31/05/13

LA HABANA (Nigase, siglo XX)

La imagen que vamos a tratar es una obra de la pintora Nigase, perteneciente a su colección Colores de Cuba, en la que recrea mayoritariamente lugares del oriente de la isla caribeña donde, como podemos observar, predominan la luz y los colores azules y verdes. El cuadro en cuestión nos muestra una vista del Malecón de La Habana y sus elementos más destacados a lo largo de su extensión.

La Habana es la capital y la ciudad más grande de la República de Cuba. Fue fundada el 16 de noviembre de 1519, gracias al conquistador español Diego Velázquez de Cuéllar. Es también conocida por el nombre fundacional de Villa de San Cristóbal de La Habana, así como por los sobrenombres de Llave del Nuevo Mundo y de Ciudad de las Columnas (por el escritor cubano Alejo Carpentier). Su casco histórico está considerado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde 1982. Esta zona es la más antigua de toda la isla de Cuba, son aproximadamente unos 5 km cuadrados de superficie donde se mezcla arquitectura, tradición y diferentes culturas. La morfología de sus calles es de tipo ortogonal, ya que éstas mantienen formas perpendiculares, creando manzanas cuadradas o rectangulares al estilo de las ciudades coloniales de la Edad Moderna. La Habana posee tanto calles estrechas como amplias avenidas, además debido a sufrir diversas remodelaciones, encontramos una gran mezcla de edificios modernos, edificios reconstruidos y antiguos edificios y reliquias que hoy despiertan un gran interés cultural, debido a diversas invasiones por parte de españoles, británicos, franceses e incluso estadounidenses, durante la historia.

La ciudad se encuentra en una de las bahías más grandes y seguras de América con una envidiable situación estratégica, geográfica y económica. Por eso la bahía cuenta con fortificaciones destinadas a la protección de la ciudad. La importancia estratégica de La Habana y sus riquezas, convierten a la ciudad en pasado objetivo de piratas y barcos de las potencias enemigas de la Corona Española. La bahía es sede del puerto de La Habana, calificado históricamente como uno de los más seguros de América. Es una bahía en forma de bolsa con un canal de entrada estrecho y profundo. Su interior está cargado de historia, en él se produjo la explosión del acorazado estadounidense Maine, el 15 de febrero de 1898, hecho que significó el ingreso de los Estados Unidos en la Guerra del 95, también conocida como Guerra Hispano-Cubano-Estadounidense.

Un elemento de gran importancia en esta imagen es el Malecón habanero. Comprende una amplia avenida de seis carriles y un larguísimo muro que se extiende sobre toda la costa norte de la capital cubana a lo largo de ocho kilómetros. Su construcción se realiza a comienzos del siglo XX, en 1901 durante el gobierno provisional norteamericano en La Habana. Se realiza por etapas sucesivas y dura cerca de cincuenta años. El primer trayecto (1901-1902) abarca desde el Paseo del Prado hasta la calle Crespo. El segundo tramo (1902-1921) se extiende hasta el Monumento al Maine. El tercer tramo se construye en los años 30 y termina en la Avenida de los Presidentes, y el cuarto tramo y final (1948–1952) culmina el malecón en la desembocadura del río Almendares.

El Malecón es el lugar más visitado de la ciudad. Desde cualquiera de sus puntos se puede apreciar la vida y actividad diaria de sus habitantes. Posee importantes monumentos que se alzan a lo largo de su extensión: el del Generalísimo Máximo Gómez (que luchó con las tropas anexionistas en la Guerra de Restauración Dominicana); el del mayor general Antonio Maceo (segundo Jefe Militar del Ejército Libertador de Cuba, conocido como «El Titán de Bronce» y uno de los líderes independentistas más destacados de la segunda mitad del siglo XIX en América Latina); y el del General Calixto García (general español, de origen cubano, experto en el arte de la guerra por la utilidad que podría tener esto en las luchas independentistas cubanas contra la metrópoli española).

Por otro lado, es necesario citar importantes avenidas que terminan desembocando en el Malecón como la calle 23, la avenida de los Presidentes y la avenida Paseo. Además de otros edificios y monumentos representativos de la ciudad que se sitúan a lo largo del Malecón, como por ejemplo, el Castillo de la Real Fuerza de La Habana, el Castillo de San Salvador de la Punta, el Torreón de San Lázaro, la entrada al Túnel de La Habana, el Hotel Nacional de Cuba, la embajada Suiza sede de la Oficina de Intereses Estadounidense en La Habana, y el Torreón de la Chorrera.

El Hotel Nacional de Cuba, como podemos apreciar, es otra pieza importante en este cuadro. Se alza desde el 30 de diciembre de 1930, como el más importante del Gran Caribe. Se encuentra en el saliente costero de Punta Brava, en la loma de Taganana, casi al extremo de la caleta de San Lázaro, sitio habitual de desembarcos de piratas. Es uno de los hoteles más clásicos y emblemáticos de La Habana. Es Monumento Nacional y está declarado Memoria del Mundo por la UNESCO. El protagonismo del Hotel Nacional perdura en el tiempo para ser testigo de importantes eventos internacionales, ya sean de hombres de negocio o de gente importante de la nobleza.

Por último, vamos a describir otro elemento destacable de esta obra, el Hospital Hermanos Ameijeiras. Es el hospital líder de Cuba, ubicado en Centro Habana, posee una torre bien visible desde el Malecón, entre el centro histórico y el barrio de Vedado. Se inaugura en 1982, en el edificio en el cual, antes de la Revolución cubana, se afincaba el Banco Nacional de Cuba. Con su nombre el hospital recuerda a los hermanos Ameijeiras, a quienes el estado cubano les considera ser héroes de la Revolución.

La Habana destaca hoy por sus aspectos económicos y culturales, y es la sede oficial de los órganos superiores del Estado, de todos los organismos centrales y de casi la totalidad de empresas y asociaciones de ámbito nacional. Además, en ella se encuentran gran cantidad de sucursales y sedes generales de las entidades extranjeras de Cuba.

