31/05/17

VALLADOLID ( F.Hogenberg y G.Braun, año 1574)

 

Este grabado calcográfico en plancha de cobre y coloreado a mano con acuarela, nos muestra una representación de formato apaisado sobre  la ciudad de Valladolid en el siglo XVI. Fue realizada por Frans Hogenberg y Georg Braun en el año 1574 y pertenece a un proyecto editorial denominado Civitates orbis terrarum que contiene imágenes aéreas y mapas de ciudades de todo el mundo elaboradas por diferentes artistas. En la parte superior aparece el nombre de “Vallisoletvm”, lo que significa Valladolid en latín y en la parte inferior izquierda, se vuelve a repetir esa  misma palabra en un recuadro junto con una nota explicativa también en latín sobre su historia y geografía. En él se refleja esta ciudad como la principal residencia de reyes,  príncipes y nobles. También hace alusión en sus últimas letras al río Pisuerga, considerado como una maravilla. La provincia se encuentra situada en la Meseta septentrional, rodeada de valles, cerros, paramos o ríos como el Pisuerga y su afluente el Esgueva.

No obstante, si nos detenemos más concretamente en observar la ciudad a través del grabado, podemos apreciar que constituye una extensa llanura donde se aprecia en todo su alrededor campos de cultivo y espacios dedicados únicamente al sector primario, así como campiñas o pequeños huertos. Valladolid, no comenzó a repoblarse  hasta la Edad Media gracias a Alfonso VI, lo que contribuyó a su crecimiento demográfico y a la creación de instituciones. La primera mitad del siglo XVI, supuso un momento de máximo esplendor político, financiero y judicial lo que la llevo a convertirse en la capital del imperio español hasta el año 1606, estableciéndose las Cortes, la Chancillería, La Real Audiencia e incluso fue el escenario de la boda de los reyes Católicos y de la muerte de Cristóbal Colon. En esta época, reinaba en España Felipe II nacido en esta misma ciudad y  la sociedad estaba organizada en estamentos (nobleza, clero y campesinado). Como podemos observar en el grabado, Valladolid en esta época todavía conservaba restos medievales, entre ellos las murallas, también condensó en su núcleo gran cantidad de viviendas individuales, así como monumentos importantes, edificios y torres distribuidas. Entre ellos podemos destacar La Iglesia de Santa María de la Antigua del S. XI declarada monumento nacional en 1897 o la iglesia de Santiago Apóstol. Más a la derecha encontramos la Plaza Mayor, donde se llevaban a cabo los espectáculos y todo tipo de actividad comercial. En el convento de San Francisco del S.XIII, fue enterrado Cristóbal Colón, este concentró una vida social y religiosa hasta su demolición en el año 1836. A su izquierda podemos apreciar el palacio de Santa Cruz del siglo XV y si nos situamos en el extremo izquierdo del grabado, encontramos la iglesia de San Pablo del siglo XV donde fueron bautizados los reyes Felipe IV y Felipe II o la iglesia de San Esteban del siglo XIII. Por otro lado, el resto de torres que se aprecian en el grabado formaban parte de la muralla que rodeaba la ciudad.

En cuanto a su morfología, Valladolid se caracterizó por ser irregular al no apreciarse con exactitud formas geométricas en el trazado de las calles, estas últimas eran estrechas y cortas para aprovechar mejor el espacio y desembocaban en diferentes barrios y plazas como la plaza mayor donde se realizaban la mayoría de las celebraciones de aquella época, esta característica es propia de las ciudades antiguas donde no había cavidad para los medios de transporte. Los barrios, contaban con gran cantidad de huertos rodeados de cercas, principalmente los que se encontraban a las afueras de la ciudad como se puede apreciar en el extremo izquierdo del grabado. En su extremo derecho, próximo a la puerta de entrada a la ciudad, se encuentra un arrabal separado del núcleo de la ciudad por una muralla interna de la cual podemos apreciar algunos de sus restos  medievales. El límite de la ciudad lo marcaba una muralla medieval cuyos restos también se aprecian, separándola de los campos de cultivo y las redes viarias con las que contaba la ciudad se encontraban concentradas facilitando la comunicación con el entorno natural. Otro de los aspectos a destacar que provocó la migración a esta ciudad, la fertilidad del suelo y el desarrollo de ella en todos sus ámbitos, fue la presencia del río Pisuerga que bordeaba  gran parte de la ciudad, no obstante, en el grabado  no se puede observar este detalle al ofrecer  una visión más central de ella.

Durante el siglo XVI, Valladolid gozó de unas condiciones agrícolas óptimas debido no solo a la fertilidad de la tierra, sino también a las condiciones climáticas favorables y a la cercanía del  caudaloso río Pisuerga que dotaba a la tierra de una humedad considerable, lo que contribuyó a la explotación agrícola y a la elaboración de  campos de cultivo situados a las afueras de la ciudad, esto queda reflejado claramente en el grabado, donde se distinguen muchos de ellos distribuidos por toda la llanura.  El ganado entre otras cosas, era utilizado para las tareas agrícolas como el arado, el trillo, etc. Esta realidad pretende transmitirla el autor del grabado a través del dibujo de un agricultor con dos bueyes que podemos apreciar en la zona inferior central del grabado, situándolo a las afueras de la ciudad. Para concluir, otro de los aspectos que es necesario destacar de la ciudad de Valladolid en este siglo, es su actividad comercial tan notable siendo su principal escenario la Plaza Mayor, en ella se establecieron mercados orientados principalmente a los productos textiles y de alimentación.

Ciudad del arte-Power point

30/05/17

GERONA (Jordi Puig, 2009)

Foto 4

La siguiente imagen de Gerona corresponde con una lámina expuesta en La Casa de Lladó, una casa rural sita en Lladó, Gerona, en 2009, realizada por Jordi Puig desde el puente de Hierro.

