03/05/15

ROMA (Bernardo Bellotto, 1743 – 1744)

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Esta imagen representa  la Plaza de San Giovanni en Laterano entre 1743 – 1744, situada en la ciudad de Roma. Es un óleo sobre lienzo con unas dimensiones  de  63 cm x 99 cm de ancho, que en la actualidad forma parte de una colección privada. Su autor es Bernardo Bellotto, nacido en Venecia el 30 de enero de 1721 y conocido como “Canaletto El Joven”. Sobrino de Giovanni Antonio Canal “Canaletto”, en cuyo taller se formó, adoptó su estilo y su temática, el vedutismo. El Vedutismo es un género pictórico muy típico del Settecento italiano (siglo XVIII) enmarcado dentro del paisajismo. Las vedute son vistas generalmente urbanas, en perspectiva, que llegan a adquirir a veces a un estilo casi cartográfico, donde se reproducen imágenes panorámicas de la ciudad, describiendo con minuciosidad los detalles, monumentos y lugares más típicos, solos o con la presencia de la figura humana, generalmente de pequeño tamaño. Esta imagen se adscribe claramente a dicho género, tal y como podemos apreciar al observar la perspectiva urbana y los principales monumentos de la Piazza di San Giovanni como son el Palacio de Letrán, la Logia de las Bendiciones, el edificio de la Santa Escalera y el obelisco.

El complejo de Letrán constituye uno de los lugares más importantes y fundamentales en la historia de Roma y  la Iglesia Católica. La plaza en la Edad Media se llamó “Campus Lateranensis”.  En ella se encuentra el Palacio de Letrán, que data del pontificado del Papa Sixto V (1585-1590), y fue anexada a la Basílica. Para su construcción, fue demolido el edificio anterior llamada Patriarcado, que se remontaba a la Edad Media, por Domenico Fontana. El Papa Sixto V construyó el nuevo palacio, que se convirtió en la sede del Papa, y el punto de partida para la renovación urbanística de Roma. El complejo fue también lugar de residencia de los canónigos de la basílica de Letrán y cuarteles militares con el hospital adjunto, que más tarde se convirtió en un hospicio para huérfanos. 

Enfrente de la fachada norte del Palacio de Letrán, al fondo izquierda de la imagen, vemos el edificio de la Escalera Santa, también conocido como Sancta Sanctorum, consta de 28 escalones de mármol que los fieles por devoción suben de rodillas, ya que la tradición considera que es la que Jesús subió en el Pretorio de Pilatos en Jerusalén. Y en el centro de la imagen vemos al imponente obelisco lateranense, el más antiguo y alto de Roma, fue realizado en un solo bloque de pórfido por voluntad del faraón Tutmosis III (siglo XV a. C.) y debe su actual ubicación a Sixto V.

En la imagen se muestra un  espacio abierto de gran importancia urbana, aunque originalmente se encontraba en la perfiferia de Roma. Después de la intervención urbanística mencionada, la Plaza de San Giovanni tiene forma rectangular y el trazado de las calles cinrcundantes sigue la forma de amplias venidas. En la cara  posterior del Palacio de Letrán se encuentra la plaza de Porta San Giovanni. Las actividades relacionadas con estos edificios eran principalmente celebraciones religiosas, reunía a los representantes del clero  y del pueblo. Desde 1967 alberga  al Vicariato de Roma y en la actualidad aún están todavía bajo la jurisdicción de la Santa Sede.

La zona urbana de Roma es de las más extensas de Italia, y la ciudad está solo a 20 kilómetros del mar. La división geográfica de la ciudad de Roma está realizada en 22 Distritos, 32 Barrios Urbanos, 3 Barrios Marinos, 6 Suburbios y un área agraria romana, es decir, la zona rural que hay alrededor de Roma. Desde el punto de vista administrativo a partir de 2001 la ciudad está dividida en 19 Municipios. El barrio de Letrán hoy día la zona está dividida en dos grandes plazas: la primera es la de San Giovanni in Laterano y la segunda es la plaza de Porta San Giovanni. En la actualidad este lugar tan lleno de presencias sagradas se ha convertido en una especie de “polo laico” en la ciudad y donde tienen lugar regularmente los discursos de los representantes de los principales sindicatos nacionales y los conciertos de 1de mayo que reúnen a verdaderas multitudes. El Letrán, por lo tanto, es el espejo de una ciudad que durante su historia sagrada y profana ha cambiado mil veces de cara, sin jamás olvidar su historia.