Miguel Ángel Gil Ciudad

 

27/05/13

VENECIA (Canaletto, Siglo XVIII)

Este cuadro pertenece a la Wallace Collection de Londres y se centra en la representación de la Iglesia de Santa María della Salute en Venecia, hacia el año 1725. Su autor es el italiano Giovanni Antonio Canale (1697-1768), más conocido como Canaletto, un gran pintor veneciano del siglo XVIII, especializado en retratar paisajes y monumentos. Canaletto, en sus primeros trabajos, enfocó sus cuadros hacia las miserables casas o las canteras, alejándose de la tópica visión de la ciudad. Sin embargo, este tipo de trabajos no gustaba a sus clientes, así pues, no dudó en cambiar y ofrecer al espectador la Venecia más turística. Esta obra es una veduta, una representación de una ciudad, en perspectiva, en la que se reproducen imágenes panorámicas de la ciudad, describiendo con minuciosidad los canales, monumentos y lugares más típicos de Venecia. Así pues, se trata de un cuadro con perspectivas muy urbanas, muy característico de la pintura barroca italiana, donde se aprecia la vida social de esta época.

Cabe destacar que Venecia, capital de la región de Véneto, es conocida como “la ciudad de los canales” y se considera la joya del mar Adriático, está construida sobre un archipiélago pantanoso situado en una laguna e integrada por 118 pequeñas islas, unidas entre sí por 455 puentes. Su estructura es irregular y se encuentra situada en el nordeste de Italia. Esta ciudad recibe más de quince millones de visitantes cada año y, debido a su inmenso poder cultural, el casco histórico de la ciudad y la laguna, fue reconocido por la UNESCO con la distinción de Patrimonio de la Humanidad en el año 1987. Cabe destacar que, en la actualidad, la ciudad se encuentra en peligro debido a las inundaciones y a la lluvia ácida. Del mismo modo, el turismo, uno de los motores más importantes de la economía de la ciudad, actualmente se encuentra pasando uno de los momentos más difíciles debido a la situación económica por las que está atravesando el país.

El Carnaval de esta ciudad es el evento más conocido a nivel mundial. Esta fiesta, fue durante siglos, la vía de escape para evadirse del gran control del gobierno veneciano. El Carnaval ha pasado por varias etapas y, en el siglo XIII, se declaró como festividad suprema, alcanzando su máximo esplendor en el siglo XVIII. Pero esto no siempre ha sido así, ya que, tras la invasión del ejército de Napoleón en Venecia, esta fiesta quedó prohibida por miedo a que se generaran conspiraciones. También, con la decadencia de Venecia como poder mercante y militar, la fiesta decayó casi hasta desaparecer, pero, gracias al potencial turístico que posee esta ciudad, Venecia se recuperó hacia finales del siglo XX.

En este cuadro se muestra un extraordinario realismo de la ciudad, contando con una gran concepción barroca del paisaje, con complejas composiciones y profundidad de los elementos y con la gran diversidad de focos de luz que podemos apreciar. También nos permite observar la actividad humana de esa época, ya que, Venecia fue un importante centro comercial y minero gracias a su emplazamiento y a su situación geográfica. Así pues, la imagen de Canaletto, nos muestra la conexión entre el mar y la salida de la Plaza de San Marcos. Esta última era el centro neurálgico de las actividades comerciales y sociales en el siglo XVIII.

A la derecha de la obra podemos encontrarnos el Palacio Ducal, uno de los símbolos de la gloria y el poder de Venecia, sin olvidarnos de que también fue residencia de los magistrados supremos y de los máximos dirigentes de las repúblicas marítimas de Venecia y Génova. Se trata de un edificio de estilo gótico, la fachada que nosotros podemos observar se encuentra mirando hacia el Gran Canal, cabe destacar que es muy curioso cómo cambia de color la fachada del Palacio según la luz del día que éste reciba. En el siglo IX comenzó siendo un castillo fortificado, pero tras un incendio tuvo que ser reconstruido y fue utilizado como fortaleza y prisión.

A la entrada o salida de la Plaza de San Marcos, según lo veamos, se encuentra la estatua que corona la Columna de los Santos Marco y Teodoro y, a la izquierda, nos encontramos con el Gran Canal, el más grande e importante de todos los canales que recorren Venecia. Tiene casi 4 km. de longitud, ya que va desde la punta noroeste de Venecia hasta la dársena de San Marcos. De esta forma, recorre la ciudad dividiéndola en dos. Desde que Venecia se convirtió en potencia política, este canal ha sido la vía principal para el trasporte de la ciudad y, como podemos comprobar, estaba lleno de barcos que iban hasta el Mercado de Rialto, uno de los principales centros comerciales de Venecia en el que se realizaban muchos intercambios comerciales.

Para Canaletto, el tema principal de esta obra es la Iglesia de Santa María della Salute, representada al fondo del cuadro. Se trata de una enorme iglesia barroca y una de las más impresionantes obras arquitectónicas de Venecia. Balsassare Longhena comenzó a construir la Iglesia en el año 1630. La iglesia se edificó como acción de agradecimiento tras la batalla que libró a la ciudad contra la peste del año anteriormente citada. Así pues, el nombre de la iglesia: Salute (que significa salud y salvación) hace referencia a este hecho. Aún hoy en día, cada 21 de noviembre los fieles acuden en barcos, a través de un puente, en memoria de gratitud.

Carmen Maestre

21/05/13

SITGES (Ernest Descals, siglo XX)

La imagen pertenece a la ciudad de Sitges, comarca  del Garraf, provincia de Barcelona. Concretamente se trata de una pintura de la Iglesia de San Bartolomé y Santa Tecla por el autor Ernest Descals. Las obras de este autor han sido desarrolladas entre el último cuarto del siglo XX y el siglo XXI, es decir, son relativamente recientes.

Se trata de un óleo sobre un lienzo en el que se combinan colores ocres de la arena, donde aparecen personas paseando por la playa, con otros tonos azules del cielo de Sitges. Si se sigue la línea vertical de los mástiles de los barcos, podemos ascender gradualmente desde la arena al cielo, quedando en el centro la figura principal, la iglesia de Sitges. Las bonitas palmeras y edificios forman también parte del paisaje que acompaña al templo que aparece en un nivel superior, destacando sobre el resto de casas por su situación y altura.

