23/05/16

SUZHOU (Xu Yang, Siglo XVIII)

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“Grabados de los Prósperos Tiempos” es una pintura de tipo rollo creada por el pintor de la ciudad de Suzhou, Xu Yang, en el siglo XVIII. En ella, se describe de manera detallada, la vida en esta ciudad en aquella época. El recorrido que representa el grabado completo, nos adentra en los distritos más importantes de la ciudad, la estructura de sus calles, sus casas antiguas, sus pagodas, sus canales y a los puentes de formas peculiares. La pintura ha sido conservada durante mucho tiempo en la Ciudad Prohibida de Beijing, pero actualmente, se encuentra en el Museo Provincial de Liaoning.

Suzhou es una ciudad china situada en la parte baja del río Yangtsé, a orillas del lago Tai, en la provincia de Jiangsu. Es una de las ciudades históricas más famosas de China por su historia, su cultura y los lugares, canales y jardines que esconde. Suzhou ha sido siempre una metrópolis industrial y comercial de gran importancia en la zona sudeste de la costa China. Debido a los canales y ríos que atraviesan la ciudad, se refieren a ella como la “Venecia del Este”.

La principal construcción que podemos observar en el grabado es la del Gran Canal, que convertía a Suzhou en la ciudad mejor situada dentro de las rutas comerciales. Otro de los elementos que caracterizan a esta ciudad son los jardines que conserva. Nos podemos hacer una idea de la importancia de éstos, ya que aparecen reflejados en la pintura. La mayoría de ellos pertenecían a casas particulares, pero actualmente éstos pueden ser visitados y forman parte del plan urbanístico de Suzhou. La arquitectura clásica de estos jardines incluye siempre cuatro elementos, que son las rocas, el agua, pabellones y plantas. Entre los más populares, cabe destacar el jardín del administrador humilde (doce hectáreas), el jardín del pescador (media hectárea) y el pabellón de las olas azules (en cuyo interior se encuentra el Templo de los Quinientos Sabios). Los jardines clásicos de Suzhou están considerados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde el año 1997 y fue ampliado en el 2000.

Ping Jiang Road es una de las calles más agradables de la ciudad. Aún conserva el antiguo pavimento empedrado y las tiendas mantienen los estilos arquitectónicos tradicionales como si no hubiera pasado el tiempo. Respecto a sus viviendas, podemos decir que están construidas normalmente con tejados de madera, únicas y muy vistosas debido a sus características particulares. Este especial estilo es heredado del propio origen nómada de los antiguos pueblos chinos. Aunque no sea algo demasiado conocido, los chinos fueron nómadas debido a las invasiones tártaras y manchures, por lo que esa tendencia de construir tenía un claro motivo: buscar la máxima efectividad con el menor esfuerzo a la hora de construir. Así, esta clase de arquitectura vivió un claro auge que se extendió como la pólvora en muchos otros países de esta zona de Asia, de tal forma que hoy en día constituye el centro de construcciones antiguas o tradicionales en muchas ciudades. No obstante, en el presente, los grandes edificios son los que copan la arquitectura del Gigante Asiático, por lo que estos tejados son vistos únicamente en zonas rurales o más tradicionales.

Desde su fundación, en el 514 A.C. Suzhou ha experimentado muchos cambios a nivel económico y demográfico, por lo que a principios de los años ochenta se vieron obligados a realizar una ampliación y una mejora de ésta. No fue sencillo, ya que es una ciudad histórica en la que se tiende a la modernización, pero a su vez, hay que conservar su patrimonio cultural y arquitectónico. Ante la evidente belleza de esta ciudad, concluiré con un proverbio chino que dice así: “En el cielo está el paraíso y en la tierra están Suzhou y Hangzhou”.

Patricia Orgaz de Pablo

20/05/16

GENOVA (Sebastian Münster, 1600)

Génova

Definida por el gran autor italiano Petrarca como “La Señora del Mar”, la ciudad de Génova es conocida por su gran puerto en el golfo del mismo nombre. Esta ciudad ha vivido siempre de su actividad marítima y ha incrementado la importancia de su puerto con el desarrollo paulatino del Norte de Italia. Sebastian Münster la retrató en su obra Cosmographia a finales del siglo XVI. Esta obra maestra nos muestra los mapas de ciudades de los cuatro continentes conocidos entonces (Europa, Asia, África y América). En la imagen se puede observar cómo era Génova hacia el año 1600, edificada sobre una topografía muy abrupta, casi colgando sobre el mar.

Su origen se remonta a una factoría comercial fenicia o griega. Durante la época en que los romanos la administraron, no fue un puerto destacado aunque sí que satisfacía las necesidades de las tierras de Liguria. Luego fue conquistada por los Lombardos (641 a.C.), que la convirtieron en cabeza de puente para la lucha contra los sarracenos de Cerdeña y Córcega. Su participación en la primera cruzada impulsó su desarrollo comercial, gracias al cual se constituiría en república en el año 1100. Durante los siglos XII y siguientes, rivalizó tanto con la corona catalano-aragonesa por el control del Mediterráneo (sobre todo de Cerdeña), como con Venecia por el dominio de Chipre, las costas de Asia Menor y el Mar Negro. En la Baja Edad Media, los comerciantes genoveses estaban afincados en todos los puertos del Mediterráneo y tenían factorías en diversos territorios musulmanes. Los genoveses crearon entonces las primeras compañías de seguros marítimos y sociedades en comandita. Pero el individualismo mercantil y las luchas entre las grandes familias llevaron a la anarquía política y a la quiebra del estado, que pasó sucesivamente a manos extranjeras. El almirante Andrea Doria pactó con Carlos V en 1528, y de esta forma aseguró a marinos y banqueros genoveses inagotables ganancias como aliados del Imperio.

