16/04/14

SEVILLA (Trevor Haddon, 1904)

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This image is a watercolor by Trevor Haddon, painted in 1904. Trevor Haddon was an English watercolorist who performed most of his work traveling around Spain, especially in Andalucía. In the picture we can appreciate the city of Sevilla with its Cathedral, Giralda, Torre del Oro, Real Alcázar and the Guadalquivir River.

Sevilla is located in the south of Spain, Andalucía, within a large alluvial plain of the lower course of the Guadalquivir River. This city holds a lot of history and has different versions of its origins. The most accurate of all tells that the Romans entered during the Second Punic War at what the natives called Ispal. Julius Caesar romanized the name and step to be Hispalis. In the middle Ages, after numerous wars, the territory turned to be Visigoth and Christian. Later became a Muslim territory called Isibilia, a head of Cora, and over the years became an independent territory with the name Ishbiliya. It was in this period when Sevilla began to grow culturally. Thus, most of Seville heritage is influenced by Muslim characteristics. The city was surrendered to the Christians in 1248, and most of the Muslim buildings were rebuilt by Christians with completely different characteristics. In Modern Times, Sevilla became one of the busiest commercial ports in Europe and it experienced a huge economic boom that was reflected in its Baroque architecture and town planning. From the XIX century on, Sevilla has updated both its industrial activity and its infrastructures, and it began to expand as a significant metropolitan area.

This city has a defensive origin so it was a walled city. The center of Sevilla is the old quarter, El Barrio de Santa Cruz. It has an irregular plan with narrow streets, it belongs to the type of Muslim towns. Although, in some parts becomes radio centric, as we approach to the outskirts, the plane is orthogonal. In the river port there is a modern part that does not belong to Muslim characteristics, it is just a renewal. The Guadalquivir River divides Seville into two parts, leaving aside the district of Triana. It was from the Guadalquivir River where Columbus boats departed to America in 1492, because this river is wide enough for large size boats to navigate. Due to the same reason Sevilla has always been a city for maritime trade.

The city has a rich heritage, and most of it is located in the center. In the background we can appreciate the Cathedral de Santa María de la Sede; it is Gothic and was completed in 1507 by Ysambret and Carlin, and built over the old Almohad mosque. Behind the cathedral we can see the Giralda; it was the minaret of the old mosque and was built during the Almohad period, between 1184 and 1198, by the architects Ahmed Ibn Baso and Alí de Gomara ended. Now the Giralda is the bell tower of the cathedral and its peak is the Giraldillo, which is a weathervane. We can also observe the Real Alcazar de Sevilla, that is a set of palaces surrounded by a wall; it began to be built by the Muslims, later adopts a Gothic style and finally received Renaissance and Baroque details. In the foreground, on the banks of the Guadalquivir River, it is possible to appreciate the Torre del Oro, built in 1221 by the last Almohad ruler Abu- l -Ula, for defensive purposes.

In the first half of the XX century, the time of this painting, Sevilla was one of the most populated cities of Spain. It was based on trade economy and had a lot of weight the secondary sector thanks to the industries and railway construction. Nowadays, Sevilla is still expanding and promoting transport reforms.

Ana Romero Vergara

 

17/05/12

SEVILLA (1740)

El grabado pertenece al siglo XVIII,  denominado Siglo de las Luces o de la Ilustración. Sevilla se encuentra situada en la llanura aluvial del curso bajo del río Guadalquivir. El río recorre esta llanura con un curso lento y divergente y atraviesa la ciudad de Sevilla de norte a sur. Este emplazamiento otorga a Sevilla un trazado de plano irregular característico de la Edad Media. La ciudad esta situada en la margen izquierda del río a excepción del barrio de Triana, desde donde está tomada la vista, y el de Los Remedios.  En este siglo la ciudad quedó dividida en cinco barrios o distritos.

Tras el descubrimiento del Nuevo Mundo en 1492, el río tomo un papel muy relevante en la actividad económica de la ciudad. Allí estuvo el consulado marítimo, la Casa de Contratación del comercio con América y el puerto fluvial donde descargaban todas las mercancías que de allí llegaban. Para vigilar y tener constancia de todos los barcos que entraban, se construyó la Torre del Oro, que hoy es uno de los principales monumentos de la ciudad. Durante siglos el puerto de Sevilla tuvo una incesante actividad hasta que en el 1717 se trasladó el monopolio del comercio americano a Cádiz y la actividad mercantil decayó. Esto repercutió gravemente en la economía de la ciudad, que entró en recensión. A partir de entonces la economía dependió mucho más de la agricultura y de las reales fábricas, como la Real Fábrica de Tabacos, la Real Fundición de Artillería, la Real Fábrica de Salitre, el Real Almacén de Maderas y la Real Casa de la Moneda.