Pilar Candelas

09/05/14

ROME (Sebastian Munster, 1549)

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This image belongs to Sebastian Muster (1488-1552), cartographer, cosmographer and German Herbaraist. It is a map of the city of Rome in 1549, included in the book Cosmographie Universalis. Technically it is an engraving that follows the emptying wood technique and later printing in relief obtaining a sheet of simple aspect that later is coloured.

It is easy to appreciate how the city of Rome was and the huge monuments that were built in its area. The city is full of churches, basilicas and some castles. In the image, we can appreciate part of the urban layout of the city. On the one hand, the urbanistic structure of Rome must be considered as exceptional because it was set over a special topography formed by seven hills (Palatine, Aventine, Capitol, Quirinal, Viminal, Esquiline and Celio) in addition to an island in the River Tiber, called Tiberina. It was difficult to establish a regular plan in a place with so many slopes so that the urban layout is irregular and not all the streets are equal. There are two major streets that cross the city from one side to the other, and the rest are narrow, irregular streets. The quick increase of inhabitants (more than one million in the Imperial Era) provocked an anarchic growth. Those who had not money, used to live in the high zones of the city and the swampy zone that was in the centre turned into the forum where the principal public buildings were located. The poorest classes lived in narrow streets in the lowest and unhealthy zones or in the depredated neighbourhoods of the periphery and the port; this zone formed the city outskirts.

Regarding the buildings, one of the principal urban elements that we can appreciate in the image is the complex of Saint Angelo’s Castle and Saint Angelo’s Bridge. They both were connected to the Vatican and Saint Peter’s Church through three large avenues. The picture displays how Saint Peter’s Church stands out in the background near the castle. In spite of the popular belief, Saint Peter’s is not a cathedral, since Saint John of Letran Archbasilica is the real Rome cathedral. In the middle right we can find Agrippa’s pantheon that was built at the beginning of the Roman Empire (27 a.c). It was very important for the citizens due to it was dedicated to all Roman gods. The forum was one of the most important urban elements because in this area it took place the bustling activity as trade, business and social interchange. Below this point, there is the basilica of Saint John of Letran. It is located out of the limits of the Vatican area although inside Rome city and close to the city wall. In the bottom right it is possible to appreciate Aureliana Wall which has an original length of 19 Km. It has a hexagonal shape and is composed of 382 towers and 18 Principals doors. This city wall was built to defend the population against the Barbarians invasions. In the bottom left is the Diocleciano’s thermal baths in where people can swim, wash and enjoy.

The city composition is amazing because of the presence of all these buildings in different areas. It is curious to note Rome was damaged for a long period of abandon. Thanks to the Renaissance, they built splendid palaces and squares dominated by S.’s Pedro dome. As they saw Rome had suffered an abandoned, designed the execution of the project of the new city putting it in hands of his architects. In 1455 Pope Nicolás V explained one of the principal motives of the restoration. He announced that it was destined “to the exaltation of the power of the Holy See for the whole Christianity” demonstrating the authority of the Roman Church. The idea of Nicolás V was to transform Rome into an image of the Celestial Jerusalem with big buildings constructed as it is described in the Holy Bible.

Paula Ruiz Pallán

 

07/05/13

ROMA (Caspar Van Wittel, 1718)

Este cuadro, que data del año 1718, representa la Piazza del Popolo (Plaza del Pueblo) de Roma pintada por el pintor holandés Gaspar van Wittel. Fue en Roma donde desarrolló su peculiar tipo de paisaje con una perspectiva cuidada y una descripción muy detallada de los espacios urbanos. Se trata de una representación muy característica de la época barroca italiana del pintor, donde se aprecia las actividades sociales cotidianas de la época, como son personas caminando, montando a caballo o paseando en carruaje. La plaza está concurrida. No es de extrañar esta composición, ya que en esa época eran frecuentes las peregrinaciones a Roma. Esta obra pertenece a una colección privada en la actualidad. Si se desea ver más obras del pintor, se puede ver “La Piazza Navona” en este mismo blog.

