18/11/12

ALCALÁ DE HENARES (E. Portero Vargas, siglo XX)

Mi elección ha sido un cuadro de Engracia Portero Varga, autora soriana contemporánea, que vive en Alcalá de Henares desde su juventud. En su obra podemos ver retratados paisajes de su entorno mas cercano y de sus viajes. Esta imagen, en particular, permite ver parte de la belleza y la historia arquitectónica de Alcalá de Henares. El oleo muestra una imagen de la Plaza Cervantes, situada en el centro del casco histórico de la ciudad, con el monumento del célebre escritor del Siglo de Oro español en primer plano.

Alcalá de Henares es una ciudad perteneciente a la comunidad de Madrid que fue declarada en 1998 Patrimonio de la Humanidad. La cuna del escritor Miguel de Cervantes se encuentra situada sólo a 30 km al Este de la capital. En su entorno geográfico encontramos el río Henares, del que Alcalá toma su nombre. Alcalá es conocida también por ser “ciudad de las tres culturas”, al igual que Toledo, Segovia o Córdoba… porque durante la Edad Media convivieron en ella árabes, judíos y cristianos, dividiendo la ciudad en barrios y enriqueciendo así su hoy conocido patrimonio histórico. La ciudad es también conocida por su famosa Universidad, que fue empezada a construir en 1498, así como la multitud de colegios-conventos que alberga.

Al fondo del cuadro podemos observar la torre de la iglesia de Santa María la Mayor y la cúpula de la Capilla del Cristo de la Luz. Estas dos edificaciones tienen en común el hecho de pertenecer en su origen al mismo edificio. Este edificio ha sufrido grandes modificaciones a lo largo de su historia. Inicialmente fue una ermita románica construida en honor de San Juan de los Caballeros, datada en el siglo XII. Más adelante, a principios del siglo XV, Pedro Díaz de Toledo, relator y oidor del reino, ordenó allí la construcción de una capilla con el fin de formar un panteón familiar. En el año 1449 el arzobispo Carrillo ordenó instalar sobre la mencionada ermita de San Juan, una parroquia dedicada a Santa María de Jesús, que fue ampliada a partir de 1474 a instancias de Don Luis de Antezana y posteriormente reformada por el arquitecto Rodrigo Gil de Hontañón, en torno a 1553. Es en esta última construcción donde fue bautizado Miguel de Cervantes, el día 9 de Octubre de 1547. Después, en el siglo XVII, fue añadida la cúpula de la Capilla del Cristo de la Luz y la torre que podemos observar en la imagen.

No podemos observar mucho mas en el cuadro, ya que durante la Guerra Civil Española la iglesia fue incendiada y sólo se conservó la torre, hoy en día restaurada. Actualmente se utiliza como mirador, desde el que subiendo 109 peldaños podemos observar a vista de pájaro toda la ciudad. Se conservó también la zona de la Capilla del Oidor, donde hoy subsisten los restos de la pila bautismal de Cervantes, y la cúpula de la Capilla del Cristo de la Luz. Esta edificación hoy es una importante sala de exposiciones para la ciudad.

En el cuadro podemos ver también las torres de uno de los antiguos colegios universitarios de la ciudad, el Colegio Menor San Ciriaco y Santa Paula, construido en el siglo XVII y conocido como “Colegio de Málaga”. Hoy este edificio sigue siendo utilizado para la docencia, como en sus orígenes, ya que en él está emplazada la Facultad de Filosofía y Letras. La calle en la que se encuentra recibe el nombre de calle Colegios, por el gran número de establecimientos universitarios que congrega.

