01/05/13

PARÍS (José Luis Suárez, siglo XX)

Este cuadro fue realizado por el pintor José Luis Suarez y representa una de las plazas más famosas de París, la Charles de Gaulle, antes conocida como la plaza de la Estrella debido a su forma geométrica. Esta plaza es el inicio de las más prestigiosas avenidas de la capital entre las que destacan la de los Campos Elíseos y la de la Gran Armée.

La avenida de los Campos Elíseos mide casi dos kilómetros de longitud. Es la avenida más importante de París y una de las más conocidas del mundo. Comunica la plaza de la Concordia con el Arco del Triunfo. La denominación de los Campos Elíseos procede de la mitología griega y designaba un lugar equivalente al Paraíso cristiano donde los hombres virtuosos y los guerreros heroicos llevaban una existencia dichosa y feliz, en medio de paisajes verdes y floridos. Su historia comienza en 1640 con la plantación de una gran alineación de árboles que posteriormente en 1724 adquirió su trazado actual. En la actualidad, constituye un importante espacio para los amantes de las compras, además de un lugar importante para el ciclismo ya que es donde se sitúa la meta del Tour de Francia.

En el centro de la imagen nos encontramos con el Arco del Triunfo que es, junto a la Torre Eiffel, el monumento más representativo de París. Mide 50 metros de alto y 45 de ancho y representa las victorias del ejército francés bajo el mandato de Napoleón Bonaparte (1793-1815). La construcción del monumento duró treinta años: Napoleón ordenó su construcción en 1806 al finalizar la batalla de Austerlitz (también conocida como la Batalla de los Tres Emperadores). El arquitecto fue Jean-François Chalgrin (1739-1811), conocido por la construcción de la iglesia de St. Philipe-du-Roule.

El Arco del Triunfo ha sido testigo de innumerables acontecimientos históricos entre los que podríamos destacar el paso de los restos mortales de Napoleón el 15 de diciembre de 1840 o los desfiles militares de las dos guerras mundiales en 1919 y 1944. En la base del Arco del Triunfo se encuentra la Tumba del Soldado Desconocido, un monumento construido en 1921 que representa a todos los franceses que murieron en la Primera Guerra Mundial y nunca fueron identificados. En los cuatro pilares del arco están grabados los nombres de las batallas ganadas por los ejércitos napoleónicos y los de 558 generales franceses, algunos de los cuales murieron en combate por lo que sus nombres se encuentran subrayados.

El trazado urbano que se aprecia en la imagen es de tipo radiocéntrico, ya que la plaza de Charles de Gaulle es uno de los puntos más céntricos desde donde parten las calles principales en forma de estrella. Esto facilita las comunicaciones entre todos los barrios periféricos y entre cada uno de éstos y el centro de la ciudad. El plano radiocéntrico suele apreciarse en ciudades de origen medieval nacidas en torno a un cruce de caminos en el que se situaba un centro importante y destacado como por ejemplo un castillo, un monasterio, una iglesia, un lugar de mercado, etc. Los edificios se aglomeraban alrededor de ese espacio y una muralla circular rodeaba toda la ciudad. Las calles principales partían del espacio central hacia las puertas de la muralla en forma de estrella.

París se encuentra en el norte de Francia bordeada por el río Sena. A parte de ser considerada una de las ciudades más bonitas del mundo, es una de las ciudades más visitadas ya que en honor a su fama es, probablemente, una de las más románticas del mundo. Asimismo, se la conoce con el sobrenombre de “la Ciudad de la Luz” debido a que fue la primera ciudad en dotar a sus calles y edificios más importantes de luz eléctrica.

Por todo ello, la capital francesa es una de las ciudades más importantes del mundo desde el punto de vista turístico al ser visitada por más de 30 millones de turistas al año. Pero no solo se dedica al sector turístico sino que también cuenta con una importante actividad económica que gira en torno a su capitalidad y a su intensa actividad. Debido a ello es la sede de algunas de las principales empresas europeas y nacionales y de las principales instituciones del país.

Sara Illana

06/11/12

PARIS (J. B. Bourguignon D’Anville, siglo XVIII)

 

Esta imagen muestra una parte de la ciudad de París tal como se conservaba en el siglo XVIII. Su autor es el geógrafo francés Jean Baptiste Bourguignon d’Anville y en ella todavía puede apreciarse el trazado urbano medieval de la Íle de la Cité y sus alrededores. 