La historia de la ciudad se remonta a la época de los íberos. Pompeyo, hacia el 77 a.C., construyó un oppidum (término genérico en latín que designa un lugar elevado cuyas defensas naturales se han visto reforzadas por la intervención del hombre y los ocupantes romanos fundaron la originaria Gerona, denominada en latín Gerunda. La ciudad de Gerunda se repobló, convirtiéndose en un importante centro de la región. A pesar de que se encontraba en el interior de la comarca y lejos de la costa, se favorecía de una buena conexión con el puerto de Ampurias, enclave comercial en el Mediterráneo occidental.

En el siglo I a.C., los romanos levantaron una poderosa fortaleza que trazaba un perímetro casi triangular; una especie de acrópolis, la Força Vella, muy bien protegida por muros construidos a base de grandes sillares de piedra. Fue el primer recinto de la ciudad, inalterado hasta el año 1000 y perceptible aún hoy en algunos paramentos de las murallas. La estructura de la ciudad de Gerunda era atípica e irregular donde las murallas no se utilizaban únicamente para fines militares, servían también para definir los límites de la ciudad y separarla del campo. Aun así se pueden distinguir las partes básicas de la ciudad romana.

Otra parte de la ciudad de Gerona la componía la agricultura. La producción agrícola y manufacturera se concentraba en los centros agrícola-ganaderos con los que se abastecía a la ciudad; la mayoría de las veces eran propiedad de los hacendados que vivían en la ciudad y delegaban la administración de las mismas a sus subordinados. Se cultivaban cereales, olivos y viñas, la ganadería la componían el ovino, vacuno y caprino, y existían, además, unos cuantas fábricas de cerámica.

Cuando llegaron los musulmanes, el nuevo poder impuso un tributo personal y territorial, pero éste no duró mucho por la cercanía con el imperio carolingio. La organización carolingia convirtió a Gerona en sede condal, y ésta pudo superar los tiempos más difíciles del peligro musulmán. Continuó el crecimiento de forma desorganizada propio de la edad Media (calles estrechas y sinuosas, ciudad refugio, nuevos barrios más allá de las murallas, etc.) y se construyeron nuevas murallas que reforzaron la plaza fuerte y fue ése el momento de máximo esplendor de la comunidad judía de la ciudad.

Su casco histórico o Barri Vell es uno de los cascos medievales que mejor se conserva de España. Se encuentra delimitado en el este por el llamado Paseo de la Muralla, el camino de ronda de las antiguas murallas carolingias (s. IX) y del bajo medievo (s. XIV y XV). Entre sus monumentos destacan el Call, antiguo barrio judío, así como las famosas y coloridas Casas del Oñar, construidas en la ribera de dicho río y muy cerca de la Catedral. El casco antiguo de Gerona contiene todo el patrimonio artístico más relevante de la ciudad y está cercado por inmensos lienzos de muralla que se pueden recorrer por el Paseo Arqueológico y el Paseo de fuera Muralla, con un bello mirador sobre la ciudad.

La impresionante fachada de la Iglesia de Sant Feliu, basílica originaria de los primeros tiempos del cristianismo, destaca entre los edificios. Éste era el templo principal de Gerona antes de la construcción de la catedral. Erigida en honor al mártir San Félix, su construcción se alargó desde el siglo XII hasta el siglo XVII y conserva buena parte del edificio románico, completado más tarde con las naves y las cubiertas góticas, y la fachada barroca.

Muy cerca de allí se encuentra la Catedral de Santa María, situada en el punto más alto de la ciudad. Su construcción se inició en el siglo XI en estilo románico, siguiendo en el XIII con el gótico, y se terminó en el siglo XVIII en estilo barroco. Conserva tan solo el claustro románico del siglo XII y la torre de la misma época que data del año 1040. Para acceder al templo hay una magnífica escalinata construida entre los años 1686 y 1699.

El crecimiento de la ciudad continuó entre los siglos XV y XVII, realizándose mejoras en las murallas para protegerla de los ataques de las tropas francesas en el marco de las numerosas guerras europeas. Hacia 1889, el Estado mayor del ejército español suprimió la categoría de plaza fuerte que ostentaba Gerona y se permitió el derribo de una parte de las murallas del sur de la ciudad. Gerona empezó a tomar la forma que tiene hoy en día, viendo cada vez más esquemas ortogonales, avenidas diagonales y ejes dominantes. Este crecimiento provocó también la creación de los ensanches de la ciudad, característicos de nuestro tiempo. De ahí la diferencia en las características de las construcciones que aparecen a ambos lados del río Oñar de nuestra fotografía: casas antiguas en el margen derecho del río y edificaciones modernas propias del siglo XX en el margen izquierdo del mismo.

Antonio Izquierdo

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26/05/17

TOURNAI (Jakob van Deventer, 1588)

Tournai.jpg

Este mapa fue realizado por el cartógrafo holandés del renacimiento Jakob van Deventer (1500/1505, Kampen – 1575, Colonia). Fue conocido por cartografiar todos los pueblos y ciudades holandesas de su tiempo. Este mapa fue publicado en 1588 en la IV edición de Civitatis Orbis Terrarum, proyecto editorial creado por Frans Hogenberg (1535, Mechelen – 1590, Keulen) y Georg Braun (1541, Keulen – 1622, Keulen). Estos atlas contaron con varios grabadores, ilustradores y cartógrafos; tenían además textos en latín que acompañaban a las imágenes y hacían una descripción de la historia, geografía y aspectos sociales y económicos de la ciudad.