En la imagen se distingue además el Monumento a Miguel de Cervantes, que fue inaugurado el 9 de Octubre de 1879. La obra pertenece al italiano escultor Carlo Nicoli. Su pedestal fue transformado por el escultor Pepe Noja en 1994, quien añadió los relieves que podemos ver en cada una de sus cuatro caras. Detrás de la Estatua de Miguel de Cervantes, nombrado vulgarmente entre los alcalaínos como “el monigote”, podemos ver el Quiosco de la Música, obra del arquitecto Martín Pastells, en 1898. Este quiosco es utilizado hoy en día como escenario de conciertos ofrecidos para el pueblo en numerosas ocasiones, sobre todo durante las fiestas de la ciudad que se celebran a finales del mes de Agosto, para recordar la feria del ganado, que suele ser celebrada por el día de San Bartolomé, 24 de Agosto.

La plaza tuvo varios nombres a lo largo de la historia, pero es conocida como “Plaza Cervantes” desde finales del siglo XIX. Anteriormente, era muy diferente a como la vemos ahora. La plaza servía de frontera interna de la ciudad durante la Edad Media; era el lugar utilizado para las ferias y el mercado, y marcaba el final del barrio judío, que se encontraba a la derecha de la plaza, según el punto de vista del cuadro.

Marta Fernández García
 

17/11/12

ZARAGOZA (Anton van den Wingaerde, 1563)

      

Esta imagen muestra parte de la ciudad de Zaragoza en el siglo XVI. El autor de la misma es Antón van den Wyngaerde y el grabado muestra la antigua entrada a la ciudad a través del puente piedra que cruzaba el río Ebro, así como algunos monumentos de la época.

Zaragoza se halla situada en el centro de la Comunidad Autónoma de Aragón, equidistante unos 300 kilómetros respecto de Madrid, Barcelona, Valencia y Bilbao. Zaragoza es una ciudad que ha crecido en torno al río Ebro desde antes del nacimiento de Cristo hasta la ciudad que conocemos actualmente. Su primer asentamiento data del siglo III a. C. aunque su mayor desarrollo lo experimentó a partir del levantamiento de la Caesaraugusta romana, y luego la Zaragoza musulmana.

La imagen data del año 1563 durante el reinado de Felipe II, época en la que se encontraban unidas Castilla y la Corona de Aragón. Muestra el aspecto que tenía la ciudad al inicio de la Edad Moderna, con su fisionomía todavía medieval y algunas ampliaciones más recientes en el barrio de Morerías, y los arrabales de Tenerías entre otros. Actualmente la ciudad cuenta con unos 700.000 habitantes, y es la quinta ciudad de España, pero durante el siglo XVI su población estaba en torno a los 25.000 habitantes. Su situación privilegiada, alta demografía e historia reciente la convertieron en una ciudad importante durante el reinado de los Austrias.

La imagen muestra claramente una ciudad preindustrial, y la parte que podemos ver pertenece a lo que actualmente se denomina como el casco antiguo de la ciudad moderna. Como en las ciudades de la época, la ciudad se hallaba limitada y protegida por el río en su cara norte (como podemos ver en la foto) y por una muralla, que no se alcanza a ver en la imagen. El núcleo romano de la ciudad sería el que vemos arriba en la imagen, en la vertiente derecha del río. Dicha parte tiene una estructura más o menos ortogonal, como las ciudades romanas de la época. La parte baja de la imagen corresponde al barrio del arrabal, que forma parte de un antiguo suburbio medieval de origen islámico. Dicho arrabal nace de la idea de ampliar la ciudad más allá de las murallas y aprovechar dichas tierras para el cultivo, lo que hacía de esta parte hogar de campesinos. Posteriormente se crearon conventos y edificios militares para la defensa de la ciudad.

En la imagen podemos ver el casco antiguo de la ciudad a orillas del Ebro. Como podemos ver las gentes de la época se bañaban en el rio protegidos por los tajamares del puente de piedra. Aunque ya existía un puente en dicho emplazamiento, durante la época de los romanos era de madera, el actual puente y el que se ve reflejado en la imagen fue alzado en el año 1440. Era utilizado como vía de acceso a la ciudad a través de la puerta del Ángel situada al final del mismo, lo que hacía de dicha construcción una de las más importantes de la ciudad para comunicarse con la vertiente izquierda de la ciudad. Dicha importancia no fue únicamente a nivel regional sino que en el plano nacional resultó ser  un gran avance, ya que históricamente, desde mediados del siglo XV, el puente garantizaba las comunicaciones del cuadrante noreste peninsular.  El puente ha sufrido importantes daños, debido a guerras y riadas, por lo que ha sido reparado y reconstruido en numerosas ocasiones durante su historia.