Después de haber contextualizado la imagen en los acontecimientos históricos, vamos a describir varios de sus elementos urbanos (emplazamiento, morfología y estructura). El emplazamiento o lugar donde está asentada la ciudad es el cerro de Sarzano, sobre el Mar de Liguria, que es una subdivisión del Mar Mediterráneo. La ciudad está arrinconada entre el puerto y los montes, de forma que y las casas se van apilando a lo largo de las laderas. En cuanto a la estructura de la ciudad, podemos diferenciar un casco histórico o antiguo que en esa época se extendía desde el puerto hasta las colinas, una muralla que la aislaba del exterior en caso de ataque y, por supuesto, el puerto.

El casco antiguo está caracterizado por un trazado de calles irregular, algunas de ellas con pendientes y escalinatas, con un crecimiento desordenado. Las calles estrechas son los denominados caruggi o vicolo (callejón). Los caruggi con las construcciones muy juntas tenían una función defensiva sobre todo contra las incursiones de los piratas. Buena parte de los caruggi tienen el nombre de un gremio artesanal, debido a que en la época medieval las distintas actividades se concentraban en determinados callejones de los distintos sestiere, que son cada una de las seis fracciones en las que una ciudad podía ser subdividida. Los sestiere de Génova son Prè, Portoria, Molo, Magdalena, San Vicenzo y San Teodoro. Un ejemplo de caruggi con el nombre de una actividad sería Via Orefici (la Calle de los Orfebres). Otro elemento es la creuza, que son caminos o escalinatas que descienden rápidamente desde las colinas hasta el valle. Si se sitúan cerca del mar, la creuza se convierte en una Creuza de Mâ o Escalinata del Mar.

La Muralla medieval, construida en el siglo XIV, se fue expandiendo hacia el Este y el Oeste del centro de la ciudad, incluyendo la colina de Carignano. En la imagen se puede observar dicha muralla y diferentes puertas de acceso, como la Puerta Soprana, reconstruida entre los años 1154-64, y la Puerta de Santo Tomás, muy cerca del puerto, que en la actualidad no se conserva. El Puerto Antiguo es una zona rica en elementos de identidad ligados al pasado comercial y manufacturero de la ciudad. En él, aparte de La Lanterna, que es al antiguo faro convertido en símbolo de la ciudad, podemos observar el antiguo arsenal, el muelle (il Molo) y algunos galeones de la época, que se convirtieron en los barcos más importantes para el comercio y la guerra en la Europa de los siglos XVI-XVII. También se aprecia la catedral, que es actualmente la sede episcopal católica de la ciudad de Génova. Fue consagrada por el Papa Gelasio II en 1118 y está dedicada a San Lorenzo. Es un edificio medieval, con una fachada de franjas de mármol blancas y negras, considerada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

El barrio Strade Nuove (hoy vía Garibaldi) fue un proyecto urbanístico que comenzó a finales del siglo XVI, por lo que en la imagen de Sebastián Münster ya empieza a vislumbrarse. El lugar incluye un conjunto de palacios renacentistas y barrocos junto con las llamadas “calles nuevas” (Strade Nuove). También forma parte de la declaración de la UNESCO desde el año 2006, y en él se incluyen los palacios de los “Rolli”, que impresionan por su belleza arquitectónica y el valor de los materiales utilizados en su construcción. Entre ellos están el Palacio Rosso, Palacio Bianco, Palacio San Giorgio. Es característico de los edificios de la Strade Nuove, los edificios pintados, “un museo cívico para el regalo de la vista” según algunos autores.

En resumen, Genova conserva espléndidas muestras de su época medieval (catedral e iglesias), grandes mansiones señoriales renacentistas y lujosos palacios del siglo XVI. Pero ante todo, Génova es, como hemos dicho al comienzo, una ciudad íntimamente ligada al mar, con el puerto marítimo más grande de Italia y con uno de los centros históricos más grandes de Europa.

Eva García Pulido

16/05/16

SAN SEBASTIÁN (siglo XIX)

Sin título

Esta pintura de la ciudad de San Sebastián (Guipúzcoa), realizado a mediados del siglo XIX, se encuentra actualmente en el Museo San Telmo de la ciudad. Fue pintado después de la quema de la ciudad por los ingleses en 1813, pero no se sabe la fecha exacta ni tampoco su autor. Pensamos que fue dibujado entre esa fecha y 1863, puesto que en este último año demolieron las murallas. La zona representada en el cuadro es el casco viejo con la playa de la Concha y el puerto a los pies del Monte Urgull, situado al fondo, donde se distingue el Castillo de la Mota en la cumbre. La zona ocupada por viviendas es lo que ahora se llama Parte Antigua y es lo que constituye la parte intramural de la ciudad, construida después del incendio.