Tournai, conocida como la ciudad de los cinco campanarios, está situada en la región valona de Bélgica, concretamente en la provincia de Hainut. Alrededor del s.I a.C fue una ciudad galo-romana o franca. Con el nombramiento del obispo Eleuterio (456 – 532) para representar a Clodoveo I (466 Tournai – 511 París)  en Tournai, comenzará un gobierno de obispos que llevaron a cabo los poderes civiles y religiosos durante varios siglos. Con los privilegios obtenidos, la ciudad se libera tras luchas de sus ciudadanos del poder religioso y pasa a pertenecer a la corona de Francia a partir del 1187. Desde el siglo XV formaba parte de las Diecisiete Provincias, una unión de estados feudales  que formaban los Países Bajos borgoñones, unidos entre el siglo XIV y XV y con autonomía de estado. Alrededor del s. XII hasta el XV se puede denominar como el periodo de la edad de oro por su crecimiento de la población, el comercio tan próspero y por la construcción de nuevas edificaciones.  Tras la Guerra de los ochenta años (1568 – 1648) se dividieron las provincias y los Países Bajos del sur fueron gobernados sucesivamente por los Hasburgo españoles y austriacos. Tuvo un papel histórico, económico y cultural importante en el Condado de Flandes durante la Edad Media. Actualmente es sede episcopal.

En la Edad Media fue un centro de objetos de cobre y producción de paños y tapices; hacia el siglo XVII fue conocida por el trabajo de las alfombras. Todo esto se debe a la localización de la ciudad a los lados del río Escalda. También hubo una famosa escuela de escultura. Entre sus ilustres figuras encontramos al pintor primitivo flamenco Rogier van der Weyden (1399 – 1464). Actualmente, gracias a la caliza existente y a su explotación, tiene una industria del cemento muy fuerte, ya que por el curso del río es un lugar propicio para el comercio, factor determinante en la economía de Tournai.

Tournai se sitúa en una falla anticlinal (dividida por el valle del río Escalda) orientada de este a oeste y fallas de desgarre dextral. La zona de llanura se encuentra en el norte y la meseta en el sur. No destaca por su vegetación aunque hay algunos tipos de entorno natural en la ciudad de Tournai como parques, terrenos baldíos, zonas húmedas como marismas, las antiguas canteras como la de Oriente y alguna zona boscosa. Tournai goza de un clima templado oceánico: pequeñas variaciones de temperatura estacionales y lluvias moderadas durante todo el año.

La imagen nos muestra el plano de la ciudad preindustrial amurallada, con una morfología urbana medieval del siglo XII y calles irregulares que se extienden en paralelo a los dos lados del río Escalda (Escault en francés). Se puede ver un anillo interior fortificado y urbanizado que pertenece al origen de la ciudad galo-romano. La Gran Plaza era por tanto la antigua necrópolis durante este periodo, lo que significa que se encontraba a las afueras de la ciudad, junto con las parcelas vegetales irregulares (situadas en la parte oeste de la ciudad) que podemos ver alrededor de la segunda fortificación. Su fortificación posterior se llevaría a cabo durante el siglo XII y se puede apreciar la muralla exterior situada dentro de un foso con agua. Dentro de esa segunda fortificación,  en la parte izquierda del mapa, podemos ver que las edificaciones se estructuran en torno a la plaza, Beffroi y la catedral de Notre-Dame; en la parte derecha se estructuran a partir de la iglesia de Saint-Brice, como ocurría en la primera fortificación.

Los elementos más representativos de la ciudad son:

Beffroi, campanario de Tournai, fue construído a partir 1188 -por lo que es el campanario más antiguo de Bélgica- cuando se permitió a los burgueses tener una campana. Sirvió como torre de vigilancia, prisión, ayuntamiento y torre de alarma. Tiene cuatro torres, 74m de alto y un carillón de 43 campanas.

Catedral de Nuestra Señora de Tournai (Notre-Dame) se construyó en el s. XII sobre la planta de un edificio más antiguo datado del s. V. Combina por tanto tres estilos que se pueden ver en la nave del periodo románico, el coro gótico y el transepto que es de un estilo transitorio entre ambos.

La plaza, Grand-Place, de planta triangular, está formada actualmente por palacios del siglo XVII y dominada por el campanario. Rodeando la plaza hacia el sur, se ubica la la antigua Casa ‘Al Traillé’, en la parte oeste de la plaza está la románica Eglise Saint Quintín del siglo XIII. En el centro de la plaza se halla la estatua de Cristina de Lalaing, princesa d’Espinoy.

Fort Rouge (muralla), debe el nombre a que estaba recubierta de azulejos de ese color. Por las excavaciones de 1998, dicen que la muralla podría haberse construído a finales del siglo XII por el tipo de características que tienen sus torres de defensa, levantada sobre construcciones romanas.

Ponts des trous (puente) s.XIII, es uno de los tres puentes de río militares que aún existe en el mundo y  de los vestigios más prestigiosos de la arquitectura medieval. El nombre se debe a los tres grandes “agujeros” por los que podían pasar las embarcaciones.

 Helvia Pasamar

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24/05/17

BOLONIA (Joan Blaeu, 1663)

Bolonia Ciudad Arte

La ilustración que nos ocupa es una representación a vista de pájaro o en perspectiva desde el noreste del plano de la ciudad de Bolonia realizada por Johannes Blaeu (1596-1673) en 1663, quien llegaría a ser cartógrafo oficial de la Compañía Holandesa de las Indias Orientales. Esta obra de título “Bononia Docet Mater Studiorum Illustrissimo Senatui Bononiensi” está dedicada por el autor a Beatissimi Patris Alexandri Septimi, Pontificis Maximi y queda recogida dentro de la obra “Theatrum Civitatum et Admirandorum Italiae, Ad aevi veteris & praesentis temporis faciem expressum” que se encuentra en la Biblioteca Nacional de España y que se puede consultar a través de la web de la Biblioteca Digital Hispánica.

Desde el mar Adriático hasta el valle del Po, siguiendo la línea de los Apeninos más septentrionales, la rectilínea vía Emilia fundó las colonias de Parma, Módena, Bolonia y Rímini entre otras como vanagloria del poder del Imperio Romano. Hablar de Bolonia supone hablar de 3.000 años de historia, Felsina para los etruscos o Bona para los celtas. En el año 189 a.C. se funda Bolonia, colonia romana, como parte de la estrategia de asentamientos a lo largo de la vía Emilia, vía que da nombre a esta zona de la península itálica y que se conoce como Emilia Romaña.

