso en francés se editó en Lyon), lo que a su vez condujo a la fundación de la primera bolsa financiera de Francia, con la ayuda a banqueros genoveses.

Hoy en día, Lyon es una ciudad internacionalmente conocida y elogiada por su gastronomía, artes, artesanías, cultura, pero sobre todo por la calidad de vida que ofrece a sus habitantes.

Raquel Monterrubio

03/05/15

ROMA (Bernardo Bellotto, 1743 – 1744)

PublicarPlaza giovanni

Esta imagen representa  la Plaza de San Giovanni en Laterano entre 1743 – 1744, situada en la ciudad de Roma. Es un óleo sobre lienzo con unas dimensiones  de  63 cm x 99 cm de ancho, que en la actualidad forma parte de una colección privada. Su autor es Bernardo Bellotto, nacido en Venecia el 30 de enero de 1721 y conocido como “Canaletto El Joven”. Sobrino de Giovanni Antonio Canal “Canaletto”, en cuyo taller se formó, adoptó su estilo y su temática, el vedutismo. El Vedutismo es un género pictórico muy típico del Settecento italiano (siglo XVIII) enmarcado dentro del paisajismo. Las vedute son vistas generalmente urbanas, en perspectiva, que llegan a adquirir a veces a un estilo casi cartográfico, donde se reproducen imágenes panorámicas de la ciudad, describiendo con minuciosidad los detalles, monumentos y lugares más típicos, solos o con la presencia de la figura humana, generalmente de pequeño tamaño. Esta imagen se adscribe claramente a dicho género, tal y como podemos apreciar al observar la perspectiva urbana y los principales monumentos de la Piazza di San Giovanni como son el Palacio de Letrán, la Logia de las Bendiciones, el edificio de la Santa Escalera y el obelisco.

El complejo de Letrán constituye uno de los lugares más importantes y fundamentales en la historia de Roma y  la Iglesia Católica. La plaza en la Edad Media se llamó “Campus Lateranensis”.  En ella se encuentra el Palacio de Letrán, que data del pontificado del Papa Sixto V (1585-1590), y fue anexada a la Basílica. Para su construcción, fue demolido el edificio anterior llamada Patriarcado, que se remontaba a la Edad Media, por Domenico Fontana. El Papa Sixto V construyó el nuevo palacio, que se convirtió en la sede del Papa, y el punto de partida para la renovación urbanística de Roma. El complejo fue también lugar de residencia de los canónigos de la basílica de Letrán y cuarteles militares con el hospital adjunto, que más tarde se convirtió en un hospicio para huérfanos. 

Enfrente de la fachada norte del Palacio de Letrán, al fondo izquierda de la imagen, vemos el edificio de la Escalera Santa, también conocido como Sancta Sanctorum, consta de 28 escalones de mármol que los fieles por devoción suben de rodillas, ya que la tradición considera que es la que Jesús subió en el Pretorio de Pilatos en Jerusalén. Y en el centro de la imagen vemos al imponente obelisco lateranense, el más antiguo y alto de Roma, fue realizado en un solo bloque de pórfido por voluntad del faraón Tutmosis III (siglo XV a. C.) y debe su actual ubicación a Sixto V.

En la imagen se muestra un  espacio abierto de gran importancia urbana, aunque originalmente se encontraba en la perfiferia de Roma. Después de la intervención urbanística mencionada, la Plaza de San Giovanni tiene forma rectangular y el trazado de las calles cinrcundantes sigue la forma de amplias venidas. En la cara  posterior del Palacio de Letrán se encuentra la plaza de Porta San Giovanni. Las actividades relacionadas con estos edificios eran principalmente celebraciones religiosas, reunía a los representantes del clero  y del pueblo. Desde 1967 alberga  al Vicariato de Roma y en la actualidad aún están todavía bajo la jurisdicción de la Santa Sede.