Aunque se puede hablar de una prehistoria con asentamientos humanos y un establecimiento eclesiástico en lo que hoy llamamos El Antiguo, la fundación de San Sebastián data de 1180, año en que el monarca Sancho VI el Sabio de Navarra otorga un fuero fundacional a los pobladores de la villa. Considerada como la “Llave de Francia”, San Sebastián cobró a mediados del XVI un singular valor estratégico y militar en la defensa de la frontera. Esto conllevó la construcción de importantes fortificaciones, que convirtieron a la villa marítima y comercial en una plaza militar.

Nada más observar el cuadro, nuestra mirada se dirige hacia el Monte Urgull, donde observamos líneas tangentes en sus laderas, indicando que era una zona de fortificación. Dibujado en lo alto del monte se encuentra el Castillo de la Mota, cuya importancia se adquirió en época de la Reconquista y ya a partir del siglo XVI. En la parte derecha de las laderas, podemos ver la ciudad intramural del Antiguo Régimen, y en la parte izquierda, el puerto marítimo. Aunque no se aprecia bien en el cuadro, la parte derecha de este monte engloba la desembocadura del río Urumea en el mar Cantábrico. Por último, en la parte central de sus laderas, podemos ver el puerto marítimo de la ciudad, bien construido en el siglo XV en la época de los Reyes Católicos.

San Sebastián, ciudad encorsetada por las murallas, fue totalmente invadida por los franceses en 1808. Entonces contaba con poco más de 5.000 habitantes distribuidos en 588 casas en su distrito intramural y menos de 4.000 en los barrios y partidos extramurales de San Martín, Santa Catalina, Amara, Ayete, el Antiguo (monasterio de San Sebastián, actual Palacio de Miramar), Ulía, Loyola, Ibaeta, etc. En el incendio y destrucción de San Sebastián realizado por los ingleses el 31 de agosto de 1813 murieron más de mil donostiarras. Otros tres mil, de las clases de mayor nivel social habían huído, merced a la orden de evacuación del gobernador de la plaza, a caseríos y poblaciones próximas de la provincia. Los barrios extramurales habían sido destruidos en los preliminares del sitio. Al final de la contienda, en la ciudad solamente quedaron en pie treinta y seis casas, situadas en la calle de la Trinidad. Las secuelas del incendio provocaron la ausencia de lo más elemental para la subsistencia. Por esta causa fallecerían un tercio de los supervivientes. Después de lo que pasó, la ciudad volvió a construirse de nuevo y en 1840 había ido recobrando la normalidad, alcanzando los 10.000 habitantes, que fueron incrementándose constantemente. A partir de la década de 1860, tras derribarse la muralla, San Sebastián se convirtió en una ciudad progresista y de veraneo, evolucionando hasta nuestros días. La playa de la Concha une la zona ampliada extramuros con el enclave de Lo Antiguo, llamado así por el monasterio situado en lo alto de esta parte. Este monasterio tuvo poca duración, puesto que acabó siendo de propiedad de la monarquía española; primero para el Condado de Moriana del Río y después como casa veraniega de la Corte, en época de la reina María Cristina.

Primero como plaza estratégica militar, después como puerto para el comercio marítimo, y más tarde como zona vacacional, San Sebastián ha sabido crecer como ciudad nueva y moderna. Añadamos el comentario de Arozamena (1963) que resume lo dicho: “El siglo XIX no se portó bien con San Sebastián: cenizas en 1813; los Cien Mil hijos de San Luis en 1823; cólera en 1834; bloqueo carlista de 1835 a 1837; nueva epidemia colérica en 1858; otro asedio de los carlistas de 1875 a 1876… Únanse estos graves y bélicos acontecimientos a infinitos motines y pequeñas revoluciones, pero el donostiarra está lleno de entusiasmo, de fe en sí mismo y de algo que es infinitamente más serio: de fe en su pueblo”.

Eva Torres González

15/05/16

PORTUGALETE (Hauser & Menet, 1890)

Portugalete

Esta fotografía, realizada en 1890 por la empresa de artes gráficas Hauser y Menet, representa una visión de la villa de Portugalete (Vizcaya) tomada desde Las Arenas, el pueblo situado al otro lado del puente. Se trata de una fotografía de perspectivas urbanas que retrata las actividades sociales y comerciales de la época.

Portugalete era en 1850 una pequeña villa medieval costera que conservaba el mismo trazado que cuando se fundó en 1322, transformándose radicalmente a raíz de la revolución industrial del siglo XIX. Puerto que desde antiguamente contaba con una clara tradición comercial, está situado a mitad de camino entre la zona minera y Bilbao. Su asentamiento en una ladera, de fuerte caída hacia el mar, dificultó y condicionó su expansión fuera del recinto primitivo. En el siglo XIX, la industrialización de la comarca dinamizó su economía, reforzada por la llegada del ferrocarril Bilbao-Portugalete en 1888, la construcción del Puente Colgante en 1893 y el muelle de hierro en 1887. Por aquel entonces reunía unas condiciones inmejorables para el turismo al estar bañada por una amplia playa de arena fina en la ensenada formada en la desembocadura del río Nervión, y por otra estaba muy próxima a los principales núcleos industriales de la margen izquierda.