La iglesia queda asentada sobre una colina, junto a la playa. La iglesia es un templo barroco del siglo XVII. Su construcción se inició en el año 1665, pero ha sufrido modificaciones posteriores así como la inclusión de campanas y el reloj de la villa. Se han desarrollado obras de importancia hasta el siglo XIX. Su silueta asimétrica, sobre una colina que preside la playa, es una de las imágenes más características de la villa de Sitges. Es un templo barroco de 3 naves con bóveda de medio punto reforzada por nervaduras. Se sitúa en el mismo lugar que ya había acogido dos iglesias anteriores, una románica y otra gótica (del año 1322), poco documentadas por la pérdida de la documentación anterior al siglo XVII. Desde todo el paseo marítimo se puede observar la silueta de esta iglesia, mirando su fachada hacia la Playa de La Fragata. En 1962 fue declarada Monumento Histórico-Artístico. También se la conoce como La Punta.

Respecto a la estructura urbana hay que mencionar la importancia de los tres puertos deportivos que existen en la ciudad. Además el desarrollo urbanístico se ha producido de manera correlativa al turismo y teniendo en cuenta la situación costera de Sitges, ha tenido un desarrollo a lo largo de la línea de costa. Existen numerosas casas unifamiliares y/o de plantas bajas. En cuanto a la Iglesia, que es el punto central de la imagen hay que mencionar que se asienta en el mismo lugar donde ya lo hicieron anteriores iglesias románicas y góticas. Es decir, la zona ya fue habitada desde tiempos remotos. En el Sitges Medieval, la vida de los sitgetanos de estos siglos se organiza alrededor el promontorio del baluarte, donde estaba la iglesia parroquial, el cementerio, el hospital, el castillo y un reducido núcleo de casas, todo cerrado por un primer recinto y conectaba con el resto de la villa por un puente encima de la calle Mayor.

Respecto a las actividades económicas de Sitges hay que destacar que en la actualidad esta ciudad cumple fundamentalmente una función turística, teniendo una infraestructura bien desarrollada, destacando por ser la villa con más puertos deportivos de España (Puerto de Ginesta, Garraf y Aiguadolç). En la actualidad, es conocido destino para numerosos turistas del colectivo homosexual. Hay que mencionar que en el pasado también cumplió una función de defensa militar, y hoy en día se pueden ver restos de la guerra civil, como es el caso del nido de ametralladora que aparece junto al rompeolas del puerto de Aiguadolç, en lo alto de la playa del Balmins.

Además del turismo, en el pasado la población centraba en la pesca y el la fabricación de calzado, pero hoy en día quedan pequeños restos de lo que fueron estas actividades. Si tenemos en cuenta otras épocas más remotas, Sitges basaba su economía en actividades agrícolas (viñedos, cereales, palmito y algarrobo), por su situación portuaria fue punto de salida de productos del Penedés. La pesca, junto con la agricultura y el comercio, son actividades que significaron los primeros pasos de Sitges como ciudad, sus primeras actividades económicas, alcanzando una gran importancia por el siglo XVIII cuando se incrementó el comercio con América, debido a la Ley de Libre Comercio de 1778.

Sitges contaba con una flota de barcos propia por todo el Mar Mediterráneo y el puerto sitgetano sirvió de intercambio entre los productos del Penedés y de otros lugares del Mediterráneo. También estableció un importante comercio con colonias americanas desde finales del siglo XVIII. Finalmente, cabe mencionar como dato curioso, que ciudadanos de Sitges establecieron importantes empresas dedicadas a la fabricación de ron en Cuba y República Dominicana.

Jorge Rubio Esteban

 

21/05/13

MARRAKECH (Winston Churchill, 1943)

Se trata de una curiosa obra puesto que su autor es Winston Churchill, personaje mundialmente conocido por haber sido primer ministro británico entre los años 1940 a 1945 y 1951 a 1955, además de su faceta como escritor, que fue merecedora del premio nobel de literatura en 1953. Sir  Winston Leonard Spencer-Churchill era un gran aficionado a la pintura y realizó este cuadro en 1943, siendo el único que pintó durante la II Guerra Mundial.

En Enero de 1943 tuvo lugar la Conferencia de Casablanca, que debería haberse celebrado entre los tres grandes líderes aliados (Roosevelt, Stalin y el propio Churchill). Stalin finalmente no acudió por negarse a abandonar su país durante la crucial batalla de Stalingrado y esta conferencia contó únicamente con la asistencia de los representantes de Estados Unidos y Gran Bretaña.  En ella se empezó a decidir el destino de Europa una vez que acabara la guerra y, en contra de la opinión de Churchill, se acordó exigir a Alemania la rendición total. Tras la conferencia, Churchill se concedió unos días de vacaciones en Marrakech durante los cuales pintó este cuadro. Antes de abandonar el renio alauita lo envió al presidente Roosevelt como regalo, según refiere Pelaz López (2012). El cuadro fue subastado en 2007 por la casa de subastas Sotheby’s. Es un oleo que muestra la ciudad de Marrakech, sobre la que destaca el minarete de la Mezquita Katubiya y la Cordillera del Atlas al fondo.

Marrakech es una de las denominadas cuatro ciudades imperiales. Fue fundada en 1062 mediante la conversión de un campamento nómada en una fortaleza amurallada, que se convirtió posteriormente en un importante enclave comercial. La vida de la ciudad gira todavía hoy en torno a la famosa plaza Jemaa el Fnaa (traducida como “Plaza de la Muerte” por ser allí donde antiguamente se ejecutaban a los infieles). Por sus extraordinarios valores inmateriales (aromas, voces, músicas, sonidos, etc.) fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y  hoy sigue siendo el centro social de la ciudad, desde donde podemos acceder a la medina, que alberga el principal zoco comercial.

