10/05/13

JERUSALÉN (Konrad von Günerg, siglo XV)

La imagen seleccionada es un dibujo de Jerusalén que se encuentra  en Badische Landesbibliothek, aparece en la obra Beschreibung der Reise von Konstanz nach Jerusalem, conocida como Descripción de un viaje de Constanza a Jerusalén. El autor del libro es Konrad von Grünenberg y recopila sus recuerdos de peregrinaje como caballero de la orden del Santo Sepulcro. Estos dibujos destacan por presentar una perspectiva realista de la ciudad ubicando las edificaciones más importantes y alejando de la ciudad perfecta como se da en el caso de grabados que representan la ciudad en forma de círculos concéntricos. Tomando como referencia la corriente de agua, parece posiblemente ubicar la perspectiva de la imagen con relación al mar muerto, de espaldas al mismo. Situando al autor en un punto entre ambas zonas.

En la morfología de la ciudad está marcada por la línea de fijación ejemplicadas en torrentes que dividen la ciudad. El torrente Cedrón que corre paralelo al monte de los olivos, el torrente de la Gehenna que desemboca en el mar muerto originado un límite natural al crecimiento de la ciudad. En la zona exterior se encuentra el manantial perenne de agua, el Guijón, que junto a En-rogel “Denominada la fuente del dragón”(otro manantial) garantiza provisión de agua durante todo el año. También se puede observar edificaciones en el exterior de la ciudad, pero no casa fuera de la muralla. Esto se debe a que el campesinado vivían dentro de la ciudad y no fuera. Los conflictos  que azotan la zona son incluso anteriores a la  antigua Jerusalén cananea e israelita.

En cuanto a la trama, es irregular y contiene dos vías principales una que sería el recorrido de vía dolorosa (calle principal) que, aunque irregular, conecta la ciudad y la calle del mercado. Se destacan el Santo Sepulcro que contiene la “Rotonda” (es donde se encuentran las reliquias sagradas), la mezquita de Al-Aqsa (anteriormente denominada Iglesia de Santa María) y el Cúpula de la Roca unida al Muro oeste del templo de Salomón (Muro de las Lamentaciones). La ciudad a su vez estaba dividida en barrios que forman la actual ciudad vieja de Jerusalén. El barrio musulmán creció en torno a la explanada con las actuales mezquitas. El barrio judío creció junto al muro de los lamentos. El barrio cristiano creció en torno a la iglesia del Santo Sepulcro, y el barrio armenio creció en torno a la catedral armenia (los armenios son también cristianos). En la actualidad, se desarrollan barrios residenciales fuera de la muralla (como el barrio de Mishkenot Shaananim, edificado en 1860).

Por lo que respecta a la actividad económica, la agricultura se basa en la producción de cultivos como el trigo, aceite de oliva, cebada, uvas con las que se producía vino. Parece que también hubo un importante desarrollo de actividades urbanas, es decir, artesanos (textiles, tintoreros, ceramistas, orfebres), mercaderes y escribas, que se organizaban en gremios. También era un importante centro político y cultural por ser un punto de unión entre las principales religiones. Aparte de un enclave estratégico, se encuentra en la montaña central, que constituye la espina dorsal del país.

Esta ciudad presentaba ocho puertas con historias distintas. Por ejemplo, se dice que por la Puerta Dorada entro Jesús. Por el contrario, los judíos afirman que será la que atravesará su Mesías a su llegada a la tierra. La Puerta de Sión está situada en una de las colinas sobre la que se fundó Jerusalén y de la que proviene «sionismo» aludiendo en un principio al monte Sion y al cabo del tiempo el término pasa hacer referencia a toda la ciudad. Las otras puertas de la ciudad son la de los Leones, la de Herodes, la de Damasco y las de Dung y Yafo (o Jaffa).

Por último, la ciudad presenta tres tipos de murallas: la del templo, las que delimitaban los  barrios y las periféricas. La del templo tenía una función separa étnica. Las murallas que rodean los barrios aseguraban el control de la ciudad y delimitaban las zonas. Tras la dominación  mameluca, los turcos otomanos se hicieron con su control a partir del  año 1517. La  muralla que hoy día rodea  la ciudda vieja y sus puertas fueron construidas aproximadamente sobre el primer tercio del siglo XVI por orden  del sultán otomano Solimán. En cuanto a la importancia religiosa destacar que las tres religiones la reconocen como el lugar del sacrificio de Abraham. Uno de los significados especiales para judíos es atribuir  a Salomón (970-930 a.C.) la construcción del primer Templo judío. Para los cristianos, la ciudad de Jerusalén, es donde transcurrió la última semana de vida de Jesús. En cuanto a los musulmanes se desarrolló uno de los episodios centrales de la vida de Mahoma: el Viaje Nocturno, desde esta ciudad es donde efectúo el ascenso a los cielos hasta la presencia de Alá.

David Moreno

09/05/13

WROCLAW (Josep Langer, siglo XIX)

El lienzo que presentamos es del pintor y restaurador Alemán Joseph Langer, un trotamundos que desde 1886 hasta su fallecimiento en 1918 puso su residencia en esta hermosísima ciudad. Un cuadro realista costumbrista y con algún matiz impresionista.

El nombre de la ciudad es polémico, se denomina Wroclaw o Breslau o Breslavia. Hasta 1945 se llamó Breslau y perteneció a Alemania, pero tras la Segunda Guerra Mundial, castigada terriblemente por los bombardeos soviéticos, pasó a formar parte de Polonia tomando el nombre de Wroclaw. Una ciudad que, por diversas razones bélicas, cada siglo ha tenido que reinventarse y reconstruirse. En ella se resume la historia de Europa.

Esta localidad se forma a finales del siglo IX como una fortaleza situada en la intersección de dos rutas comerciales: la Vía Regia y la ruta del ámbar. Disfruta, a pesar del duro invierno, del clima más cálido de Polonia. Atravesada por decenas de canales, provocados por el caudal del río Odra, se la conoce como la pequeña Venecia. La ciudad está formada por 12 islas comunicadas por medio de casi 200 puentes.