La articulación de Portugalete como estación de veraneo de lujo para la aristocracia y la alta burguesía a partir de 1850, en que llegan los primeros veraneantes, provocará su expansión fuera del núcleo medieval y la construcción de una nueva ciudad. Los proyectos de ensanche fijaron su interés en los terrenos de arenales, que se extendían entre el escarpe de Abaro y el muelle construido en el siglo XVII, por ser llanos y fácilmente urbanizables. Los planes se ejecutaron en dos periodos, en 1869-1872 y en 1904-1917. Estos ensanches configuraron un paseo marítimo de casi un kilómetro, que se remataba con un muelle de hierro de 800 metros, como se puede observar en la fotografía. Este paseo con 10 manzanas de palacios y casas burguesas dan una bellísima imagen de la fachada costera de Portugalete.

En el interior del municipio las calles son estrechas y colocadas según las líneas de máxima pendiente. La burguesía local gracias al ensanche podía satisfacer su necesidad de vivienda higiénica, saneada y ventilada, condiciones que no podían ya ofrecerles sus casas en la villa medieval. En consecuencia, la burguesía local abandona el Casco Viejo para irse a vivir al ensanche. En definitiva, el ensanche supone el primer paso del despegue urbano de la villa con el consiguiente cambio de la imagen defensiva por la de ciudad contemporánea. La vía de comunicación que mantiene las relaciones de Portugalete es la marítima, como aumento de vida y objeto de entretenimiento; en cambio la carretera no es frecuentada por los transportes.

Entre los elementos urbanos más importantes destacan los palacios fruto de esa riqueza, como el palacio de Martínez (en el ángulo izquierdo), conocido como el disciplinario por haber alojado al Batallón Disciplinario del Gobierno de Euskadi, Palacio de Chávarri (a la derecha), construido en 1903 fue el máximo exponente arquitectónico de los construidos en esta época,  o el Palacete del Salto. El Paseo Marítimo – Muelle de Churruca o Muelle Nuevo refleja el esplendor turístico que Portugalete tuvo a finales del siglo XIX. Lo que se ve en la images es aproximadamente el tramo central del paseo, elegante y señorial. Y el Puente Colgante es su mayor símbolo; conecta Portugalete, en la margen izquierda de la ría, con Getxo en la margen derecha de la Ría y consiguió facilitar las comunicaciones entre estas dos pequeñas poblaciones balnearias veraniegas, sin interrumpir la navegación de uno de los puertos fluviales con más activo tráfico naval de Europa. Fue recientemente declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Otro elemento de interés es el Kiosco de la música (1912), situado delante del Hotel. Construido por el arquitecto Emiliano Pagazaurtunda en estilo ecléctico, mantiene la original planta octogonal y los detalles de las 16 columnas jónicas y los ornamentos arabizantes. Centro de reunión, famoso por sus chicharrillos o bailes, y por los conciertos que la banda municipal ofrece los domingos alternos. Por último, el Mercado de las aldeanas, situado frente al Ayuntamiento, en la Plaza del Solar, donde las baserritarras de las zonas rurales de los alrededores se daban cita para vender sus productos frescos así como las sardineras vendían sus pescados. Como podemos ver en la imagen, la Villa urbana y burguesa tomaba el aire rural con los niños con blusas y las niñas de aldeanas.

Para más información pulse aqui.

Miguel Ángel del Cura Varas

15/05/16

CARMONA (Vector de Morphart, 1890)

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Morphart, autor de este grabado del año 1890, representó la aldea de Carmona desde el camino que sube por el alcázar. La imagen muestra el estado en que se conservaban algunas de las edificaciones en torno al año 1890, así como varias viviendas y el paisaje circundante característico del área rural. Carmona es un municipio de la ciudad de Sevilla, exactamente se encuentra a 30 km de ésta, en el margen izquierdo el río Guadalquivir. Domina la Vega de los Cordobeses debido a que está situada en una cota que contiene gran importancia sobre los Alcores.

En la imagen se muestra con gran claridad el centro urbano de Carmona, emplazado sobre una meseta con contorno irregular, donde se encuentran, por un lado, las iglesias y por otro, un conjunto de casas separadas por el camino principal. Respecto a esto, se aprecia una falta de unidad entre las calles, de trazado irregular y disperso, con distintos tamaños y formas en los grupos de construcciones, aunque con un predominio de parcelas o casas rectangulares. Cada uno de estos elementos urbanos se encuentra en una altura determinada de la aldea; esta distribución espacial está marcada tanto por condiciones económicas como sociales. El único camino que aparece en la imagen es estrecho y va respetando los elementos de la naturaleza, no es un camino recto sino que tiene algunas irregularidades desde el comienzo de la imagen hasta su fin, el cual es el propio centro de Carmona.

Entre los elementos urbanos más importantes destaca principalmente la iglesia principal y su aldea, que a partir de la construcción del Alcazar deja realmente de considerarse como aldea y comienza a ser un municipio de mayor relevancia. La iglesia que aparece al fondo de la imagen está dedicada a San Pedro y posee una torre conocida como Giraldilla. A pesar de que no están ubicadas en una de las zonas más altas del lugar, son reconocidas por su elevada altura y su estilo barroco, de ahí su importancia. En la parte derecha de la imagen se puede apreciar la presencia de población transitando por el camino que les comunicaba con el exterior y a la vez el centro de la ciudad. Sobre este camino, a la derecha, vemos parte del Alcázar Puerta de Sevilla, el cual ha tenido varios usos, ya que en algunos momentos sirvió como fortaleza y en otros momentos como palacio. En este edificio se encuentra una puerta que se considera de gran prestigio por servir como puerta de entrada a la ciudad romana y como forma de comunicación con la Puerta de Córdoba. Debido que en el alto de Carmona se construyó un castillo, cuya función primordial era para la defensa, el emplazamiento del municipio es típicamente árabe.