En la parte baja de la imagen, podemos ver el barrio del arrabal situado al otro lado del río y se puede ver cómo era custodiado por algunos soldados, al verse situado fuera del río y las murallas que protegían el resto de la ciudad. En dicho barrio cabe destacar el convento de San Lázaro, construido y fundado en 1224. Con el paso de los años, el convento se convirtió en y en uno de los más importantes de la ciudad. A finales del siglo XVII Francisco de Neyla hace una descripción del mismo en la que habla de las grandes proporciones del mismo. El convento fue arrasado durante los sitios de Zaragoza en la guerra de la independencia a principios del siglo XIX.

Al otro lado del río, nada más cruzar el puente se halla la lonja de Zaragoza, construida entre los años 1541 -1551. Se trata de un edificio plenamente renacentista con algunos matices de arte mudéjar aragonés, cuyo fin era albergar los intercambios mercantiles de la época. El Ebro ha sido siempre la línea de fijación de la ciudad que ha ido creciendo en torno al mismo. Fuente de riqueza bañando las tierras de sus alrededores, en la época de la imagen también era utilizado como vía de transporte de mercancías y gentes, lo que le daba una suma importancia en el comercio de la época en las tierras de la Corona de Aragón. Por ello se hacía imprescindible levantar un edificio en la orilla del mismo en la ciudad de Zaragoza que sirviera para albergar los intercambios y negociaciones mercantiles de la época.

Por último en este lado del río también podemos divisar la iglesia gótica de la Asunción, popularmente conocida como de Santa María la Mayor. En su interior estaba emplazada la Capilla del Pilar, además de otras muchas importantes obras de carpintería mudéjar. La iglesia de Santa María ocupaba un espacio, mucho más pequeño que la de ahora, y se situaba de una manera diferente con respecto al templo actual.

Posteriormente la ciudad siguió creciendo en torno al río Ebro y a finales del sisglo XIX contaba con 100.000 habitantes, por lo que se fueron creando a través de ensanches nuevos barrios. A principios de dicho siglo la ciudad era conocida como la Florencia de España por la cantidad de monumentos de gran valor que albergaba en su interior. Lamentablemente tras los sitios en la guerra de la independencia la ciudad quedo prácticamente destrozada, de ahí que algunos edificios de los que aparecen en la imagen, ya no existan en la actualidad.

Javier Andrés Yagüe
 

16/11/12

ROMA (Antonio Joli, Siglo XVIII)

Esta imagen es un óleo sobre lienzo pintado por Antonio Joli en el Siglo XVIII. Se trata de una vista de Roma en la que podemos apreciar el río Tiber, el puente y castillo de Sant’ Ángelo, y la Basílica de San Pedro como elementos más importantes. Fue una de las vistas más populares del pintor, hasta el punto de que la repitió en varias ocasiones. En la imagen, además de estos elementos,  podemos apreciar una serie de barcos que navegan por el río para el transporte de mercancías y personas.

La época de esta pintura es el siglo XVIII, en la que la mayor parte de la actividad constructiva de la ciudad se dedicó a reaslizar  intervenciones de mantenimiento o reforma de edificios antiguos. La ciudad tenía el antiguo Foro y la Basílica de San Pedro como centros neurálgicos, y al igual que en épocas pasadas albergaba una intensa actividad política, económica, social y religiosa. Éste último aspecto es uno de los que mejor ilustra la imagen, al representar la sede de la corte papal y la primera iglesia de toda la Cristiandad, que todavía entonces recibía miles de peregrinos llegados de todas partes del mundo.