Los primeros habitantes, allá por los siglos X y XI, se establecen en lo que hoy es el área de la Isla de la Catedral (Ostrów Tumski). Tras la invasión tártara de 1241, la rivera izquierda del río Odra comienza a florecer, y se forma lo que se conoce actualmente como Stare Miasto, la ciudad antigua. Desde 1262, con la adopción del fuero de Magdeburgo, la ciudad se convertirá en una de las más ricas y prósperas de Europa. Será visitada para hacer negocios, transacciones económicas o para pedir préstamos a las arcas municipales. Durante los siglos XVI y XVII se construirán magníficos edificios, muchos de ellos diseñados por arquitectos holandeses. De esta época es la fortificación, hoy desaparecida, de cuya huella queda el magnífico foso, uno de los mejor conservados de toda Europa.

En la primera mitad del siglo XIX, gracias al comercio y a los recursos energéticos y de materias primas de la alta Silesia, se inicia un imparable desarrollo industrial y económico que lleva a la ciudad a pasar de 90.000 habitantes a más de medio millón. Se construyen la mayoría de las infraestructuras, calles, paseos, edificios de uso civil, que podemos seguir admirando hoy en día: la universidad, inmensos jardines, parque zoológico, tranvías etc. La ciudad comienza a convertirse en una verdadera urbe moderna, gran centro comercial, industrial, científico y cultural.

La escena que representa el cuadro, nos sitúa en la esquina oeste de la plaza Rynek, en pleno centro del Stare Miasto, a inicios del siglo XX. Este amplio y descubierto espacio público, siempre concurrido, encarna el lema de la ciudad: “lugar de encuentro”. Llamada plaza del mercado o de las flores es, por sus dimensiones 205 x 175 m, una de las más grandes de Europa. En las gentes, que aparecen en la imagen, podemos observar las diferencias de clase social que provocó la revolución industrial y que se hacen tan evidentes en las urbes. Hacia los laterales de las dos casitas rodeadas con un círculo, podemos intuir, dos de las once calles, anchas y rectas, que comunican esta plaza con el resto de la ciudad, convirtiéndola así en su elemento nuclear.

Rodeada por las antiguas y lujosas, llamativas y coloridas, mansiones de siglos pasados, ahora se han reconvertido en bancos, hoteles, tiendas y restaurantes. Los carteles y los quitasoles, que vemos en la pintura, dan fe de esta actividad económica. Resalta la casa de los grifos, llamada así por los adornos mitológicos y a su derecha un famoso banco. El dinamismo de estos edificios se mantiene y aumenta hasta nuestros días gracias al turismo. Pablo Picasso pintó la paloma de la paz en una servilleta de un hotel-restaurante de Wroclaw.

Al fondo la Iglesia de santa Isabel que comienza a construirse probablemente en las primeras décadas del siglo XI. Junto a la Iglesia las dos casitas medievales unidas por un arco, son las antiguas casas de los párrocos y sus vicarios. Ahora, estas casas, son cariñosamente llamadas Hansel y Gretel. En este barrio de edificios mucho más grandes parecen niños, que unidos de la mano, se pierden en la oscuridad del bosque.

Entre la parroquia y estas dos casitas había un cementerio, situado como era costumbre en el interior y alrededor de la Iglesia. Clausurado en el siglo XVIII ahora encontramos un paseo que da entrada a la Iglesia y, en él, un monumento a Dietrich Bonhoeffer. Sacerdote protestante nacido en Wroclaw que se opuso al nazismo, fue asesinado en  un campo de concentración en el año 1945 en Flossenbürg.

Alberto Velasco Esteban

 

09/05/13

AVIGNON (Franz Hogenberg, 1575)

Avignon

La imagen está tomada del libro Civitates Orbis Terrarum, tomo II que es un gran atlas de ciudades de Europa editado por Georg Braun y grabado en gran parte por Franz Hogenberg, en 1572. Se trata de la ciudad y comuna francesa de Aviñón (Avignon en francés) que está situada al sureste de Francia, en la orilla izquierda del rio Ródano, y es la capital del departamento de Vaucluse, en la región de Provenza-Alpes-Costa Azul, a unos 653 km al sureste de París y 80 km al noroeste de Marsella. Fue clasificada como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1995.

Aviñón presenta una morfología urbana medieval, de plano irregular con calles sinuosas que se fueron extendiendo desde la ladera del peñasco de Doms, un promontorio refugio natural por encima del Ródano, de origen calcáreo a 60 metros de altitud. En la época del papado, la ciudad tenía una clara función religiosa y administrativa por un lado y de defensa militar y fiscal por otro, lo que hizo que en pocos años  la población aumentara considerablemente bajo la protección de las murallas, de seis mil a casi treinta mil personas. Hoy en día la población sobrepasa las noventa mil personas y a nivel urbanístico hay dos vías principales que cruzan la ciudad de manera oblicua y confluyen en la plaza Carnot: la Rue Carnot y la Rue Thiers y otras dos de manera vertical: La Rue Joseph Vernet y la Rue de la Republique. Al sur de la plaza Carnot la ciudad ha habilitado una zona peatonal donde actualmente se sitúan grandes zonas de ocio y compras.

La ciudad ocupa una posición estratégica desde la prehistoria. Gracias a sus poderosas fortificaciones construidas por los romanos, Aviñón resistió a los Vándalos y a los Godos. En el siglo VIII los árabes invaden la Provenza y Aviñón se convierte en una de sus plazas fuertes. En 737 Charles Martel libera la ciudad después de un asedio memorable. Después de varias destrucciones y reconstrucciones sucesivas durante el siglo XII, la ciudad se ha protegido detrás de las murallas actuales, que comenzaron a ser construidas en el siglo XIII por el Papa Inocencio VI para proteger la ciudad de los asaltantes y liberados de la guerra de los cien años.  Las mismas miden 4.330 metros de largo y poseen 35 torres defensivas que dominan en esa época el agua de las fosas de más de ocho metros, hoy tapadas. De ellas sólo tres son originales del siglo XIV. En el grabado podemos ver veintidós puertas de acceso a la ciudad, aunque sólo había siete puertas de acceso obligatorio a la ciudad. Las murallas fueron varias veces reconstruidas y reforzadas en los siglos posteriores, habiéndose restaurado en el siglo XIX bajo la dirección de Viollet-le-Duc.