La pintura nos muestra la Piazza del Popolo, que tiene forma de trapecio. Esta plaza está situada al comienzo de la Vía Flaminia, en la puerta norte de las antiguas murallas aurelianas del Imperio romano, donde en la antigüedad se encontraba la Puerta Flaminia, que era la principal calzada hacia el norte, que comunicaba la capital con el mar Adriático al atravesar los Apeninos. Este espacio abierto y céntrico, que atravesaba lateralmente el Campo de Marte, es un eje urbano que estructuró la colonización de la zona de Roma en la época medieval. En 1099 se construye, junto a las murallas aureanas, la iglesia de santa María del Popolo que fue financiada por el pueblo. La plaza está situada entre el río Tíber y la colina del Pincio, que contiene numerosos jardines.

La composición de la plaza es espectacular porque tiene dos iglesias gemelas, Santa María de los Milagros y Santa María de Montesanto, entre las cuales desembocan las tres calles principales de Roma: la Vía del Babuino, la Vía del Corso y la Vía di Ripetta. En las tres calles se encuentran a su vez numerosos edificios importantes como  el Mausoleo de Augusto, el Palacio Rondinini y el Ara Pacis Augustae; y numerosas iglesias como  la Iglesia de Jesús y María y la Iglesia san Atanasio. Estas calles, son la cumbre del llamado tridente, que van a confluir con precisión matemática en el enorme obelisco que reina en el centro de la plaza. El Obelisco Flaminio, de 24 metros de altura, es un monolito egipcio de granito de la época de Ramsés II, trasladado del Circo Máximo en tiempo del emperador Augusto, de donde fue desenterrado por el papa Sixto V en 1589. Dicho papa quiso trasladarlo a esta plaza y realzarlo, para acoger a todos los peregrinos llegados del continente. El papa quiso usar obeliscos delante de las principales iglesias, para que, los peregrinos al verlos desde lejos, supiesen que allí había una iglesia. En esta época, Italia no estaba unificada. El desarrollo del cristianismo hizo que el papa, obispo de Roma, adquiriese gran relevancia a nivel religioso y político al establecer Roma como centro del cristianismo. En el siglo XIX Roma se anexiona al Reino de Italia, siendo Roma la capital de los Estados Pontificios. Es una de las ciudades santas del catolicismo que tiene numerosas iglesias que poseen las reliquias de muchos santos. Con todo, en esa época, no se daba la importancia a las ruinas romanas que se dan en la actualidad.

El aspecto actual de la plaza es obra del arquitecto Giuseppe Valadiet, quien la remodeló en 1823 con elementos urbanos de estilo neoclásico. Dicho arquitecto supo integrar hábilmente paisaje y arquitectura, aprovechando la pendiente natural de la colina de Pincio y sustituyó la antigua forma trapezoidal por una elíptica. Tanto el obelisco como los dos hemiciclos de la plaza fueron decorados con estatuas alegóricas y con fuentes. La plaza es utilizada por los romanos para recibir al nuevo año.

Jonatan Miron

07/05/13

ROMA (Caspar Van Wittel, 1690)

Esta imagen es un óleo sobre lienzo pintado por Caspar Van Wittel en la última década del siglo XVII. Hoy en día este cuadro lo podemos encontrar en la Biblioteca Nacional de Alemania. Se trata de una vista de Roma en la que observamos  el río Tiber, el puente de Sant´ Angelo y el castillo de mismo nombre desde el Sur y la Basílica de San Carlo al Corso. En este cuadro también se puede apreciar alguna embarcación que navega por el río como transporte de mercancías y de personas.