La antigua Roma trató de implantar el diseño de las ciudades griegas, convirtiendo el ágora en el foro. Pero la difícil topografía del terreno hizo muy complicado que Roma finalmente adquiriese un plano ortogonal o hipodámico. El núcleo central de la ciudad está constituido por siete colinas, que son la Palatina, el Aventino, el Campidoglio, el Quirinal, el Viminal, el Esquilino y el Celio. Con el objetivo de ordenar la administración del territorio, los urbanistas romanos utilizaron como unidad para estructurar las calles, la Insulae, es decir, la manzana de casas, mientras que los grandes emperadores fueron añadiendo nuevos foros y espacios urbanos para ampliar la ciudad. Urbanísticamente, no obstante, la Roma del siglo XVIII era el resultado de las importantes reformas producidas en muchas plazas y avenidas durante el Renacimiento y el Barroco.

Los principales elementos urbanos que distinguimos en la imagen son los siguientes. En primer lugar el puente de Sant’ Ángelo, anteriormente conocido como Puente Aeliano o puente de Adriano. Fue construido entre los años 134-139 por el Emperador Adriano para comunicar el centro de la ciudad con su mausoleo, luego convertido en el Castillo de Sant’ Ángelo. El puente se encuentra cubierto de mármol travertino y hoy es de uso exclusivamente peatonal. Durante la Edad Media, los peregrinos lo utilizaban para llegar a la Basílica de San Pedro, por lo que también se le conocía como “Puente de San Pedro”. En 1535 el Papa Clemente VII, utilizando los ingresos del peaje que había que pagar para cruzar, construyó las estatuas de los apóstoles San Pedro y San Pablo, a los que más tarde se añadieron los cuatro evangelistas y los patriarcas Adán, Noé, Abraham y Moisés.

En segundo lugar se encuentra el Castillo de Sant’ Ángelo, también conocido como Mausoleo de Adriano. En la imagen aparece situado a la orilla derecha del río Tiber, y a poca distancia del Vaticano. Fue iniciado por el emperador Adriano en el 135, como mausoleo familiar, y fue acabado por Antonino Pío en el 139. Pronto pasó a ser un edificio militar. El actual nombre viene del año 590, durante una gran epidemia de peste en la que el papa Gregorio I vio al Arcángel San Miguel sobre la cima del castillo, significando con esto el fin de la epidemia. Para conmemorar aquel suceso, una estatua del arcángel corona el castillo.

En la actualidad, el castillo está dividido en cinco plantas a las que se accede por una rampa en espiral. Avanzando hacia la parte superior se encuentran estancias que eran residencia papal, decoradas con frescos del Renacimiento y colecciones de armas. En la parte superior se dispone una gran terraza con vistas privilegiadas de la ciudad de Roma. Desde 1277, el castillo está conectado con el Vaticano a través de un corredor de 800 metros de longitud llamado Passetto.

La Basílica de San Pedro, por último, es el más importante templo católico del mundo. Es el lugar donde se encuentra la tumba de San Pedro, apóstol de Jesús, y el primer pontífice. Cuenta con el mayor espacio interior de una iglesia cristiana de todo el mundo. La altura de su cúpula hace que sea un elemento característico del horizonte de Roma. La construcción de la basílica actual empezó el 18 de abril de 1506, finalizando el 18 de noviembre de 1626. Carlo Maderno fue el autor de la configuración actual de la basílica, que tiene  forma de cruz latina, aunque en sus obras participaron artistas muy importantes, como Bramante, Miguel Ángel y Bernini.

En la actualidad Roma es una ciudad de 2.783.000 habitantes, capital de la región de Lacio y del Estado de Italia. Es la ciudad con la más alta concentración de bienes históricos y arquitectónicos del mundo. Su antigua civilización ha influido en la sociedad, la cultura, la lengua, la literatura, el arte, la arquitectura, la filosofía, la religión y el derecho de siglos posteriores. En 1980 fue incluida en la lista de Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Es la única ciudad en todo el mundo, que posee en su interior un Estado extranjero, la Ciudad del Vaticano.