Los estrictos criterios romanos diseñaron el trazo de Bolonia según el modelo de ciudad colonial con dos calles principales que se cruzaban en el Foro: el Cardo máximo que atraviesa de norte a sur y el Decumano máximo que da continuidad a la vía Emilia, actualmente ocupada por las vías Ugo Bassi, Rizzol y Strada Maggiore. Sobre éstas se dispuso la cuadrícula urbana que dio lugar a un recinto cuadrado. La caída del Imperio supuso el levantamiento de un primer anillo conocido como “Cerchia di Selenita”. La conquista Lombarda supuso un giro en la evolución y diseño del plano de la ciudad. Sobre el lienzo, la tendencia ortogonal de la ciudad romana sería sustituida por la extensión del plano de forma radiocéntrica.

Su localización estratégica le proporcionó una gran prosperidad durante el Medievo, hecho que constata la construcción de la universidad en el 1088 y las numerosas torres de gran altura que son hoy símbolo de la ciudad. Estos tiempos de pujanza significaron un gran crecimiento demográfico que determinó la construcción del segundo anillo o “Cerchia del Mille” (1176-1192). La ordenación del crecimiento mantuvo la base reticular romana en la zona occidental mientras que en la zona oriental se continuó con las directrices radiales lombardas.

A finales del siglo XIII, Bolonia era la quinta ciudad más poblada de Europa por detrás de Córdoba, París, Venecia y Florencia, y junto con Milán la mayor área de industria textil de Italia. Aunque estaba lejos del mar poseía el sistema de canales más avanzados de Europa (Leonardo da Vinci diseño uno de ellos) que abastecía de energía hidráulica a sus fábricas y favorecía el transporte de las materias primas y sus productos manufacturados. Este periodo impulsó la construcción de un nuevo anillo que ampliaría considerablemente el recinto urbano. Será esta tercera y última muralla conocida como “Circla” la que delimite el casco histórico actual de la ciudad como podemos observar en la pintura de Blaeu. Tras la nueva delimitación, la ciudad se organizará en cuatro barrios que hacen referencia al nombre de las puertas romanas ya desaparecidas poniendo de manifiesto la importancia de la historia para los boloñeses.

Bolonia, la ciudad que en el siglo XVI verá coronar a Carlos V y que, durante el siglo XVII fecha de la que data esta ilustración, será testigo de la preponderanza spagnola en Italia. Su posición y riqueza la transformó en un objeto de deseo para los diferentes poderes que ambicionaban con dominarla. La inclusión dentro del dominio del Estado Papal hizo que la ciudad pudiera mantenerle un pulso a la misma Roma durante dos siglos. Sin embargo, la llegada del siglo XIX, con las conquistas napoleónicas, la Restauración del Congreso de Viena (1815) y las rebeliones independentistas la expansión de la ciudad se paralizaría sumiéndola en una de sus épocas más oscuras hasta que en el siglo XX debido a la industrialización la última muralla fuera demolida para favorecer el crecimiento siguiendo las indicaciones del Plano Regulador de 1889. Una vez más, la importancia de su localización le supondrá un alto precio durante la Segunda Guerra Mundial, pues tras sufrir varios bombardeos su casco histórico quedó muy deteriorado provocando el abandono masivo de sus residentes. Este hecho provocó la puesta en marcha de un polémico e innovador proyecto de recuperación para el Centro Histórico de Bolonia conocido como el Plan Bolonia que se desarrolló durante las décadas de los años setenta y ochenta, y que nos ofrece un marco de actuación sobre la importancia de recuperar las ciudades heredadas incluyéndolas dentro del modelo de crecimiento urbanístico de nuestras ciudades.

Gracias a su ubicación estratégica tanto Bolonia como las demás ciudades a lo largo de la Vía Emilia han vivido un crecimiento bien organizado como consecuencia de la fuerte industrialización muy activa en el norte de Italia además de formar parte del entramado ferroviario más importante del país. Debido a esto como podemos observar más abajo en Google Maps la ciudad ha ampliado su área metropolitana de forma significativa donde la obra de Blaeu quedaría como el casco histórico de la ciudad actual.

Javier Pastor

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23/05/17

LONDRES (Canaletto, 1750)

 

La imagen analizada muestra una de las partes más destacables de la ciudad de Londres (Reino Unido) en el año 1750 (S. XVIII). La obra pertenece a Giovanni Antonio Canal, más conocido como Canaletto (1697- 1768). Este pintor italiano, perteneciente a la corriente veneciana del Barroco, destacó por sus pinturas en las que representaba paisajes urbanos con edificios de la ciudad. Estos edificios aparecen con una gran riqueza cromática y un dibujo minucioso con el que logra un máximo detallismo. Su estilo se caracteriza por el uso de luces y sombras junto con  composiciones teatrales. Además utiliza colores cálidos que se relacionan con la fogosidad y el apasionamiento del Barroco. La ciudad más representada en sus obras es Venecia.

En cuanto al contexto histórico de la obra, en esta época Londres posee las características propias de una ciudad georgiana (siglo XVIII), en la que habita una burguesía acomodada  y nobleza baja. Durante este periodo Londres experimentó un gran enriquecimiento comercial y  cultural. Tras la conquista de la India se desarrolla el comercio y la navegación. Por otro lado,  el compositor de la corte, Händel, escribió el Mesías. También, a finales de este siglo se publica el primer diccionario de la lengua inglesa. Finalmente, la arquitectura sufre un importante desarrollo gracias a arquitectos como John Soane o John Nash.