París en su origen era conocida como Lutéce o Lutecia. Fue fundada en el año 52 a. C. por los romanos, que ampliaron un pequeño asentamiento de pescadores celtas (los Parisii), construído en el siglo III a. C. en la Île de la Cité, en mitad del río Sena. Desde esa época, el Sena ha tenido una gran importancia en el desarrollo de la ciudad, ya que ha sido la base de sus relaciones comerciales y punto de comunicación con su entorno geográfico.

A partir del siglo III d. C. la ciudad fue cristianizada cuando, según la tradición, San Dionisio se convirtió en su primer obispo. Con el afianzamiento de la dinastía de los Carpeto, París se llenó de centros monacales que contribuyeron al asentamiento de la población y a la creación de centros culturales que pronto figurarían a la cabeza de Europa, como el priorato cluniacense de Saint Martin-des-Champs, y las abadías de Santa Genoveva y Saint Germain-des-Prés.

A finales del siglo XII, se fundó en las proximidades de la Íle de la Cité el mercado de “Les Halles”, lo que favoreció la expansión de la ciudad a ambos lados del Sena e hizo necesaria la construcción de puentes que comunicaran las diferentes partes de la ciudad, para facilitar el comercio. Los puentes terminaban en torres para defender la ciudad de los ataques de los enemigos. De esta época se pueden destacar el Petit Point y el Grand Point (actualmente Point Notre Dame) que unen la Île de la Cité con las dos orillas del Sena. El que aparece en la imagen fue originalmente construido en la época Romana, aunque posteriormente fue destruido y reconstruido varias veces. Actualmente encontramos allí el Pont de la Tournelle, que comunica el Barrio Latino con la Île Saint Louis.

La ciudad medieval de Paris tenía un plano irregular y estrecho, pero el núcleo romano se organizaba en torno a dos ejes transversales, que iban de norte a sur y de este a oeste. El punto donde cortan ambos ejes es la Plaza Maubert, que actualmente continúa existiendo aunque con grandes cambios, como el tamaño, ya que ahora es más pequeña. Los ejes también se mantienen, el eje este-oeste es actualmente el Boulevard de Saint Germain.

En cuanto a los elementos urbanos, podemos apreciar que hay edificios dentro y fuera  de la muralla. Dentro de la misma están los que se consideran de un valor especial, es decir, los vinculados a las clases nobles, los de funciones religiosas y los de carácter público. Extramuros se encuentran las granjas y campos de cultivos. Entre los edificios más significativos del período medieval podemos citar la catedral de Notre Dame y la Sainte Chapelle. Pero lo más importante fue la creación de la primera universidad, La Sorbona, en 1257, lo cual transformó a la ciudad en el principal centro cultural del mundo.

En el siglo IX, a raíz de los ataques de los vikingos, se construyó una fuerte muralla para proteger la ciudad. Hasta el siglo XIX París fue una ciudad fortificada, lo que explica su morfología circular, ya que los bulevares concéntricos fueron reemplazando las sucesivas ampliaciones de las murallas. Esto también tuvo consecuencias en la densidad de ocupación del suelo y la escasez de espacios libres, lo que al final hizo necesaria la demolición de las murallas y una profunda remodelación del trazado interior de la ciudad, que fue llevada a cabo por el barón Haussmann.

La imagen muestra concretamente parte de los dos principales conjuntos urbanos de la época, la Île de la Cité, donde destacan principalmente de esta época la Catedral de Notre Dame y Saint Chapelle, y el margen izquierdo del rio Sena, el barrio más antiguo construido por los Romanos, el llamado Barrio Latino (“Quarter Latin”), y posteriormente Distrito V de París. En esta zona se desarrollaron las villas y los monumentos más impresionantes, como las termas de Cluny, la biblioteca de Santa Genoveva, la iglesia de Saint Etienne du Mont, y centros universitarios y educativos como la Sorbonne. Debido a ello era un barrio eminentemente estudiantil.

Verónica Sacristán García

 

14/05/12

PARÍS (Ernest Descals, 1984)

El cuadro escogido es un óleo pintado en 1984 por Ernest Descals, que muestra el edificio del Moulin Rouge en el barrio de Montmartre. Este barrio, cuyo nombre significa “El monte de los mártires”, tiene su origen en la dominación romana, ya que el primer obispo de Lutetia (París) fue martirizado allí. El lugar fue invadido por los rusos durante las guerras napoleónicas, y lo utilizaron en 1814 para bombardear la ciudad, aprovechando su posición estratégica en altura. 