La población mayoritaria está formada por jornaleros, que en el siglo XIX se encontraban en unas condiciones muy precarias debido a la pérdida de terrenos y a su situación de arrendatarios no propietarios. A partir de finales de aquel período, en Carmona se comienzan a crear las primeras industrias relacionadas con la transformación de materias primas para la fabricación de jabones, harina, textiles, etc.

Como información adicional, tras comparar esta imagen de Carm0na en el año 1890 con otras del mismo lugar y mismo año, se puede apreciar que las diferencias no son muy notables, ya que todas ellas se centran en la representación de las edificaciones más representativas del momento. En cambio, si la comparación se hace con imágenes actuales, nos encontramos con un municipio mucho más edificado, aunque con un trazado que sigue siendo irregular, con calles estrechas y empinadas. En el caso de las imágenes de la década de 1890 no es posible dar toda esta información debido a que únicamente se han visualizado grabados centrados en determinados lugares de la aldea y no se puede apreciar ésta en su totalidad.

Nerea Calvo Yepes

15/05/16

MUNICH (Johann Stridbeck der Jüngere, 1700)

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Este grabado es obra de Johann Stridbeck der Jüngere (1665-1714), y en él se muestra una imagen de la ciudad de Múnich en el año 1700. El autor plasmó diferentes monumentos simbólicos de la ciudad bávara como los dos bulbos de la Catedral, la Torre hermosa o la Iglesia Agustina. Stridbeck fue, junto con su padre, uno de los primeros editores de atlas más importante en lengua alemana en aquella época.

Múnich, se está emplazada sobre el río Isar y al norte de los Alpes Bávaros. Es la capital y ciudad más importante de Baviera, además de la tercera ciudad de Alemania por número de habitantes, después de Berlín y Hamburgo. La ciudad fue fundada en el año 1158 por el Duque Enrique el León. Por aquel entonces el terreno era propiedad de unos monjes, lo cual sirvió de inspiración para el nombre de la ciudad. Múnich posee diferentes influencias, como barrocas y rococós, en sus construcciones históricas del siglo XVIII, que con frecuencia se inspiraron en modelos italianos.

La ciudad presenta un trazado irregular en sus calles, con una estructura urbanística dispersa. El centro lo vemos rodeado por dos cinturones de murallas que fueron creadas para la protección de la población. Asimismo, el hecho de crear dos murallas fue determinante para la estructura urbanística de Múnich. La primera muralla se finalizó en el año 1175, con una longitud de 1,4 kilómetros, 2 metros de anchura y 5 metros de alto. Esta poseía 5 puertas principales, una de ellas, Das Kaufingertor, apreciable en el grabado. En la actualidad podemos admirar una pequeña estatua en su recuerdo, además de un centro comercial que lleva su nombre. Posteriormente en el año 1328, tuvieron que crear otra muralla ya que consideraron que la primera se quedaba pequeña por el crecimiento de la población. Esta contaba con una longitud de 4 kilómetros, una anchura de 2 metros y altura de 9 metros. Hoy en día, no se conserva en su estado original nada del primer cinturón de la muralla, pero sí que se ha respetado el antiguo trazado de las calles.

En la imagen se pueden apreciar diferentes elementos significativos para la ciudad alemana. Los más representativos serían la Iglesia Agustina (Agustinerkirche) construida a finales del siglo XIII, que tuvo que reconstruirse en diferentes ocasiones, convirtiéndose en el primer edificio barroco de la ciudad. Hoy en día podemos encontrar allí el Museo de Caza y Pesca donde hay una recopilación de armas de caza, animales disecados y trofeos, entre otros. Otra construcción emblemática que se puede apreciar es la Catedral de Nuestra Señora de Múnich (Dom zu Unserer Lieben Frau); es la catedral gótica más grande del sur de Alemania, con una estructura con ladrillo rojo y estilo gótico tardío. Esta edificación comenzó en 1468, y finalizó con la construcción de sus dos torres en el año 1488; dichas torres acaban en dos bulbos sobre los cuales tuvo gran influencia el arte bizantino. Su altura es de 109 metros y 40 de ancho. Destaca también el altar Memminger, construido en 1994, que incorpora los relieves y una Virgen de estilo rococó, además de la Chorhauptkapelle. Actualmente, es una de las edificaciones con más importancia turística de la ciudad.

Por otro lado, en el grabado podemos apreciar una gran afluencia de personas sobre la recta empedrada. Este movimiento en la imagen se puede achacar a la importancia de la ruta Salzburgo – Augsburgo, donde gran cantidad de comerciantes de sal circulaban a diario. Para lucrarse de ello el Duque Enrique el León comenzó a cobrar peajes por el paso del puente sobre el río Isar (construido en 1158), gracias a lo cual la ciudad comenzó a crecer de manera considerable. Asimismo, en la imagen se aprecian los carruajes y caballos que se utilizaban en la época como forma de transporte. También alcanzamos a observar las vestimentas del grabado, que por la elegancia de los vestidos se considera que el autor quiere brindar importancia a una clase social alta. 