Jorge Nava Abellanas
 

10/11/12

SAN FRANCISCO (Thomas Kinkade, 2006)

El autor de este cuadro, titulado “The heart of San Francisco”, es el famoso pintor estadounidense Thomas Kinkade (1958- 2012). El lienzo fue realizado a comienzos del siglo XXI, pero está inspirado en el San Francisco de la década de 1950. En la pintura aparecen el puente Golden Gate, que fue terminado en 1937, y la Torre Coit, que fue construida en 1933, además de los típicos edificios victorianos, que se edificaron durante la etapa de rehabilitación de la ciudad, tras el devastador terremoto de 1906. Algo distintivo de dicha época, y que también aparece en el cuadro, son el tipo de los automóviles característicos de los años 50.

San Francisco se encuentra al Norte del estado de California, en  la costa oeste de los Estados Unidos de América. Se asienta alrededor de una bahía, a unas 400 millas al norte de Los Ángeles, y está protegida por la Cadena Costera de California. Este sistema montañoso es el que configura las peculiares características topográficas que definen a la ciudad de San Francisco. La urbe se construyó entre colinas y sus calles son continuas subidas y bajadas con pendientes en ocasiones muy pronunciadas. Está diseñada sobre un plano octogonal o en cuadrícula, basado en calles paralelas y perpendiculares que forman una especie de damero. El plano ortogonal ofrece algunas ventajas con respecto a otros, como la facilidad de parcelación para la construcción, la división de la ciudad en sectores, y la comunicación inter e intraurbana.

La ciudad fue casi totalmente devastada por el gran terremoto de 1906 y los numerosos incendios que se produjeron a continuación. El encargado de la reconstrucción fue Daniel Burnhan y su plan se basó en el estilo Georges-Eugène Haussmann. Haussmann fue el encargado del plan urbanístico de París durante la época de Napoleón III y fue capaz de convertir una ciudad medieval en una urbe moderna y funcional. El modelo que diseñó siguió un patrón de calles amplias, que permitieran atravesar la ciudad en el menor tiempo posible, junto con una altura controlada de los edificios, para facilitar que llegase luz a todos y pasara el aire con el fin de ventilar y mejorar la calidad de las viviendas.

El cuadro plasma el barrio de North Beach al anochecer. Este barrio bohemio es considerado como un gran escaparate del ocio nocturno de San Francisco. A la izquierda, observamos la iglesia de San Pedro y San Pablo, que es la mayor iglesia católica de la ciudad, y donde se congregan la mayoría de los italianos católicos residentes en la ciudad. También, podemos contemplar que los edificios que aparecen a ambos lados de la calle son de un estilo victoriano característico de la década de 1920. Se caracterizan por ser viviendas unifamiliares de tres o cuatro pisos de altura. En el centro de la pintura, aparece una calle llena de automóviles. Podemos advertir que se trata de la subida de una de las habituales colinas de San Francisco, puesto que está erigido en mitad de un sistema montañoso que condiciona mucho su topografía. Cruzando la calle aparece un tranvía, que es el medio de transporte más típico de esta ciudad. En 1947 intentaron desmantelarlo por su reducido beneficio económico, pero hubo una gran campaña ciudadana en su defensa y finalmente desistieron de su intención. Poco más tarde fue declarado Patrimonio Histórico Nacional de los Estados Unidos.

San Francisco es el centro de finanzas y comercio internacional más importante de la coasta oeste de los Estados Unidos. Esto es debido a que su bahía ha sido continuamente atravesada por navíos, desde la llegada de europeos, lo que unido a su buen sistema de carreteras conectadas por cinco puentes, la convierten en un importante centro comercial y de transportes. El Golden Gate, que es el puente más famoso de San Francisco y se distingue al fondo del cuadro, fue en su momento el mayor puente colgante del mundo. La bahía, continúa sirviendo como un importante puerto internacional.