A finales del siglo XIX, el barrio se usó como un área de entretenimiento y de libre circulación, por estar situado fuera de los límites de la ciudad, y se convirtió en la zona más famosa de París hasta fechas bien recientes. Por sus calles rondaban todo tipo de personas, desde mujeres y hombres de mala vida y dudosa reputación, a grandes artistas bohemios y aristócratas que buscaban entretenimiento. Comenzó  a tener fama desde que se construyeron edificios destinados al ocio y a la diversión, como fue este cabaret del Moulin Rouge, de la mano de Joseph Oller y Charles Zidler.

En el siglo XIX, Napoleón III decidió reformar toda la plana urbanística de la ciudad de París, conservándose aún hoy en día. Puso como responsable de este cometido al barón Haussmann. Así se reconstruyeron nuevas fachadas, se creó un sistema de alcantarillado o se sustituyeron los estrechos callejones por grandes bulevares y plazas. Con esta modernización, la urbanística de la ciudad pasó a ser centro de atención para las obras de los impresionistas. Esta remodelación, fue también criticada, ya que tenía un objetivo principal el hecho de hacer calles más anchas para que pudiesen pasar las tropas del ejército.

Se mejoraron y expandieron las estaciones de ferrocarril, convirtiéndose en un elemento fundamental de la iconografía impresionista. Los edificios se modificaron o construyeron basándose en un sistema de alturas, dependiendo de la clase social de cada barrio. Por otra parte, cobraron importancia los espacios verdes. Se diseñaron avenidas, arboladas, paseos y grandes parques, distribuidos por la gran metrópolis. Como dato a destacar, en esta época se puso alumbrado público, convirtiéndose París en la primera ciudad de Europa del momento en tenerlo.

El plano urbano de París, después de todas estas remodelaciones llevadas a cabo durante el siglo XIX y en la actualidad, es radial, conservando la mayoría de las modificaciones hechas hoy en día y Montmartre, se considera hoy en día lugar histórico y turístico. Gran parte de la plana urbanística y morfología y estructura de la ciudad que se llevó a cabo con las reformas de Napoleón y posteriores, se mantiene hoy en día, aunque también ha habido bastantes edificios que han sido restaurados o demolidos a causa del creciente deterioro que han adquirido con los años.

En relación a las funciones de la ciudad, existía una mezcla entre distintas actividades y personas de distinto nivel económico y social, lo cual era visto como un factor positivo para el equilibrio de la ciudad evitando así que se formasen ghettos. Entre 1890 y 1910, la función del barrio de Montmartre, estaba destinada al entretenimiento de la población, mayormente de los hombres, debido a los cabarets que había en la zona. Durante la Segunda Guerra Mundial perdió su esplendor y alegría pero en 1947 se recuperó, a consecuencia de la aparición de Mistinguett al escenario del Moulin Rouge y de esta forma el barrio se volvió a recuperar hasta 1985.

Desde 1984 a la actualidad, la principal función del barrio, ha sido la de destino turístico ya que ha sido declarado distrito histórico y en él frecuentan los extranjeros para visitar, entre otras cosas, la basílica de Sacré Coeur, el Castillo de las Nieblas o el Cementerio de Montmartre. También hay numerosos bares con terrazas y tiendas de souvenirs destinadas, sobre todo, a los turistas. Por otra parte, fue y es lugar de inspiración para grandes artistas como Modigliani y Picasso, donde crearon grandes obras.

Es uno de los grandes destinos turísticos debido a su historia y grandeza de la ciudad, por haber sido el centro artístico y cultural más importante del mundo, mezclando obras de varios tipos de arte como el arte Galorromano, el Románico, Renacentista, Clásico, el Art Nouveau, el Art Déco y la contemporánea,  y por poseer tantas obras arquitectónicas y de arte de gran relevancia.

Laura Álvarez Blanco

12/05/12

PARÍS (Miguel Vivo, 2011)

El cuadro es un paisaje de la Torre Eiffel y sus proximidades pintada con las siguientes técnicas: gouache, acuarela, acrílico, tinta y óleo sobre tabla. Es una pintura de Miguel Vivo, un autor contemporáneo que refleja parte del 7º y 16º distrito de Paris. 