La zona urbana de Roma es de las más extensas de Italia, y la ciudad está solo a 20 kilómetros del mar. La división geográfica de la ciudad de Roma está realizada en 22 Distritos, 32 Barrios Urbanos, 3 Barrios Marinos, 6 Suburbios y un área agraria romana, es decir, la zona rural que hay alrededor de Roma. Desde el punto de vista administrativo a partir de 2001 la ciudad está dividida en 19 Municipios. El barrio de Letrán hoy día la zona está dividida en dos grandes plazas: la primera es la de San Giovanni in Laterano y la segunda es la plaza de Porta San Giovanni. En la actualidad este lugar tan lleno de presencias sagradas se ha convertido en una especie de “polo laico” en la ciudad y donde tienen lugar regularmente los discursos de los representantes de los principales sindicatos nacionales y los conciertos de 1de mayo que reúnen a verdaderas multitudes. El Letrán, por lo tanto, es el espejo de una ciudad que durante su historia sagrada y profana ha cambiado mil veces de cara, sin jamás olvidar su historia.

Pilar Candelas

02/05/15

MADRID ( Francisco de Goya, 1788 )

foto cuadro goya

La Pradera de San Isidro es uno de los mejores cuadros sobre la ciudad de Madrid, realizados por Francisco de Goya y Lucientes en 1788. Es un óleo sobre cartón para la fábrica de tapices, de 42 x 91 cm y estilo rococó, que le fue encargado por el rey Carlos III para que decorara las estancias de las infantas en el Palacio del Pardo. A la muerte de Carlos III el encargo quedó en suspenso debido al cambio de gusto del nuevo monarca Carlos IV, que prefería otros palacios. Cuando Goya  terminó el cuadro, éste pasó a la propiedad de los duques de Osuna y en 1986 fue vendido al Estado, siendo trasladado al Museo del Prado, donde permanece en la actualidad.

La pintura representa la Pradera de San Isidro, recreando esta zona de Madrid situada entre la ermita de San Isidro y el río Manzanares, con la vista de la ciudad al fondo. En ella se reconocen los principales monumentos de la ciudad, desde el Palacio Real, a la izquierda, hasta la gran cúpula de la iglesia de San Francisco el Grande, a la derecha. La muchedumbre aparece representada durante la festividad del santo labrador, patrono de Madrid, que se celebra el 15 de Mayo.

En este cuadro se pueden apreciar diferentes elementos históricos de la ciudad en el siglo XVIII. Por un lado, en un primer plano tenemos la pradera de San Isidro, donde aparece la gente, el 15 de Mayo de 1788, día de su santo patrón, San Isidro Labrador, cuya ermita, que es donde se venera al santo, está justo a la espalda del punto en el que se sitúa el pintor para hacer el retrato. Por otro lado, y justo delante de la pradera, encontramos el río Manzanares, emblema de la historia de Madrid. Y por último, al fondo, tenemos la vista que obtenemos de la cara suroeste de la ciudad, en la que podemos distinguir los siguientes elementos representativos.

Noviciado de la Compañía de Jesús. Fue fundado el 15 de Abril de 1602, y estuvo considerada como una de las edificaciones más importantes del estilo barroco. Hasta 1601 fue la embajada de Génova en Madrid, hasta que por decisión de Felipe III, se realizó un fugaz traslado de la Corte de Madrid a Valladolid y quedó abandonada. En 1767, los Jesuitas fueron expulsados por orden de Carlos III, siendo cedido por el monarca a la Venerable Congragación de Sacerdotes Misioneros del Salvador del Mundo.

Palacio Real. También llamado Palacio de Oriente, fue proyectado por Filippo Juvara y Juan Bautista Sachetti y construido entre 1738 y 1764. En su solar se localizaba con anterioridad el Real Alcázar de Madrid, hasta que un incendio lo destruyó parcialmente en la Nochebuena de 1734. El Palacio Real Nuevo, de estilo tardobarroco, terminó de construirse en el reinado de Fernando VI. Fue la residencia del rey Carlos III en la fecha del cuadro y el último rey en vivir fue Alfonso XIII, siendo la última persona que vivió allí Manuel Azaña, presidente de la II República. Contiene grandes valores artísticos, como pinturas de artistas como Carvaggio, Velázquez, Goya y frescos de Corrado Giaquinto Tiépolo o Antón Raphael Mengs. También contiene armería real, porcelana, relojería, mobiliario y platería, de alto valor histórico. En la actualidad depende del Ministerio de la Presidencia.