San Francisco ofrece un gran abanico cultural, desde museos, su orquesta sinfónica y, hasta como se aprecia en la pintura, un músico haciendo su espectáculo en la calle. En la década de los años 50, surgió el movimiento bohemio “Beat”, en el barrio de Little Italy en North Beach, lo que ayudó a forjar la identidad cultural y artística de la ciudad.

Lucía Barberá Escolá

07/11/12

COIMBRA (Braun – Hogenberg, 1598)

Coímbra es una ciudad de Portugal que esta situada a 200 kilómetros al norte de Lisboa y 150 al sur de Oporto. Está bañada por el río Mondego, que desemboca en el Océano Atlántico apenas a unos 40 kilómetros de distancia, lo que convirtió a Coímbra en un punto muy interesante desde el punto de vista comercial.

El grabado está realizado en 1598 y pertenece al atlas Civitates Orbis Terrarum de Georg Braun y Franz Hogenberg. Muestra un trazado urbano irregular, típico en las ciudades medievales, que aprovecha la orografía de la zona para asentarse cerca del río y diferenciar claramente una parte alta y otra baja. Efectivamente, la ciudad esta dividida en dos partes bien diferenciadas tanto geográficamente como socialmente. En la parte de arriba se sitúan las clases sociales y las edificaciones más importantes: el castillo, la catedral y la universidad. Allí habitaban los aristócratas, clérigos y estudiantes. En cambio en la parte baja de la ciudad se encontraban los comercios, los barrios del pueblo y el puerto. Aquí vivían los comerciantes, los trabajadores del puerto y los artesanos.

En la época del grabado, todo en la ciudad giraba en torno a la universidad, ya que fue una de las primeras de Europa (fue fundada en 1290 por el rey Dinis). En el siglo XVI se construyeron nuevos colegios universitarios bajo el mandato del rey Joao III, como el Colegio de las Artes, el Colegio de San Pablo y el Colegio de San Pedro, que incluían enseñanza, internado y asistencia. La universidad de Coímbra fue adquiriendo fama en toda Europa, lo que provocó que muchos maestros, pensadores y profesores se acercaran hasta ella. De hecho, toda la actividad económica y social de la ciudad giraba en torno a la universidad ya que fue la única existente en Portugal desde 1290 hasta 1900. En la actualidad cuenta con una importante biblioteca y ocho facultades, y sigue siendo la universidad más prestigiosa del país.

Otro de los elementos urbanos más representativos es la muralla, que rodeaba toda la ciudad y facilitaba su defensa en caso de ataque. Su fama de inexpugnable provocó que la realeza situara allí su residencia y fuera durante algunos años capital del reino. El complejo sistema defensivo de la ciudad incluía un castillo y una muralla de unos dos kilómetros de longitud, con dos torres que cubrían las puertas de entrada y que estaban tácticamente distribuidas en todo su recorrido. Para acceder al núcleo urbano se podían traspasar cinco puertas: la puerta de Almedina o de la ciudad, que data del siglo XI y se conserva en la actualidad, la de Belcouce, la de la Traición, la del Sol, junto al castillo, y la de Nuevadeja.

La situación geográfica de Coímbra y su cercanía al mar la convierten en una ciudad muy interesante tanto en aquella época como en la actualidad, en que constituye uno de los destinos turísticos más visitados del país. En orden de importancia, hoy es la tercera ciudad de Portugal.

Ismael Sánchez Leal
 

06/11/12

PARIS (J. B. Bourguignon D’Anville, siglo XVIII)

 

Esta imagen muestra una parte de la ciudad de París tal como se conservaba en el siglo XVIII. Su autor es el geógrafo francés Jean Baptiste Bourguignon d’Anville y en ella todavía puede apreciarse el trazado urbano medieval de la Íle de la Cité y sus alrededores. 