En un primer plano, al pie de la pintura podemos diferenciar al lado izquierdo la sede de la Unesco. Se trata de un excepcional ejemplo de arquitectura moderna, inaugurado en 1958 y renovado recientemente, cuya función es orientar a los países para una gestión más eficaz de sus recursos naturales y sus valores culturales. Detrás de la Unesco se encuentra la Escuela Militar o Escuela de Guerra, diseñada por Jacques-Ange Gabriel en 1878 con una característica forma semi-eliptíca. A partir de 1919 y hasta ahora, dicha institución se encarga de la educación de los altos cargos militares. Aquí también se encuentran la capilla de Saint-Louis, la rotonda Gabriel y el centro ecuestre.

Tras estos dos edificios podemos ver el Campo de Marte y la Torre Eiffel, como elemento protagonista del paisaje. El Campo de Marte que se encuentra delante de la Torre Eiffel fue utilizado en el pasado como un campo de maniobras de la Escuela Militar. Al norte del mismo se construyó la noble fachada que hoy cierra este “campo”. Más tarde se niveló el suelo, se rodeó con una fosa y se construyó una avenida decorada con olmos. Este campo mide 780 m de largo y 220 de ancho y hoy acoge a numerosos turistas y diversas actividades de ocio.

Detrás de él, está la Torre Eiffel que fue diseñada por Gustave Eiffel e inaugurada para la Exposición Universal de 1889. Fue muy criticada por los parisinos e incluso se pensó en derruirla una vez acabada la exposición. Sin embargo, el ejército la utilizó para hacer pruebas con antenas de comunicación, lo que permitió su conservación. Hoy en día es uno de los símbolos representativos de la ciudad y sirve de centro turístico y emisora de radiotelevisón. Mide 324 m de altura y está estructurada en tres niveles, siendo la base de hormigón, grava, hierro pudelado y acero. Además es iluminada una vez al día durante 10 minutos, simulando el color del oro apagado.

Aquí terminaría el 7º distrito de París. En un segundo plano podemos ver el Palacio de Chaillot y el barrio financiero del 16º distrito. El palacio está detrás de la Torre Eiffel y se construyó para sustituir al Palacio de Trocadero por los arquitectos Léon Azéma, Jacques Carlu y Louis-Hippolyte Boileau, con motivo de la Exposición Universal de 1937. En él se encuentran diferentes museos como el de la Marina, el del Cine, el de los Monumentos, el del Hombre y una sala perteneciente al Teatro Nacional de Chaillot. Es un lugar turístico y de recreo, que está abrazado por los jardines del Trocadero. Estos jardines están situados a ambos lados del Palacio de Chaillot y también fueron construidos para la Exposición Universal de 1937. Como podemos imaginar su función es la de descanso, paseo y ocio.

Justo detrás del Palacio de Chaillot podemos ver un gran distrito cuya construcción data del siglo XIX, a raíz del plan Haussmann. Bajo las órdenes de Napoleón III, entre 1852 y 1870, el barón Haussmann comenzó a transformar París en una metrópolis moderna. Para ello se sirvió de la expropiación forzosa de la propiedad privada por “causa de utilidad pública”. Con ello quiso higienizar la ciudad, que sufría gran cantidad de enfermedades. Mediante la construcción de grandes avenidas que dejaran pasar la luz, sustituyó las estrechas calles del París medieval y pretendió evitar la formación de barricadas en tiempos revolucionarios. Este distrito está formado por los barrios de Auteuil, Muette, Porte-Dauphine y Chaillot y en él se encuentra el cementerio de Passy. Los nuevos edificios haussmannianos poseen un piso bajo y entresuelo con pared a profundos redans; un segundo piso reservado a celebridades con uno o dos balcones; un tercer y cuarto piso más austeros; un quinto piso sin decoración en la fachada, un balcón fluente y un techo a 45 grados.

En el mismo distrito, al fondo, podemos distinguir La Défense, que se encuentra en la prolongación del “axe historique” que comienza en el Louvre y prosigue por la avenida de los Campos Elíseos, el Arco de Triunfo, hasta el puente de Neuilly y el Grande Arche. Empezó su construcción en 1958 como un distrito financiero y es considerado el principal centro de negocios y empresarial de toda Francia.  