Respecto a la situación y emplazamiento de la ciudad, Londres está ubicada al sur de Inglaterra. Esta privilegiada situación al suroeste del país la ha beneficiado desde sus orígenes siendo la región más poblada y rica del Reino Unido. Respecto al plano urbano de Londres, conserva distinta estructuras correspondientes a las distintas fases de asentamiento. La City de Londres está situada sobre la antigua ciudad romana que contaba con una muralla. Durante la Edad Media este distrito posee una estructura irregular con los edificios apiñados sobre el plano. Esta región de Londres ha sido arrasada hasta tres veces a lo largo de la historia. En el año 1212 este distrito de Londres es arrasado por un incendio. Unos siglos más tarde esta región es  reducida a cenizas de nuevo por el famoso Gran Incendio de Londres, en el año 1666.

El arquitecto Christopher Wren fue el encargado de diseñar un nuevo plan urbanístico para la zona. De este modo, todos los edificios de La City, que eran de madera, tuvieron que ser reconstruidos incluyendo la Catedral de San Pablo de la cual se hablará a continuación. El proyecto seguía una forma ortogonal de inspiración clásica, incluyendo ejes dominantes que proporcionan dinamismo barroco. Los grandes ejes están constituidos por grandes avenidas diagonales, con el objetivo de acortar distancias y hacer destacables edificios emblemáticos como las iglesias, muchas de las cuales observamos en la imagen, grandes plazas con monumentos, palacios o museos. Este modelo urbano será imitado durante la época del Neoclasicismo en algunas ciudades nuevas de EE.UU como Nueva York o Washington.

A parte de La City, Londres está compuesto por 32 municipios (London Boroughs). Cada uno de ellos se caracteriza por ofrecer distintos servicios y actividades. Chinatown y Soho son los dos barrios más multirraciales, siendo el lugar donde se desarrolla la vida nocturna de la ciudad. En ellos encontramos desde restaurantes, bares de moda o lujosas boutiques. En el caso de Westminster y Whitehall, las actividades más comunes son de carácter turístico ya que poseen una importante carga histórica. Además, es importante citar que desde los tiempos de Eduardo el Confesor, Westminster ha sido sede del Gobierno Británico. Finalmente, destaca Covent Garden y The Strand, en los cuales encontramos famosos mercados callejeros pero también restaurantes, pubs y cafés.

Los principales elementos urbanos observados en la imagen, son la Catedral de San Pablo, el distrito de la City de Londres, la terraza de Somerset House, el puente de Londres, los atracaderos y las barcas en el Río Támesis y la orilla sur en la que se localiza el distrito de Southwark.

La Catedral de San Pablo que retrata Canaletto es la perteneciente a la época de la reconstrucción de La City después del Gran incendio de Londres. Esta nueva catedral es construida entre 1675 y 1710 de la mano del prestigioso arquitecto Cristopher Wren. Edificada en el estilo Barroco inglés, cuenta con una gran cúpula que destaca en el horizonte de Londres desde su aparición. Además, La Somerset House, de la cual se aprecia su terraza, también pertenece a este periodo de reconstrucción. De nuevo Cristopher Wren fue el encargado de diseñar este importante edificio de Londres, que albergaba oficinas gubernamentales, sociedades científicas  y la sociedad naval. Por otro lado, los atracaderos del Río Támesis en aquella época estaban algo obsoletos, contando tan solo con 600 de ellos, se formaban grandes atascos de barcas para descargar las mercancías. En muchas ocasiones las barcas tenían que ser amarradas y con frecuencia la mercancía que contenían era robada para el contrabando. Para solventar este problema, Londres crea la primera policía fluvial que continua vigente hoy en día. En cuanto al puente de Londres, es frecuentemente confundido con el Tower Bridge. En el lugar donde se encuentra,  lleva existiendo un puente desde  la época romana. Finalmente, Southwark era una barriada portuaria situada en la orilla sur del Río Támesis. Este distrito era frecuentado por maleantes puesto que muchas actividades ilegales se desarrollaban en esta zona.

Por último se describen cuáles eran los principales aspectos sociales y culturales de la ciudad junto con las  actividades económicas desarrolladas en Londres a mediados del siglo XVIII. La llegada de la Revolución Industrial hace que muchas de las actividades desarrolladas en Londres estén directamente relacionadas con la industria. Tras la invención de la máquina de vapor en 1705 se consolidara la hegemonía naval del país. Además surge la clase media londinense. Destaca la publicación de uno de los libros más importantes en el ámbito económico, La Riqueza de las Naciones, escrito por Adam Smith, en la cual está basado el capitalismo moderno. También se comienzan a publicar las primeras novelas modernas en inglés. Sin embargo, parte de la economía de este periodo es de carácter clandestino. Existe un alto nivel de economía sumergida como consecuencia del contrabando de mercancías, pillaje y prostitución. Finalmente, es importante destacar que en este siglo se crea el Reino de Gran Bretaña, tras un acuerdo con el Reino de Gales y el Reino de Escocia, algo que convertirá a la ciudad de Londres en el punto más importante del Reino.

Mercedes Pascual de Luis

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21/05/17

LISBOA (1613)

La imagen que hemos seleccionado data de 1613 y se hace llamar como “Joyeuse Entrée” la cual  se considera una de las más antiguas y raras perspectivas de Lisboa, dónde podemos ver la ciudad celebrando uno de los acontecimientos más grandes de Europa a comienzos del siglo XVII: la entrada triunfal de Felipe III de España el 29 de junio de 1619 en Lisboa. Además, se desconocen varios detalles de esta obra, como el autor, y que la realización de esta obra fuera cinco años antes de la llegada de Felipe III, se cree que el Rey fue retrasando su llegada a Lisboa durante varios años y por tanto, el trabajo es una vista previa de la recepción del Rey hasta su llegada final. Nuestra obra pertenece a la colección del castillo de Weilburg en Alemania.