Iglesia de San Francisco el Grande. Es un conjunto conventual que sustituyó al monasterio franciscano medieval. De estilo barroco, fue construido por Francisco de las Cabezas entre 1761 y 1768, que fue relevado por Antonio Polo y por Francisco Sabatini en 1784. En esta Iglesia se exponen colecciones de pinturas de los siglos XVII al XIX. En 1770, Antonio Plá retomó la obra y logró cerrar la cúpula, la cual tiene 33 metros de diámetro, siendo la más grande de España y la cuarta de Europa, por detrás de la Basílica de San Pedro y el panteón de Agripa en Roma y la de Santa María de Fiore en Florencia. Desde 1980 es considerada museo nacional. Con anterioridad a la fecha de realización del cuadro ha sido iglesia, hospital, polvorín, almacén de objetos religiosos, panteón nacional y museo mientras era utilizado de cuartel y prisión militar. Contiene, entre sus riquezas artísticas, lienzos de Goya, Maella, Moreno Carbonero y Ferrant entre otros.

El cuadro nos plasma una de las costumbres más características de la época en Madrid, como son las meriendas y verbenas de la festividad de San Isidro. Es una época en la que la villa de Madrid tenía 156.672 habitantes y en la que tenía trazos de una villa antigua, por la irregularidad de sus calles. La sociedad estaba organizada en estamentos, la persona nacía y crecía dentro de una clase social y no podía ascender, y la clase se basaba en criterios económicos. Se dividían en la Nobleza, el Clero y el tercer estamento o estado, que eran los campesinos, burgueses y clases populares de las ciudades.

Económicamente, se dependía fundamentalmente de la agricultura y la ganadería. También existían grandes señoríos (80%) en manos del Rey, la Iglesia o los grandes señores de la época, siendo los campesinos jornaleros o arrendatarios. Además existían talleres artesanos y comercio local y comarcal con poco desarrollo. Casi todos los aspectos sociales y económicos los regía el Rey Carlos III, la Iglesia y los grandes señores de la época, no teniendo el resto de clases ninguna opinión respecto al funcionamiento del país.

En cuanto a su emplazamiento, el casco antiguo de la ciudad, que es todo lo edificado que se ve en el cuadro, se localiza junto al río Manzanares que a modo de obstáculo determinó que la ciudad se ampliara desde el punto de vista geográfico hacia el Noroeste. Este emplazamiento viene determinado por su desarrollo histórico, que tuvo dos grandes fases:

-Medieval: el casco antiguo surge en este emplazamiento por ser una zona elevada junto al rio. Tiene un plano irregular, debido al crecimiento no planificado, es una ciudad cerrada, limitada por murallas y por la falta de espacio de lugar a calles pequeñas y estrechas. La ciudad surgió también en esta zona, por estar en torno al Palacio Real, antiguo Alcázar, aparecen las calles más importantes desde este punto hasta las puertas de la muralla en forma radial.

– Moderno (siglos XV-XVII): en esta época, su desarrollo y crecimiento está unido a su carácter de capital y las actuaciones urbanísticas de la monarquía absolutista del siglo XVII.

La siguiente modificación de la ciudad se hará con el inicio de la industrialización en el siglo XIX. La población aumenta y se diversifican los usos del suelo, y tiene una importante transformación el casco antiguo. Se remodelan y amplían nuevas calles que facilitan las comunicaciones y se habilitan nuevos espacios para edificar. Desaparecen los recintos amurallados para dar lugar a una expansión planificada de nuevas áreas residenciales (Ensanche). Entre las principales áreas de ensanche, se localizó en la zona este del casco antiguo, llamado distrito de Salamanca (obra del ingeniero Carlos María de Castro), siguiéndole el del distrito de Argüelles-Moncloa (en la zona Norte). Presentaban un trazado regular y ortogonal que facilitaba la parcelación, la venta de terrenos y la organización de la circulación (clave para el desarrollo del transporte y su posterior ampliación urbanística).