Poco queda de la ciudad medieval de París, debido a las variaciones haussmannianas, que dejaron una ciudad con una estructura de grandes bulevares y avenidas que van a terminar en plazas, aumentándose la iluminación y ganándose el nombre de la “ciudad de las luces”. París está distribuida en 20 distritos, que sustituyen a los 12 antiguos, y en 21 circunscripciones territoriales. Esta división es además social, con distritos pobres y ricos.  Estos planes de edificación se denominan «alignement» y continúan utilizándose hoy en día. Hay una ley que define la posición de la edificación dejando un determinado ancho de la calle y la altura de un edificio se determina en función de la anchura de la calle.

Sergio López Medrano

 

12/05/12

PARÍS (Caillebotte, 1877)

La imagen elegida es de Gustave Caillebotte, pintor francés del siglo XIX. Esta obra se titula Calle de París en un día de lluvia y fue pintada en 1877. Representa una calle de París, con sus vaivenes cotidianos de gente y de coches. Esta obra fue expuesta en la Tercera Exposición Impresionista en la Rue Le Peletier, donde no fue bien recibida por la crítica en general. Es un óleo sobre lienzo de 212 cm por 276 cm que hoy se encuentra en el Art Institute de Chicago.

Bajo el Segundo Imperio, Napoleón III encargó al barón George Eugène Haussmann, prefecto de París, un plan urbanístico para que desapareciera el centro medieval, con sus calles estrechas y edificios húmedos, que resultaban insalubres. Las obras obedecían a unas necesidades: incremento de la población (de 547.000 habitantes en 1801 pasó a casi 2 millones en 1876), exigencia de unas construcciones y un urbanismo más higiénico frente a las epidemias como la peste o el cólera, adaptación del centro de las ciudades a los nuevos medios de transporte como el ferrocarril, etc. La obra de Haussmann favoreció el capital financiero y París asistió a un florecimiento de la especulación.

Estamos en el barrio llamado Quartier de l´Europe (distrito VIII de París), cerca de la estación ferroviaria de Saint-Lazare, un barrio nuevo y residencial, que forma parte de la segunda fase de obras, comenzada en 1858. La morfología de la ciudad en este punto es radiocéntrica. El espacio se organiza en torno a la plaza de Dublín, desde donde parten las calles principales en forma de radios: son las calles de Bucarest  (que no se distingue), de Moscú (la de la mujer que entra a su casa), de Saint Petersburgo (la de la mujer de la cuneta), de Turín (detrás del pintor), y de Clapeyron (a la derecha de la farmacia). Este planeamiento facilita las comunicaciones entre todos los barrios periféricos y entre cada uno de éstos y el centro de París. Las calles están empedradas, son anchas y las aceras están asfaltadas y elevadas en comparación con la calzada, todos factores característicos de las reformas urbanas industriales del siglo XIX.

Haussmann construyó una amplia red de alcantarilla (560 km) y canalizaciones, prueba de ello es parte del canalón que vemos detrás de la mujer del primer plano. Hay también alumbrado público: las farolas de gas de hierro son modelos de 1830 que empezaron a ser reemplazados desde 1865 en los barrios del centro por el modelo Oudry de motivos florales. La barra del lado de la acera servía para apoyar una escalera con la que subir a arreglar la farola. Éstas reflejan además su modo de fabricación industrial. París fue la primera ciudad europea en poseer alumbrado público. La presencia de dos coches de punto, uno a la izquierda y el otro en el medio del cuadro, donde vemos un caballo, representan los medios de transporte utilizados en la época. En el fondo del cuadro, finalmente, hay un andamio que demuestra que París todavía seguía en obras, en pleno proceso de urbanización.

Los edificios tienen una función tanto residencial como económica, en el caso de la farmacia y otras tiendas. Los inmuebles de rapport son propios de la segunda mitad del siglo XIX. Son edificios de varias plantas (6 ó 7) con patio interno cerrado. Este tipo de  edificaciones preveía una clara tripartición, con una base (planta baja y entresuelo) destinada a comercios o a otras actividades terciarias, en el centro pisos de alquiler, y un tercer cuerpo en mansarda destinado a las viviendas del personal de servicios u otros, llamadas chambre de bonne. Los nuevos trazados urbanos de París, en forma de estrella determinaron la difusión del inmueble triangular al lado del rectangular que ya existía en la capital.