Natalia Díaz García

14/05/16

VIENA (Carl Graf Vasquez, 1830)

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Este plano representa la ciudad de Viena todavía amurallada en el año 1830. Fue elaborado por Carl Vásquez (1798-1861), un oficial y cartógrafo austriaco que realizó importantes planos de la ciudad, tales como, por ejemplo, el “Plano de situación de la capital y residencia de la ciudad imperial de Viena”, así como otros planos detallados de los antiguos distritos. Viena es una ciudad de Europa central, capital de Austria, situada a orillas del Danubio y al pie de la cordillera de los Alpes. Podemos decir que es una de las capitales más antiguas de Europa y cuenta con un importante patrimonio histórico-artístico.

Viena fue fundada hacia el año 500 a. C por tribus de origen celta, quienes la nombraron Vedunia, es decir, “arroyo boscoso”. Posteriormente fue habitada por los germánicos y más adelante por el Imperio Romano, quienes la llamaron Vindobona o “ciudad blanca”. El Danubio servía de frontera natural entre el mundo romano y los barbaros pero, además de sus funciones defensivas, el río adquirió una importante función comercial y de comunicación. En la imagen que vamos a comentar se puede apreciar cómo era el plano de Viena hacia el año 1830. En aquella época, Viena había sido conquistada por Napoleón Bonaparte y se encontraba en fase de recuperación. A partir de octubre de 1814 se convirtió en la sede de una gran conferencia internacional llamada el Congreso de Viena, que tenía como objetivo restablecer las fronteras de Europa y reorganizar la política de las principales monarquías del Antiguo Régimen. Como consecuencia del congreso, Austria recuperó sus posesiones en los Balcanes, Lombardía y el Véneto, perdidas durante las Guerras Napoléonicas.

Podemos decir que Viena tenía una estructura acorde a la muralla, y en su interior se encontraba la ciudad, dividida en cuatro barrios o zonas denominados Schottenviertl, Wimmerviertl, Karnthervierl y Stubenviertl; cada uno de ellos está representado con un color diferente. La morfología o trazado que vemos en el plano es de tipo irregular, ya que la ciudad no presenta un esquema diferenciado, y las calles están todas ellas cruzadas, sin tener un esquema fijo. En el centro encontramos una plaza, la plaza de Graben la cual era el punto neurálgico de la ciudad, y alrededor de ella se fueron construyendo los edificios. Además de esta plaza, podemos encontrar que había muchas más, como por ejemplo, Burgplatz, Am Hof, la plaza de San Esteban, la plaza de Juden… Estas plazas servían como espacios abiertos para el encuentro social, el intercambio comercial, el ocio o incluso para actividades de representación pública. También vemos numerosos jardines como el “Volksgarten” que significa jardín del pueblo, que ostentaban fuciones de recreo y esparcimiento. Además, también encontramos señalados varios mercados, como el mercado de Neu y el mercado de Hoher. Para aquella época ya había muchos edificios importantes en la ciudad, como la catedral de San Esteban, que data del siglo XII y es de estilo gótico. Asimismo, se distinguen varias avenidas como, por ejemplo, Herrengasse y Kamtner Strasse, la cual iba desde la plaza de San Esteban hasta la muralla.

Finalmente podemos añadir, que al centro histórico de la ciudad hoy en día se le llama Innere Stadt, y ocupa todo lo que se encontraba en el interior de la muralla. El espacio que dejo la muralla, al ser derrumbada, hoy en día se llama el Ring, y es una ronda o anillo de circunvalación del cual salen diversas vías radiales que van hasta el Gürtel, que sería el ensanche de la ciudad. Seguido del ensanche ya se encuentran los barrios periféricos con las industrias de transformación. Dicho ensanche podemos decir que ya es de finales del siglo XIX y principios del XX, el cual se desarrolló a partir de la demolición de la muralla.

Raquel Lajarín Jiménez

 

13/05/16

NUEVA YORK, Times Square (Marti Bofarull, 2014)

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La imagen seleccionada nos lleva hasta Nueva York, hasta el propio centro de la cuidad, entre la 7ª avenida y Broadway. Se trata de una pintura realizada por Marti Bofarull en el año 2014, que representa la zona más concurrida de Manhattan, Times Square.  Antiguamente, este lugar era conocido  como Long Acre Square pero en 1904 la plaza fue rebautizada cuando la sede del periódico The New York Times se mudó al New Times Building, en la confluencia con la Calle 42, lugar que ahora se conoce como el One Times Square. En la fabulosa década de 1920, Times Square se convirtió en el nuevo centro cultural de la ciudad de Nueva York, y se llenó de teatros, hoteles y salas de conciertos musicales. También en esta época, artistas famosos como Charlie Chaplin y Fred Astaire visitaban con frecuencia los magníficos escenarios de Times Square.

La ciudad de Nueva York se encuentra situada al noreste de los Estados Unidos, en el estado de Nueva York. Tal y como la conocemos, Times Square tiene una historia relativamente creciente ya que, hasta finales de los años 90, esta zona era sinónimo de crimen y drogas. En 1992, el Times Square Alliance en colaboración con el gobierno municipal iniciaron una serie de actuaciones para que el lugar mejorase en cuanto a interés turístico se refería, y finalmente los estudios de ABC y otras compañías financieras se instalaron allí. Hoy en día es la zona mas viva de Manhattan y donde se puede encontrar prácticamente de todo. El área urbana está formada por las manzanas situadas entre la Sexta Avenida y la Octava Avenida que juntas, constituyen la parte occidental de la zona comercial de Midtown de Manhattan.