El desarrollo en el transporte, permitió la urbanización periférica, siendo el que más destacó la Ciudad Lineal de Arturo Soria (el proyecto se realizó teniendo como eje a una ancha calle central, vía de comunicación, en torno a la misma se debían construir, en parcelas regulares). El desarrollo de la industria, el aumento acelerado de la población y el avance de los transportes provocó un rápido crecimiento del espacio urbano. Surgen otros ensanches, siguiendo las principales vías de comunicación, se extienden, con una planificación cada vez más irregular, hasta englobar núcleos urbanos y rurales ya existentes. Estos pueblos periurbanos presentan planos irregulares, propios de los núcleos preindustriales. Corresponden a esta etapa las zonas del Fuencarral (Norte), Hortaleza (Este), Vallecas ( SE), Carabanchel ( Sur) …

La rapidez de este crecimiento, la necesidad de construir viviendas para la población trabajadora y la especulación darán lugar, a mediados del siglo XX, a un urbanismo desordenado y difuso, que no presentan una calidad ni en el trazado urbano, ni en los equipamientos, ni en las edificaciones. Este nuevo urbanismo se localiza en la periferia y se construyó a partir del enorme crecimiento de la ciudad desde la posguerra. En ella pueden distinguirse diferentes tipos de áreas:

1. Las áreas residenciales son de distinta categoría; antiguos barrios de chabolas, mejorados posteriormente; diversos tipos de poblados de promoción oficial de la década de 1950, con malos materiales y escasos equipamientos, recibieron después remodelaciones y mejoras ( Manoteras, San Blas, entrevías..); barrios de bloques y torres con trama abierta y de diferentes niveles en las décadas de 1950 a 1970 ( Concepción, Aluche..) y urbanizaciones de viviendas unifamiliares de baja densidad a partir de la década de 1970.

2. Las áreas industriales son también de diverso tipo: polígonos industriales relacionados con el desarrollismo de la época, localizados principalmente en el sector sur, junto al río Manzanares y nuevos espacios industriales de mayor calidad (parques industriales y empresariales, en el sector norte y noreste.

3. Las áreas de servicios y equipamientos buscan en la periferia espacios más baratos: centros comerciales, escolares, sanitarios… a partir de la década de 1980.

Sergio Osuna

02/05/15

CHINCHILLA DE MONTEARAGÓN (Juan Fernando Palomino y Oropesa, 1793)

CHINCHILLA La imagen corresponde a un grabado de la ciudad de Chinchilla en el siglo XVI, realizada por el autor Juan Fernando Palomino y de Oropesa en 1793. Palomino fue un grabador calcógrafo español, hijo y discípulo del también grabador, Juan Bernabé Palomino.

La imagen es una  “Vista Oriental de Chinchilla”, según aparece titulada en la estampa, junto con el escudo y clave de la vista en la parte inferior. Esta obra esta sacada de la biblioteca pública del estado, biblioteca de Albacete, es la estampa 6 (recortada) del Tomo I “Reino de Murcia del Atlante Español o Descripción general geográfica, cronológica, é histórica de España, por reinos, y provincias, de sus ciudades, villas y lugares muy famosos,  sacado a la luz  en el siglo XVIII por Don Bernardo Espinalt y García entre los años 1778 y 1795.

En cuanto a la descripción de la imagen, muestra una perspectiva de paisaje con un trazado urbanístico de terreno irregular en lo alto de un cerro y en cuesta. En la parte inferior del   grabado se muestra una leyenda clave de vista bastante legible, donde señala a través de números, los elementos urbanos más importantes. La perspectiva de la panorámica del conjunto urbano manifiesta que fue realizada desde el Cerro de San Cristóbal.