Las obras de Haussmann desplazaron a las masas obreras del centro de las ciudades a los barrios de la periferia. Tal vez sea por esto que las personas que aparecen en el cuadro sean en su gran mayoría pertenecientes a la alta burguesía. Si nos atenemos a la vestimenta, podemos observar que los hombres llevan bigote, trajes oscuros, negro o gris de tres piezas, el redingote (tipo americana) y  la pajarita. Otro dato característico de la clase burguesa del siglo XIX es el uso de la chistera. Las mujeres parisinas burguesas, llevaban vestidos rectos, usaban corsé que les afinaba la cintura, y colores oscuros. En el pelo, llevaban un moño desenfadado alto. Todos llevan un paraguas idéntico, que refuerza la uniformidad de la clase burguesa. Hay que destacar que el paraguas había sido inventado tres años antes, en el Reino Unido, por Samuel Fox. Este elemento nos sugiere la modernidad de la clase burguesa. Estas personas del primer plano contrastan con las personas que divisamos al fondo. Sobre la acera derecha, podemos ver a un pintor con una escalera y un mono blanco así como a una mujer que sacude un paño, seguramente personal de servicio que trabajaba para la burguesía.

A modo de conclusión, podemos decir que Gustave Caillebotte nos presenta en su obra una visión realista del París burgués del siglo XIX. Las grandes reformas urbanísticas del siglo XIX no fueron exclusivas de París, pero esta capital fue pionera gracias a los planes de Haussmann. Hoy día, París guarda todavía características de ese período. Así podemos disfrutar de sus largas avenidas, sus plazas y sus edificios, que siguen teniendo esta tripartición: comercio, vivienda de lujo y chambre de bonne para estudiantes y trabajadores con menores ingresos.

Silvia Luque Jurado

09/05/12

PARÍS (1888)

Esta imagen histórico-artística es un grabado de la ciudad de París. Fue realizado en Octubre de 1888, cuando había experimentado profundos cambios en su estructura y morfología urbanas, para convertirse en una ciudad moderna e industrial. A partir de 1852, el Barón Haussmann hizo varias reformas, como un gran plan urbanístico, demoliendo gran parte de la ciudad medieval. Sus objetivos eran urbanísticos, higiénicos y políticos, por ejemplo, quería resolver los problemas de suministro de agua potable, controlar las barricadas que aprovechaban las estrechas calles del centro antiguo, distribuyó parques por toda la ciudad, y lo más característico es que cambió la morfología de París, conformando amplias avenidas rectilíneas y ordenadas. Las actividades principales de esta época son comerciales y empezaban a tener una función turística.

Hay diferentes elementos que configuran el espacio urbano, las construcciones y los espacios abiertos son los más destacados en esta imagen. Refiriéndonos a las construcciones observamos unos monumentos en construcción que fueron realizados para la Exposición Universal, que tuvo lugar en 1889, un concurso en el que las mentes más brillantes aparecieron para presentar sus nuevos inventos. Destaca la Torre Eiffel, diseñada por Gustave Eiffel, también fue realizada para conmemorar el centenario de la Revolución. Se ven a su alrededor varios pabellones de los distintos países que iban a acudir a la Exposición Universal.

La Exposición Universal fue todo un éxito, donde se reunieron todas las naciones del mundo para celebrar el Centenario de la Revolución Francesa, fue fuente de inspiración para quienes siempre defienden la libertad, igualdad y fraternidad de los seres humanos. También, generó cambios urbanos en la ciudad, modernizando su perfil, gracias a la incorporación de la Torre Eiffel en el paisaje de de París.

La Torre Eiffel iba a ser sólo un edificio temporal hasta 1889, realizada únicamente con motivo de la Exposición Universal, pero la población parisina se opuso a su demolición y desde entonces, es uno de los símbolos más representativo de París y de toda Francia. Es una estructura de hierro que mide en la actualidad 324 metros de altura, consta de tres niveles y dos ascensores. Tiene un gran valor monumental, por esto su función principal es como atracción turística.

En cuanto a los espacios abiertos, se puede observar en un primer plano las fuentes y jardines del Trocadero, un gran jardín diáfano, ideado por Luis XVIII, y  llamados así, por la victoria en la batalla que tuvo lugar en Cádiz, para la búsqueda del rey Fernando VII. También aparece una escultura de bronce que representa una figura humana. Los jardines del Trocadero tienen la función de encuentro social y de ocio. En la imagen no se ven calles, pero podemos apreciar un puente que cruza el río Sena, que también sirve de conexión de dos espacios urbanos, es el puente d´Iena. En concreto, une dos parques, los jardines del Trocadero y el Campo de Marte.