Todo el conjunto de la medina se encuentra amurallado. Su perímetro es de 17 km y la altura de la muralla oscila entre 8 y 10 metros, siendo toda ella del color rojizo característico de la arquitectura de esta región. El recinto cuenta con 14 puertas dispuestas a lo largo del perímetro, por las cuales se podía acceder a la ciudad. A diferencia del urbanismo romano, en las ciudades árabes como ésta el trazado es muy irregular, con calles estrechas y laberínticas, que a menudo no tienen salida.

Sobre el perfil de toda la ciudad destaca el minarete de la Mezquita Kutubiya, cuyo nombre se debe a los libreros que permanecían apostados alrededor de ella. Se trata del edificio más alto de la ciudad puesto que está prohibido construir por encima de ella y sirvió de modelo para la construcción de la Giralda de Sevilla. La religión prohíbe la representación de formas humanas o animales en el arte, por lo que la decoración de las calles y casas consiste principalmente en trazados con formas geométricas.

Gonzalo Serrano Valderas

19/05/13

LYON (Georg Braun – Franz Hogenberg, 1572)

Esta imagen extraída de la Web raremaps.com pertenece a la colección de Georg Braun & Franz Hogenberg en su obra “Civitates Orbis Terrarum” cuya fecha de realización fue entre 1572 y 1617. La obra fue editada y comentada por el teólogo George Braun quién añadía  datos acerca de la historia y la importancia del centro urbano a cada lámina; Franz Hogenberg, cartógrafo, fue el encargado del grabado en su mayor parte. La obra Civitates pretendía complementar otro atlas de 1570 añadiendo a las imágenes de las ciudades otros elementos como trajes típicos, embarcaciones, escenas de la vida cotidiana, etc. La lámina que nos ocupa representa el plano urbano de la ciudad de Lyon y alrededores en 1572.

La ciudad de Lyon se halla enclavada en la confluencia de los ríos Saône y Rhône, que forman una pequeña península, y entre las colinas de Fourvière (al Oeste) y la Croix-Rousse (al Norte). La colina de Fourvière fue el lugar elegido para el asentamiento romano ya que la altura de la colina, la cercanía del río navegable y su situación respecto al resto de la Galia la convertían en un lugar idóneo a nivel estratégico y de comunicaciones.  Tanto es así que su emplazamiento en la mitad sur de Francia y la navegabilidad de sus ríos la convirtieron en el punto de partida de numerosas rutas comerciales en la época romana y Lyon llego a ocupar el puesto de capital de la Galia entre los siglos I a.C y III d.C.

Los límites físicos de la ciudad (colinas y ríos) determinaron el crecimiento de la misma. En primer lugar la ciudad se expandió en el margen derecho del Saône a los pies de la colina Fourvière conformando el Vieux Lyon (viejo Lyon) y a los pies de la colina Croix-Rousse donde los romanos construyeron una serie de edificaciones dedicadas al culto y erigieron murallas tras ambas colinas para fortificar la ciudad.Más adelante, como ya se puede apreciar en la imagen, se desarrolló el interior de la península. Se llevó a cabo un plan de expansión urbanística (iniciado en el siglo XVII) alrededor de la actual plaza Bellecour (entonces plaza Real) para acabar con el hacinamiento y las epidemias causadas por el aumento de la población debido al creciente comercio de la ciudad.

Así pues, en el grabado y la actual ciudad de Lyon se distingue el trazado irregular de la ciudad en la colina Fourvière y la Croix-Rousse, que data de la época romana; y un trazado más ortogonal (sin serlo del todo) en la parte de la península que rodea la plaza Bellecour (fruto de las expansiones del siglo XVII).

Lyon ha sido siempre una ciudad dedicada al comercio dada su situación geográfica privilegiada, lo que la ha hecho gozar de gran poder económico y político en diversos periodos de la historia (recordemos que fue capital de la Galia). Este gran valor también la hizo diana de grandes pillajes y asaltos en las épocas bélicas que requirieron numerosas reconstrucciones y recuperaciones. Las orillas de sus ríos siempre dieron cobijo a artesanos de todo tipo (que se ubicaba en el Viux-Lyon) y a partir de 1536 fue autorizada a fabricar seda, mercado que permanece hasta la actualidad con gran renombre (ubicado desde el siglo XIX a los pies de la Croix-Rousse). También Lyon es reflejo de los diferentes cultos que en ella se dieron con restos de monumentos de culto romano y numerosas iglesias cristianas de estilos arquitectónicos diversos.

Desde la mitad del pasado siglo, se ha producido un aumento en el turismo de la ciudad que viene para hacerse con sus famosas sedas, disfrutar de su gastronomía y comprobar cómo Vieux Lyon mantiene intacto su origen renacentista desde que en 1964 se convirtiera en la primera área protegida de Francia. Como edificación más destacada de la zona se yergue en el grabado la catedral Saint-Jean, que desde su construcción entre 1180 y 1480 ha sido testigo de concilios, nombramientos papales, bodas reales, incluso de la admisión como cardenal del duque de Richelieu. La importancia histórica de la vieja Lyon y su magnífica conservación le valdría en 1998 su inclusión por la UNESCO en el Patrimonio de la Humanidad.

Ángel Fernández San Miguel

14/05/13

JAÉN (Anton van den Wyngaerde, 1567)

La imagen corresponde a un grabado realizado de la ciudad de Jaén, por el pintor flamenco Anton Van Den Wyngaerde en 1567, encargo de Felipe II para demostración y control de las grandezas de la monarquía de los Austrias. Esta obra forma parte de la colección Vistas de España compuesta por 62 vistas de pueblos y ciudades, ubicada actualmente en la Biblioteca Nacional de Viena (Austria). 