En cuanto a su morfología, Nueva York es una ciudad compuesta en altura por muchos rascacielos. La edificación de estos edificios es muy significativas tanto para los empresarios como para los turistas. El trazado de sus calles presenta un diseño ortogonal y en la morfología urbana predomina una línea recta que corta las calles dejando bien definidas las calles por cuadriculas. Como se puede apreciar en la imagen, Times Square cumple todos estos requisitos, con la peculiaridad de que es una gran diagonal (Broadway) la que corta la cuadrícula, dando a la plaza una curiosa forma triangular.

Actualmente Times Square es una plaza peatonal donde los viandantes pueden sentarse en las sillas y bancos que hay situados a ambos lados de la calzada pero anteriormente esto no era así ya que el transito de los coches era constante y las personas que querían disfrutar de las vistas tenían casi imposible poderse hacer una foto o caminar despreocupadamente. Ahora serán los pasos de la gente los marquen el ritmo del corazón de Manhattan. Ciertamente, este lugar posee una de las mejores vistas de toda la cuidad aunque sea de manera artificial. Los edificios altos y los más de cincuenta carteles que iluminan la zona hace que se mezcle la mano del hombre con un enclave de edificios de gran altura que nos llevan a visitar uno de los lugares más famosos y fascinantes del mundo. Las medidas de seguridad, no obstante, han aumentado como consecuencia de los atentados del 11 de Septiembre. A pesar de lo cual, el 6 de mazo de 2008 una bomba estalló cerca de una de las oficinas militares provocando sólo daños menores.

Lucía Silgo Terol

11/05/16

VALENCIA (Nicolas-Marie Chapuy, 1844)

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Este grabado diseñado por Nicolas-Marie Chapuy, representa el entorno de la catedral de Valencia en 1844. Se conserva en el Museo de la Ciudad de Valencia y fue publicado en 1999 por Miguel Ángel Catalá, en el libro Valencia en el Grabado, 1499-1899, editado por el Ajuntament de València, 1999.

Nicolás Marie Joseph Chapuy (París 1790, 1858) fue un arquitecto, paisajista y litógrafo francés que estudió en la Escuela Politécnica de París, trabajó como arquitecto municipal e intervino en la restauración de importantes monumentos medievales, hasta que en 1817 se retiró por su adhesión al movimiento de Bonaparte. Más tarde, como artista independiente colaboró con arqueólogos y visitó todos los cantones del estado francés, haciendo una colección de pinturas en la que destacó los elementos naturales y culturales de cada rincón. Fue en 1842 cuando Chapuy comenzó a pintar por España, y ese es el contexto en el que se sitúa esta imagen.

En la cromolitografía, el autor recrea con una gran pulcritud y sensibilidad, una escena costumbrista de la Valencia de mediados del siglo XIX. Una ciudad laboriosa, burguesa y a la vez artesana y huertana. En primer término observamos a la pareja de huertanos que, a buen seguro, han venido a la capital para traer los productos de la huerta. El carro con las enormes ruedas era el transporte comúnmente utilizado para trasladarse de un punto a otro. Las fuerzas del orden dan un aspecto de control y de seguridad mientras los viandantes disfrutan de una mañana soleada del otoño valenciano.

La ciudad de Valencia fue fundada por los romanos en el año 138 a.C. con el nombre de “Valentia Edetanorum”. Desde el principio fue punto estratégico tanto para el intercambio comercial como para el abastecimiento de víveres al ejército, dada su ubicación en el centro de la costa mediterránea. Valencia es una ciudad marítima, se sitúa en la llanura litoral del golfo que lleva su nombre y está asentada en un altozano, sobre un meandro del río Turia. Tiene una extensión de más de 30 km. de norte a sur, y de este a oeste apenas supera los 7 km.

A mediados de 1800 la ciudad de Valencia se va recomponiendo tras los duros años de guerra contra los invasores franceses de Napoleón. Se termina la instalación de aguas potables en la ciudad, se diseña el proyecto general de ensanche y a partir de 1866 se derriban las antiguas murallas para facilitar la expansión urbana, quedando en pie únicamente las dos puertas principales de la ciudad: la Puerta de Serranos y la Puerta de Quart. En 1882 comienza a instalarse el tendido eléctrico y se genera un nuevo plan de ensanche que dará lugar a la creación de las dos grandes vías: La Gran Vía Marqués del Turia y la Gran Vía de Fernando el Católico. También a partir de 1800 se anexionan muchos municipios inmediatos a la ciudad como son los barrios marítimos o los municipios de Patraix, Orriols, Benicalap, Ruzafa, Benimaclet, Campanar, etc. En conjunto, la población de Valencia en la 2ª mitad del siglo XIX aumentó extraordinariamente de 137.960 habitantes a 213.550.