En la actualidad París es la tercera ciudad más grande del continente europeo, el destino turístico más popular del mundo, ya que ha sido un centro cultural y artístico relevante en la historia occidental y además, es uno de los motores de la economía mundial.

Beatriz Galán Tabernero

09/05/12

PARÍS (José Luis Suárez, siglo XX)

La pintura elegida representa la capital de Francia en el siglo XX y lleva el título de Panorámica de París. Su autor es José Luis Suárez y muestra una imagen casi topográfica del río Sena y los principales monumentos de su entorno. Entre otros se encuentran la iglesia de los Inválidos (con los restos de Napoleón), el Panteón y la Torre Eiffel. También podemos percibir unas cuantas embarcaciones en su margen izquierdo, dando a entender la belleza y el atractivo turístico del río. La vista está plasmada con una perspectiva extraordinaria, que permite divisar toda la ciudad de París con el punto final de la Torre Eiffel.

En la imagen se aprecia claramente la estructura del urbanismo parisino de la época de Napoleón III, que decidió hacer de París la capital de las capitales mediante una política de reformas muy ambiciosa que fue encargada al barón Haussman. El resultado fue la creación de una vasta red de arterias que configuraban todo el territorio de la ciudad. Esta nueva estructura urbana, hecha de bulevares, avenidas y largas calles se impuso a la trama medieval preexistente. Esta característica aparece reflejada en nuestra imagen, en las avenidas que recorren las dos orillas a lo largo de todo el río y que en la orilla derecha se aumenta notablemente, dando lugar a Los Campos Elíseos.

El río Sena divide la ciudad en dos mitades justo desde donde el autor proyecta la perspectiva, puesto que detrás de él se situaría la Ile de la Cité. La orilla derecha ha sido tradicionalmente la zona burguesa de la capital francesa, mientras que la orilla izquierda ha sido la zona intelectual, vanguardista y más cultural de la ciudad. Es un espacio dónde se ubican las universidades, las editoriales y galerías de arte más independientes. A ambos lados del río se crearon barrios residenciales de alto nivel social, que dieron lugar a que las clases más desfavorecidas tuvieran que trasladarse a las afueras de la ciudad.

Puede parecer casualidad que todos los monumentos citados aparezcan mayoritariamente en la margen izquierda del Sena, pero en realidad tiene su explicación histórica. Cuando se fundó la ciudad de París (hacia el año 200 a. C.), la ciudad se estableció en la orilla izquierda del Sena, fundamentalmente por razones estratégicas defensivas ya que el asentamiento quedaba protegido casi en su totalidad por del río. Con el paso del tiempo la ciudad dejó su huella arquitectónica en aquella margen del río pero también se extendió por la otra. Para lograr la conexión entre los dos márgenes del río Sena (y las dos partes de la ciudad), fue necesario construir una gran sucesión de puentes, lo que terminó por imprimir una enorme importancia estética a París.

Uno de los puentes que mejor se distingue en la imagen es el Pont des Arts o Passerelle des Arts, como también se le llama. Es un puente únicamente peatonal que cruza el Río Sena a la altura del Institut de France y que une a éste con el Museo del Louvre. De este recibe el nombre, porque el Museo del Louvre antes era llamado “Palacio de las Artes”. El puente se construyó entre 1802 y 1804, en principio compuesto por una sucesión de nueve arcos que sostenían una simple y estrecha pasarela peatonal. Durante la Primera y Segunda Guerra Mundial sufrió varios bombardeos, y posteriormente fue dañado por las colisiones causadas por algunas embarcaciones al pasar entre los pilares. Así que entre los años 1981 y 1984 se reconstruyó de nuevo, con mejoras arquitectónicas y de ingeniería que no menoscabaron la estética, según los planos de Louis Arretche, ingeniero que decidió reducir el número de arcos de nueve a siete.

Finalmente, es muy significativo que el puente que dibuja el pintor sea por el que se accede al Museo del Louvre y a la Escuela Nacional Superior de Bellas Artes. Parece conectar con la propia identidad del pintor pero también refuerza las funciones turísticas y culturales de la ciudad de París. Por tanto, se trata de un cuadro que recoge una panorámica de París muy acertada y un lugar que probablemente el autor de la obra conozca bastante bien.

Laura Arce Pousa y Jesús Francisco López Olmedo