En la amplia perspectiva urbanística y paisajística del Jaén del siglo XVI, destacan su enclave natural de gran riqueza forestal, los terrenos dedicados a la agricultura y su emplazamiento urbano estratégico en la ladera del cerro de Santa Catalina. Un gran cinturón amurallado encierra toda la extensión de la ciudad, en cuyo centro urbano se sitúa la plaza donde se levanta la catedral y se desarrollaba la vida comunitaria. En intramuros surgían las collaciones que daban nombre a los arrabales y en extramuros se desarrollaba la actividad agrícola y ganadera. Ciudad amurallada cuya morfología urbana muestra la influencia de la cultura islámica y cristiana. Presenta un plano irregular de origen árabe, con calles empinadas, debido a la topografía del entorno, estrechas y muchas de ellas sin salida. Sobre esta trama el crecimiento desordenado de la época cristiana desarrolla diversas reformas, algunas de ellas conducentes a regularizar dicha trama y abrir espacios como pequeñas plazas.

El grabado nos ofrece una leyenda poco legible que remarca elementos urbanos importantes, como por ejemplo la catedral, erigida sobre la antigua Mezquita Mayor, que es dibujada por el autor en proceso de construcción. Se muestra así la época de reforma urbanística que experimentaba Jaén por impulso del Condestable Iranzo, centrada en la reparación de torres y muros de la muralla y en una reestructuración urbana. Sus reformas consistieron en el allanamiento o aperturas de calles, plazas, que se convertirían en centro urbano y de ocio, para celebración de capeas, mercados y otros espectáculos públicos; en el derrumbamiento de murallas, para mejorar las comunicaciones; en el traslado de las insalubres carnicerías a extramuros de la Puerta Barrera y en el levantamiento de una treintena de molinos harineros, que fueron sustituidos por aceiteras que subsistieron hasta el siglo XX. Destaca el recinto amurallado con sus numerosas puertas, torres y postigos. Estos últimos abiertos de forma ilegal por los vecinos, para eludir impuestos o acceder fácilmente a sus propiedades.

Un elemento urbanístico singular representado es la aportación propia del pintor de dibujar numerosas torrecillas en la ladera occidental. Crea un contorno completo de muralla que rodeaba toda la ciudad, lo cual no coincide con la realidad. Muralla que culminaba en la construcción defensiva de lo alto del cerro, compuesta por tres fortalezas, de las cuales sólo se conserva el Alcázar Nuevo, actual Castillo de Santa Catalina; y sobre las otras dos, se encuentra el actual Parador Nacional de Jaén.

Sofía García Espinar

 

14/05/13

SAN SEBASTIÁN (Fernando Hierro, siglo XX)

Esta imagen es un cuadro de la ciudad de San Sebastián del artista Fernando Hierro y que en la actualidad se puede visitar en el museo San Telmo  que está en San Sebastián, concretamente en la Plaza Zuloaga 1.

San Sebastián (en euskera Donostia, que comparte cooficialidad con San Sebastián) es una ciudad situada en el norte de España, en la costa del golfo de Vizcaya y a veinte kilómetros de la frontera con Francia. La ciudad es la capital de la provincia de Guipúzcoa en la comunidad autónoma del País Vasco. La población del municipio es actualmente de 186.122 habitantes (2011).

En el siglo XIX los habitantes se dedicaban a la pesca y a la actividad mercantil. El territorio circundante aparecía salpicado de caseríos dedicados a las faenas agrícolas. Situada en un área de contacto entre dos regiones diferentes, el mar y las tierras interiores, la ciudad contaba con rutas terrestres y el río Urumea para acceder al litoral y potenciar su actividad mercantil. Por este hecho la ciudad contaba con un puerto marítimo y otro fluvial (Santa Catalina), además del puerto de Pasajes, que durante siglos estuvo bajo jurisdicción donostiarra.

Este cuadro representa al siglo XIX, concretamente al 31 de agosto de 1813, final de largos años de guerra y miseria. En 1808 Napoleón, representante del ejército francés, firma con Carlos IV de España un acuerdo de colaboración para que fuera su aliado en la conquista de Portugal. Así, las tropas francesas entraron en España sin ninguna resistencia. Carlos IV abdica y su hijo Fernando VII es nombrado rey de España. Murat, cuñado de Napoleón, convence al rey y a su padre para que vayan a Bayona, donde Carlos IV abdicará a favor de Napoleón. El dos de mayo de 1808 comienza la guerra de la independencia. Los ingleses y los portugueses se alían con los españoles. Esta guerra no acabará hasta 1814.

Como consecuencia, la ciudad queda totalmente destrozada. Era entonces un núcleo urbano dotado de un plano regular de tipo geométrico, que tenía una extensión de 6,4 hectáreas y una orientación de 60º E. Además disponía de una importante jurisdicción sobre el territorio rural y otros núcleos menores circundantes.

A partir del primitivo castillo medieval de Urgull se construyeron diversos cinturones de murallas que limitaron físicamente su desarrollo hasta el siglo XIX. En los siglos XIII y XIV, la villa sufre una serie de incendios, generalizándose las construcciones de piedra a partir del destacado incendio de 1489.Ya en el siglo XVI se acometen las obras de construcción y ampliación de las nuevas murallas. Estas obras seguirán realizándose a lo largo del siglo XVII y en menor medida en el XVIII. Esta etapa finalizó con la destrucción casi total de la ciudad en 1813.

Existe una elevada densidad de las edificaciones en la parte central de la ciudad, con una gran competencia por el uso del suelo. Por ello, Los edificios se sitúan unos junto a otros, dando lugar a una edificación compacta, cuyo ejemplo típico es la manzana en torno a un patio central.

En la provincia, se fueron formando dos bandos políticos, carlistas y liberales. Ambos defendían los fueros, pero de diferente manera San Sebastián optará por el liberalismo frente a la mayor parte de la Guipúzcoa rural. Por ello, en el siglo XIX se procederá a derribar las murallas, que limitaban el desarrollo de la ciudad.

San Sebastián cambia de orientación. Terminada su etapa como fortaleza pasará a cumplir la función de capital de la provincia, comenzando su expansión reflejada en el Plan de Antonio Cortázar para la nueva ciudad.