París en su origen era conocida como Lutéce o Lutecia. Fue fundada en el año 52 a. C. por los romanos, que ampliaron un pequeño asentamiento de pescadores celtas (los Parisii), construído en el siglo III a. C. en la Île de la Cité, en mitad del río Sena. Desde esa época, el Sena ha tenido una gran importancia en el desarrollo de la ciudad, ya que ha sido la base de sus relaciones comerciales y punto de comunicación con su entorno geográfico.

A partir del siglo III d. C. la ciudad fue cristianizada cuando, según la tradición, San Dionisio se convirtió en su primer obispo. Con el afianzamiento de la dinastía de los Carpeto, París se llenó de centros monacales que contribuyeron al asentamiento de la población y a la creación de centros culturales que pronto figurarían a la cabeza de Europa, como el priorato cluniacense de Saint Martin-des-Champs, y las abadías de Santa Genoveva y Saint Germain-des-Prés.

A finales del siglo XII, se fundó en las proximidades de la Íle de la Cité el mercado de “Les Halles”, lo que favoreció la expansión de la ciudad a ambos lados del Sena e hizo necesaria la construcción de puentes que comunicaran las diferentes partes de la ciudad, para facilitar el comercio. Los puentes terminaban en torres para defender la ciudad de los ataques de los enemigos. De esta época se pueden destacar el Petit Point y el Grand Point (actualmente Point Notre Dame) que unen la Île de la Cité con las dos orillas del Sena. El que aparece en la imagen fue originalmente construido en la época Romana, aunque posteriormente fue destruido y reconstruido varias veces. Actualmente encontramos allí el Pont de la Tournelle, que comunica el Barrio Latino con la Île Saint Louis.

La ciudad medieval de Paris tenía un plano irregular y estrecho, pero el núcleo romano se organizaba en torno a dos ejes transversales, que iban de norte a sur y de este a oeste. El punto donde cortan ambos ejes es la Plaza Maubert, que actualmente continúa existiendo aunque con grandes cambios, como el tamaño, ya que ahora es más pequeña. Los ejes también se mantienen, el eje este-oeste es actualmente el Boulevard de Saint Germain.

En cuanto a los elementos urbanos, podemos apreciar que hay edificios dentro y fuera  de la muralla. Dentro de la misma están los que se consideran de un valor especial, es decir, los vinculados a las clases nobles, los de funciones religiosas y los de carácter público. Extramuros se encuentran las granjas y campos de cultivos. Entre los edificios más significativos del período medieval podemos citar la catedral de Notre Dame y la Sainte Chapelle. Pero lo más importante fue la creación de la primera universidad, La Sorbona, en 1257, lo cual transformó a la ciudad en el principal centro cultural del mundo.

En el siglo IX, a raíz de los ataques de los vikingos, se construyó una fuerte muralla para proteger la ciudad. Hasta el siglo XIX París fue una ciudad fortificada, lo que explica su morfología circular, ya que los bulevares concéntricos fueron reemplazando las sucesivas ampliaciones de las murallas. Esto también tuvo consecuencias en la densidad de ocupación del suelo y la escasez de espacios libres, lo que al final hizo necesaria la demolición de las murallas y una profunda remodelación del trazado interior de la ciudad, que fue llevada a cabo por el barón Haussmann.

La imagen muestra concretamente parte de los dos principales conjuntos urbanos de la época, la Île de la Cité, donde destacan principalmente de esta época la Catedral de Notre Dame y Saint Chapelle, y el margen izquierdo del rio Sena, el barrio más antiguo construido por los Romanos, el llamado Barrio Latino (“Quarter Latin”), y posteriormente Distrito V de París. En esta zona se desarrollaron las villas y los monumentos más impresionantes, como las termas de Cluny, la biblioteca de Santa Genoveva, la iglesia de Saint Etienne du Mont, y centros universitarios y educativos como la Sorbonne. Debido a ello era un barrio eminentemente estudiantil.

Verónica Sacristán García