En cuanto al plano de las calles de Roma se puede decir que presenta un plano ortogonal. El núcleo central de la ciudad está constituido por siete colinas, que son la Palatina, el Aventino, el Campidoglio, el Quirinal, el Viminal, el Esquilino y el Celio. Los grandes emperadores fueron añadiendo nuevos foros (zona central en torno a la que se desarrolló la antigua ciudad y en la que tenían lugar el comercio, los negocios, la prostitución, la religión y la administración de justicia) y espacios urbanos para ampliar la ciudad. Roma en el siglo XVII era el resultado de reformas producidas durante el Barroco.

En este cuadro se puede apreciar elementos importantes como el  puente de Sant’ Ángelo, conocido como Puente Aeliano o puente de Adriano que fue construido entre los años 134-139 por el Emperador Adriano para comunicar el centro de la ciudad con el Castillo de Sant’ Ángelo. El puente hoy en día es de uso exclusivamente peatonal. Siguiendo la tradición medieval, ya que utilizado en aquella época por  los peregrinos para llegar a la Basílica de San Pedro. En 1535, el Papa Clemente VII construyó en el puente  las estatuas de los apóstoles San Pedro y San Pablo y, más tarde, se añadirían los cuatro evangelistas y a Adán, Noé, Abraham y Moisés.

Además, en la parte izquierda de la imagen podemos encontrarnos con el Castillo de Sant’ Ángelo, también conocido como Mausoleo de Adriano. Fue mandado construir por el emperador Adriano en el 135, como mausoleo familiar, y fue acabado por Antonino Pío cuatro años después. Más tarde, dejó de ser un mausoleo familiar para convertirse en un edificio militar; Hoy en día el visitante puede apreciar sobre la cima del castillo una estatua del Arcángel San Miguel, envainando su espada como representación de la voluntad divina de poner fin a la epidemia que se registró en Roma durante el año 590.

Por otro lado, el castillo de sant´Ángelo en la actualidad está dividido en cinco niveles o plantas. A ellas se accede a través de una rampa en espiral. En el primer nivel se encuentra mausoleo donde podemos ver tumbas y la rampa de acceso principal;. En la segunda planta podemos encontrar la cárcel y los depósitos donde se guardaban los cereales y el aceite; la tercera planta era exclusivamente de uso militar, y a través de ellas se llegaban a las habitaciones papales; en la cuarta planta se encuentra el apartamento papal, donde podemos encontrar una cafetería con increíbles vistas. Y última planta se encuentra la terraza superior con vistas de toda Roma, incluyendo el Vaticano. Desde 1277, el castillo está conectado con el Vaticano a través de un corredor de 800 metros de longitud llamado Passetto.

La Basílica de San Carlo al Corso fue una construcción iniciada en 1612, en sustitución de un edificio en el siglo X . Esta basílica está compuesta por un conjunto de escultores. Su estructura está construida por Honorio y Martino Longhi alrededor de 1612, la fachada por el cardenal Luigi Omodei en 1682 y el dome por Pietro da Cortona en 1668. En cuanto a las pinturas que podemos encontrar en esta basílica corresponden a autores como Carlo Maratta, Giacinto Brandi, Francesco Cavallini o Cosimo Fancelli y James,entre las características de esta basílica se encuentra una cruz latina interior, tres naves con girola y una cripta cúpula alta, seis capillas con claraboyas y una capilla.

En la actualidad Roma es una ciudad de  2.796.102 habitantes aproximadamente; Es la capital de la región de Lacio y del Estado de Italia. Además fue una de las primeras grandes metrópolis de la Humanidad y el corazón de una de las civilizaciones antiguas más importantes, que influye en la sociedad, la cultura, la lengua, la literatura, el arte, la arquitectura, la filosofía, la religión y el derecho de los siglos sucesivo; fue capital del Imperio Romano. En 1980, fue incluida en la lista de Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Como curiosidad histórica, es la única ciudad en todo el mundo, que tiene un estado extranjero en su interior, la Ciudad del Vaticano.

