29/04/15

ZARAGOZA (Joan Soler, 20th century)

Zaragoza

This painting represents the city of Zaragoza in the late 20th century in Spain, by Joan Soler, a modern painter from Mallorca. The image belongs to a private collection. This type of image is called “Zenith” and it means that the place from where we can see the city in the picture is taken from the top to the bottom, thus, the perspective seems that the subject is situated perpendicular to the ground.

Zaragoza is a very big and important city in the north of Spain. It is the capital of Aragon region and is very well-known because of the Basilica of Pilar and other significant monuments. The image portrays a lot of differences between the old quarter and the new part of the city. The left part of the city, to the other side of the river Ebro, started to be constructed in the last decades of the 20th century and became a new neighborhood with a large quantity of people living there.

Zaragoza is a place influenced by many cultures so you can notice some differences within the city. It has the characteristics of a Roman city, so the two most important elements were the cardus and decumanus avenues, two streets that crossed the city from the North to the South and from the West to the East. However, in the medieval age a big city wall was built and the urban layout changed a little bit, becoming more irregular. As we can see in the picture the two elements that they used to connect the city centre with the suburbs were two bridges. Those bridges were too important because they were the main way to join the different parts of the city to the outskirst and the cropfields. In the first place we can see the “Stone Bridge” that today keeps its original name; in the second place we can see the “Tables Bridge” that now is called “Puente del Pilar”.

The street that can be seen in the center of the image is the Echegaray y Caballero Street. In this place you can see the back part of the basilica, which is the most important part for the painter. However, the square that appears in the foreground alongside with the river, looks like the main element for him and also for a great number of citizens. These elements are those that appear more detailed, so it makes us think that the painter wants to stand them out. It is curious because the place where the Basillica of Pilar is settled was the same where it is supposed that the Virgin Mary appeared. At first they had told to build a small chapel but in the Baroque era they constructed this major temple. It is also said that our lady of the Pillar save Zaragoza in the second world war when the enemies army throw away three bombs, that nowadays are on the wall of the cathedral, because they were found at the floor without exploding.

In the end of the 19th century it had become clear for the different town halls of Zaragoza that were necessary a few deep changes in the city to give content to the immigrants of the rural exodus and to adapt the city to the new economic and social realities, this new area was called Ensanche. As in other Spanish cities, the town hall planned the tracing of a “New Zaragoza “, out of the historical center with new buildings and wide and regular streets. It was expected that the citizens from Zaragoza would go progressively leaving the old Zaragoza and they would be established in the newest and best housings. The problem of the Ensanche is that they did not take into account the social reality of that Spain, most of the population was very poor and was not having incomes to be able to buy or rent the new housings. That is why these people went to live to buildings of worse conditions and in slums removed from the center and with scanty services, whereas the Ensanche was a place where the social groups with a higher level of incomes fixed their residences.

The workers were mainly dedicated to the secondary and tertiary sector. In the 20th century, they develop industries as the metallurgy, food industry, electrical production and chemical industry. Besides this, there were important sugar factories and as modern services, the railway industry. Zaragoza was placed in a strategic location, which makes the railway to have much more relevance from the 19th century on.

Cristina Magallón López

17/11/12

ZARAGOZA (Anton van den Wingaerde, 1563)

      

Esta imagen muestra parte de la ciudad de Zaragoza en el siglo XVI. El autor de la misma es Antón van den Wyngaerde y el grabado muestra la antigua entrada a la ciudad a través del puente piedra que cruzaba el río Ebro, así como algunos monumentos de la época.

Zaragoza se halla situada en el centro de la Comunidad Autónoma de Aragón, equidistante unos 300 kilómetros respecto de Madrid, Barcelona, Valencia y Bilbao. Zaragoza es una ciudad que ha crecido en torno al río Ebro desde antes del nacimiento de Cristo hasta la ciudad que conocemos actualmente. Su primer asentamiento data del siglo III a. C. aunque su mayor desarrollo lo experimentó a partir del levantamiento de la Caesaraugusta romana, y luego la Zaragoza musulmana.

