BARCELONA (Alfred Guesdon, 1853)

La imagen corresponde a un grabado de Alfred Guesdon del año 1853. Muestra una panorámica del puerto y de la ciudad de Barcelona que solo los pájaros habían visto hasta el momento. Por medio de las últimas tecnologías conocidas entonces (el globo aerostático y la fotografía), este arquitecto y grabador francés realizó una importante serie de litografías que recogían vistas nítidas y detalladas muchas ciudades españolas y europeas.

Pero la vista aérea de Barcelona no es solo especial por la novedad del punto de vista sino porque también se buscó la perspectiva opuesta a la tradicional vista de la ciudad desde la montaña Montjüic. Esta imagen muestra muy claramente la realidad de una ciudad cambiante y en expansión, que se transforma y se adapta en el tiempo, y que ha sido a lo largo de la historia, clave para el desarrollo social, económico y cultural del país.

El barrio de la Ciutat Vella (Ciudad Vieja) es el barrio histórico de la ciudad, donde los romanos construyeron la antigua Barcino que con los siglos fue creciendo hasta anexionarse con los municipios circundantes de Les Corts de Sarrià, Sarrià, Vallvidrera, Sant Gervasi de Cassoles, Santa Maria de Sants, Gràcia, Sant Andreu de Palomar, Sant Martí de Provençals y Horta. Así, el antiguo municipio de Barcelona ocupaba lo que hoy es Ciutat Vella, el barrio histórico, y el Eixample, un barrio ideado por el arquitecto Idelfons Cerdà que revolucionó el urbanismo del momento, y que se desarrolló en la segunda mitad del siglo XIX.

Centrándonos en nuestra imagen, podemos observar que Barcelona, por aquel entonces, estaba organizada en la Ciutat Vella, donde destacan la Iglesia de Santa María del Mar (a primer término), la Catedral, la Iglesia del Pi y la cúpula del Palacio de la Generalitat como los principales edificios que sobresalen por encima de los techados de las viviendas y comercios.

Debemos destacar que Santa María del Mar siempre ha sido conocida como la “catedral del pueblo” ya que fue construida gracias al esfuerzo y al apoyo económico de los vecinos del barrio de La Ribera, barrio humilde de pescadores en Ciutat Vella, que cargaban las piedras a sus espaldas y las llevaban desde las canteras de Montjuïc hasta el lugar donde está emplazada la basílica. La catedral del pueblo comenzó a construirse en el siglo XIV, en una Barcelona feudal, muy distinta a la de nuestro grabado, que muestra una Barcelona creciente e industrializada.

El impacto de la Revolución Industrial en la ciudad, durante el siglo XIX, se evidencia claramente en la imagen. Se pueden observar las diferentes fábricas y chimeneas asentadas en el pie de la montaña de Montjüic, lejos del centro de la ciudad. De hecho, como consecuencia de la industrialización, Barcelona volvió a convertirse en un importante centro político, económico y cultural, al frente de un movimiento llamado Renaixença (Renacimiento), que pretendió superar la crisis institucional subsistente durante el absolutismo borbónico del siglo XVIII. La cultura experimentó una gran revitalización, resurgiendo el idioma catalán a nivel literario, mientras que el modernismo fue la expresión artística por excelencia de la nueva sociedad barcelonesa.

La Rambla, que se observa en la imagen como una calle perpendicular al mar, fue construida sobre el paso de una antigua riera que fue desviada para la construcción de la muralla del Raval en el siglo XV. La Rambla es un gran paseo que concentra una parte importante del desarrollo social y comercial de la ciudad. Podemos observar también la antigua estación de Francia, donde llegaban los ferrocarriles de vapor, y el puerto de pescadores con veleros amarrados y algún barco de vapor.

La Muralla del mar, construida por el emperador Carlos V en el siglo XVI, también se observa claramente en la imagen. Esta muralla protegía la ciudad por mar desde el momento en que la antigua muralla romana empezó a quedar atrás por el crecimiento de la ciudad.

En cuanto a la montaña de Montjüic, al fondo de la imagen, ha sido desde siempre un punto estratégico para los habitantes de la ciudad. Desde su cima se cubría y se defendía la entrada por mar de Barcelona y se trata de un sitio lleno de simbolismo. Pero al igual que ha sido un punto estratégico para la defensa de la ciudad, en algunas ocasiones también lo ha sido para mantenerla bajo control, junto con la fortaleza de la Ciutadella en el otro extremo de la ciudad.

El siglo XIX fue de gran crecimiento para la ciudad, tanto a nivel demográfico como económico y urbanístico. El plan del Eixample y la anexión de los municipios colindantes supusieron una gran ampliación del perímetro urbano. El proceso de industrialización y modernización de las infraestructuras y los servicios urbanos comportaron un cambio radical en el nivel de vida (electrificación, alumbrado público, canalizaciones, transportes), que ganó en confort y calidad de vida. Sin embargo, a nivel social, se vivió una época de gran conflictividad, manifestada en la lucha de clases originada por la gran diferencia de nivel de vida entre la clase obrera y la burguesía.

Alba Carrera Artés

 

3 thoughts on “BARCELONA (Alfred Guesdon, 1853)

    • Es Barcelona. Si fuera San Sebastián en lugar del puerto estaría la playa de la Concha. Tampoco concuerda con San Sebastián el volumen de actividad industrial que se aprecia al final de la imagen. El enlace que nos aportas está equivocado pero de todas formas gracias. Como banco de imágenes de Alfred Guesdon es interesante.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>