Andrea Galindo

16/11/12

ROMA (Antonio Joli, Siglo XVIII)

Esta imagen es un óleo sobre lienzo pintado por Antonio Joli en el Siglo XVIII. Se trata de una vista de Roma en la que podemos apreciar el río Tiber, el puente y castillo de Sant’ Ángelo, y la Basílica de San Pedro como elementos más importantes. Fue una de las vistas más populares del pintor, hasta el punto de que la repitió en varias ocasiones. En la imagen, además de estos elementos,  podemos apreciar una serie de barcos que navegan por el río para el transporte de mercancías y personas.

La época de esta pintura es el siglo XVIII, en la que la mayor parte de la actividad constructiva de la ciudad se dedicó a reaslizar  intervenciones de mantenimiento o reforma de edificios antiguos. La ciudad tenía el antiguo Foro y la Basílica de San Pedro como centros neurálgicos, y al igual que en épocas pasadas albergaba una intensa actividad política, económica, social y religiosa. Éste último aspecto es uno de los que mejor ilustra la imagen, al representar la sede de la corte papal y la primera iglesia de toda la Cristiandad, que todavía entonces recibía miles de peregrinos llegados de todas partes del mundo.

La antigua Roma trató de implantar el diseño de las ciudades griegas, convirtiendo el ágora en el foro. Pero la difícil topografía del terreno hizo muy complicado que Roma finalmente adquiriese un plano ortogonal o hipodámico. El núcleo central de la ciudad está constituido por siete colinas, que son la Palatina, el Aventino, el Campidoglio, el Quirinal, el Viminal, el Esquilino y el Celio. Con el objetivo de ordenar la administración del territorio, los urbanistas romanos utilizaron como unidad para estructurar las calles, la Insulae, es decir, la manzana de casas, mientras que los grandes emperadores fueron añadiendo nuevos foros y espacios urbanos para ampliar la ciudad. Urbanísticamente, no obstante, la Roma del siglo XVIII era el resultado de las importantes reformas producidas en muchas plazas y avenidas durante el Renacimiento y el Barroco.

Los principales elementos urbanos que distinguimos en la imagen son los siguientes. En primer lugar el puente de Sant’ Ángelo, anteriormente conocido como Puente Aeliano o puente de Adriano. Fue construido entre los años 134-139 por el Emperador Adriano para comunicar el centro de la ciudad con su mausoleo, luego convertido en el Castillo de Sant’ Ángelo. El puente se encuentra cubierto de mármol travertino y hoy es de uso exclusivamente peatonal. Durante la Edad Media, los peregrinos lo utilizaban para llegar a la Basílica de San Pedro, por lo que también se le conocía como “Puente de San Pedro”. En 1535 el Papa Clemente VII, utilizando los ingresos del peaje que había que pagar para cruzar, construyó las estatuas de los apóstoles San Pedro y San Pablo, a los que más tarde se añadieron los cuatro evangelistas y los patriarcas Adán, Noé, Abraham y Moisés.

En segundo lugar se encuentra el Castillo de Sant’ Ángelo, también conocido como Mausoleo de Adriano. En la imagen aparece situado a la orilla derecha del río Tiber, y a poca distancia del Vaticano. Fue iniciado por el emperador Adriano en el 135, como mausoleo familiar, y fue acabado por Antonino Pío en el 139. Pronto pasó a ser un edificio militar. El actual nombre viene del año 590, durante una gran epidemia de peste en la que el papa Gregorio I vio al Arcángel San Miguel sobre la cima del castillo, significando con esto el fin de la epidemia. Para conmemorar aquel suceso, una estatua del arcángel corona el castillo.

En la actualidad, el castillo está dividido en cinco plantas a las que se accede por una rampa en espiral. Avanzando hacia la parte superior se encuentran estancias que eran residencia papal, decoradas con frescos del Renacimiento y colecciones de armas. En la parte superior se dispone una gran terraza con vistas privilegiadas de la ciudad de Roma. Desde 1277, el castillo está conectado con el Vaticano a través de un corredor de 800 metros de longitud llamado Passetto.