Beatriz Sánchez-Tembleque

14/05/13

CÁDIZ (siglos XVII-XVIII)

En la imagen observamos un grabado de la ciudad de Cádiz, que data de finales del siglo XVII o principios  del siglo XVIII.  La ciudad de Cádiz se encuentra situada al sur de la Península Ibérica.  Está bordeada al suroeste por el Océano Atlántico y al sureste por el Mar Mediterráneo, lo que ofrece a dicha ciudad una posición estratégica significativa tanto para el comercio naval como para la defensa militar. Asimismo, se encuentra unida a la isla de León por un istmo, una porción de tierra que comunica una ciudad con otra. Por otra parte, Cádiz limita al norte con las provincias de Huelva y Sevilla, al este con Málaga y al sur con el estrecho de Gibraltar.

El aspecto de la ciudad es heredera de las estructuras romana, medieval e islámica. Formaba históricamente un cuadrilátero y se encontraba entre dos barrancos, rodeada por una muralla almenada que los protegía de asaltos desde el mar.  Por otro lado, se podía entrar a la ciudad a través de tres puertas: la Puerta del Mar, la Puerta de Tierra y la Puerta de la Rosa.

En el norte estaba situada la Puerta del Marque es la principal por la que se accedía a la zona portuaria, y estaba flanqueada por dos cubos. A principios del siglo XVII se construyó ante ella la capilla de Nuestra Señora del Pópulo, dándole el efecto de pasadizo en la actualidad. En el flanco oriental de la ciudad se hallaba la Puerta de Tierra, que fue el único acceso a Cádiz por tierra. Separaba el casco histórico de la zona más moderna de la ciudad construida posteriormente. La última puerta es la  Puerta de la Rosa, situada en la parte oeste de la ciudad, emplazada al lado de la explanada que en el futuro se convertiría en la Catedral de la ciudad. Asimismo, también debemos comentar que la parte sur no se amuralló debido a que se consideró imposible el acceso a la ciudad debido a los arrecifes.

Los factores que han influido en la morfología urbana del casco histórico y que han dejado huella en el plano son las condiciones derivadas de la insularidad, las variaciones de nivel del mar provocadas por las mareas y la disposición de las defensas construidas para asegurar la supervivencia de los gaditanos. En el interior del casco hay muchas calles de trazado rectilíneo y uniforme que delimitan manzanas de gran tamaño con forma de polígono irregular. A finales del siglo XVII, la población gaditana había alcanzado los cuarenta mil habitantes y demandaba nuevos espacios donde construir alojamientos.

La actividad económica de este siglo se basó en el comercio marítimo, algo que incidió en el urbanismo de la ciudad. En la imagen vemos cómo los barcos son una parte importante de este tipo de relaciones comerciales, ya que aparecen en abundancia. Por esta razón, Cádiz estuvo vinculada desde antiguo a Italia, al Norte de África y, más tarde, con Canarias y América desde la edad Moderna.

Su auge se produjo con la incorporación de nuevas regiones a la corona hispánica, que favoreció que el comercio se trasladase a la ciudad de Cádiz. De esta forma la población aumentó considerablemente y, con ello, sus riquezas. De hecho, la importancia de Cádiz en el comercio americano fue tal que consiguió arrebatar el monopolio que disfrutaba Sevilla, con el traslado de la Casa de Contratación en el año 1717.

En  Cádiz, por todo lo comentando, se logrará combinar tanto lo militar como lo comercial de manera magnífica, sin apenas problemas, complementándose entre sí. Está relación fue decisiva en la Guerra de Independencia del siglo XIX, cuando la ciudad gaditana se convirtió en la cuna del liberalismo nacional y centro político donde se promulgó la constitución española

Para finalizar, comparando esta imagen con una actual, podemos observar que Cádiz ha tenido un gran crecimiento demográfico importante. Los cambios producidos en las últimas décadas han favorecido que la ciudad sea en la actualidad uno de los principales focos de atracción turística de la región. 

Tania Gómez

 

13/05/13

BILBAO (Francisco Motto Portillo, 2010)

La pintura elegida es una obra del pintor hiperrealista madrileño Francisco Motto Portillo realizada en 2010 y representa la ría de Bilbao y sus dos márgenes, posiblemente desde el Puente del Arenal. La imagen ha sido obtenida de la web Artelista.

 La escuela hiperrealista se desarrolla principalmente en Estados Unidos desde la década de 1960 y es inicialmente bautizada como “fotorrealismo”. Algunos de los hiperrealistas más destacados son Richard Estes o Chuck Close. El Hiperrealismo español tiene sus máximos exponentes en pintores como Antonio López, Eduardo Naranjo o Gregorio Palomo.

La ciudad de Bilbao se encuentra situada en el País Vasco, a unos 14 km del Golfo de Vizcaya, en la confluencia de los ríos Nervión e Ibaizabal que se unen formando un estuario que constituye la Ría de Bilbao. En cuanto a su orografía, se sitúa en una zona de descenso de altitud entre los Pirineos y la Cordillera Cantábrica. La zona presenta asentamientos humanos desde el siglo III a.C. Fue fundada como villa mediante una “Carta Puebla” fechada en Valladolid en 1300, época de la que data su muralla, construida durante el reinado de Alfonso XI  tras entrar éste con sus tropas en la Villa en 1334. Pronto su puerto se convierte en un importante núcleo desde el que se comercia con Flandes, Gran Bretaña, Francia, Portugal e Italia. Esta progresiva relevancia económica se plasma administrativamente en 1602 cuando se establece en Bilbao la capitalidad de Vizcaya. La ciudad va creciendo, y la demanda de suelo habitable provoca que se arrasen diversos tramos de muralla en la primera mitad del siglo XVI. Aunque como hemos dicho desde siglos atrás era un polo de atracción comercial, la ciudad florece económicamente en el siglo XIX, afianzándose como centro económico del País Vasco, floreciendo las empresas siderúrgicas y las fábricas. Desde mediados de la década de 1990 sufre un agudo proceso de desindustrialización a raíz de la crisis del sector metalúrgico que se inicia en la década de los 80.  A partir de los 2000 la ciudad se va transformando en una urbe de servicios, apoyándose en las inversiones en infraestructuras y reconversión urbana, proyectos del que serían ejemplos la construcción del Museo Guggenheim, el metro y el tranvía o la regeneración de la ría.