Lo primero que apreciamos es que Lisboa aparece como una ciudad bien abastecida, ya que se encuentra rodeada de agua con el Océano Atlántico y el río Tajo. Asimismo, observamos la presencia de tierra fértil en las afueras de la ciudad con terrenos para cultivar y abundancia de montes que producen la leña para la construcción de las embarcaciones. Podemos ver que la ciudad se asentó sobre un relieve muy concreto, entre colinas que encerraban un pequeño valle que se abría al Tajo.  Uno de esos montes recibiría su nombre como colina del castillo, a causa del Castillo de Sao Jorge que se construiría en su cima. Elemento éste muy importante en la historia de Lisboa, ya que durante los siglos VIII y XII, fue una importante ciudad musulmana y portuaria; en la que los árabes se asentaron en torno a la construcción del Castillo de Sao Jorge, fortificándolo y resistiendo hasta el año 1147, momento en el que la ciudad fue tomada por Afonso Henriques, primer rey de Portugal. Quedando así en poder de los cristianos.

Otra decisión que llevó se cabo como muestra de poder tras la conquista cristiana fue la transformación de la principal mezquita de Lisboa en la catedral Sé de Lisboa, convirtiéndose en la iglesia más importante de la ciudad y erigiéndose como núcleo de crecimiento urbano.  Asimismo, entre los años 1373 y 1375 se realizó la reconstrucción  de las murallas que rodean a la ciudad, dotando los 1930 metros de perímetro de la muralla islámica en 5710 metros de perímetro.

En la imagen podemos apreciar en cuanto al plan urbanístico que el trazado del casco antiguo es muy irregular y denso, con la presencia de calles estrechas y tortuosas, que conservan en buena parte el trazado musulmán. Además observamos la densidad del plano urbano, en que todas las viviendas se agrupaban unas con otras alrededor de las murallas y convergían hacia la zona del puerto, que adquiere importancia como centro principal de comercio y residencia. Impulsado a su vez por la construcción del puerto y los astilleros, así como la presencia del nuevo Palacio Real o Palacio de Ribeira, construido en 1511, y desplazando el centro de poder portugués a la ciudad baja, junto al Tajo. Este palacio se ubicaba perpendicularmente a la orilla del río Tajo y estaba situado junto a la Plaza de Comercio. Una de las características que  podemos observar es la amplitud de la plaza, que se corresponden a reformas urbanísticas posteriores, realizadas en la Edad Moderna y que efectúa una función de explanación y regularización muy importante.

En la propia Plaza de Comercio se estableció la Casa de Indias, que enriqueció aún más la ciudad debido a centralizar el comercio con las costas de Cabo Verde, y organizar  al comercio con Asia, África y Brasil, convirtiéndose así en el centro más importante de Europa en cuanto al tráfico de esclavos. De esta manera el puerto de Lisboa se convirtió en uno de los más importantes del mundo y  fue la fuente principal de ingresos económicos de la ciudad.

Esta era la estructura de la Lisboa triunfal, la capital del floreciente Imperio portugués de los siglos XVI y XVII, que se había forjado durante la era de los Descubrimientos. Este protagonismo internacional y su condición de ciudad marítima la encumbraron hasta ser uno de los principales centros de comercio europeo, tal y como vemos reflejado en la imagen con la inmensa presencia de la galera real y  los barcos disparando en saludo a la llegada de Felipe III sobre el río Tajo.

Tal era la importancia de la posición de Lisboa entre Europa y  el nuevo mundo, así como las actividades tanto de comercio e intercambio de productos, y de salida de grandes expediciones marítimas, que se convirtió en un lugar ideal para el  gobierno de un imperio mundial. Por eso, aprovechando el motivo de la llegada por primera vez de Felipe III a Portugal para la celebración de las Cortes, para ser jurado como rey, se le pidió que convirtiera a Lisboa en la capital del Imperio. Esto da muestras de la importancia de Lisboa en el siglo XVII, ya que era considerada un punto de referencia marítimo y comercial a nivel mundial.

Javier López Pérez

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19/05/17

BRUJAS (Jan Baptist van Meunincxhove, 1691-1700)

Captura definitiva

Nos encontramos ante un óleo sobre lienzo realizado por el artista flamenco Jan Baptist van Meunincxhove. No se sabe con exactitud el año del que data tal obra artística, su realización se establece a finales del siglo XVII, entre los años 1691 y 1700 (probablemente en 1696). Las dimensiones originales son de 123,5 x 86,5 cm y actualmente se encuentra expuesta en el Groeningemuseum sitiado en Brujas; misma ciudad que el artista nos desvela en sus pinceladas.

La zona representada, en concreto, en el lienzo es la plaza del mercado de Brujas o Groet Markt; denominada así al considerarse desde la Edad Media un importante mercado de lana y telas. Hoy en día, multitud de ciudadanos y turistas acuden los miércoles a un mercado local que allí se instaura y donde se pueden encontrar productos artesanales como chocolate, embutido o quesos. Además de su función mercantil, también cumplía una función administrativa ya que en esta época los ciudadanos eran convocados allí mediante campanadas para ser testigos de la promulgación de las leyes. Actualmente se considera el centro neurálgico de la ciudad y fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 2000.

Al mirar a nuestro lienzo contemplamos varios edificios que destacan tanto en la zona central como en los laterales. En el centro de la obra se alza uno de los edificios civiles más emblemáticos de la ciudad; es el campanario o Belfort (en neerlandés). Se construyó por primera vez en el 1240 con aguja de madera; desafortunadamente un incendio en 1280 provocó su destrucción. Hoy en día presenta una estructura cuadrada, una altura de 83 metros y está ligeramente inclinado hacia la izquierda (1,19 m) desde hace más de cuatro siglos. Tiene un carrillón con 47 campanas y se puede acceder a lo más alto subiendo 366 escalones. En la parte baja de la torre se albergaba el mercado de la lana y sus almacenes correspondientes, comúnmente conocido como el mercado cubierto Le Halle. Aquí tenían lugar majestuosas transacciones comerciales centradas sobre todo en los estupendos “paños” y lanas de Flandes, particularmente de Brujas. Además era utilizada por los magistrados de la ciudad con carácter administrativo y allí se guardaban los archivos de la ciudad, muchos de los cuales desaparecieron después de tan reiterados incendios.