Fue en la edad media cuando la ciudad tuvo su mayor esplendor, siendo una plaza importante ya desde el siglo XII por su puente, que tuvo mucha relevancia, ya que era el único puente fijo que cruzaba el Ródano entre Lyon y el mar Mediterráneo. También era la única manera de cruzar por río entre el condado Venasiano, controlado por el Papa, y la propia Francia. Estuvo muy custodiado en ambos lados del río y es probable que peregrinos y mercaderes pagaran por pasar al otro lado del rio. La orilla izquierda, que era controlada por la corona francesa, estaba dominada por una formidable fortaleza de la Tour Philippe le Bel y la ciudadela de Villeneuve-les-Avignon. En el lado de Aviñón, el puente pasaba a través de una gran puerta erigida en el siglo XIV, con grandes modificaciones en el siglo XV (la Torre du Chatelet), pasando a través y por encima de la muralla de la ciudad y saliendo a través de una rampa, hoy destruida, que llevaba hacia la ciudad.

Curiosamente, la palabra pontífice, viene del latín pontifex y significa el que hace el puente. Es una palabra que ya utilizaban los romanos, pero que cobra sentido al ser la ciudad en la que habita el dueño del puente, el sumo pontífice, ya que Aviñón bajo el gobierno de Clemente V, desde 1309 fue residencia de los papas. El papado ya poseía el condado Venasiano desde esa fecha, y desde 1348 también la ciudad, por la venta de parte de Juana I de Nápoles a Clemente VI, mediante la suma de 80.000 florines. Con el restablecimiento de la paz de la iglesia en 1417, después del cisma, no residieron en la ciudad más que legados papales. En 1797 se ratificó la anexión de Aviñón y el condado Venasiano a Francia con la paz de Tolentino. Durante la época del papado

Del puente de Bénezet, actualmente quedan en pie cuatro de los veintidós arcos que tuvo. Según la leyenda, la construcción del puente fue inspirada por san Bénezet, un niño pastor local proveniente de Ardeche, región al sur de Lyon, al que los ángeles mandaron construir un puente sobre el río. Aunque al principio fue ridiculizado, él dio cuenta de su inspiración divina alzando milagrosamente un pesado bloque de piedra y lanzándolo al rio, la cual sería a la postre la primera piedra del puente que llevaría su nombre. Obtuvo el apoyo para su proyecto de gente influyente y mecenas que formaron una “Hermandad del Puente” para permitir mediante donaciones la construcción del puente. Cuando falleció, el niño pastor fue enterrado en el propio puente, en una capilla que permanece en una de las pilastras supervivientes del puente, en el lado de Aviñón.

El puente en un principio cruzaba el río Ródano entre Aviñón y  Villeneuve-les-Aviñón en la orilla izquierda. Fue construido entre 1171 y 1185, con una longitud original de unos 900 metros. Sobre las pilastras de piedra de un puente romano ya derruido, se tendió primero un puente de madera, que fue destruido en el año 1226 por su asedio francés durante la cruzada albigense. Después, varias veces se reconstruyó, ya en piedra, sufriendo varios derrumbamientos durante las crecidas del Ródano.

En 1644 perdió cuatro arcos, como se puede apreciar en otro mapa de Aviñón aparecido en el Atlas de Italia en 1663,  y finalmente, una inundación catastrófica en 1669 arrasó gran parte de la estructura y el puente quedó en las condiciones que presenta actualmente, fuera de uso, pues la inundación se llevó gran parte de la estructura. Fue posteriormente abandonado y no se hicieron más intentos de repararlo. Desde entonces, los arcos supervivientes se han ido desplomando sucesivamente o han sido demolidos. Actualmente, existen dos puentes más al sur que cruzan la Isla de la Barthelasse, el puente de Edouard Ladandier con dirección a Villeneuve-les-Aviñón, y la isla de Piot, con el puente de Europa y dirección a Nimes.

Mención especial para el Palacio de los papas, al sur del peñasco de Doms, edificado a partir de 1335 en menos de veinte años, se trata sobre todo, de la obra de dos Papas fundadores, Benedicto XII y su sucesor, Clemente VI. El monumento es el palacio gótico más importante del mundo (15.000 m2 de base, es decir, el volumen de 4 catedrales góticas), donde se pueden contemplar los apartamentos privados del Papa y sus fabulosas decoraciones de frescos realizadas por el artista italiano Matteo Giovannetti. Con el paso del tiempo, el interior se ha ido deteriorando y transformando: durante los años de la Revolución francesa los muebles fueron destruidos y las estatuas y esculturas quemadas. En 1,810 fue transformado en cuartel y muchos frescos fueron desprendidos, mutilados o vendidos a anticuarios de Aviñón.

Santiago Martín Calvist
 

07/05/13

VENECIA (Luca Carlevarijs, 1722)

Este óleo sobre lienzo lleva por título La plaza de San Marcos hacia el este y fue realizado en el año 1722 (siglo XVIII) por el pintor italiano Luca Carvelavarijs. Esta obra pertenece a una colección particular aunque ha sido expuesta en el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid en la exposición de 2001, Canaletto una Venecia Imaginaria, dedicada a su homólogo vedutista y en la National Gallery en Londres en la exposición Venice: Canaletto and his rivals (Venecia: Canaletto y sus rivales) en 2011.