La Basílica de San Pedro, por último, es el más importante templo católico del mundo. Es el lugar donde se encuentra la tumba de San Pedro, apóstol de Jesús, y el primer pontífice. Cuenta con el mayor espacio interior de una iglesia cristiana de todo el mundo. La altura de su cúpula hace que sea un elemento característico del horizonte de Roma. La construcción de la basílica actual empezó el 18 de abril de 1506, finalizando el 18 de noviembre de 1626. Carlo Maderno fue el autor de la configuración actual de la basílica, que tiene  forma de cruz latina, aunque en sus obras participaron artistas muy importantes, como Bramante, Miguel Ángel y Bernini.

En la actualidad Roma es una ciudad de 2.783.000 habitantes, capital de la región de Lacio y del Estado de Italia. Es la ciudad con la más alta concentración de bienes históricos y arquitectónicos del mundo. Su antigua civilización ha influido en la sociedad, la cultura, la lengua, la literatura, el arte, la arquitectura, la filosofía, la religión y el derecho de siglos posteriores. En 1980 fue incluida en la lista de Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Es la única ciudad en todo el mundo, que posee en su interior un Estado extranjero, la Ciudad del Vaticano.

Jorge Nava Abellanas

 

16/05/12

ROMA (Giambattista Piranesi, 1800)

La imagen escogida pertenece a la plaza de San Pedro de Roma. Fue dibujada en 1800 por Giovanni Battista Piranesi, arquitecto, investigador y grabador italiano que quedó cautivado por el esplendor de la Ciudad Eterna.

Esta parte de la ciudad está situada en la colina Vaticana, al noroeste de Roma, justo al otro lado del río Tíber. Estaba rodeada por murallas medievales y renacentistas y por seis puertas. Respecto a su morfología, en 1800 todavía conservaba áreas de cierta irregularidad, pero la zona en torno a la basílica papal había sido reformada en los siglos XVI y XVII dando cabida a grandes y espaciosas avenidas que proyectaban largas perspectivas hacia la monumental plaza de San Pedro. Los bloques de viviendas fueron edificándose alrededor de este núcleo, donde se localizaban los edificios más importantes, como la basílica y el palacio papal.

La plaza de San Pedro fue realizada por Gian Lorenzo Bernini en los años 1656-1667, durante el reinado del papa Alejandro VII. Está formada por dos partes: la primera, un espacio trapezoidal, delimitado por dos brazos rectilíneos cerrados y convergentes, y la segunda, otro espacio de forma elíptica limitado por cuatro hileras de columnas, que proporcionan un total de 269 columnas sobre las que descansa un entablamento, encima del cual hay 140 estatuas de santos. El conjunto tiene unas medidas excepcionales: 320 metros de profundidad y un diámetro central de 240 metros. La morfología de la plaza tiene la intención de brindar una acogida maternal, con los brazos abiertos a los católicos de todo el mundo para confirmarlos en la fe, a los heréticos para reunirlos en la iglesia, y a los infieles para iluminarlos con la fe verdadera.

En el centro de la plaza oval se encuentra el obelisco de 25 metros de altura y 327 toneladas de peso. El emperador romano Calígula lo mando traer de Egipto para su circo. Luego el papa Sixto V decidió colocarlo frente a la basílica, en memoria del martirio de San Pedro en el Circo de Nerón. A los lados del obelisco se encuentran dos grandes fuentes, una de Bernini y otra de Maderno, colocadas simétricamente; miden 8 metros de altura. Por último, en la parte baja de la plaza, a los pies de la escalinata, se encuentran las estatuas de San Pedro y San Pablo, que dan la bienvenida a los fieles.

Pero la construcción más importante de la plaza es la basílica de San Pedro del Vaticano, que es uno de los edificios religiosos más grandes del mundo. En su construcción intervinieron importantes arquitectos como Bramante, Rafael o Miguel Ángel. Al lado de la basílica se encuentra el Palacio Papal, ordenado construir por Pío X con la pretensión de facilitar una amplia residencia, próxima a la basílica, para todas las familias de funcionarios superiores del papado, algunos científicos y funcionarios administrativos.

