01/06/13

FLORENCIA (1493)


Esta imagen se encuentra en el libro Las Crónicas de Núremberg y representa la ciudad de Florencia en 1493. La ciudad, está situada al norte de la región central de Italia, capital y ciudad más poblada de la provincia homónima y de la región de Toscana, de la que es su centro histórico, artístico, económico y administrativo. Florencia fue la capital de Italia entre 1865 y 1871 durante la Unificación italiana, en la edad media fue un importante centro cultural, económico y financiero. Conoció su época de mayor esplendor tras la instauración del Gran Ducado de Toscana bajo el dominio de la dinastía Médici (1434).

La cuna del Renacimiento era en 1490 un espacio fruto de su herencia romana y medieval. Se estructuraba siguiendo un plano ortogonal de la antigua ciudad fundada por los romanos pero, a partir del siglo XII, se formarían una maraña de callejuelas que rompían ese orden original. Por su parte, durante la Edad Media, también hubo remodelaciones de barrios que mejoraron.

A fines del siglo XIV, la familia dirigente de Florencia eran los Albizzi. Sus principales oponentes eran los Médicis, primero con Juan de Médicis, y luego su hijo Cosme. Los Médicis controlaban el mayor banco de Europa, y un amplio rango de negocios en Florencia y otros lugares. En 1433, los Albizzi manipularon el exilio de Cosme[1]. Al año siguiente, sin embargo, se eligió una Signoria[2] favorable a los Médicis y Cosme pudo retornar. Los Médicis pasaron a ser la familia gobernante, posición que mantendrían por los siguientes tres siglos. La ciudad era una república hasta 1537, fecha que tradicionalmente marca el fin del alto renacimiento en Florencia.

Esta ciudad se encuentra situada en el centro de una cuenca y está rodeada por varias colinas; Fiesole al noreste, Setignano al este y Arcetri al sur. En las zonas llanas de su área metropolitana, los espacios que la constituyen fueron construidos por el ser humano y desempeñaban trabajos propios de los sectores industriales y comerciales. En las zonas de las colinas, se realizan trabajos agrícolas y pueden ser habitacionales.

La ciudad de Florencia es atravesada por el rio Arno, que divide la ciudad en dos partes, donde se puede apreciar que la parte izquierda de la imagen se encuentra más poblada con respecto a la parte derecha. Ambas partes se comunicaban por medio de sus puentes. El puente más importante es el Ponte Vecchio (Puente Viejo). Es el más antiguo de Europa y está construido totalmente de piedra, aunque se cree que inicialmente fue construido de madera por los romanos. Este puente tiene gran actividad comercial. Según cuenta la leyenda, porque estaba exento de tasas e impuestos. La ciudad estaba rodeada por una muralla para asegurarse de los ataques, y así, poder defenderla. Las puertas que proporcionaban el acceso a la ciudad, vigilaban la entrada y salida de los mercaderes y, además, cobraban impuestos. Hoy en día, en la zona sur, aún quedan partes de la muralla bien conservadas y visibles.

En cuanto a los edificios más importantes, destacamos la Basílica de Santa María de Fiore. Es una catedral de arte gótico y del primer Renacimiento Italiano, uno de los edificios más grandes de la cristiandad. También destacan varias iglesias como la de Sta. María Novella, Santa Trinità, etc. Además, hay una serie de Palacios importantes como el Palacio Barguello, el Palacio Pitti y el de los Uffizi entre ellos. El Palacio Barguello (citado en la imagen) fue construido en 1255 para albergar el consultorio de Florencia, hoy en día es un museo.

En conclusión, Florencia es una ciudad rica en arquitectura y escultura, ya que podemos ver rasgos de arte gótico además de rasgos renacentistas. La ciudad, con el paso del tiempo, se ha ido desarrollando dejando atrás el sector agrícola y se ha producido un auge en la industria. En diferentes tierras agrícolas que rodeaban la ciudad se implantaron numerosas infraestructuras que modernizaron la región. Hoy en día, Florencia es una ciudad con gran importancia comercial y turística.

Esther Jiménez


[1] Exilio de Cosme: Rinaldo degli Albizzi le hizo arrestar en 1433 acusándole de malversación.