Luca Carvelavarijs se inició en las vedutes en el año 1703 con las Fábricas y Vistas de Venecia, un conjunto de grabados al aguafuerte donde se aprecia su mentalidad científica caracterizada por los conceptos de perspectiva y equilibrio. Sus últimos años como artista se vieron eclipsados por la grandeza de las luminosas vistas del también pintor italiano Canaletto.
Esta espectacular vista desde el este de la plaza de San Marcos es un claro ejemplo del género pictórico denominado vedutismo, que se desarrolló principalmente en Venecia durante el Settecento italiano (s.XVIII). Las vedutes son vistas generalmente urbanas y en perspectiva con cierto tinte cartográfico, que intentan reproducir imágenes panorámicas de la ciudad. En ellas se describen con gran detalle los canales, los monumentos y lugares más típicos de Venecia acompañados por lo general de la presencia de la figura humana en un tamaño menor y en grandes grupos de gente.

Como podemos apreciar en la escena urbana de Carvelavarijs, la plaza de San Marcos era el núcleo de la actividad social, política, comercial y religiosa de Venecia. Su grandiosidad reside en la ordenación de los edificios tomando como construcción de referencia la Basílica de San Marcos ofreciendo un espacio amplio para cualquier tipo de intercambio socio-económico. Su trazado urbano rectangular flanqueado a ambos lados por las Procuradurías Vieja y Nueva construidas en el siglo XII le otorga cierta regularidad. La espléndida fachada de la Basílica con mosaicos y gabletes bizantinos aparece como elemento principal acompañada por el Campanario, con una altura de 98,5m, que imprime la verticalidad al conjunto y contrasta con el resto de edificios: las Procadurías Viejas y Nuevas iconos de la justicia y; el Palacio Ducal edificio de gran belleza y sede del Gobierno de la Serenísima República. Uno de los accesos más concurridos a esta plaza lo forma la Mercerie, principal arteria comercial de la ciudad donde sus establecimientos ofrecían todo tipo de artículos de calidad y lujo.

La ciudad de Venecia es la capital de la región del Veneto. Está situada sobre conjunto de islas unidas entre sí por puente que se extiende en una laguna pantanosa en el mar Adriático, entre las desembocaduras de los ríos Po y Piave al nordeste de Italia. El trazado urbano presenta el modelo típico de ciudad de la Edad Media, en el que la Basílica se presenta como el núcleo central en torno al cual se van sucediendo de forma irregular sus callejuelas y edificios con pequeñas inclinaciones mostrando los signos de la pavimentación sobre los canales. Otra característica propia de sus edificaciones son las pequeñas inclinaciones que muestran sus edificios debido a su pavimentación sobre los canales.

El Gran Canal divide a la ciudad en dos y muestra su presencia en los seis barrios en los que se divide la ciudad: San Marco, el centro de la ciudad, Castello, Cannareggio, Dorsoduro que incluye la isla de la Giudecca y toda la parte sur de Venecia, y San Polo y Santa Croce. La plaza de San Marcos se caracteriza por ser el punto más bajo de la ciudad de Venecia de ahí que sufra el fenómeno del acqua alta (agua alta) que provoca que el nivel del agua suba y que brote por las alcantarillas inundándola. Fue descrita por Napoleón como “El salón más bonito de Europa”.

A esta emblemática plaza veneciana se abren la Basílica de San Marcos, obra maestra del arte bizantino de Occidente que presenta planta de cruz griega, circundados tres de sus lados por un nártex sobre el que se levanta un balcón que recorre las fachadas. El Campanario, que servía a modo de faro a cuyos sus pies se construyó la Loggetta diseñada por Sansovino, para acoger las asambleas de nobles. Las Procuradurías, que albergaban a los magistrados de la ciudad. En el lado derecho de la plaza de San Marcos se levantan las Procuradurías Viejas, realizadas por Mauro Codussi y Pietro Lombardo entre los siglos XV y XVI. En esta centuria se construyeron las Procuradurías Nuevas, obra de Vincenzo Scamozzi y las Mercerie, núcleo de los negocios de la ciudad de la laguna, desde los primeros días de la República de Venecia, cuando se compraban objetos de valor llegados al puerto desde lejanos mercados.

Esta ciudad ha vivido épocas de esplendor y de decadencia a lo largo de sus más de tres mil años de historia. El emplazamiento de esta ciudad tiene una clara funcionalidad como enclave del comercio entre Occidente y Oriente. La llegada del siglo XVIII distanciará a la ciudad de la grandeza y esplendor de épocas anteriores debido a la extinción paulatina de la República de Venecia. Sin embargo, la vida de los venecianos mostrará otra cara muy distinta llena de alegría gracias a su famoso carnaval y a los casinos clandestinos llamados ridotti. La vida diaria de los ciudadanos ricos se basaba en su pasión por el juego sin importar si se ganaba o se perdía. Esta exuberancia enmascara la sensación generalizada de una población que presiente el agotamiento de su sistema. La conquista por Napoleón marca el fin de la independencia de Venecia. La constitución de la Serenísima queda abolida el 12 de mayo de 1797 y el último dogo, Ludovico Manin es destituido.

En la actualidad, la plaza de San Marcos se ha convertido en una parada obligatoria para los miles de turistas que llegan a la ciudad. Resulta curioso que en las Procuradurías que antaño albergaron a los miembros de la judicatura de la ciudad, hoy se encuentre uno de las cafeterías más emblemáticas y lujosas de Venecia, el Caffè Florian.

Elena Ramírez García

07/05/13

EDIMBURGO (John Fulleylove, siglo XX)

Esta obra denominada Edinburg pertenece a una edición de 1904, ilustrada por el pintor John Fulleylove, que a través de veintiún grabados nos permite apreciar cómo era a principios del siglo XX la ciudad de Edimburgo. Se convirtió en un artista de acuarela y aceites en 1883. En cuanto al cuadro, es característico del impresionismo, cuyo principal objetivo es captar una representación del mundo espontánea y directa. Hoy en día, muchas de las obras de John Fulleylove son utilizadas por revistas y sitios web especializados como la página web Odisea2008.