Chinchilla de Monte Aragón es un municipio español de la comunidad de Castilla La Mancha, situado a 15 kilómetros de la capital de Albacete. Desde siempere ha destacado por su situación estratégica, ya que se ubica en un ribazo de cerro macizo y su castillo dominaba la población para poder divisar con precisión los ataques enemigos, en el cabo de la montaña. El lugar destacaba entre las inmensas llanuras albaceteñas por ser el único cerro en kilómetros. La historia cuenta, que por esta razón, hubieron asentamientos en ese lugar desde tiempos anteriores al neolítico.

Chinchilla estaba emplazada sobre un terreno uniforme, construida sobre planos de piedra escarpados y rodeando al conjunto urbano a través de un largo cinturón amurallado irregular en altura, fortificaba la ciudad para proteger sus lienzos, todos ellos de argamasa de cal   custodiados en el castillo, que data del siglo XV y construido por Juan Pacheco, marqués de Villena. Posteriormente la fortaleza, estuvo sujeto a la Corona Real.

El castillo estaba adaptado a la orografía del terreno, era de planta ovalada, se acentuaba en él, su carácter inexpugnable por el enorme foso que lo rodeaba. El foso fue construido artificialmente en la roca con unas dimensiones de diez metros de ancho por seis de profundidad, por lo que estaba considerado un lugar totalmente inaccesible. Estaba construido en piedra, empleándose mampostería en los muros, y sillar en las zonas más representativas donde se han encontrado también restos de murallas godas, árabes, cristianas, también en sus vertientes se han encontrado vestigios arqueológicos de diferentes culturas desde restos ibéricos a restos romanos.

Las remodelaciones fueron ordenadas por el infante Don Juan Manuel, señor y príncipe de Villena. Posteriormente el castillo fue restaurado por el Marqués de Villena, Don juan Pacheco a mediados del siglo XV. Enrique IV adquiere los restos de la fortaleza en 1449, a partir de ahí, se encargó de su remodelación, alzando de nuevo, un importante castillo cuya estructura en cierta medida es la que perdura a día de hoy. Tras la llegada  al trono de Castilla de Isabel I y unificada la península bajo Isabel I y su esposo Fernando de Aragón, el castillo de Chinchilla sirvió de cárcel desde el siglo XVII hasta el siglo XX.

La estructura de la ciudad era militar defensiva y a través de su gran muralla, que tenía un perímetro de 209 metros, con trece torreones circulares, con troneras de cañón cubiertas en sillar y sillarejo, encerraba en sus intramuros casas escavadas en la roca, numerosas edificios en suelo urbano donde se construían casonas, patios y calles en cuesta debido a la topografía del entorno. El casco antiguo fue declarado Histórico – Artístico ya que la estructura y conjunto urbano forman todavía su belleza de trazado medieval

La Plaza Mayor estaba situada en el centro urbano, donde se desarrollaba la vida cotidiana, lindaba con el Ayuntamiento, construido entre los siglos XVI al XVIII y la Iglesia Arciprestal de Santa María del Salvador, la cual ofrece hoy, un curioso estado fruto de sucesión de diferentes estilos: portada gótica, interior barroco y una bella cabecera renacentista.  Entre las obras religiosas de la ciudad se encontraban el convento de Santo Domingo, con su templo mudéjar, el convento de Santa Ana, levantado sobre un conjunto islámico y las numerosas ermitas que poseía, destacaríamos la ermita de San Antón. En la actualidad, algunos de estos edificios se conservan en gran medida.

Por otro lado, en los extramuros de la ciudad, los terrenos eran más áridos, compuestos de suelo rústico, se hallaban casas dispersas, ermitas, cuarteles de milicianos, fuentes y molinos, donde en pequeñas parcelas, los campesinos vivían del campo y del pasto de los animales. Chinchilla se convierte en un enclave y núcleo lanero muy significativo en las cañadas del sureste por la ganadería y la exportación a Oriente de sus telares, tejidos y alfombras.

En 1422 Juan II concede a Chinchilla el titulo de ciudad, haciéndose  así, nexo de comunicaciones y parada obligatoria de caminantes y emporio de comercio. Durante muchos años fue escenario de guerras, desde la Guerra de Sucesión en 1707, pasando por la Guerra de la independencia que también se adueñaron los franceses y destruyeron una de las torres del castillo, (el Torreón del Homenaje).