La imagen data del año 1563 durante el reinado de Felipe II, época en la que se encontraban unidas Castilla y la Corona de Aragón. Muestra el aspecto que tenía la ciudad al inicio de la Edad Moderna, con su fisionomía todavía medieval y algunas ampliaciones más recientes en el barrio de Morerías, y los arrabales de Tenerías entre otros. Actualmente la ciudad cuenta con unos 700.000 habitantes, y es la quinta ciudad de España, pero durante el siglo XVI su población estaba en torno a los 25.000 habitantes. Su situación privilegiada, alta demografía e historia reciente la convertieron en una ciudad importante durante el reinado de los Austrias.

La imagen muestra claramente una ciudad preindustrial, y la parte que podemos ver pertenece a lo que actualmente se denomina como el casco antiguo de la ciudad moderna. Como en las ciudades de la época, la ciudad se hallaba limitada y protegida por el río en su cara norte (como podemos ver en la foto) y por una muralla, que no se alcanza a ver en la imagen. El núcleo romano de la ciudad sería el que vemos arriba en la imagen, en la vertiente derecha del río. Dicha parte tiene una estructura más o menos ortogonal, como las ciudades romanas de la época. La parte baja de la imagen corresponde al barrio del arrabal, que forma parte de un antiguo suburbio medieval de origen islámico. Dicho arrabal nace de la idea de ampliar la ciudad más allá de las murallas y aprovechar dichas tierras para el cultivo, lo que hacía de esta parte hogar de campesinos. Posteriormente se crearon conventos y edificios militares para la defensa de la ciudad.

En la imagen podemos ver el casco antiguo de la ciudad a orillas del Ebro. Como podemos ver las gentes de la época se bañaban en el rio protegidos por los tajamares del puente de piedra. Aunque ya existía un puente en dicho emplazamiento, durante la época de los romanos era de madera, el actual puente y el que se ve reflejado en la imagen fue alzado en el año 1440. Era utilizado como vía de acceso a la ciudad a través de la puerta del Ángel situada al final del mismo, lo que hacía de dicha construcción una de las más importantes de la ciudad para comunicarse con la vertiente izquierda de la ciudad. Dicha importancia no fue únicamente a nivel regional sino que en el plano nacional resultó ser  un gran avance, ya que históricamente, desde mediados del siglo XV, el puente garantizaba las comunicaciones del cuadrante noreste peninsular.  El puente ha sufrido importantes daños, debido a guerras y riadas, por lo que ha sido reparado y reconstruido en numerosas ocasiones durante su historia.

En la parte baja de la imagen, podemos ver el barrio del arrabal situado al otro lado del río y se puede ver cómo era custodiado por algunos soldados, al verse situado fuera del río y las murallas que protegían el resto de la ciudad. En dicho barrio cabe destacar el convento de San Lázaro, construido y fundado en 1224. Con el paso de los años, el convento se convirtió en y en uno de los más importantes de la ciudad. A finales del siglo XVII Francisco de Neyla hace una descripción del mismo en la que habla de las grandes proporciones del mismo. El convento fue arrasado durante los sitios de Zaragoza en la guerra de la independencia a principios del siglo XIX.

Al otro lado del río, nada más cruzar el puente se halla la lonja de Zaragoza, construida entre los años 1541 -1551. Se trata de un edificio plenamente renacentista con algunos matices de arte mudéjar aragonés, cuyo fin era albergar los intercambios mercantiles de la época. El Ebro ha sido siempre la línea de fijación de la ciudad que ha ido creciendo en torno al mismo. Fuente de riqueza bañando las tierras de sus alrededores, en la época de la imagen también era utilizado como vía de transporte de mercancías y gentes, lo que le daba una suma importancia en el comercio de la época en las tierras de la Corona de Aragón. Por ello se hacía imprescindible levantar un edificio en la orilla del mismo en la ciudad de Zaragoza que sirviera para albergar los intercambios y negociaciones mercantiles de la época.