[2] Signoria: órgano de gobierno de Florencia durante la Edad Media y el Renacimiento.

30/10/12

FLORENCIA (Giuseppe Zocchi, 1741)

He elegido el cuadro “El Arno en el puente Santa Trinita” hecho por Giuseppe Zocchi en el año 1741. En él se representa una zona de la ciudad de Florencia, concretamente la zona por la que trascurre el río Arno que separa la ciudad en dos, y en la que a lo largo de la historia se han ido construyendo puentes para conseguir la conexión entre las dos zonas de las ciudad.

Se trata de un óleo sobre  lienzo  de tamaño 57 x87,5 cm que actualmente se encuentra en el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid. Como ya he dicho anteriormente,  fue pintado por Giuseppe Zocchi en el año 1741. Giuseppe nació en Florencia y ya muy joven hizo viajes a Roma, Bolonia, Venecia  y el norte de Italia donde aprendió y perfeccionó sus técnicas pictóricas. Se dedicó principalmente a representar figuras, aunque después fue contratado para que hiciese siete vistas de la ciudad de Florencia, entre ellas, la que yo he analizado. Los últimos años de su vida fue contratado como grabador oficial para el emperador Franziskus Steeffan de Habsburgo-Lorena. Murió de peste en 1767.

La obra pertenece al siglo XVIII. Florencia siempre fue una ciudad con una gran actividad comercial y unas buenas comunicaciones con Europa, pero cuando comenzó a ser realmente importante fue en el Renacimiento (siglos XIV-XVI). Durante este periodo la cultura invadió las calles, la literatura, las ciencias, las artes, y el pensamiento humanista se extendió. En este periodo encontramos grandes artistas como Donatello, Brunelleschi, Botticelli, Miguel Ángel  y Leonardo entre otros.  Hasta el siglo XVI la ciudad creció y mantuvo relaciones comerciales con otros países Europeos. Florencia estaba bajo el poder de los Medicis, pero poco a poco éstos fueron decayendo, el control de la ciudad se les iba escapando y Florencia iba perdiendo el esplendor que había tenido hasta entonces. A la muerte del duque Gian Gastone, el último de los Medici, los países europeos decidieron en Viena dar la Toscana al duque Francisco I de Lorena, dinastía Franco-Austríaca. Estos proporcionaron de nuevo estabilidad económica a la ciudad. Durante el siglo XVIII se construyeron nuevos puentes, palacios de estilo neoclásico, la ciudad creció en general, comenzó a desarrollarse la industria, pero también aumentó el número de personas pobres, por lo que comenzó un descontento de la gran parte de la sociedad.

Florencia es la capital de la Toscana. Se extiende a la largo del río Arno, entre los Mares Adriático y Tirreno, casi en el centro de la península italiana. El arte, la cultura, la industria y el comercio que se desarrollaron durante el Renacimiento italiano siguen siendo rasgos significativos de la ciudad en la actualidad. El centro de la ciudad de Florencia es de origen romano, por lo que su trazado es en forma de cuadrícula con el foro en el centro de la ciudad como zona de reunión. Como su actividad comercial comenzó a crecer, la ciudad también lo hizo, sobre todo a lo largo de los siglos XII y XIII. La ciudad creció de forma irregular, sin ningún orden.  Apareció una nueva clase social, la burguesía. En cuanto al arte, es el momento del estilo gótico. La burguesía tenía que mostrar su poder, por lo que se construyeron muchos palacios y torres. Las familias burguesas  rivalizaban por tener las torres más altas en sus palacios. Ejemplo de ello son el Palazzo Vecchio o el Palazzo Spini Feroni que aparecen en la imagen. El Campanile también se construyó en esta época, y es que tener una torre alta en la catedral también era símbolo de poder. El Ponte Vecchio también se construyó en este periodo con el fin de conectar la ciudad en expansión, ya que la pasarela romana de madera que unía anteriormente ambos lados del río fue destruida por una inundación. Posteriormente (siglos XVII-XVIII) se construyeron mas puentes porque la ciudad siguió creciendo.

Con la llegada del Renacimiento la ciudad comenzó a ordenarse. Se produce un renacer del clasicismo y se construyen nuevos edificios tanto civiles como religiosos. Se buscaba la amplitud de los espacios, la luminosidad, la simetría, el orden y la perfección clásica.