En el Siglo XVIII la ciudad se encontraba aún limitada por murallas que, además de tener una función defensiva, también tenía la finalidad de evitar las crecidas del río, dado que cuando su cauce aumentaba se producía serio riesgo de inundación. Más tarde fueron demolidas para favorecer el ensanche de la ciudad y dar cabida a las nuevas construcciones urbanísticas. La morfología del casco histórico es irregular y está caracterizada por tener calles muy estrechas como las del barrio de Santa Cruz. Eran de dimensiones reducidas para impedir la entrada del sol y combatir las altas temperaturas.

Los edificios más emblemáticos y de mayor importancia se encuentran en el centro de la ciudad. Allí se encuentra la Catedral, en la que destaca la torre de la Giralda, de origen almohade, el ayuntamiento de estilo plateresco, la Casa de la Contratación, que se utilizaba como registro de todo lo que entraba desde América, la Casa de la Moneda, y otros monumentos como el Palacio Arzobispal.  Con esto se deduce que la mayor actividad económica y religiosa se desarrollaba en esta parte de la ciudad.

Ana Belén Casero Ruedas

 

12/05/12

SEVILLA (Alfred Guesdon, siglo XIX)

 

La imagen es una vista aérea de Sevilla, litografiada por Alfred Guesdon a partir de una fotografía realizada por Clifford desde un globo aerostático, a mediados del siglo XIX. A continuación analizaremos las características más representativas de la ciudad, que pueden distinguirse en la imagen.

Sevilla se encuentra emplazada en la gran llanura aluvial del curso bajo del río Guadalquivir, junto a la cornisa del Aljarafe y al pie de las terrazas fluviales escalonadas que descienden desde los Alcores. El río Guadalquivir recorre esta llanura de norte a sur con un curso lento y divergente. La ciudad se desarrolló en el lado Este del río, dando lugar una estructura compleja. El casco antiguo es de origen musulmán y se caracteriza por tener calles estrechas y casas apiñadas, formando una trama laberíntica propia de los planos irregulares. En la imagen se aprecian calles curvas y largas que bordean el casco antiguo, siguiendo los límites de la antigua muralla.

Durante los siglos XVI y XVII fueron reformados algunos espacios interiores, que dieron lugar a plazas de perfil rectangular como las del Ayuntamiento, que se distingue a la derecha de la imagen. Del mismo modo fueron construidos grandes edificios religiosos, como la catedral, sobre la antigua mezquita árabe, y otras iglesias, monasterios y palacios de estilo renacentista y barroco. En el paisaje urbano de Sevilla destacan numerosas torres, campanarios y cúpulas de esta época.

Respecto a los hitos urbanos más representativos destacan la Giralda y la Torre del Oro. La primera se encuentra adosada a la catedral y sirvió como almínar primero y campanario después, además de puesto vigía. Por su parte, la Torre del Oro, se encuentra a orillas del Guadalquivir y también tenía funciones de vigilancia, en este caso de las entradas de navíos mercantes procedentes de América. El puerto fué muy importante desde época medieval, pero sobre todo a raíz del descubrimiento del Nuevo Mundo, porque el Guadalquivir se convirtió en el principal punto de entrada de productos de ultramar.

En resumen, Sevilla es un claro ejemplo de la evolución que han seguido las ciudades españolas desde sus orígenes árabes en la Edad Media hasta nuestros días. Está cargada de profundas renovaciones artísticas y urbanas, sobre todo Renacentistas y Barrocas, que nos han legado un inmenso patrimonio histórico.

Gloria Fernández Muñoz

 

06/05/12

SEVILLA (Siglo XVII)

Nos encontramos ante un lienzo anónimo del siglo XVII, propiedad de la Fundación Focus, que representa cómo era la ciudad de Sevilla en el Siglo de Oro. En aquella época contaba con 130.000 habitantes, según un dato justamente anterior a la epidemia de peste de 1649, en la que murieron unas 60.000 personas (el 46% de la población).

Sevilla se sitúa en el lado izquierdo del río Guadalquivir. Su plano es irregular de origen árabe medieval, aunque durante la Edad Moderna experimentó una profunda renovación urbanística, plasmada en la construcción de calles anchas y rectas, así como edificios de gran monumentalidad. En esta época también surgieron plazas para dar cabida a fiestas, espectáculos públicos y actividades mercantiles frente a los palacios e iglesias. Con el derribo de la muralla en el siglo XIX, comenzó el ensanche de la ciudad con el fin de adaptarla a la actividad moderna industrial.