Por otra parte, en el centro de la plaza mayor observamos un grupo de ciudadanos y comerciantes reunidos apoyados sobre una especie de retablo. Actualmente en ese punto central de la plaza se sitúa una estatua en recuerdo de Jan Breydel y Pieter De Koninck, héroes locales que protagonizaron la “Batalla de las espuelas de oro” en 1302; enfrentamiento entre el duque de Flandes y varios campesinos contra los ejércitos franceses que querían dominar la zona.

En el lado derecho del cuadro se sitúan un conjunto de edificios que datan del siglo XV destinados en la actualidad al sector de la hostelería. Y en el lado opuesto, a la izquierda del lienzo, destaca un edifico llamado Waterhalle que se mantuvo en pie durante casi 500 años, desde 1294 a 1787 y cumplía las funciones de almacén; ubicado entre las calles Philipstockstraat y Breidelstraat. Despareció en el siglo XVIII, para dar paso al actual Palacio Provincial (Provinciaal Hof). Fue construido en dos fases (1887-1892 y 1914-1921) y presenta un estilo neogótico, inspirado en otros importantes edificios como la Casa Consistorial del Brujas o la casa señorial de Gruuthuse. A su lado izquierdo, se construyó un edificio que en un principio iba a ir destinado a ser la residencia del gobernador.

Si nos fijamos en el fondo del lienzo, en la zona derecha sobresale la cúspide de una iglesia; se trata de la Iglesia de Nuestra Señora o Vrouwekerk. De estilo gótico, fue alzada entre los siglos XIII y XV, y se caracteriza por sus dos torres escaleras. Está conformada por cinco naves y son sus 122,3m de altura los que hacen que sea la segunda torre de ladrillos más alta del mundo. Se considera una de las iglesias más importantes de Europa ya que alberga la famosa escultura de mármol conocida como la Madonna de Brujas o “La Virgen y el Niño”, realizada por Miguel Ángel en el año 1504 y adquirida posteriormente por un comerciante que la donó a la Iglesia en 1506. En el lado izquierdo contemplamos la calle Wollestraat, en la antigüedad con multitud de depósitos de lana, que conectaba y conecta la plaza del mercado con el canal Dijver y el muelle del Rosario (Rozenhoedkaai) de gran actividad turística. En la actualidad dicha calle es considerada una de las más comerciales de la ciudad. Por su parte, el río Zwyn atraviesa la ciudad desde el año 1134, cuando la gran marea produjo una brecha que unió la ciudad con el mar. Comenzó entonces una época de prosperidad económica para los comerciantes de la zona que se aseguraban el monopolio de lana inglesa, pero debido al exceso de sedimentos en su fondo se hizo innavegable a mediados del s.XVI. Esto produjo una decadencia abismal; disminuyeron las importaciones y la competencia con Amberes creció. La revolución industrial supuso, entonces, el fin del trabajo artesano.

Atendiendo a la estructura de la ciudad, a pesar de que en la imagen solo podamos apreciar la plaza del mercado (ubicada en el centro histórico), debemos tener en cuenta las antiguas murallas que rodeaban la ciudad de Brujas, así como las puertas medievales y los molinos. Las Bugse Vesten (murallas de Brujas) y sus puertas medievales forman un conjunto arquitectónico destacado dentro del patrimonio histórico de la ciudad. Una de las puertas es la Puerta de Gante (Gentpoort), que simboliza la frontera con el exterior. Otra de ellas es la Puerta de Santa Cruz (Kruispoort), de gran antigüedad (construida entre finales del s.XIII y principios del s.XIV) hecho que le ha permitido ver la entrada de personajes históricos como Napoleón o Carlos V. La tercera es la Puerta de los Herreros (Smedenpoort) construida en 1367 sobre las ruinas de la puerta original (s.XIII). En su puerta izquierda de entrada destaca una calavera de bronce en recuerdo de la ejecución de François Vander Straeten, traidor que permitió la entrada de las tropas enemigas francesas en el s.XVII. La última es la Puerta del Asno (Ezelpoort), construida en 1297, al mismo tiempo que las murallas. Fue reconstruida varias veces y rehabilitada por completo a principios del s.XX. Además en los límites de las murallas aparecerán también diferentes molinos; cuatro de ellos se conservan hoy en día en el conocido Kruisvest. El molino Sint-Janshuis construido en el s.XVII es el único que se mantiene en su lugar de origen y junto con el molino Koelewei, aún muelen grano.

Por último, si analizásemos una imagen de la ciudad de Brujas desde el aire, podríamos apreciar que su plano urbano es radiocéntrico. Este tipo de plano es muy característico de las ciudades medievales, donde la estructura de las calles se desarrollaba en torno a un centro importante; en este caso la plaza del mercado, representada en nuestra imagen, o la plaza del ayuntamiento. Además este tipo de plano se caracteriza por la presencia de una muralla que rodeaba antiguamente toda la ciudad y que comunicaba los límites con el centro a través de sus calles principales.

María Criado Andrés

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19/05/17

ARANJUEZ (Jehan L’Hermitte, siglo XVI)

Vista de Aranjuez. Jehan L'Hermitte (s.XVI)

Esta imagen es un dibujo realizado por el flamenco Jehan L’Hermitte, ayudante gentilhombre de cámara del rey Felipe II, en 1598. Nos muestra una vista de la ciudad de Aranjuez, una más de tantas ciudades que visitó en compañía del monarca y que gustaba de retratar. L’Hermitte, natural de Amberes, partió hacia España en 1587 para servir, en un principio, a Nicolás Damant, canciller de Bramante, pero quiso el destino que Felipe II fijase en él su curiosidad al verle patinar sobre hielo con gran destreza. Gracias a esta habilidad pronto se convertiría en su ayudante de cámara, acompañándole en numerosos viajes.