Edimburgo es la capital de Escocia, ubicada en la costa este a orillas del fiordo del río de Forth.  Esta ciudad fue uno de los centros más importantes en educación y cultura durante la era de la Ilustración, gracias a su Universidad. Además, los distritos The Old Town and New Town, fueron nombrados Patrimonio de la Humanidad en 1995.

El histórico centro está dividido en dos zonas por los Princes Street Gardens, jardines construidos en 1916 en lo que era el pantano Nor´Loch. En una de las dos zonas se encuentra el Castillo de Edimburgo y la larga franja de Old Town, que representaría a la zona antigua, preservando una estructura medieval y muchos edificios de la época de la Reforma protestante. Por su parte, en la otra zona, se encuentra el New Town, zona nueva que alberga las oficinas de importantes bancos y empresas, además de ser sede de lujosas tiendas y comercios.

En cuanto al trazado de la ciudad, ésta se apiña en torno a la Royal Mile, una calle  de la que salen estrechos pasadizos y las calles denominadas Closes o Wynds, que encaminan colina abajo hacia los dos lados de la calle principal, denominada Princes Street, en forma de encrucijada. Otro sitio de interés serían las calles subterráneas, que evidencian antiguas clases de construcción.

En cuanto al plano urbano, se puede diferenciar como en la zona antigua y la zona nueva muestra planos urbanos diferentes, mostrando el Old Town un plano irregular y el New Town ortogonal. Esto se debe a causa del escaso espacio del Old Town, lo que provocó que se convirtiera en una de las primeras ciudades con apartamentos o edificios en altura. Pasando a tener  antes de la construcción de edificios una población de 80.000 habitantes, a 20.000 después de la construcción. Ante esto, se vio la necesidad de construir un mayor número de edificios y residencias situadas fuera de la muralla defensiva, que rodeaba el Old Town. Desgraciadamente, gran parte de estos edificios fueron destruidos por el Gran Incendio surgido en 1824, y su reconstrucción provocó cambios en el nivel de terreno, lo que llevó a crear varios parajes y calles debajo de Old Town, creando como hemos nombrado anteriormente, calles subterráneas.

Soraya del Fresno
 

07/05/13

ROMA (Caspar Van Wittel, 1718)

Este cuadro, que data del año 1718, representa la Piazza del Popolo (Plaza del Pueblo) de Roma pintada por el pintor holandés Gaspar van Wittel. Fue en Roma donde desarrolló su peculiar tipo de paisaje con una perspectiva cuidada y una descripción muy detallada de los espacios urbanos. Se trata de una representación muy característica de la época barroca italiana del pintor, donde se aprecia las actividades sociales cotidianas de la época, como son personas caminando, montando a caballo o paseando en carruaje. La plaza está concurrida. No es de extrañar esta composición, ya que en esa época eran frecuentes las peregrinaciones a Roma. Esta obra pertenece a una colección privada en la actualidad. Si se desea ver más obras del pintor, se puede ver “La Piazza Navona” en este mismo blog.

La pintura nos muestra la Piazza del Popolo, que tiene forma de trapecio. Esta plaza está situada al comienzo de la Vía Flaminia, en la puerta norte de las antiguas murallas aurelianas del Imperio romano, donde en la antigüedad se encontraba la Puerta Flaminia, que era la principal calzada hacia el norte, que comunicaba la capital con el mar Adriático al atravesar los Apeninos. Este espacio abierto y céntrico, que atravesaba lateralmente el Campo de Marte, es un eje urbano que estructuró la colonización de la zona de Roma en la época medieval. En 1099 se construye, junto a las murallas aureanas, la iglesia de santa María del Popolo que fue financiada por el pueblo. La plaza está situada entre el río Tíber y la colina del Pincio, que contiene numerosos jardines.

La composición de la plaza es espectacular porque tiene dos iglesias gemelas, Santa María de los Milagros y Santa María de Montesanto, entre las cuales desembocan las tres calles principales de Roma: la Vía del Babuino, la Vía del Corso y la Vía di Ripetta. En las tres calles se encuentran a su vez numerosos edificios importantes como  el Mausoleo de Augusto, el Palacio Rondinini y el Ara Pacis Augustae; y numerosas iglesias como  la Iglesia de Jesús y María y la Iglesia san Atanasio. Estas calles, son la cumbre del llamado tridente, que van a confluir con precisión matemática en el enorme obelisco que reina en el centro de la plaza. El Obelisco Flaminio, de 24 metros de altura, es un monolito egipcio de granito de la época de Ramsés II, trasladado del Circo Máximo en tiempo del emperador Augusto, de donde fue desenterrado por el papa Sixto V en 1589. Dicho papa quiso trasladarlo a esta plaza y realzarlo, para acoger a todos los peregrinos llegados del continente. El papa quiso usar obeliscos delante de las principales iglesias, para que, los peregrinos al verlos desde lejos, supiesen que allí había una iglesia. En esta época, Italia no estaba unificada. El desarrollo del cristianismo hizo que el papa, obispo de Roma, adquiriese gran relevancia a nivel religioso y político al establecer Roma como centro del cristianismo. En el siglo XIX Roma se anexiona al Reino de Italia, siendo Roma la capital de los Estados Pontificios. Es una de las ciudades santas del catolicismo que tiene numerosas iglesias que poseen las reliquias de muchos santos. Con todo, en esa época, no se daba la importancia a las ruinas romanas que se dan en la actualidad.

El aspecto actual de la plaza es obra del arquitecto Giuseppe Valadiet, quien la remodeló en 1823 con elementos urbanos de estilo neoclásico. Dicho arquitecto supo integrar hábilmente paisaje y arquitectura, aprovechando la pendiente natural de la colina de Pincio y sustituyó la antigua forma trapezoidal por una elíptica. Tanto el obelisco como los dos hemiciclos de la plaza fueron decorados con estatuas alegóricas y con fuentes. La plaza es utilizada por los romanos para recibir al nuevo año.