En la imagen se aprecian varios elementos urbanos muy importantes. En un primer plano, vemos el Puente de Barcas, actualmente Puente de Isabel II, que en siglo XVII era el único puente que unía el barrio de Triana con el centro de la ciudad. También podemos observar, aunque no con tanta claridad, la antigua muralla construida como medida de defensa ante posibles ataques, y que en esta centuria servía para prevenir a la población de la peste y las inundaciones. Por último, recortada sobre el horizonte, se distingue la Giralda, que es el campanario de la Catedral de Santa María. Se construyó en época almohade, a finales del siglo XII, pero los critianos le añadieron luego una tercera parte, pues en 1365 se perdió la esfera original de cobre que la cubría, a consecuencia de un terremoto.

La actividad principal de Sevilla era el comercio con América, gracias a su importante puerto fluvial. Esto hizo que fuese una de las ciudades más ricas y pobladas de España. En el siglo XVII, no obstante, comenzó su decadencia económica y urbana a consecuencia de la guerra de independencia de Portugal en 1640, la citada peste de 1649 y el traslado de la Casa de Contratación del comercio con las Indias al puerto de Cádiz, en 1717. Como consecuencia de todo ello se abandonaron muchas viviendas y calles, lo que provocó que aparecieran solares que el ayuntamiento no podía mantener.

En la actualidad, Sevilla se ha expandido considerablemente tanto hacia el este como hacia el oeste, ocupando una extensión de 140,8 km cuadrados, y ha alcanzado una población de 703.021 habitantes (INE, 1 de enero 2011). Sus actividades económicas se dedican tanto al sector primario (aunque cada vez menos), como al secundario y sobre todo al terciario. Además, es una ciudad con una gran importancia como centro cultural.

En definitiva, gracias a su peculiar emplazamiento y a su favorable actividad económica, Sevilla ha sido siempre una de las ciudades más ricas de la Península Ibérica. Esta riqueza no solo ha sido económica, sino también política, histórica y artística.

Tamara Maroto Rodríguez

04/05/12

SEVILLA (Franz Hogenberg, siglo XVI)

          La ciudad de Sevilla representada en este dibujo de Braun y Hogenberg del siglo XVI, se muestra desde la cornisa del Aljarafe, ya que desde ahí se podía obtener una de las mejores panorámicas de la ciudad. Sevilla está situada a las orillas del río Guadalquivir, en primer lugar como fuente de abastecimiento de agua, en segundo lugar por motivos de defensa y para mostrar el propio límite de la ciudad, y por último, como espacio favorable para las actividades económicas, ya que gracias a su puerto se permitía el intercambio de bienes con otras poblaciones y se mejoraba la economía de la ciudad constantemente. La economía de la ciudad, además de la agricultura, se basaba en el comercio con América a través del propio río Guadalquivir, lo que convirtió a Sevilla en la ciudad más importante de España y una de las más pobladas del mundo en los siglos XVI y XVII.

La ciudad poseía una morfología redondeada, cerrada en su totalidad por una muralla que la protegía de los ataques de los enemigos. Debido al auge de esta población y al limitado espacio que la muralla proporcionaba, se formaron otros barrios o viviendas aisladas extramuros, denominadas arrabales. En la imagen se puede apreciar cómo se diferencia claramente el centro de la ciudad amurallada del arrabal de Triana, en primer término, y de los campos circundantes. En cuanto al trazado urbano, es irregular, puesto que se aprecian calles asimétricas sin un plan de ordenamiento. Además hay varias calles más amplias que dan acceso a lugares importantes como la catedral, y plazas abiertas durante el Renacimiento, por donde la gente y los caballos podían transitar más cómodamente. El interior de la muralla constituye el espacio urbano construido, con funciones públicas y residenciales, dejando para el exterior otras actividades económicas como la agricultura y la ganadería. También encontramos pequeñas villas y aldeas próximas, originadas por la facilidad de aceso a los bienes y mercancías que proporcionaba la ciudad.

Los edificios más significativos son la Catedral de Santa María, que comenzó a construirse en el S.XIV, y como parte de ella la Giralda, que es uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad. Cabe resaltar, que aparte de las numerosas utilizaciones de esta torre, destaca su uso como puesto de vigilancia. A la derecha de la Catedral se distinguen los Reales Alcázares, una construcción palaciega musulmana que se remonta al año 913, y que se ha mantenido con esa función a lo largo de los siglos. Otro edificio significativo es el castillo de Triana, construido en 1171 y situado a la orilla del río Guadalquivir, para servir como elemento de defensa y vigilancia tanto de la ciudad de Sevilla como de sus arrabales. A la derecha de la imagen se aprecia otra construcción de vigilancia, la Torre del Oro, edificada a orillas del Guadalquivir por los musulmanes en el siglo XII, y que se ha mantenido a lo largo del tiempo con diversas funciones.

Rubén Torrelo del Olmo