En cuanto a  la estructuraurbana, podemos diferenciar varias partes. Por un lado encontraríamos el casco viejo, Zazpi Kaleak o Siete Calles (Somera, Artecalle, Tendería, Belosticalle, Carnicería Vieja, Barrencalle y Barrencalle Barrena), núcleo original de la ciudad, mayoritariamente de origen medieval y rodeado de murallas que fueron derribadas para acometer la construcción del ensanche. El plano de la zona presenta una tipología irregular, de trama densa y con numerosos elementos de patrimonio artístico y monumental en diverso estado de conservación. En la imagen elegida, esta parte de la ciudad quedaría en el lado izquierdo, tras el paseo y los primeros edificios retratados que aparecen en la pintura. Aunque el pintor tampoco lo ha reflejado, en este mismo margen y pocos metros más allá se encontraría el famoso teatro Arriaga, edificio neobarroco del finales del XIX e inaugurado en 1902.

Por otra parte estaría el ensanche, que fue edificado en el margen izquierdo de la ría, y que presenta una estructura de damero alrededor de una plaza elíptica (plaza Federico Moyúa), que a su vez queda atravesada por la Gran Vía Don Diego López de Haro. Si regresamos de nuevo a la imagen de Francisco Motto reflejada en la diapositiva, el ensanche quedaría en la parte derecha, en cuyo extremo se sitúa la Estación de tren de Santander, edificio modernista retratado en la pintura.

La amplia periferia urbana de Bilbao se construye sobre todo a partir de 1960, cuando la intensificación de la industrialización y las migraciones interiores  hacen que la ciudad se convierta en un destacado polo de absorción de población. Estas ampliaciones periféricas carecen en su mayoría de planificación urbana, construyéndose barriadas con edificaciones de escasa calidad y graves carencias de servicios. Finalmente, como ya hemos señalado anteriormente, en  los primeros años del siglo XXI se inician importantes planes urbanísticos de regeneración tales como los acometidos sobre el barrio de Abandoibarra, zona donde se situaban astilleros y otras empresas relacionadas con el sector industrial cuya actividad fue decreciendo hasta casi desaparecer completamente y que tras su regeneración (de la que son ejemplo las actuaciones sobre el parque de Doña Casilda, la apertura de avenidas, el tranvía de Bilbao) se ha convertido en una nueva zona turística.

Otra zona de intervención y regeneración urbana en inicios del siglo se efectúa directamente sobre la  Ría, protagonista de la pintura elegida, y que es y ha sido un elemento geográfico de suma importancia en la historia, configuración y vida cotidiana de Bilbao. De hecho, configura en sus márgenes dos asentamientos sociales completamente diferenciados: desde la infravivienda obrera en la margen izquierda, la productiva, hasta unos emplazamientos burgueses de altísima calidad, tanto urbanística como arquitectónicamente, en la derecha.

 Como hemos visto más arriba, la reconversión industrial, unida al incremento de la sensibilidad ambiental y la necesidad de establecer políticas de desarrollo urbano que compatibilicen la conservación de los recursos naturales con el bienestar de la ciudadanía, han favorecido que la ría deje de ser considerada como un sistema receptor de vertidos y sea tenida en cuenta como un elemento vertebrador del desarrollo sostenible de la ciudad de Bilbao. Se trataría de establecer una Gestión Integral del espacio de la Ría, perspectiva que nos parece de particular importancia puesto que en principio trata de hacer convivir los intereses ambientales con los socioeconómicos.  De este modo, en el caso de Bilbao, se procura recuperar y rehabilitar la ría como espacio natural que pretende servir como elemento de transición entre la población y la naturaleza, permitiendo su conservación histórica pero también su aprovechamiento paisajístico, recreativo y, por ende, también turístico, procurando que todo ello se efectúe desde un punto de vista sostenible.

Paloma Monleón Alonso

13/05/13

JERUSALÉN (Cornelis de Bruyn, 1698)

En esta imagen podemos ver una espectacular vista de Jerusalén desde el Monte de los Olivos, realizada por Cornelis de Bruyn en 1698. La ilustración pertenece a la colección Kyram y es propiedad dela Biblioteca Nacionalde Israel y la Universidad Hebrea de Jerusalén. A diferencia de muchos cartógrafos que realizaban mapas de Jerusalén sin haber viajado nunca allí, basándose únicamente en interpretaciones religiosas, testimonios de viajeros y una dosis de imaginación, Cornelis de Bruyn fue un pintor holandés que viajó a través de Tierra Santa, disimulando su actividad ya que se vivía en un periodo de represión durante el dominio otomano y los extranjeros no estaban bien vistos. Para poder pintar simuló un picnic con dos monjes franciscanos que montaban guardia mientras él hacia sus dibujos. Sus obras son históricamente muy valiosas por su precisión.

La ciudad de Jerusalén está situada geográficamente en los montes de Judea, asentada sobre tres colinas que van de norte a sur. La parte oriental se sitúa sobre el monte Moriá (al noreste) y el monte Ophel (al sureste) y la parte occidental, más elevada, se sitúa sobre el monte Sión, estando separadas entre sí por el valle del Tiropeón (lo que en la actualidad es apenas perceptible). Los factores físicos que limitan el crecimiento de la ciudad vienen determinados por una serie de  cauces o torrenteras que la rodean. Por el este, entre la muralla y el monte de los Olivos, está el cauce del Cedrón que discurre por el valle de Josafat y, por el sur y oeste, se halla el torrente dela Gehena o de Ginón, por lo que la única posibilidad de expandirse que tenía la ciudad era hacia el norte.

Durante esta época, Jerusalén estaba gobernada por los turcos otomanos, que la conquistaron en el año 1517 y cuyo dominio se extendió durante 400 años. Como podemos observar, la ciudad está rodeada completamente por una muralla, con una longitud aproximada de 4,5 kilómetros y su altura oscila entre los 5 y 15 metros. Las murallas de Jerusalén fueron destruidas y reconstruidas muchas veces, pero las que aparecen en la imagen son las actuales y fueron levantadas en 1538 por el sultán otomano Solimán el Magnífico para proteger y honrar todos los lugares de veneración sagrados. Las murallas tienen 34 torres de vigilancia y una fortaleza, la torre de David.