Jonatan Miron

07/05/13

ROMA (Caspar Van Wittel, 1690)

Esta imagen es un óleo sobre lienzo pintado por Caspar Van Wittel en la última década del siglo XVII. Hoy en día este cuadro lo podemos encontrar en la Biblioteca Nacional de Alemania. Se trata de una vista de Roma en la que observamos  el río Tiber, el puente de Sant´ Angelo y el castillo de mismo nombre desde el Sur y la Basílica de San Carlo al Corso. En este cuadro también se puede apreciar alguna embarcación que navega por el río como transporte de mercancías y de personas.

En cuanto al plano de las calles de Roma se puede decir que presenta un plano ortogonal. El núcleo central de la ciudad está constituido por siete colinas, que son la Palatina, el Aventino, el Campidoglio, el Quirinal, el Viminal, el Esquilino y el Celio. Los grandes emperadores fueron añadiendo nuevos foros (zona central en torno a la que se desarrolló la antigua ciudad y en la que tenían lugar el comercio, los negocios, la prostitución, la religión y la administración de justicia) y espacios urbanos para ampliar la ciudad. Roma en el siglo XVII era el resultado de reformas producidas durante el Barroco.

En este cuadro se puede apreciar elementos importantes como el  puente de Sant’ Ángelo, conocido como Puente Aeliano o puente de Adriano que fue construido entre los años 134-139 por el Emperador Adriano para comunicar el centro de la ciudad con el Castillo de Sant’ Ángelo. El puente hoy en día es de uso exclusivamente peatonal. Siguiendo la tradición medieval, ya que utilizado en aquella época por  los peregrinos para llegar a la Basílica de San Pedro. En 1535, el Papa Clemente VII construyó en el puente  las estatuas de los apóstoles San Pedro y San Pablo y, más tarde, se añadirían los cuatro evangelistas y a Adán, Noé, Abraham y Moisés.

Además, en la parte izquierda de la imagen podemos encontrarnos con el Castillo de Sant’ Ángelo, también conocido como Mausoleo de Adriano. Fue mandado construir por el emperador Adriano en el 135, como mausoleo familiar, y fue acabado por Antonino Pío cuatro años después. Más tarde, dejó de ser un mausoleo familiar para convertirse en un edificio militar; Hoy en día el visitante puede apreciar sobre la cima del castillo una estatua del Arcángel San Miguel, envainando su espada como representación de la voluntad divina de poner fin a la epidemia que se registró en Roma durante el año 590.

Por otro lado, el castillo de sant´Ángelo en la actualidad está dividido en cinco niveles o plantas. A ellas se accede a través de una rampa en espiral. En el primer nivel se encuentra mausoleo donde podemos ver tumbas y la rampa de acceso principal;. En la segunda planta podemos encontrar la cárcel y los depósitos donde se guardaban los cereales y el aceite; la tercera planta era exclusivamente de uso militar, y a través de ellas se llegaban a las habitaciones papales; en la cuarta planta se encuentra el apartamento papal, donde podemos encontrar una cafetería con increíbles vistas. Y última planta se encuentra la terraza superior con vistas de toda Roma, incluyendo el Vaticano. Desde 1277, el castillo está conectado con el Vaticano a través de un corredor de 800 metros de longitud llamado Passetto.

La Basílica de San Carlo al Corso fue una construcción iniciada en 1612, en sustitución de un edificio en el siglo X . Esta basílica está compuesta por un conjunto de escultores. Su estructura está construida por Honorio y Martino Longhi alrededor de 1612, la fachada por el cardenal Luigi Omodei en 1682 y el dome por Pietro da Cortona en 1668. En cuanto a las pinturas que podemos encontrar en esta basílica corresponden a autores como Carlo Maratta, Giacinto Brandi, Francesco Cavallini o Cosimo Fancelli y James,entre las características de esta basílica se encuentra una cruz latina interior, tres naves con girola y una cripta cúpula alta, seis capillas con claraboyas y una capilla.

En la actualidad Roma es una ciudad de  2.796.102 habitantes aproximadamente; Es la capital de la región de Lacio y del Estado de Italia. Además fue una de las primeras grandes metrópolis de la Humanidad y el corazón de una de las civilizaciones antiguas más importantes, que influye en la sociedad, la cultura, la lengua, la literatura, el arte, la arquitectura, la filosofía, la religión y el derecho de los siglos sucesivo; fue capital del Imperio Romano. En 1980, fue incluida en la lista de Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Como curiosidad histórica, es la única ciudad en todo el mundo, que tiene un estado extranjero en su interior, la Ciudad del Vaticano.

Andrea Galindo

06/05/13

NÁPOLES (Sebastian Munster, 1550)

La imagen elegida es una representación histórico-artística en forma de grabado de la ciudad de Nápoles en el suroeste de Italia del año 1550. Este grabado ha sido obtenido en la web Historic cities (http://historic-cities.huji.ac.il), originalmente extraída del libro Cosmographei: “Representaciones del mundo” de Sebastian Munster, que realizó una descripción de todos los países en el año 1550 y en la página CCLXX de dicho libro, describe el país de Italia y en concreto la ciudad de Nápoles. Dicho libro se encuentra en la biblioteca de Landes- Und Stadt Bibliothek Dusseldorf.

El autor, Sebastian Munster (1488-1552), fue un geógrafo de origen alemán. Estudió arte y teología y cuando entró en la orden de los franciscanos en 1505 en Heidelberg, aumentó sus conocimientos en matemáticas, geografía y cartografía. En 1529 dejó la orden de los franciscanos y se mudó a  la ciudad de Basel, donde se casó con Adam Petri que le dio la seguridad económica que necesitaba para imprimir sus obras y trabajos. 

