25/04/16

DRESDEN (Bernardo Bellotto, 1750)

Imagen Dresden

This image has been gathered from the website “Web Gallery of Art” and corresponds to Bellotto’s collection of artworks referred to Dresden city. Neumarkt is the square that it is represented in this picture. It is placed in downtown, old quarter, close to a meander that the river Elba does. The work, entitled “New Market Square in Dresden”, was painted in 1750 by oil on canvas and its measurements are 136 x 236 cm. Now, this painting is preserved at the Gemäldegalerie, in Dresden. The author is Bernardo Bellotto (Venice, 1721 – Warsaw, 1780), who was an Italian painter and engraver specialised as a vedutista, it means, a painter of urban landscapes. Bellotto began his artistic formation when he was 15 years old, in the workshop of his uncle Giovanni Antonio Canal, Canaletto. There he perfected the painting of vedute. He travelled a lot and worked for the royalty in Dresden, Vienna and Munich, but he eventually lived in the court of Estanislao II Poniatowski, in Warsaw.

Dresden is the capital of the Saxony, Germany. Located in Europe center, it is an economic important place since it had a great relevancy in trade. Thanks to the Elba river, the city could have raw materials for its economic development, many of them extracted directly from the river and others by using its water for cropfields and water supply. Owing to these factors, the city could develop trade across the river and more beyond to the sea. As a result of this, the middle class experienced a rapid growth aimed to be the dominant class in Modern Times. After that, many reformations were done with the addition of new buildings highlighting the power of the bourgeoise and the socio-economic development of the city.

The city had an irregular layout from medieval times but in the Baroque era it experienced an important urban development. As a consequence, the ancient buildings were knocked down to be able to construct new squares and open spaces with a more regular plan, as it appears in the picture. Thus, Neumarkt looked like being more spacious, squared and spectacular thanks to the openings among buildings, the wide area in the centre and the baroque façades of the new palaces. This renovation also contributed to enlarge the urban space. It is true that Dresden is so-called the “Florence of Elba” due to the monumental importance of its Baroque type of buildings, constructed from the century XVII onwards.

In this picture it is possible to observe how the fundamental activity in the Baroque era was trade. Also the importance of Lutheran religion and its historical importance for the whole Germany. As an example, the most significant construction displayed in the background, on the right, is the Frauenkirche. This is a Protestant church, with a central ground plan constructed between 1726 and 1743. During the Second World War it was almost totally destroyed because of Dresden Bombing, in 1945. The German Democratic Republic supported its ruins as a monument that remembered the destruction of the war. After the Fall of Berlin Wall, its reconstruction was begun in 1994 and finished in 2005. Nowadays, it is a symbol of peace. Its dome of round stone dominates the whole city and contributes to give an inspirational perspective to the narrow streets and the irregular plan of the city. Also, in Neumark, there is a statue that conmemorate the importance of Martin Luther and how Dresden is one of the most emblematic places for the Protestantism.

Another important building is the Stallhof, that was part of the Royal Palace complex and served, in the 17th Century, as headquarters and scenary of horse spectacles. It was finished in 1591 by Cristiano I. Today it is still used for cultural events as well as the Christmas Market, the Striezelmarkt, which is one of the most ancient and large markets of Germany. Occasionally, spectacles of horses and theatre events take also place here.

Lucía Arias García

07/06/14

DRESDE (Bernardo Bellotto, 1747)

Dresde, Bernando Bellotto, 1747

Esta imagen representa el Nuevo Mercado situado en el casco histórico de la ciudad alemana de Dresde en 1747. La obra se denomina el Neumarkt en Dresde y  se encuentra en el Museo del Hermitage en San Petersburgo. Es un óleo sobre lienzo con unas dimensiones de 134,5 × 236,5 cm. Su autor, Bernardo Bellotto, también conocido como “Canaletto El Joven” por su tío Canaletto, fue un artista famoso por su precisión a la hora de representar vistas urbanas de algunas de las principales capitales europeas. Considerado maestro absoluto de la perspectiva, este artista utilizó como género pictórico el vedutismo donde se desarrollaban imágenes panorámicas de ciudades con minuciosos detalles. De hecho, sus pinturas han sido una importante fuente de información histórica porque algunas de sus obras, como esta que comentamos aquí, sirvieron de inspiración para la reconstrucción de edificios históricos destruidos durante la II Guerra Mundial.