En cuanto a los palacios, dejan de ser concebidos como fortaleza y pasan a ser residencia de nobles y comerciantes enriquecidos. Tienen estructura cúbica en torno a un patio porticado central, que actúa como distribuidor. En la fachada frecuentemente se usa el típico almohadillado, elementos arquitectónicos de estilo clásico como arcos de medio punto, cornisas muy pronunciadas, las ventanas se colocan de forma ordenada y rítmica y a veces con frontones. Ejemplo de ello son algunos de los palacios que aparecen en la imagen que, aunque fueron construidos en una época anterior, fueron reconstruidos o redecorado durante el Renacimiento. Por ejemplo, el primer palacete que aparece en la imagen si miramos por la izquierda es un edificio de estilo clásico, armonioso, equilibrado, muy simétrico, con los arcos de medio punto y las cornisas salientes.

En los templos religiosos se sigue usando la planta basilical típica del Medievo, pero se utilizan también elementos clásicos. El círculo se considera imagen de la perfección, se buscan espacios amplios y luminosos, y hay un gran interés por la cúpula que simbolizaba el universo. Ejemplo de ello es la catedral de Santa Maria Dei Fiore, cuya cúpula fue construida por Brunelleschi en esta época.

Con la llegada de la revolución industrial, el comercio sigue aumentando y las ciudades continúan expandiéndose. Aparecen nuevos barrios con edificiosde estética neoclásica (siglo XVIII). De nuevo buscan la perfección y se inspiran en el arte clásico. Ejemplo de ello es el Palazzo dei Padre della Missione que de nuevo es un edificio regular, simétrico, equilibrado, con la fachada decorada con los bustos de los Medici.

La sociedad de este siglo XVII-XVIII era una sociedad estratificada. La burguesía cada vez era más rica y presumía de su poder. La industria comenzó a desarrollarse, sobre todo la textil. Los Medici tuvieron un papel primordial en el desarrollo de esta economía, así como en el desarrollo del arte. Practicaban una economía mercantilista. En general, se vivía un periodo de prosperidad económica y social y de crecimiento demográfico. Este crecimiento demográfico se detendrá debido a un aumento de la mortalidad causada por diferentes epidemias que azotarán Florencia durante el siglo XVIII, y la ciudad irá dejando de tener la grandeza de la Florencia del Renacimiento.

Laura Quintín Caudevilla

 

13/05/12

FLORENCIA (Giuseppe Zocchi, siglo XVIII)

 

Esta pintura al óleo fue realizada en la primera mitad del siglo XVIII por Giuseppe Zocchi (1711-1767). Representa la Piazza de la Signoría, que tiene forma de “L” y se sitúa en la parte central de la Florencia romana y medieval. En este lugar se encuentra el Palacio Viejo, a la izquierda de la imagen, que era la sede del poder civil florentino. Fue construido entre los años 1299 y 1314 con una estructura fortificada de carácter medieval, que supuso un modelo para los palacios públicos toscanos construidos posteriormente. El espacio de la plaza es además el corazón de la vida social de la ciudad, como podemos apreciar a través de la incesante actividad humana reflejada en la pintura.

Al fondo, en el centro, encontramos la Logia de la Señoría o dei Lanzi, llamada así porque allí acamparon los Lanzichenecchi en el año 1517. Fue construida entre los años 1379 y 1381 y desde el punto de vista arquitectónico une elementos góticos, como los  pilares de la fachada,  con elementos clásicos  como los arcos. La logia dei Lanzi es un verdadero museo al aire libre, en el que se encuentran varias esculturas de la colección de los Médicis.

En esta plaza también se ubica el Tribunal de las Mercancías, aunque en la pintura no aparece. Se halla más a la izquierda del Palacio Viejo. Esta institución fue erigida en 1359, en el terreno donde estaba el Teatro Romano, para albergar la sede del tribunal mercantil. Por otro lado, podemos visualizar varias estatuas monumentales, como el Marzocco que es un león, símbolo de la ciudad y la Giuditta e Oloferne, una alegoría de la autonomía política de la República Florentina, ambas obras de Donatello. Las dos están situadas frente del Palacio Viejo. También se distingue la Fuente de Neptuno,  diseñada por Bartolomeo Ammannati, cuyo tema principal es mitológico. Delante de esta fuente se situa la Estatua ecuestre de Cosme I de Médici, obra de Giambologna en 1594.