La muralla tiene ocho puertas de acceso, de las cuales siete están abiertas y una, la puerta Dorada, permanece cerrada. Esta puerta mira hacia el este, situada frente al monte del Templo y, según la tradición cristiana, es por la que Jesús hizo su entrada triunfal el domingo de Ramos. Según los judíos, el Mesías llegará por esta puerta, por eso los musulmanes la mantienen cerrada y han colocado un cementerio delante. Las cuatro puertas principales, Puerta de Yafo, Puerta de Damasco, Puerta de los Leones (o Puerta de San Esteban) y Puerta de Sion, fueron construidas de acuerdo a los cuatro puntos cardinales y se dirigen hacia las principales ciudades del país, (el puerto de Yafo, Nablus y Damasco, Jericó y Hebrón respectivamente). Además está la Puerta de Herodes, también llamada Puerta de la oveja, por el mercado semanal de ovejas que había en la plaza. La actual Puerta de los Desperdicios, llamada en esta época la Puerta de Dung, es la más baja de todas y fue utilizada desde el siglo II d.C. para arrojar la basura de la ciudad.

Por lo que respecta al trazado de sus calles, la vía principal de la ciudad es el cardo romano, que atraviesa la ciudad de norte a sur, se inicia en la Puerta de Damasco hasta las cercanías de la Puerta de Sión. Fue construida en el siglo VI y estaba flanqueado por dos filas de columnas y, entre ellas, se colocaban puestos de venta y tiendas. En el siglo XII, los cruzados cubrieron la parte septentrional de esta calle convirtiéndola en un mercado cubierto que aún funciona en la actualidad. Pero los romanos no transformaron la morfología de la ciudad en cuadricula,  Jerusalén mantuvo su forma irregular con un entramado de estrechas y laberínticas calles.

Asimismo, al ser invadida por diversas culturas, dio lugar a que esta ciudad se convirtiese en una ciudad sagrada para las tres religiones monoteístas (cristianismo, judaísmo e islam), por lo que la función religiosa deja su huella en el paisaje urbano a través de catedrales, iglesias, mezquitas y sinagogas. De esta forma, en el interior de la muralla nos encontramos con 25 mezquitas, 65 iglesias y 20 sinagogas.

Entre las construcciones religiosas destacan por su significado, el Santo Sepulcro, el muro de las Lamentaciones, la Cúpula de la Roca y la mezquita de Al- Aqsa. La población se ha ido estableciendo en torno a estos lugares de culto, quedando Jerusalén dividida en cuatro barrios: el barrio cristiano, el barrio musulmán, el barrio judío y el barrio armenio.

El barrio cristiano, situado al noroeste, se fundó en el siglo XI alrededor del Santo Sepulcro, éste es uno de los lugares más sagrados del cristianismo, pues allí se produjo la crucifixión, enterramiento y resurrección de Cristo. La Basílica original fue construida por el emperador Constantino, destruida por los musulmanes y reconstruida en el siglo XII por los cruzados. Seis denominaciones cristianas están situadas dentro de la iglesia (ortodoxa griega, católicos, armenios, coptos, etíopes y sirios) y comparten el control del edificio. Existen en el barrio otras iglesias, entre las que destaca el monasterio de San Salvador, construido como una fortaleza independiente y que actualmente alberga la Biblioteca de la Custodia de Tierra Santa.

El Monte del Templo o Explanada de las Mezquitas, está sobre el monte Moriá y tiene una extensión aproximada de 15 hectáreas. Es un lugar religioso y sagrado tanto para musulmanes como judíos. En esta explanada se encuentran dos de los templos más importantes del Islam, la mezquita de Al- Aqsa y la Cúpuladela Roca (es el tercer lugar más sagrado para los musulmanes, después dela Meca y Medina), construidos ambos en el siglo VII.

El barrio musulmán está ubicado en el noreste de la ciudad y se desarrolló alrededor de la mezquita Al- Aqsa, la más grande de Jerusalén, y está bajo control musulmán desde el año 1187. Domina sobre el paisaje urbano, la Cúpula de la Roca situada en el centro de la explanada. Los musulmanes creen que la roca que se encuentra en el centro de la cúpula marca el punto desde el que Mahoma ascendió al cielo. En este barrio, los edificios públicos tales como mezquitas, escuelas, etc., están contiguos a la muralla. Muchas de las casas de esta zona están cubiertas con bóvedas que las distinguen como edificios islámicos.

En esta explanada se encuentra también el muro de las Lamentaciones, que es la parte occidental del muro de contención del Templo de Herodes que quedó en pie tras la destrucción de Jerusalén. Está situado en la zona sudeste y es el barrio más cuidado de la ciudad. El muro es el lugar sagrado más importante para los judíos, donde los fieles realizan sus oraciones e introducen plegarias escritas entre los milenarios sillares.

Para finalizar, el barrio armenio, cristianos que viven separados de las otras comunidades, está situado en la esquina sudoeste, en torno a la catedral de Santiago, una de las iglesias más ricas y bellas de la ciudad. Está edificada al estilo armenio con cubierta de teja y una rica ornamentación de oro y plata en su interior. Las casas se distinguen por tener techos planos de teja. Casi todas tienen patio con un árbol alrededor del cual sus moradores acostumbran a sentarse en tardes y noches.

Entre las construcciones civiles destaca la Ciudadela, conocida como Torre de David, ubicada en el punto más alto de la ciudad.  Se trata de un palacio- fortaleza para proteger a Jerusalén y controlar toda la ciudad. Fue construida por Herodes, contaba con tres torres y estaba protegida por una muralla y rodeada de un ancho y profundo foso. El palacio servía de centro administrativo para los representantes de los distintos imperios de la época. Actualmente alberga el Museo de la ciudad de Jerusalén.

Pablo Martínez