En la actualidad todavía se conservan restos evidentes de la antigua muralla, que fortificaba la ciudad englobando el conjunto urbano, con edificios parcialmente conservados como la Plaza mayor, el edificio de la concejalía, el castillo y sobre todo la iglesia de Santa maría de Salvador. La ciudad sigue ofreciendo ambiente medieval, también conserva tramos de origen árabe.

La actividad socioeconómica ha ido creciendo por sus  gran expansión industrial y el uso de sus molinos, en la actualidad apuesta por el desarrollo sostenible dando así un incremento y una visión de futuro a la situación ambiental, económica y social del municipio. Por su ubicación estratégica, por su comercio y por la importancia histórica que ha llevado, Chinchilla, fue por mucho tiempo la capital de la Mancha de Aragón.

Juan Miguel Moreno Fernández

01/05/15

BADAJOZ (Atlas Massé, Siglo XVIII)

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La imagen corresponde a un plano geométrico de la ciudad de Badajoz y es de autor desconocido, aunque se sabe que fue realizada por algún ingeniero francés. Pertenece a la época histórica de comienzos del siglo XVIII y está recogida en el Atlas Massé (AG) publicado por A. Bonet Correa en 1991.

Ya en la Edad de Bronce aparecen inidicios de un núcleo de población que luego se identificará con la ciudad de Badajoz.  También en la época romana hay vestigios de algunas villas rurales en la zona.  Cuando llegan los visigodos, Badajoz ya era una ciudad fundada como tal, pero no es hasta el siglo X cuando tomará importancia como núcleo urbano, convirtiéndose en capital de un reino de Taifa poco más de un siglo después. Hay textos árabes que indican que su fundador fue Ibn Marwan en 875, y que el lugar que eligió para el asentamiento estaría situado en el fuerte de San Cristóbal. El 19 de marzo de 1230, Alfonso IX de León, conquistó la ciudad al rey musulmán Abenhut. Las guerras civiles castellanas en el siglo XIII y XIV marcaron la vida  de esta ciudad durante la Edad Media. En el desarrollo de Badajoz ha sido determinante su localización geográfica, por su proximidad a la frontera con Portugal, sobre todo con el Alentejo, lo que le convirtió en escenario de numerosos enfrentamientos.

En la imagen se distinguen distintos elementos urbanos como el fuerte de San Cristóbal y el fuerte de la Cabeza del Puente, que se construyen al otro lado del río Guadiana. Desde este último fuerte, sale en Puente de Palmas, que comunica con las murallas de la ciudad. En el siglo XVII, se amplía la zona amurallada siguiendo el sistema creado por un ingeniero militar francés llamado Vauban. El Hornabeque o fuerte de Pardaleras se sitúa entre el cuarto y el quinto baluarte de la muralla. Dentro de la misma se encuentra el casco antiguo separado del viejo castillo o Alcazaba por una estrecha muralla. Los elementos naturales son el río Guadiana y el río Rovilas.

La estructura y el trazado urbano de Badajoz son irregulares y tienen carácter fronterizo y militar. Esto se advierte en el aspecto defensivo de su recinto amurallado, además de haber sido destacamento militar, sobre todo en los siglos XVIII y XIX, estando su espacio urbanístico ocupado por cuarteles y dependencias militares. El Catastro de Ensenada recogía información sobre la población activa, e incluso nos detallaba que el oficio público más numeroso era el de regidores y el oficio privado más numeroso era el de jornaleros.

La población de Badajoz llegó a vivir intramuros hasta el primer tercio de siglo XX. Con el tiempo, esta ciudad dependiente del río Guadiana se ha convertido en punto de encuentro con Portugal. Gracias a su vida universitaria y al crecimiento de la ciudad, ha llegado a ser el lugar más poblado de toda la región de Extremadura. Su gran patrimonio cultural e histórico-artístico hacen que Badajoz sea a día de hoy una ciudad cosmopolita.