Analizando la morfología y la estructura de la ciudad podemos señalar claramente varias ideas. La ciudad fue fundada por los romanos, y una prueba de ello son las calles rectas que se cruzan perpendicularmente entre sí, rasgo característico de un urbanismo ortogonal o en cuadricula. Las edificaciones son bajas por lo que podemos pensar que las construcciones se desarrollaron en sentido horizontal. Por otra parte, se puede observar que en la plaza se desarrolla un intercambio comercial, lo que le alude al poder económico de la ciudad. Esto era debido a  que se encontraba entre las rutas más importantes de comercio, tanto marítimo como terrestre. Pero también está relacionado con la prosperidad de la banca y las finanzas sucedido desde finales de la Edad Media. Además, se puede percibir en el centro de la imagen  lo que parece una  representación pública destinada al ocio de los habitantes.

Gracias a los descubrimientos arqueológicos practicados a partir de 1974, se ha podido establecer que las primeras actividades de esta plaza se remontan al Neolítico y, que además, la plaza componía una zona importante de la ciudad romana. En el siglo X comenzó un proceso de reconstrucción urbanística que, más tarde, sería demolida para construir la plaza definitiva. Esta plaza comenzó a asumir la forma actual cerca del año 1268,  tras la victoria de los güelfos en la batalla de Benevento, a consecuencia de lo cual demolieron las casas de los gibelinos, derrotados de la batalla. El Palacio de la Signoría fue una construcción contemporánea a esa reforma, transformándose así la plaza en el centro de la vida política ciudadana, en antítesis con el centro religioso de la Piazza del Duomo. 

Posteriormente, en el siglo XIV se creó la Logia de la Señoría para las ceremonias públicas, y el Tribunal de las Mercancías para solucionar las discusiones de tipo civil y comercial. Esta plaza se convertiría en sede del poder civil y fue escenario, además, de ejecuciones públicas. La más importante de ellas fue la del 23 de mayo de 1498, cuando el predicador Girolamo Savonarola fue colgado y quemado por herejía (hay una placa frente a la Fuente de Neptuno que recuerda este hecho). Actualmente, es un espacio urbano con importantes funciones turísticas, comerciales y de ocio, en el que se celebran ceremonias y juegos como la Fiesta de San Juan, el 24 de Junio.

Álvaro Piñonosa Morales

 

13/05/12

FLORENCIA (Franz Hogenberg, 1572)

 

La ciudad de Florencia se encuentra en Italia, en la región de la Toscana, en la confluencia de los ríos Arno y Mugnone. Su origen es etrusco aunque alcanzó su primer desarrollo urbano importante bajo la dominación romana. La imagen de Florencia que exponemos aquí está enclavada en el siglo XVI, en el Renacimiento, un movimiento cultural que nació en Italia y que en contraposición a la Edad Media, dio un mayor protagonismo al ser humano, a las ciencias, a las artes y a la política. El hombre pasó a ser el centro del universo, naciendo así una nueva concepción del mundo. Esta época simboliza la reactivación del conocimiento y del progreso, así como el ascenso de la burguesía con la disolución del feudalismo.

Como se puede observar en la imagen, Florencia estaba rodeada por una muralla que era muy característica de las ciudades medievales para protegerse de los ataques. Sus puertas servían para controlar el acceso y cobrar un impuesto de entrada en la ciudad. En la imagen podemos ver cómo los caminos acaban en las puertas de las murallas.

Al estar partida en dos por el rio Arno, en Florencia tenían un fuerte protagonismo sus puentes, que comunicaban las dos partes de la ciudad. Tal era su importancia que en uno de ellos, el Ponte Vecchio, se instalaron comercios y talleres, sobre todo de joyeros. Este puente, además, unía el casco antiguo de Florencia, donde residía el poder local, con la otra parte de la ciudad, por lo que recibía una gran afluencia de gente. En la imagen podemos observar cómo la gran mayoría del casco urbano está en el margen izquierdo del río y la zona menos densa en el margen derecho. El carácter emblemático de estos puentes llevó a que grandes artistas de la época  se involucraran en su reconstrucción. Así sucedió con el puente de la Santa Trinidad, en el que Miguel Ángel implantó una nueva técnica de construcción utilizando arcos elípticos. En su origen, la mayoría de ellos estaban hechos de madera y fueron reconstruidos en piedra a partir de la Edad Moderna, para darles mayor consistencia.

