VALLADOLID ( F.Hogenberg y G.Braun, año 1574)

 

Este grabado calcográfico en plancha de cobre y coloreado a mano con acuarela, nos muestra una representación de formato apaisado sobre  la ciudad de Valladolid en el siglo XVI. Fue realizada por Frans Hogenberg y Georg Braun en el año 1574 y pertenece a un proyecto editorial denominado Civitates orbis terrarum que contiene imágenes aéreas y mapas de ciudades de todo el mundo elaboradas por diferentes artistas. En la parte superior aparece el nombre de “Vallisoletvm”, lo que significa Valladolid en latín y en la parte inferior izquierda, se vuelve a repetir esa  misma palabra en un recuadro junto con una nota explicativa también en latín sobre su historia y geografía. En él se refleja esta ciudad como la principal residencia de reyes,  príncipes y nobles. También hace alusión en sus últimas letras al río Pisuerga, considerado como una maravilla. La provincia se encuentra situada en la Meseta septentrional, rodeada de valles, cerros, paramos o ríos como el Pisuerga y su afluente el Esgueva.

No obstante, si nos detenemos más concretamente en observar la ciudad a través del grabado, podemos apreciar que constituye una extensa llanura donde se aprecia en todo su alrededor campos de cultivo y espacios dedicados únicamente al sector primario, así como campiñas o pequeños huertos. Valladolid, no comenzó a repoblarse  hasta la Edad Media gracias a Alfonso VI, lo que contribuyó a su crecimiento demográfico y a la creación de instituciones. La primera mitad del siglo XVI, supuso un momento de máximo esplendor político, financiero y judicial lo que la llevo a convertirse en la capital del imperio español hasta el año 1606, estableciéndose las Cortes, la Chancillería, La Real Audiencia e incluso fue el escenario de la boda de los reyes Católicos y de la muerte de Cristóbal Colon. En esta época, reinaba en España Felipe II nacido en esta misma ciudad y  la sociedad estaba organizada en estamentos (nobleza, clero y campesinado). Como podemos observar en el grabado, Valladolid en esta época todavía conservaba restos medievales, entre ellos las murallas, también condensó en su núcleo gran cantidad de viviendas individuales, así como monumentos importantes, edificios y torres distribuidas. Entre ellos podemos destacar La Iglesia de Santa María de la Antigua del S. XI declarada monumento nacional en 1897 o la iglesia de Santiago Apóstol. Más a la derecha encontramos la Plaza Mayor, donde se llevaban a cabo los espectáculos y todo tipo de actividad comercial. En el convento de San Francisco del S.XIII, fue enterrado Cristóbal Colón, este concentró una vida social y religiosa hasta su demolición en el año 1836. A su izquierda podemos apreciar el palacio de Santa Cruz del siglo XV y si nos situamos en el extremo izquierdo del grabado, encontramos la iglesia de San Pablo del siglo XV donde fueron bautizados los reyes Felipe IV y Felipe II o la iglesia de San Esteban del siglo XIII. Por otro lado, el resto de torres que se aprecian en el grabado formaban parte de la muralla que rodeaba la ciudad.

En cuanto a su morfología, Valladolid se caracterizó por ser irregular al no apreciarse con exactitud formas geométricas en el trazado de las calles, estas últimas eran estrechas y cortas para aprovechar mejor el espacio y desembocaban en diferentes barrios y plazas como la plaza mayor donde se realizaban la mayoría de las celebraciones de aquella época, esta característica es propia de las ciudades antiguas donde no había cavidad para los medios de transporte. Los barrios, contaban con gran cantidad de huertos rodeados de cercas, principalmente los que se encontraban a las afueras de la ciudad como se puede apreciar en el extremo izquierdo del grabado. En su extremo derecho, próximo a la puerta de entrada a la ciudad, se encuentra un arrabal separado del núcleo de la ciudad por una muralla interna de la cual podemos apreciar algunos de sus restos  medievales. El límite de la ciudad lo marcaba una muralla medieval cuyos restos también se aprecian, separándola de los campos de cultivo y las redes viarias con las que contaba la ciudad se encontraban concentradas facilitando la comunicación con el entorno natural. Otro de los aspectos a destacar que provocó la migración a esta ciudad, la fertilidad del suelo y el desarrollo de ella en todos sus ámbitos, fue la presencia del río Pisuerga que bordeaba  gran parte de la ciudad, no obstante, en el grabado  no se puede observar este detalle al ofrecer  una visión más central de ella.

Durante el siglo XVI, Valladolid gozó de unas condiciones agrícolas óptimas debido no solo a la fertilidad de la tierra, sino también a las condiciones climáticas favorables y a la cercanía del  caudaloso río Pisuerga que dotaba a la tierra de una humedad considerable, lo que contribuyó a la explotación agrícola y a la elaboración de  campos de cultivo situados a las afueras de la ciudad, esto queda reflejado claramente en el grabado, donde se distinguen muchos de ellos distribuidos por toda la llanura.  El ganado entre otras cosas, era utilizado para las tareas agrícolas como el arado, el trillo, etc. Esta realidad pretende transmitirla el autor del grabado a través del dibujo de un agricultor con dos bueyes que podemos apreciar en la zona inferior central del grabado, situándolo a las afueras de la ciudad. Para concluir, otro de los aspectos que es necesario destacar de la ciudad de Valladolid en este siglo, es su actividad comercial tan notable siendo su principal escenario la Plaza Mayor, en ella se establecieron mercados orientados principalmente a los productos textiles y de alimentación.

Ciudad del arte-Power point

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