 Tania Gómez Yebra 

 

12/05/12

ROMA (Canaletto, 1754)

Esta famosa plaza de la ciudad de Roma conserva el trazado del antiguo circo romano sobre el que se asentó, el Circo de Domiciano, que fue construido en el año 86 d. C. Infraestructuras como ésta fueron muy comunes en el mundo romano, y servían para acoger competiciones atléticas y carreras hípicas, sobre todo de cuádrigas, que se denominaban agones. Con el tiempo, el vocablo fue evolucionando, cambiando de in agone a navone, y de ahí a la actual Piazza Navona.

Poco a poco, lo que se correspondería con las gradas del circo comenzó a ser ocupado por familias que construyeron allí sus casas, además de un pequeño santuario en el lugar donde Santa Inés fue martirizada. Posteriormente, la noble familia Pamphili erigió su palacio junto al santuario. Fue entonces cuando el espacio quedó configurado como una plaza completamente rodeada de edificaciones, que  tomó la función de mercado después de que en 1477 el Papa Sixto IV trasladase allí el mercado central del Campidoglio. Desde 1869 el mercado se reubicó en la Piazza Campo de Fiori y la Piazza Navona desarrolla hoy funciones esencialmente turísticas y de restauración.

Durante el mandato del Papa Inocencio X, perteneciente a los Pamphili, la plaza fue remodelada con el fin de embellecer el entorno de su residencia familiar. El Papa costeó la construcción de la nueva iglesia de Sant’Agnese in Agone, así como la edificación de las tres fuentes monumentales que se pueden apreciar en esta pintura de Canaletto, realizada en 1754: son la Fontana dei Quatrro Fiume, la Fontana di Nettuno y la Fontana del Moro, las cuales sirvieron para mejorar la dotación de agua en esta zona de la ciudad.

La más importante de todas es la Fontana dei Quattro Fiume (Fuente de los Cuatro Ríos), diseñada por Gian Lorenzo Bernini en 1651 y situada en el centro de la Plaza. Representa los principales ríos de los cuatro continentes conocidos en aquel momento histórico: el Nilo (África), el Danubio (Europa), el Ganges (Asia) y el Río de la Plata (América). Entre 1652 y 1866 la Piazza Navona adquirió, además, una singular tradición. La plaza se inundaba todos los fines de semana de agosto, convirtiéndose en un lago artificial en honor a la familia Pamphili.

Entre los elementos urbanos hay que destacar también el obelisco, que a pesar de haber sido tallado en Aswan, no tiene su origen en la civilización egipcia, sino en la Antigua Roma. Se erigió en el siglo I d. C. por encargo del emperador Domiciano, cuyo nombre aparece grabado en el obelisco en escritura jeroglífica. Además, contiene una escena en la que una diosa presenta la Doble Corona de Egipto al emperador. Gracias a esta imagen, se concluye que el motivo de esta construcción fue una alegoría del acceso al poder de Domiciano. Erigido en granito rojo con una altura de 16’54 metros, el obelisco fue levantado definitivamente en la Plaza Navona por decisión de Inocencio X, en conmemoración de su elección como pontífice, esculpiéndose posteriormente la Fuente de los Cuatro Ríos de Bernini, sobre la que se encuentra.

La Plaza Navona de Roma es un ejemplo muy interesante de la evolución del espacio urbano. De sus orígenes como estadio romano, pasó a convertirse en un mercado medieval, hasta culminar, como uno de los mejores ejemplos del barroco romano, en una plaza pública. Sin embargo, nunca ha perdido ni su carácter lúdico ni su poder de congregar a la gente a su alrededor, llegando a celebrarse en ella representaciones teatrales o carreras de caballos, como antiguamente. La Plaza Navona no es sólo es una de las plazas más bellas y famosas de Italia, sino que, como parte del centro histórico de Roma, fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Lidia Vázquez Sánchez

 

05/05/12

ROMA (Rudolf Von Alt, 1835)

Se trata de una acuarela del pintor austriaco Rudolf Von Alt (1812-1905), de 18 centímetros de alto por 24,8 de ancho  realizada en el año 1935 que refleja un día cualquiera en la historia de esta plaza de la ciudad de Roma. Actualmente se encuentra junto a muchas de las obras de este pintor en el museo Albertina de la ciudad de Viena (Austria). Amante del paisajismo y de la naturaleza, Von Alt también destacó por su pintura arquitectónica y por la pintura de vistas interiores, ganando notoriedad en Viena, Roma y Nápoles donde trabajó y vivió gran parte de su vida.