Morfológicamente, la ciudad de Valencia queda dividida por el cauce del rio Turia en dos partes. En la parte superior se sitúa el centro histórico de la ciudad con calles tortuosas y estrechas, y edificios muy juntos unos de otros. La primera ronda de circunvalación de la ciudad, que marca el perímetro de la denominada Ciutat Vella, está formada por la calle Colón, eje comercial de la sociedad valenciana contemporánea, la calle Játiva, la calle Guillén de Castro y el gran cauce lateral del rio sirve de nexo y cierre de la ronda. La siguiente circunvalación está formada por las grandes vías de Fernando el Católico y del Marqués del Turia.

La parte inferior del cauce del rio Turia fue considerada durante muchos años por los valencianos como de segundo orden ya que la mentalidad de la población era que cruzar el rio suponía vivir muy lejos. Prueba de ello fue que su expansión fue más lenta. En la actualidad, Valencia se ha expandido considerablemente tanto hacia un margen como hacia el otro del rio, y los diferentes puentes que a lo largo de todo el cauce unen un margen con otro se han convertido en ejes de comunicación vitales para la ciudad. Entre los más importantes están: el Puente de Los Serranos, enfrente de las Torres de Serranos, el Puente de San José, el Puente de Trinitarios, el Puente del Real que comunica la ciudad con el jardín de los Viveros, el Puente de la Exposición, llamado así porque comunicaba la  margen superior con la Alameda donde se celebró la famosa Exposición de Valencia en 1929. Luego se construyeron otros puentes, siendo dos de los más conocidos el denominado De las Flores, y el de Calatrava.

Tras la terrible riada de 1957 en la que el rio Turia causó unos desastres importantísimos, se aprobó el Plan Sur y se construyó un nuevo cauce en el extrarradio de la unidad para prevenir futuras inundaciones. Desde entonces, el viejo cauce se ha convertido en un maravilloso pulmón para la ciudad con numerosas zonas deportivas, instalaciones multi usos y de expansión para todas las edades, destacando la Ciudad de las Artes y las Ciencias.

El origen de la Plaza de la virgen, representada en esta imagen, se remonta al foro de la época romana y está situada en la confluencia de las dos grandes vías propias de toda ciudad romana: “el cardo” que aproximadamente coincide con la calle de S. Vicente, y el “decumano” que se corresponde a la actual calle de los Caballeros. La Plaza de la Virgen se sitúa pues en el distrito de Ciutat Vella, es una plaza de forma irregular aunque tiende a ser un cuadrilátero. Hoy es totalmente peatonal y los edificios más emblemáticos que la componen son los siguientes: la Basílica de la Virgen de los Desamparados, los jardines y el palacio de la Generalidad, la Casa Vestuario, que sirve de reunión a los miembros del Tribunal de las Aguas y en su fachada tiene una placa conmemorativa de la visita que S. Juan Pablo II hizo a Valencia en diciembre de 1982.

Los accesos a la Plaza son los siguientes: por el norte, la Calle Navellos donde se encuentra el palacio de Benicarló, sede de las Cortes Valencianas, y que en su último trama denominado calle del Muro de Santa Ana, se comunica con el cauce del rio Turia; por el sur, la Calle del Miguelete, que bordea la catedral y une la Plaza de la Virgen con la Plaza de la Reina; por el oeste, la Calle de Caballeros, lugar de residencia de la antigua nobleza valenciana y que acaba en la Plaza del Tossal; y por el este, la pequeña Plaza de los Coros de la Virgen que la une a la Plaza del Almudín.

La plaza acoge diferentes e importantes acontecimientos tanto religiosos como populares, entre los cuales podemos citar las reuniones semanales del Tribunal de las Aguas, delante de la Puerta de los Apóstoles de la Catedral de Valencia, que aparece reseñado en la litografía motivo y núcleo de este trabajo. Este Tribunal se reúne cada jueves para tratar los conflictos entre los regantes de la Vega de Valencia por el uso de las acequias. Es el único Tribunal en el que no se escribe nada, todo es oral y en lengua valenciana. Otras actividades significativas son la Ofrenda de flores a la Virgen de los Desamparados que todas las comisiones falleras, Junta Central fallera, casas regionales etc.., hacen a la Virgen los días 17 y 18 de marzo durante la semana fallera. Además, el 2º domingo de mayo, fiesta de la Patrona del Reino de Valencia, se celebra la Misa de Infantes, el popular traslado de la Virgen de su Basílica a la catedral y la solemne procesión vespertina que la devolverá a su Basílica. Por último, la exposición de las Rocas o carros que toman parte en la procesión del Corpus Christi; durante todo el año, las Rocas están custodiadas en la Casa de las Rocas.

Hasta la 1ª mitad del siglo XIX el modelo de sociedad de Valencia se centraba en el modelo rural fundamentada en una actividad agrícola. En la 2ª mitad se comienza una expansión por la exportación de los cítricos que abrirán nuevos cauces a la economía. El puerto cobra relevancia, se construye la Avda del Puerto que unirá este a la ciudad. A partir de este momento, la ciudad empieza a desarrollarse más rápida que la huerta. En la sociedad se produce un cambio radical, la decadencia del clero y la nobleza dan paso a una burguesía urbana que había comprado las tierras tras la desamortización pero que era ajeno a todo lo que significaba la huerta, esto ocasionó graves tensiones con los arrendatarios que provocaron graves altercados a finales del s. XIX. Así, la agricultura, la y el sector financiero se dinamizaron por las numerosas innovaciones  que se la revolución industrial trajo consigo.

Mª Amparo Prats Martínez