BARCELONA (Ildefons Cerdà, 1859)

 

El plano urbano de Barcelona es modélico para distinguir las distintas áreas correspondientes a cada etapa de su desarrollo. La imagen presentada aquí se corresponde con el proyecto original del ensanche de Barcelona, diseñado por el arquitecto Ildefonso Cerdá en 1859.

Comenzamos hablando del casco histórico, donde los romanos fundaron la ciudad entre los ríos Llobregat y  Besós, al lado del mar y encima de un asentamiento íbero. Su función principal que fue defensiva aunque a partir del siglo II conoció un florecimiento importante gracias al comercio marítimo. La influencia del Mediterráneo ha sido fundamental a lo largo de toda la historia de la ciudad.

Sobre la primitiva fundación romana se observa un plano irregular correspondiente a la ciudad medieval, que creció de manera endogámica y no planificada. Presenta una trama cerrada y compacta, con calles estrechas y cortas, sobre todo en el llamado Barrio Gótico, que hizo desaparecer el primer plano ortogonal creado por los romanos. Aquí se localizan algunos de los edificios históricos más importantes de Barcelona, como la Catedral o la iglesia de Santa María del Mar. Con posterioridad, el casco histórico sufrió nuevas transformaciones, como la ampliación de las Ramblas en el siglo XVIII, que hicieron de ella la calle más ancha de la ciudad y provocó el derribo de parte de la muralla. Aquí también encontramos la Vía Layetana, que se construyó a principios del siglo XX para unir el puerto con el ensanche.

En la imagen se aprecia sobre todo el ensanche de Barcelona, creado a mediados del siglo XIX debido a que esta ciudad se convirtió en la segunda más importante de España. El importante crecimiento de la población hizo que la situación de Barcelona fuera insostenible, puesto que se hallaba hacinada dentro del casco antiguo, en el interior de la zona amurallada. Se producían situaciones de insalubridad que conllevó una alta mortalidad, sobre todo entre las clases más pobres. Así que se  propuso la creación de una nueva ciudad extramuros.

Los ensanches se convirtieron en una parte fundamental del enclave urbano, como consecuencia del proceso de urbanización industrial y fueron un componente muy importante en las ciudades de los siglos XIX y XX. El Ensanche de Barcelona destaca tanto por su tamaño como por su temprana aprobación. Se realizó según el plano y las directrices de Ildefonso Cerdá y se puso en práctica durante el primer tercio del XX. Destaca por su plano ortogonal, es decir, que su trazado se desarrolla a base de cuadriculas y calles perpendiculares que definen un conjunto de “manzanas achaflanadas”, de las que Cerdá quería que solo estuvieran construidas en dos o tres de sus lados. Para Cerdá la cuadrícula era la estructura básica de la ciudad.

El plano ortogonal se rompe con la apertura de dos calles diagonales que facilitan los desplazamientos a uno y otro lado (la Diagonal y el Meridiano). Sus edificios no eran demasiado elevados y Cerdá diseñó amplios espacios verdes. El plan incluía la previsión de servicios repartidos por la totalidad del ensanche, y al provisión de solares para la construcción de importantes monumentos como la Sagrada Familia, la casa Batlló, La Pedrera o la plaza de toros Monumental.

La periferia de Barcelona comienza donde acaba el ensanche de Cerdá, adquiriendo una función suburbana, mayoritariamente residencial e industrial. Posteriormente se produjo la anexión de algunos municipios que estaban pegados al ensanche, principalmente por el oeste, como Gracia, Gracia o Sarriá, hoy barrios de Barcelona. Estas zonas presentan  una planificación más irregular que el ensanche, excepto en el barrio de Gracia donde se mantiene la cuadrícula. La ciudad también sufrió una expansión por la costa hacia municipios como Badalona y Hospitalet de Llobregat; su edificación en general es de trama abierta. La ampliación hacia la periferia comenzó hacia 1950 debido sobre todo al éxodo rural.

Además de su uso residencial en la periferia se ha hecho otro uso del suelo que requiere grandes espacios, así grandes centros comerciales o de transporte como el aeropuerto del Prat, situado hacia el sur. En la periferia se halla también la zona industrial.

Silvana Jado Tena

One thought on “BARCELONA (Ildefons Cerdà, 1859)

  1. Solo por el consercio del suelo , edificios , y control del pueblo .
    Dinero fino , ciudad 2012 mierda mierda y mierda solo sirve los cascos antiguos y los pueblos antiguos , totalmente el dinero es el que manda , 30 metros de puerto , bloqueo de los sedimentos del llobregat y besos y desviacion…
    Magnifico dios..

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