Roma es una ciudad cuya morfología carece de orden o referencia geométrica clara. Las adiciones sucesivas a lo largo de su historia hacen que su urbanismo este estructurado con una gran diversificación formal y funcional. Este diseño, aparentemente desordenado, parece desarrollado sin directrices programadas a lo largo de su historia, haciendo del espacio urbano  una especie de laboratorio donde  experimentar con nuevas soluciones urbanísticas y arquitectónicas. El centro histórico de la ciudad de Roma, se sitúa en las riberas del rio Tiber, en un sistema de pequeñas colinas que se elevan sobre la llanura de este serpenteante rio. Es en este valle donde emergen los imponentes complejos arquitectónicos evidenciando los límites y los contrastes de un crecimiento urbano no programado.

El panteón de Agripa es uno de esas grandiosas construcciones. Situado entre las calles estrechas del barrio de Trevi, cerca de la Piazza Navona y no muy lejos del foro Romano,  levantada sobre los restos del panteón construido por Marco Vipsanio Agrippa como un colosal templo reflejo de la perfección técnica a la que los romanos llegaron en aquella época. En el año 608 d.C. fue donado al papa Bonifacio IV por el emperador bizantino Foca, pasando a ser  el primer templo pagano convertido al culto cristiano y motivo por el cual se ha conservado casi en perfecto estado hasta nuestros días.

El edificio se encuentra en la Piazza della rotonda, plaza construida y pavimentada tras el derribo de varias viviendas y acreciones de origen medieval por orden del papa Eugenio IV (1431-39). La plaza es más o menos rectangular, de unos 60 metros de norte a sur y unos 40 de este a oeste, con una fuente construida por Giacomo Della Porta por orden del Papa Gregorio XIII en 1575 y un obelisco en el centro añadido bajo el mandato del Papa Clemente XI en 1711. A continuación destacamos algunos  elementos mencionados con las matizaciones que nos sugiere la obra de Rudolf Von Alt:

El Panteón, sobre el que podemos ver dos campanarios atribuidos a Bernini y construidos por orden del papa Urbano VIII, que fueron causantes de muchas críticas y finalmente retirados a finales del siglo XIX.

La Fuente del Delfín, coronada con el obelisco egipcio en el centro de la plaza y que parece ser punto de encuentro y esparcimiento para los viandantes que se paran a sus pies para descansar mientras charlan despreocupadamente unos con otros.

Calles estrechas que muestran una morfología carente de orden y edificios estratificados de color ocre característico de la moda arquitectónica de la época. Suelo empedrado que facilita la circulación tanto de carruajes de uso comercial y personal como de jinetes con sus caballos que hacen de la plaza un lugar transitado y lleno de actividad.

Comerciantes que esperan sentados con el género a la vista de todos los transeúntes que frecuentan la plaza y muestran claramente una de las funciones principales de esta plaza, que durante muchos años y a pesar de las prohibiciones fue punto clave en el comercio de verduras y pescado.

Varios personajes ataviados con vestimentas de la época, los hombres luciendo sombreros de copa y chalecos de época, mientras que las mujeres aparecen con pañuelo sobre el pelo y corpiños ceñidos de clara referencia francesa. Cabe destacar la figura de un penitente en la esquina inferior izquierda que a los pies de un altar, aparece con la vista alzada poniendo en evidencia la influencia que la iglesia ejercía sobre la sociedad de la época.

Actualmente la plaza sigue siendo un punto de reunión y encuentro en sus numerosos cafés y restaurantes, a la vez que visita obligada para los turistas que viajan a Roma y quieran ver una estructura arquitectónica única en la que como valor añadido descansan los restos del pintor y arquitecto italiano Rafael, convirtiéndola así en un claro ejemplo de ciudad dedicada al sector terciario y turismo cuyos monumentos siguen impresionando hoy en día a miles de visitantes.

Juan Manuel Obispo Bustos