Nápoles es una ciudad costera con puerto, en torno al cual gira la actividad económica y social de la época representada en el grabado. La estructura urbana y su morfología,  la cual podemos contemplar en el grabado, vienen condicionadas por dos factores fundamentales y vinculados entre sí: las características topográficas / geográficas, y la riqueza histórica y cultural de la ciudad de Nápoles.

Respecto a la primera característica decir que desde tiempos muy remotos a Nápoles ya le era atribuido el nombre de “Campania Felix”; que significa campaña afortunada debido a  la fertilidad de sus tierras. Esta fertilidad de debe a la riqueza que le aportan sus terrenos volcánicos y por la benignidad de un clima suave y mediterráneo. Topográficamente, Nápoles se encuentra ubicada en torno al propio Golfo de Nápoles; que le confiere la forma de anfiteatro  entre los Campos Felegreos y el volcán del Vesuvio. Así mismo alrededor de la ciudad se encuentran una serie de colinas, como la del Vómero, que la rodean y donde se ubican los edificios estratégicos. Sus grandes valores naturales, la riqueza de su territorio y su ubicación estratégica en el golfo de Nápoles, en el mar Mediterráneo;  hacen que haya sido habitada por diversas poblaciones a lo largo de la historia y esto se refleja en su estructura urbana y se puede observar en el grabado.

En este punto enlazamos con la importancia de la segunda característica que es la gran riqueza  cultural e histórica de la ciudad de Nápoles. El origen y la evolución histórica de la ciudad son fundamentales para analizar la estructura y morfología de la ciudad.  El Golfo de Nápoles fue el núcleo en torno al cual surgió Nápoles, cuyo origen se remonta a la  colonia denominada Paleopolis (la ciudad vieja) y que posteriormente se fundaría como ciudad de Cumas en el s IX a.C. y ya en el s V a.C. surgiría  la conocida como la Neapolis (la “ciudad nueva”) fundada por los colonos griegos provenientes de Eubea; nombre al cual hace referencia el grabado.

Posteriormente Nápoles pasaría a ser dominada por los romanos y tras la disgregación del Imperio Romano fue conquistada por los godos en el s V, a los que les siguieron los bizantinos. En la segunda mitad del s VIII consiguió ser independiente por un breve periodo de tiempo y  posteriormente paso a ser conquistada por la  invasión normanda en el año 1.139.  En el s. XIV Nápoles pasó por una época de dominación Angevina hasta que en el año 1442,  entró el rey aragonés,  Alfonso I.  En los años sucesivos y como resultado de las disputas entre españoles y franceses; Nápoles pasó a ser dominio español desde finales del s XV hasta principios del s XVIII; caracterizándose por ser una etapa de miseria y penurias. La imagen del grabado pertenece a la época del año 1550, cuando Nápoles pertenecía al Reino Español y el rey era Carlos I; que se caracteriza por ser una etapa difícil y de muchas necesidades económicas y sociales.

Nápoles es una de las ciudades más antiguas de Europa y como resultado de estas idas y venidas; la estructura y morfología urbana se ha visto enriquecida,  quedando reflejado este hecho en el grabado objeto de estudio y del que a continuación citaremos algunas características. En primer lugar destacamos el hecho de que la ciudad esté  integrada totalmente dentro de la muralla; que según diversas fuentes revisadas, sería de origen clásico y posteriormente ampliada en la época de Carlos I de Anjou y después sería remodelada y reconstruida en la época de la dinastía aragonesa. Las calles de la ciudad  reflejan la influencia grecorromana, se puede apreciar un trazado urbanístico hipodámico en sus calles; que se caracteriza por ser muchas de sus calles diseñadas en ángulos rectos y por ser sus barrios o manzanas de poblamiento rectangulares. 

Sus barrios se crearon en primer lugar en las proximidades de la zona marítima y el puerto, llamados barrios marítimos. Posteriormente la ciudad irá creciendo hacia el interior; dividiéndose la población conforme a las diferentes nacionalidades y profesiones. Esta característica se observa perfectamente en la imagen donde se pueden contemplar diferentes barrios o manzanas separados por calles amplias y con iglesias cercanas. Siempre estos barrios y asentamientos se ubican dentro de la muralla, que marca el crecimiento de la ciudad hasta  el periodo normando- suabo (mitad del s. XII). Con la llegada de los reyes angevinos (s. XIV) comenzó a expandirse y absorber los suburbios y los pueblos colindantes, ya que fue una época de resurgimiento en Nápoles.

Finalmente en la imagen también se contemplan multitud de construcciones y edificios importantes.  Algunas Iglesias como San Gennaro, Moenia, San Giorgio Maggiore y San G. Maggiore de los s. IV y V y otros de la época angevina: Las estructuras religiosas como la nueva catedral, las iglesias de San Lorenzo Maggiore, San D. Maggiore y San Chiara y edificios como el Castel Nuovo, el Castel Capuano y el Palacio del Príncipe de Tarento. Algunos de estos elementos arquitectónicos reflejan como la ciudad está protegida tanto en las colinas como en el mar por los castillos:

El Castillo del Huevo/ dell’Ovo. Surge en un islote, residuo de una antigua caldera volcánica. Es de época normanda y fue reconstruido a finales del s. XVII. En la imagen se ve como se encuentra defendiendo el puerto de Nápoles.

Castillo de San Elmo. Es el castillo más panorámico de Nápoles. Castillo angevino que se asienta sobre la colina del Vómero y protege la Cartuja de San Martín (segunda mitad del s.XIV) que se ubica justo debajo y protege a la ciudad de Nápoles, que queda a sus pies.

Castillo Nuevo/Castillo Angevino. Castillo en el que se apoyan las murallas clásicas. Se construyó en la segunda mitad del s. XIII por deseo de Carlos I de Anjou. Es una demostración de poder y función de defensa al encontrarse en el Golfo de Nápoles.