Este plano, titulado Vista de Aranjuez, se puede encontrar en la Biblioteca Real de Bruselas. Muestra los orígenes del Palacio Real, alzado sobre la antigua Casa-Palacio, construida por los maestres de la Orden de Santiago en el año 1387. Es en 1563 cuando Felipe II ordena construir el Palacio Real de Aranjuez a cargo de Juan Bautista de Toledo y Juan de Herrera, ampliando las instalaciones de la Corte, al igual que sus jardines. Pretendieron dar máxima importancia a la creación de la Capilla del Rey en el palacio, situándola en la base de la Torre Sur. El nuevo trazado de palacio corresponde a la “L” inicial del extremo sur de la antigua Casa-Palacio, y alcanza la Casa Real, Capilla Real y Torre de la Capilla.

La Casa de Oficios, proyectada por Juan de Herrera inicia su construcción en 1583 para albergar a los empleados y caballeros. Se construye al sur de la Capilla de Palacio y formaría una manzana de una sola planta, con un gran patio en el centro y otros pequeños en los extremos. Felipe V terminará la construcción, muchos años después, con la ampliación de un cuarto para los caballeros y gentiles-hombres.

A partir del Palacio se generan ejes radiales que se integran en las avenidas de acceso al sitio real, tales como la Carretera de Toledo (letra M en el plano); Camino a Ontígola, enmarcado por una gran avenida de álamos negros que llegan hasta el Palacio Real; Calle de la Reina (Calle Larga en el plano), que delimitará el futuro Jardín del Príncipe (s.XVIII) junto a las hoces del río Tajo; la zona de Pico-Tajo, distribuida entre dos puentes, uno sobre el río Jarama, donde actualmente se sitúa la entrada al Soto de Legamarejo – por aquel entonces la bifurcación de los ríos Tajo y Jarama no se había modificado, ya que tal reforma no se llevó a cabo hasta el siglo XVIII especialmente, donde situaron tal bifurcación más hacia el oeste  de la comarca-, y otro puente sobre el río Tajo, denominado el Puente de la Isleta, el cual pertenecía al camino de entrada al Palacio que venía desde Madrid. Tras el arreglo del camino existente entre ambos puentes, designado como calle de Entrepuentes, la ordenación del Pico-Tajo se hizo efectiva, consistiendo en un entramado de paseos arbolados distribuidos desde la plaza del Puente del Jarama (actualmente de Legamarejo) hasta la plaza del puente de la Isleta. Todos los paseos formaban ángulos de 30º a partir de estas plazas y se iban distribuyendo en el terreno, delimitados por dos canales (Aves por el sur y Azuda por el norte), exceptuando la zona de las Doce Calles, puesto que hubo que crear otra plaza, tomando como referencia y eje la calle de la Ventanilla, formando un reflejo de la plaza de Legamarejo con esta nueva plaza. Todo ello se debía a la falta de agua próxima, por lo que este nuevo enclave pudo contar con la presencia de doce vías alrededor, orientadas hacia los puntos cardinales. Así, Felipe II creó unos campos de cultivo en esta zona, regados por el sistema de regadío que creó a través del canal de la Azuda.

Los jardines que se organizan alrededor del Palacio muestran diferentes planteamientos. Por un lado, se distingue el Jardín de la Isla, denominado así al encontrarse rodeado por el río Tajo en tres de sus lados y por el canal artificial de las Aves, en su lado Sur. Su origen se remonta a la Orden de Santiago quienes, aprovechando un meandro del río, crearon un canal artificial, situando en él molinos o aceñas, y empleando tal jardín, según la tradición hispanomusulmana, como jardín-huerta. Carlos I y Felipe II consiguieron crear un entorno natural privilegiado y llevarlo a su máximo esplendor, elaborando el primer Jardín Botánico jamás creado hasta entonces. Incorporaron innumerables especies de plantas, insertadas en un trazado de rectángulos, a partir de un eje central y calles secundarias. Por otro lado, el Jardín del Rey estaba enmarcado por una galería de arcos en la planta baja del palacio y era de uso privado por su majestad. En los planos de Herrera también aparecía en el ala norte, paralelo al jardín del Rey, la enmarcación de un jardín idéntico, que pasaría a denominarse el jardín de la Reina, y ambos se comunicarían a través de un jardín posterior que los bordearía, pero nunca llegó a realizarse tal jardín en Palacio.

La delimitación de la villa de Aranjuez viene dada por el trazado de calles arboladas que enmarcan desde las zonas de cultivo del Pico-Tajo hasta el camino a Ontígola, pasando por el antiguo pueblo medieval de Alpajés. La construcción de la presa del Embocador, en el río Tajo (ordenada por Carlos I), permitió crear dos canales de riego (el caz de las Aves y el caz de la Azuda), los cuales trazarán el perímetro del posterior desarrollo urbano de Aranjuez.

En el siglo XVI Aranjuez se convirtió en un lugar perfecto para la cría de animales exóticos y del deleite de su compañía, por lo que no era de extrañar ver pavos reales al final de la Calle de la Reina, próximo al lugar donde disponían de su comida; como también camellos, dibujados en el plano que tan maravillosamente plasmó L’Hermitte, los cuales podemos ver paseando por el Raso dentro de la gran plaza arbolada de álamos y chopos, sita delante de la fachada principal de Palacio, al igual que cisnes nadando dentro de un estanque.

Resulta ser un enclave que nada tiene que ver con la ciudad de Aranjuez de hoy en día. Este plano nos muestra un lugar vacacional de los reyes, en donde no hay viviendas para los campesinos, sino más bien dependencias para los criados que debían mantener las instalaciones durante el año. Por aquel entonces, Felipe II no permitía que nadie viviera en la villa, a excepción de los Reyes.

Lourdes G. Ballestero

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