Por último en este lado del río también podemos divisar la iglesia gótica de la Asunción, popularmente conocida como de Santa María la Mayor. En su interior estaba emplazada la Capilla del Pilar, además de otras muchas importantes obras de carpintería mudéjar. La iglesia de Santa María ocupaba un espacio, mucho más pequeño que la de ahora, y se situaba de una manera diferente con respecto al templo actual.

Posteriormente la ciudad siguió creciendo en torno al río Ebro y a finales del sisglo XIX contaba con 100.000 habitantes, por lo que se fueron creando a través de ensanches nuevos barrios. A principios de dicho siglo la ciudad era conocida como la Florencia de España por la cantidad de monumentos de gran valor que albergaba en su interior. Lamentablemente tras los sitios en la guerra de la independencia la ciudad quedo prácticamente destrozada, de ahí que algunos edificios de los que aparecen en la imagen, ya no existan en la actualidad.

Javier Andrés Yagüe

 

05/05/12

ZARAGOZA (Martínez del Mazo, 1647)

 

Esta obra representa cómo era la ciudad de Zaragoza en el año 1647, y está pintada por el autor barroco Juan Bautista Martínez del Mazo, que fue discípulo y yerno de Velázquez. Se trata de un cuadro urbano que nos muestra cómo era España en el siglo XVII, y cómo una de sus ciudades más importantes alcanzó su máximo apogeo, tanto cultural como económico. En el fondo se distingue el perfil de la ciudad aragonesa con sus principales edificios, y en el primer plano del cuadro podemos observar las diferentes actividades humanas que entonces se desarrollaban en la ciudad, como el mercado, las lavanderas y otras actividades relacionadas con la pesca.

Existe una doble teoría en lo referente al hecho histórico con que se relaciona esta obra. Una primera teoría dice que este cuadro representa la llegada de la corte desde Madrid para asistir a la jura del príncipe como heredero de la Corona de Aragón. La segunda teoría cree que muestra el momento de la salida de la comitiva real de Zaragoza, tras la muerte del príncipe heredero, con el fin de trasladarlo al Monasterio de El Escorial para enterrarlo.

En la imagen no se aprecia el trazado urbano de Zaragoza. Su origen es romano y estaba organizado en torno a dos calles principales llamadas Cardo y Decumanus. Durante la Edad Media fue amurallada y muchas de sus calles fueron modificadas con una trama irregular. Entre los elementos de comunicación de la ciudad con su entorno destacan los dos grandes puentes que cruzan el río Ebro. Uno era el Puente de Piedra, que sufrió el derrumbamiento de dos de sus arcos a consecuencia de una enorme riada que ocurrió en el año 1643, y luego fue reparado en 1649. El otro es el que se conocía como Puente de Tablas, que hoy se corresponde con el puente del Pilar. Los dos puentes son elementos claves de la fisionomía de la ciudad, ya que la comunican con los arrabales y otras posblaciones.

En cuanto a las edificaciones que aparecen en el cuadro, podemos mencionar que la mayoría son de carácter religioso y comercial. el más conocido es la Basílica del Pilar, monumento que es considerado el símbolo de la ciudad. Comparando su representación en este cuadro con su realidad actual se puede observar la gran transformación que ha experimentado, puesto que en hoy es mucho más grande y tanto su composición como su estilo artístico es diferente. Otros dos edificios fáciles de identificar en el cuadro son la Lonja de los mercaderes, edificio que se utilizaba para que los comerciantes pudieran realizar sus negocios, y la Seo, del que se distingue su torre mudéjar. Por el contrario, también aparecen otros monumentos que, por unos motivos u otros, ya no existen, como es el caso de la Torre Nueva, que servía tanto para dar las horas con sus campanas, como para vigilar la entrada de enemigos, y que fue uno de los edificios más altos de la ciudad.

Cristina Reina García