 Beatriz de la Puebla Gutiérrez

06/05/13

GÉNOVA (Hartmann Schedel, 1490)

Esta imagen pertenece a una de las obras más famosas del pintor y grabador Hartmann Schedel, titulada Las Crónicas de Nuremberg. Es un grabado en madera que representa al puerto de Génova, hacia 1490. El autor se especializó en la ilustración de libros, empleando a dibujantes que transferían las obras del artista a láminas. Las Crónicas de Nuremberg es un libro que recoge varias de estas láminas mostrando una historia ilustrada de la humanidad. Fue impreso en dos versiones: una latina (orientada más a los mercados académicos y teológicos) y otra alemana (dirigida a la clase media alta, que no poseía una educación universitaria), ambas preparadas simultáneamnente en 1493.

El grabado en cuestión muestra con gran realismo la vida de la ciudad de Génova, que desde sus orígenes ha estado siempre ligada al puerto. Durante la Edad Media este puerto fue el más importante del Mar Mediterráneo, junto a los de Marsella y Venecia. Fue el punto de referencia constante durante su famosa República tanto en la política como en la cultura. En la imagen, la ciudad se desarrolla en torno al puerto y está rodeada por una cinta amurallada que protege tanto la península como la costa. Urbanísticamente, la ciudad se enclava al noreste de una colina y sigue un trazado radioconcéntrico. Debido a la topografía, las calles no son rectas ni llanas, sino irregulares y organizadas en torno al puerto. Crean un laberinto de callejones y calles estrechas que presentan un gran inconveniente: las personas y animales deambulaban juntas con poco espacio, acumulándose suciedad en las cuestas y las esquinas. En la actualidad, el centro histórico es el corazón de una ciudad que conserva este trazado de origen medieval.

Entre los elementos urbanos más importantes destaca “La Lanterna”, en la parte inferior izquierda, que constituye el sello distintivo de la ciudad. Se construyó con el fin de identificar mejor la ciudad y por ello, lo ha querido expresar así el artista. En la zona centro de la imagen, podemos observar la Catedral de San Mateo, fundada en época medieval y ejemplo de la arquitectura románico-gótica. Fue reconstruida en el siglo XI por la familia Doria y posteriormente sufrió varias transformaciones. Es uno de los monumentos más ilustres de la ciudad. En la parte superior de la imagen, se encuentra el Forte Diamante, una fortaleza enclavada en una posición privilegiada situada en un terraplén pentagonal para defender la ciudad. Esta fortaleza, cabe destacar, contaba con un tanque que albergaba 80 metros cúbicos de agua. En cuanto al resto de las edificaciones de la época, muchas eran construidas con materiales inflamables, por lo que los incendios eran concurrentes y expansivos. 

La actividad de la ciudad, desde sus orígenes, estaba unida al puerto por su fuerte potencia comercial, movimiento de pasajeros, sus amplias instalaciones y su actividad marinera. Debido a esta gran importancia, en el siglo XII se construyó una flota marítima muy significativa, que hacia competencia a la de Venecia. En la parte superior de la imagen podemos observar también la representación de lo que pueden ser unas granjas aisladas. Estas granjas representan la actividad económica de la época bajo el régimen feudal,  sin olvidar que el  puerto era la base de la económica de la ciudad.

Jorge Polo Gutiérrez

05/05/13

KIOTO (1600-1615)

Esta pintura pertenece al Museo del Arte de Shimane (Shimane Art Museum), en la región de Chūgoku sobre la isla Honshū de Japón, y representa los alrededores de Kioto, antigua capital de Japón, hacia 1600. El nombre del autor es desconocido, pero debió ser uno de los maestros pintores que trabajaban para Ieyasu Tokugawa, primer shōgun Tokugawa de Japón. Se trata de una pintura de pantalla distribuida en seis paneles de un biombo, que escenifica los alrededores de Kioto desde una vista de pájaro. De esta forma, la imagen resalta el urbanismo y las actividades sociales cotidianas del Japón feudal.

La ciudad pintada se encuentra ubicada en un valle por el cual pasa el río Kamo. La población de la zona se sitúa a los dos lados del río, estando conectada mediante la acción de puentes. La proximidad del río hace propicia el cultivo de plantaciones de arroz y las dimensiones que tiene también propician el transporte fluvial.

La pintura  muestra cómo era el urbanismo de la época con gran precisión, las calles principales se encontraban construidas de forma lineal a lo largo del río. Las residencias de las clases bajas y medias estaban en el centro del valle, en esa zona el trazado fue más irregular, dado que las calles se formaban conforme se construían las nuevas viviendas. Por otro lado las casas de los nobles estaban en las zonas más elevadas y alejadas del río con la finalidad de protegerse de las posibles inundaciones. La calle comercial era un auténtico hervidero de actividad y representaba la principal fuente económica de la zona. A lo largo de toda la ciudad se encontraban establecidos los principales edificios: los templos, las casas de samuráis, etc.

Kioto ha tenido siempre una gran importancia en Japón, puesto que históricamente fue su capital desde los años 794 hasta 1868, año en el que el emperador Meiji decidió trasladar la sede de la corte a Tokio. Además, fue en Kioto entre el 1600 y el 1615 (periodo al que pertenece la pintura) cuando el noble Tokugawa Ieyasu terminó con las guerras civiles logrando unificar el país, instaurando un nuevo Shogunato en el Periodo Edo.

La imagen poética que Kioto ofrece a las personas, y sobre todo a los extranjeros, es la de una ciudad bella y equilibrada que se encuentra en sintonía con la naturaleza por la cantidad de vegetación de la zona y la presencia del río Kamo. En la actualidad el centro de Kioto ha sufrido muy pocos cambios tanto a nivel urbanístico como social, esto es debido a que la sociedad japonesa se ha preocupado por cuidar su patrimonio histórico y mantener las antiguas costumbres. Por esta razón, hoy en día sigue siendo posible ver por las calles las tradicionales casas de té y a las geishas, mujeres instruidas en el dominio de las artes. No es extraño, por tanto, que Kioto se haya convertido en la actualidad en un punto de interés turístico muy importante tanto a nivel nacional como internacional.

Aroa Bernet