La arquitectura urbana de Florencia tiene una fuerte influencia renacentista, que se manifiesta en la creación plazas y espacios abiertos para favorecer las actividades públicas de los ciudadanos. Los edificios más importantes en la ciudad, aparte de las viviendas, eran los religiosos y los palacios de las grandes familias de Florencia. Entre los religiosos cabe destacar el Duomo o Catedral de Santa María del Fiore, acabada en 1434. Otras iglesias importantes son la iglesia de Santa María Novella, terminada a mediados del siglo XIII, la iglesia del Santo Espíritu, terminada a finales del siglo XV, y la iglesia de San Miniato al Monte, que lleva el nombre del primer mártir de la ciudad y fue terminada igualmente a finales del siglo XV. Esta iglesia, situada en el alto de una colina, se distingue en la imagen al fondo a la derecha. Fue utilizada como puesto de defensa y artillería contra el asedio que sufrió la ciudad por las tropas de Carlos V.

En cuanto a los palacios, los más representativos son el Palacio Vecchio (1299), llamado así porque la familia Medici, que residía en él, se trasladó al palacio Pitti y este se quedó con el nombre de “viejo”. En él residía el poder de la ciudad y su torre así lo manifestaba. También estaban el Palacio Bargello o del Podestá (1320), construido para albergar el consistorio pero que más tarde se convirtió en prisión; y el Palacio Pitti, construido a mediados del siglo XV como residencia del banquero Luca Pitti, y más tarde de la familia Medici. Otra edificación que sobresale en la imagen es la Fortaleza de Basso (1535), a la izquierda de la imagen, construida por orden de Alessandro de Medicis,  por miedo a una posible revuelta del pueblo de Florencia.

Después de analizar el paisaje y los hitos más importantes de Florencia, se puede advertir la importancia de esta ciudad en el siglo XV, en el que aglutinó a mercaderes, comerciantes, banqueros y artistas, bajo el extraordianario mecenazgo de la familia Medici, favoreciendo su florecimiento. Además de eso, en la imagen podemos observar cómo en la ciudad confluyen muchos caminos, lo que nos da idea de que era lugar de destino desde muchos lugares, donde se mezclaban intereses culturales, comerciales y religiosos.

Miguel Marián Jiménez

 

05/05/12

FLORENCIA (Braun – Hogenberg, 1572)

 

Esta imagen se corresponde con un grabado de la ciudad de Florencia realizado por Franz Hogenberg (1535-1590), pintor alemán que contribuyó con multitud de grabados a la realización de la obra “Civitatis Orbis Terrarum” del cartógrafo Georg Braun. Actualmente esta obra se encuentra en la Biblioteca del Patronato de la Alhambra.

Florencia se encuentra en el centro de Italia, en la región de la Toscana. Se situó en la Vía Cassia por ser una importante ruta entre Roma y el norte de Italia. Inicialmente estuvo poblada por los etruscos, aunque estos fueron colonizados por los romanos y a partir del 59 a. C se funda como Florentia, con la finalidad de acoger a los veteranos del ejército romano. Está localizada en el fértil valle del río Arno, entre suaves y bellas colinas. En un principio se estableció al este del río, que en época romana era navegable y se utilizaba como medio de comunicación. Posteriormente la ciudad comenzó a crecer hacia el otro lado del río y las laderas de las colinas circundantes.

La ciudad posee, aunque no se aprecia en la obra de Hogenberg, planta rectangular típica de una ciudad romana con trazado este-oeste (decumano) y norte-sur (cardo) y recinto amurallado. Dentro de este estaría incluido la catedral o Duomo (originariamente Iglesia de Santa Reparata, S. IV-V). A partir de esta planta romana comienza a desarrollarse un urbanismo característico medieval con un trazado algo más irregular y construcciones compactas, que es fácilmente apreciable en la imagen.