Marcos Jiménez Cristóbal

01/05/15

TALAVERA DE LA REINA (Edgar T. A. Wigram, 1906)

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Esta acuarela representa Talavera de la Reina vista desde la orilla derecha del Río Tajo, la misma en la que se sitúa la ciudad, con orientación oeste. Está realizada en los primeros años del siglo XX por el acuarelista Sir Edgar Wigram, 6º barón de Wigram, (1864-1935) y forma parte de su libro de paisajes “Northern Spain, Painted and Described”, que realizó durante un viaje por el Noroeste y centro de España en bicicleta.

Se puede apreciar en la imagen el margen derecho del Tajo con el Puente Viejo, que tiene las bases de los pilares de origen Romano y al ser un paso principal para poder cruzar el río, situó a la ciudad como un centro de comunicaciones importante. Se aprecian también las siluetas de dos importantes edificios religiosos, el Monasterio de los Jerónimos y la Colegial de Santa María la Mayor, que se sitúa en la Plaza del Pan, principal plaza de la ciudad que hace las veces de plaza mayor y centro administrativo donde se encuentra la sede del ayuntamiento. En la imagen podemos ver también el campanario de la Iglesia del Salvador, donde, tras la reconquista de la ciudad, el alcalde castellano administraba justicia. En la misma época, al haber dos alcaldes, era la Colegial donde el regidor mozárabe hacía lo correspondiente con su población.

Talavera se encuentra situada en la zona Oeste de la provincia de Toledo, en el margen derecho del Tajo a unos 5 km. al Oeste de la desembocadura del Río Alberche. El origen de la ciudad es prerromano, pero es en época romana cuando se consolida como centro urbano con el nombre de Caesarobriga. En ese período se construyó el templo dedicado a la Diosa Ceres, que posteriormente en el año 602 se convirtió en la Ermita de Nuestra Señora del Prado al cristianizarse con la Virgen del Prado (Patrona de la Ciudad), que fue un regalo del Rey Visigodo Liuva II como parte de la cristianización de toda la península, transformando la festividad pagana de tributo a la Diosa Ceres en una ofrenda Católica a la Virgen del Prado, las actuales fiestas de las Mondas. La que fuera Ermita en aquella época, ya que actualmente ha pasado a ser Basílica, alberga una importantísima muestra de cerámicas que hacen que sea comúnmente llamada la “Capilla Sixtina de la Cerámica”.

En los años en los que fue pintada la acuarela, Talavera de la Reina era la 2ª ciudad más poblada de la provincia de Toledo con aproximadamente 11.000 habitantes y la 12ª de Castilla la Mancha. Actualmente, debido al desarrollo de las comunicaciones, la industria y el comercio, es la ciudad más poblada de la provincia y la segunda de Castilla la Mancha. Los primeros años del siglo XX fueron en los que la ciudad empezó a crecer en importancia y tamaño debido a la apertura de uno de los primeros tramos de ferrocarril en España, que llegó a Talavera en 1876 y la comunicaría con Madrid y Portugal, aumentando el volumen de comercio de los productos agrícolas y ganaderos de toda la comarca.

En esa época empezó a resurgir también, de manos de Juan Ruiz de Luna, la cerámica; retomando la tradición que dio fama e identidad a la ciudad en los siglos XVI-XVII, que debido al período de crisis previo se había abandonado. Gracias a la aportación de este artesano, la ciudad sigue manteniendo esa seña de identidad y se puede seguir admirando su obra en el museo que lleva su nombre.

La organización de la ciudad, debido al aumento tan grande de población en esas fechas y que existían dos barreras físicas complicadas de salvar (el río al sur y la vía del tren al norte) hacen que la ciudad se expanda de Este a Oeste y se edifica sin mucha planificación urbanística. Esta situación dio como resultado un caos urbanístico, además de la destrucción de buena parte del patrimonio. Debido a que la ciudad aumenta solamente en el eje este-oeste, se vertebra con grandes avenidas para comunicar sus extremos, en los que se encuentran por el lado este las nuevas zonas residenciales y en el extremo oeste la zona industrial con los polígonos.

Enrique Valls Montealegre