La ciudad de Dresde, situada al este de Alemania, posee un emplazamiento estratégico en el centro de Europa, por ser un nudo de transportes y un centro económico muy importante. Asentada en el valle del río Elba, que atraviesa la ciudad, está rodeada de praderas que ofrecen unas condiciones idóneas para su poblamiento. Por otra parte, el río Elba es una arteria de comunicaciones fundamental ya que constituye uno de los principales ríos navegables de Europa Central.

El lugar mostrado en la imagen corresponde al Nuevo Mercado (Neumarkt en alemán) situado en la plaza central de la ciudad. En el  siglo XVI Dresde se convirtió en la residencia de reyes y centro del Renacimiento y posteriormente del Barroco Europeo, pero tras la Guerra de los Treinta Años la ciudad quedó hundida. A partir de 1694, con el reinado de  Augusto El Fuerte, la ciudad consiguió recuperar su antiguo esplendor gracias al apoyo económico y cultural promovido por la corte electoral. El deseo del príncipe Augusto era que la ciudad se asemejara a Venecia. Para ello creó grandes edificaciones barrocas y reconstruyó otras renacentistas.

La disposición y el trazado de las calles estrechas que desembocan en la plaza nos muestran un plano irregular, en el que destaca una imagen muy compacta de los edificios. En el margen derecho podemos ver la abundancia de casas de estilo barroco. Eran los hogares de la burguesía, característicos por tener un patio central porticado y cubierto a dos aguas. La planta alta era destinada a la vivienda donde los balcones lucían barandillas con llamativos colores y la planta inferior servía como almacenaje u otros servicios. La burguesía contribuyó a fomentar entre la ciudadanía el interés hacia el coleccionismo de arte. La ciudad fue cambiando su fisonomía con la proliferación de casas burguesas ornamentadas, con enormes patios que se utilizaban para exposiciones y usos comerciales. Así, se pusieron de moda las cafeterías elegantes trayendo consigo la galantería, la exquisitez en la indumentaria y las buenas maneras.

Al fondo y ocupando la parte más céntrica de la obra vemos la iglesia más importante del Barroco alemán, la Frauenkirche  construida tan sólo 4 años antes del cuadro y convertida sin duda en el símbolo de Dresde. A su lado izquierdo y formando parte del Palacio Real, vemos el Stallhof (o patio de los establos) de origen medieval y a su lado, el Johanneum, ambos edificios renacentistas y destinados a actividades equinas. La plaza suponía  un centro de negocios y de comercio importante. Belloto nos muestra la importancia de las actividades de caballos a través de los carruajes que llegan al grandioso Johanneum. A su alrededor podemos apreciar a personas de clase alta diferenciadas por su vestimenta (pelucas blancas, vestidos de panel ancho…) y a personas de la clase obrera con ropas más sencillas. Gracias al crecimiento de estos años la población se triplicó y también se estableció una comunidad judía especialmente próspera. Aumentó el poder adquisitivo de la clase media y se impulsó la industria textil y del hierro. Por convertirse en uno de los centros culturales más famosos de Europa, la ciudad estaba poblada por intelectuales, profesores y artistas, así que la burguesía era la clase social dominante en la ciudad.

Este lugar ha sido víctima de guerras, conflictos políticos, batallas revolucionarias e inundaciones en diferentes etapas de la historia pero, sin duda, su mayor destrucción se produjo en febrero de 1945, por culpa del bombardeo sistemático de la aviación aliada durante la II Guerra Mundial. Todavía hoy, el centro histórico de Dresde se sigue restaurando.

Patricia Benito López