Además, como característica medieval, es típica la muralla que rodea la ciudad, cuya función es principalmente defensiva. La primera muralla se establece con el nacimiento de la propia ciudad en el siglo I. Según los estudios históricos, se puede hablar de la existencia de hasta seis ampliaciones de las murallas debido, por un lado, a las constantes invasiones de bárbaros, lombardos, húngaros  en los siglos IV, IX y XI, y por otro lado, a la necesidad de incorporar los suburbios o barrios nuevos que crecieron extramuros, en torno a las distintas puertas durante los siglos XI y XIII. Aquí sólo se observan la Puerta Romana y la de San Jorge. En el interior del núcleo urbano también se observan espacios verdes que podían ser utilizados como jardines o pequeños huertos a disposición de los distintos vecinos. A partir del XIX se derribarán las murallas casi en su totalidad salvaguardando las puertas y una pequeña parte en el Oltrarno.

Respecto a las funciones y características de los elementos urbanos, podemos destacar la importancia de los puentes para comunicar ambas partes de la ciudad. El más famoso de todos, el Ponte Vecchio fue construido en 1345 y allí estaban instalados carniceros, curtidores y herreros que posteriormente fueron expulsados en 1593 por hacer demasiado ruido y verter basura en el río. Desde entonces y hasta la actualidad se instalaron orfebres, joyeros y forjadores.

En cuanto a los edificios significativos, con el surgimiento de las órdenes mendicantes en el s. XIII se revalorizarán las iglesias que ya existían y se construirán otras nuevas fuera de las murallas. Con el auge de la economía en Florencia, siglo XV, los banqueros y mercaderes se construirán palacios nobles y costearán la ornamentación de las iglesias, fomentando el renacimiento de las artes. Claro ejemplo de ello son Il Duomo y las iglesias de San Lorenzo, San Marco, Sta. Mª Novella, Santa Croce, Santa Trinitá, etc. Respecto a los edificios civiles, destacan el ya citado Ponte Vecchio y el Barguello, construido en 1255 para ayuntamiento, posteriormente utilizado como prisión y actualmente museo nacional de escultura. Entre los palacios cabe citar el Vecchio (iniciado en 1299 y todavía hoy utilizado como sede del ayuntamiento), el Pitti (construido en 1457 por el banquero Pitti que, arruinada su familia, hubo de venderlo a los Médici), el de los Uffizi (del año 1560, donde estaban las oficinas de administración de Cosme I). Se aprecia también la Piazza della Signoria, donde se congregaban los ciudadanos para el parlamento, así como numerosas plazas y calles importantes.

Las viviendas que se observan en la obra son de una o varias plantas. Las casas rurales extramuros, algunas próximas a la ciudad, otras en las colinas, mantienen una explotación agropecuaria de subsistencia, dedicándose al cultivo de la vid y el olivo, muy característicos de la región. Desde el punto de vista económico, en el siglo XIII había multitud de artesanos de tipo menor (lenceros, carpinteros, vinateros, comerciantes de aceite, sal y quesos, curtidores, cerrajeros, etc.), destacando, a principios de ese siglo, el sector textil (Arte di Calimala y Arte della Lana) el cual ofreció ingentes beneficios gracias a su comercio y su red financiera. En poco tiempo su principal negocio acabó siendo el bancario. En 1252 se acuñaba el florín de oro, que fue la principal moneda de cambio en la Europa occidental. Además, a partir de 1260 se reconocieeon las artes del cambio, de la seda, de los merceros, especieros, médicos y peleteros. Esta floreciente industria permitió a los distintos gremios convertirse en mecenas de las artes.

A modo de resumen, se observa un desarrollo significativo de la población a ambos lados del río, con infraestructuras evidentes como son los puentes y los caminos circundantes y, del mismo modo, un importante uso del suelo con fines principalmente agrícolas y ganaderos. La evolución histórica ha demostrado que la ciudad se ha extendido más allá de las colinas con destrucción de la flora del entorno y contaminación del río Arno, además de realización de grandes infraestructuras derribando los propios límites (murallas) de la ciudad, propio de una sociedad industrializada.

 Susana Castro Salcedo